Formación y hábitos en el Opus Dei
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Según el fundador del Opus Dei, un cristiano se hace santo a través de dos elementos imprescindibles: la lucha personal por alcanzar el ideal cristiano y la gracia y misericordia de Dios.[1] Para alcanzar el ideal cristiano de "aprender a amar", existen unos medios de santificación. En el Opus Dei, dichos medios se pueden resumir en cuatro aspectos: 1) vida interior: la vida de contemplación a la que Jesucristo llamó "la única necesaria"; 2) trabajo: Escrivá defendió que el trabajo no es un castigo de Dios, sino un medio para santificarse y santificar a los demás; 3) Apostolado: el cristiano no puede reservarse el mensaje recibido para sí mismo, sino que debe comunicarlo a los demás; 4) formación doctrinal: conocimiento de la doctrina de la Iglesia Católica, que se ve como "religión del Logos" (logos =Verbo, palabra de Dios que ilumina la razón).[2] Así dice Escrivá que el cristiano tiene que tener "la piedad de los niños y la doctrina segura de los teólogos".
El "medio de formación soberana" según Escrivá es la dirección espiritual, la cual es dada por los directores laicos en la charla fraterna semanal, y por los sacerdotes de la Obra en la confesión.
Contenido |
[editar] Formación
[editar] Medios de Formación
Los medios de formación personal son la confesión sacramental, la charla fraterna o confidencia (que es lo que, en el resto de la Iglesia, se conoce como dirección espiritual propiamente dicha) y la corrección fraterna (Catecismo del Opus Dei, n 200). El objetivo es ayudar a los fieles a mejorar en su vida interior y en otros aspectos de su vida personal.
Los medios de formación colectiva son: los Círculos Breves o los Círculos de Estudios, los retiros mensuales, los cursos de retiro espiritual, los cursos anuales y las convivencias, las collationes mensuales; además de otras clases o charlas, convivencias especiales, etc.(Catecismo del Opus Dei. n. 201). En ellos se busca profundizar en el conocimiento de la doctrina de la Iglesia y del espíritu del Opus Dei.
[editar] Dirección espiritual
La Dirección espiritual es parte importante dentro de la formación que reciben los miembros del Opus Dei. La dirección se brinda mediante charlas que mantienen con los directores laicos (los numerarios y agregados cada semana, y cada dos los supernumerarios; estos plazos se pueden acortar en determinadas circunstancias, pero no dilatar), y por sacerdotes de la Prelatura en la confesión. También forma parte de la dirección espiritual la corrección fraterna.
[editar] La corrección fraterna
En el Opus Dei se practica habitualmente la "corrección fraterna", a la que se concede gran importancia como medio de ayudar a los demás a mejorar. Estas correcciones se pueden hacer a todos, incluidos sacerdotes y Directores.
En el caso del Opus Dei, antes de hacer la corrección fraterna se debe informar a los superiores del corregido, y después de hecha, volver a informar del resultado (si el interesado la aceptó o no). Según algunos críticos, esto equivale a delatar al hermano ante los superiores. Según el Opus Dei, se hace para evitar que una persona reciba la misma corrección fraterna varias veces, o que se haga una corrección fraterna que no resulte prudente; no para que el superior conozca los defectos del súbdito.
[editar] Confesión
La confesión sacramental es en el Opus Dei, al igual que en el resto de la Iglesia, un medio básico para avanzar en el proceso de identificación con Cristo, que es el idel de un cristiano consecuente con su Fe.
La práctica de este Sacramento tiene en el Opus Dei algunas características particulares.
[editar] Características de la confesión sacramental en el Opus Dei
- La Prelatura escoge al confesor habitual del miembro.[3]
- Si una persona no está dispuesta a aceptar confesarse habitualmente con sacerdotes de la Prelatura no debe ser admitida.[4]
- Si un miembro no está dispuesto a confesarse habitualmente con sacerdotes de la Prelatura debe abandonar ésta.[5]
- Los Sacerdotes, en sus charlas de dirección espiritual con los miembros, no aconsejan de una forma personal (es decir, lo que ellos personalmente consideran conveniente para esa alma) sino que principalmente deben apoyar al Director espiritual laico (el que recibe la "charla fraterna" del miembro).[6]
- Los miembros deben contar todos sus pecados fuera de la confesión (en la charla con el Director laico).[7]
- Los sacerdotes del Opus Dei no pueden confesar a mujeres fuera del confesonario (salvo en casos de verdadera necesidad: peligro de muerte, enfermedad, etc.)[8]
[editar] Asesoramiento de las lecturas
Por las exigencias de la propia vocación, muchos fieles de la Prelatura han de leer libros y publicaciones en relación con su trabajo profesional, y con los distintos aspectos de la formación doctrinal y cultural, o, en fin, como distracción. De acuerdo con las indicaciones de la prelatura, en materia de tanta trascendencia, no es prudente fiarse de la propia opinión: existe el deber moral de solicitar el oportuno asesoramiento a quien puede y debe darlo: en el caso de los fieles de la Prelatura, a los Directores.
Asimismo cuando, al leer algún libro (o también artículos), se encuentran inconvenientes de relieve con esta moral, deben suspender inmediatamente la lectura.
La lectura de obras consideradas peligrosas por la Iglesia —con más razón las consideradas "erróneas"— debe reservarse a especialistas. Cuando un libro no puede leerse sin el oportuno permiso, recomiendan también excluir la lectura de las demás obras del mismo autor.
Según el espíritu del Opus Dei, leer esas publicaciones sin el necesario asesoramiento constituiría una sería imprudencia, no exenta a veces, de ofensa al Señor, una penosa falta de docilidad a la dirección espiritual y un rechazo de la formación doctrinal que se necesita; y hacerlo de modo habitual difícilmente podría ser compatible con la perseverancia en la Obra.
Concretamente, no deben leerse sin el debido permiso:[9] los libros que hayan sido expresamente reprobados por la competente autoridad eclesiástica; los libros y artículos de autores no católicos, que traten expresamente temas religiosos, salvo que conste con certeza que nada contienen contra la moral de la agrupación; los libros que carezcan de aprobación eclesiástica y que la necesiten a tenor del C.I.C., cc. 825–827 y las obras de los autores de orientación marxista teniendo en cuenta que la influencia de esa ideología se presenta en muy diversos campos culturales y científicos.
Cuando, por razón del oficio que desempeña, o por causas de estudio, de investigación, o de trabajo, etc., una persona de la Obra precisa leer libros considerados "erróneos", el Consejo local, después de asegurarse de la necesidad de la lectura, pedirá el permiso correspondiente a la Comisión Regional, especificando la obra o las obras, el motivo y el tiempo (nunca más de un año) para el que se pide el permiso. En el caso de libros marxistas o de autores considerados como precursores próximos del marxismo, salvo casos excepcionales, sólo se concederá permiso para leer una obra cada vez.
Al recibir el permiso, el interesado queda obligado sub gravi a custodiar esas publicaciones, bajo llave, en un lugar oportuno —armario, librería, etc.—, de modo que no estén al alcance de otras personas.
"Si un fiel de la Prelatura leyera publicaciones erróneas o confusas sin haber pedido consejo y orientación a los Directores, fácilmente se expondría a un grave peligro para su alma. Por eso, si alguien lo hiciera de modo habitual, habría que informar inmediatamente a la Comisión Regional, pues desatender la disposición de pedir consejo sería motivo para que una persona no fuese admitida en la Obra, o en su caso para aconsejarle que pida la salida". (Vademécum del gobierno local)
[editar] Hábitos y Normas de vida
[editar] Tertulias
Los Numerarios asisten, al menos, a una tertulia diaria, y a las dos —al mediodía y por la noche— los fines de semana. El apostolado y el proselitismo será tema frecuente en las tertulias, a través de las noticias que, con la debida prudencia, pueda contar cada uno. Las tertulias versan sobre cuestiones sociales, políticas, económicas, etc. El Director —y todos— evitan que, por inadvertencia o poca precisión al hablar, se expongan doctrinas erróneas o se llegue a la polémica. Fuera de algunas excepciones, que serán poquísimas en un año, durante la tertulia tampoco se toman caramelos, bombones, etc. Cuando se reciben regalos de ese tipo, se entregan inmediatamente a la Administración.
[editar] Espectáculos públicos y televisión
De ordinario, los miembros numerarios y agregados no asisten a espectáculos públicos como cine, teatro, corridas de toros o fútbol. Las razones que dan para justificar esto es que dichos miembros deben tener disponibilidad para las labores apostólicas, y normalmente no tienen tiempo para estos entretenimientos. Otros argumentos que esgrimen son que deben vivir la pobreza o que no asisten por mortificación. Sin embargo, cuando uno de estos miembros trabaja profesionalmente en alguno de estos medios (como crítico de cine, comentarista, etc.) no está obligado a cumplir esta norma.
En cuanto al uso de la televisión, lo normal es que los numerarios o agregados no inviertan su tiempo individualmente en ver programas o series de televisión por puro ocio. Además, cuando ven la televisión, deben existir algunas medidas de prudencia para evitar pérdidas de tiempo u "ocasiones de ofender a Dios" a causa de ciertas imágenes o contenidos. Entre estas medidas, se recomienda a estos miembros que no vean la televisión solos.
Desde la organización se afirma que si por un motivo verdaderamente razonable —profesional, cultural, etc.—, algún miembro tuviera interés por un determinado programa de televisión, podría verlo, siempre y cuando lo hiciera con el permiso previo del Consejo local.
Según el Opus Dei, además de la dedicación a las labores apostólicas, la vida en familia proporciona muchos modos adecuados y eficaces para descansar y distraerse.
Tampoco forman parte de clubs o sociedades nacionales o internacionales, que tengan como fin fomentar las relaciones sociales mediante la organización de fiestas, comidas, reuniones, bailes, etc.
Respecto a compras; cuando un Numerario o Agregado tiene que comprar ropa, calzado, etc., le acompaña otro, que pueda aconsejarle prudentemente, aunque sea el interesado quien elija, siempre de acuerdo con las exigencias del espíritu de pobreza y del buen gusto.
[editar] Trabajo profesional
Todos los Numerarios están siempre dispuestos a abandonar su actividad profesional en cualquier momento, para asumir el destino y tareas que la Prelatura proponga para ellos.
Los Numerarios y Agregados varones no aceptan trabajo en colegios o centros docentes exclusivamente para chicas. Tampoco imparten clases particulares a personas del otro sexo ni a matrimonios. En los centros donde acuden alumnos y alumnas, mantienen con las alumnas un trato correcto, siempre de Usted, rechazando hasta la menor muestra de confianza. Cuando dirigen una tesis o un trabajo, despachan siempre en los locales del centro docente y nunca a solas. Sí hacen un viaje de estudios con un grupo de alumnos y alumnas —en general, procuran evitarlos—, cuidan especialmente estas medidas de prudencia.
Los Numerarios y Agregados consultan siempre a los Directores, antes de comprometerse a participar en reuniones o congresos.
[editar] Desprendimiento en el uso de los bienes materiales
Como norma general, los Numerarios y Agregados entregan la totalidad de sus ingresos a la Prelatura. Los Supernumerarios disponen de su propio dinero para poder atender sus necesidades y las de su familia, teniendo en cuenta siempre con generosidad las necesidades de la Obra, su familia espiritual.
Según los reglamentos del Opus Dei
- Sería impensable, por ejemplo que un Numerario o Agregado, al disponer de sus bienes, hiciera cálculos para dejar arreglada una salida, como si tuviera un futuro incierto: ese comportamiento supondría una falta de confianza en Dios y en la Obra. También sería poco comprensible que alguno, al disponer de sus bienes de modo inmediato o en su testamento, se dejara llevar por una preocupación sobre el futuro económico de sus hermanos o de otros parientes.
En el período comprendido entre la petición de Admisión y la Admisión, es muy aconsejable entregar todo lo que se obtenga por medio del trabajo profesional. Se consideran frutos del trabajo profesional —que ingresan, como de costumbre, en su Centro— todas las cantidades que, por cualquier título, se reciben como consecuencia de este quehacer: es decir, salario o sueldo, pensiones de jubilación, indemnizaciones por despido, prestaciones percibidas de entidades públicas —seguridad social— o privadas con motivo de situaciones especiales de enfermedad, accidente, desempleo, etc.
Una consecuencia práctica de la obligación libremente asumida por los Numerarios y Agregados, desde la Admisión, con respecto a los frutos del trabajo profesional, es la de pedir permiso a la Comisión Regional antes de contraer compromisos económicos de cualquier género, que afecten a sus futuros ingresos de trabajo.
Mientras realizan sus estudios los Numerarios, es natural y justo que los padres —si antes lo hacían— sigan costeando todos los gastos de sus hijos —de estudio, de alojamiento, personales—, hasta que terminen su formación profesional y estén en condiciones de afrontar personalmente su sostenimiento;
Los Numerarios y Agregados no llevan consigo ni tienen la posibilidad de disponer directamente de cantidades elevadas de dinero. La Comisión Regional determina la cantidad máxima que cada uno lleva habitualmente: una cifra modesta, para hacer frente a los gastos personales ordinarios. Cuando alguien necesita hacer un gasto extraordinario, lo consulta al Director; el Secretario, después de que el Director lo autorice, entrega la cantidad exacta. Si fuese una cantidad aproximada, y si al final sobrara algo, se devuelve al secretario, en las 24 horas siguientes.
El Secretario lleva una hoja con el total de ingresos y gastos personales —ordinarios y extraordinarios— de cada uno, para ayudar a los interesados con los consejos oportunos, cuando sea preciso.
En los sitios donde sea usual recibir el sueldo por transferencia, el numerario o agregado puede abrir una cuenta corriente. En este supuesto, el Consejo local conserva los talonarios, y el titular de la cuenta deja varios cheques firmados en blanco, o bien otorga poder a dos Numerarios para el manejo de la cuenta. La cuenta debe quedar ordinariamente con un saldo muy pequeño.
De ordinario, los Numerarios y Agregados no disponen de radios, magnetófonos, radiocasetes, iPods, cámaras fotográficas, etc., para uso personal, y radiocasetes o toca CD en los automóviles: generalmente se evitan, porque no son necesarios. Los Numerarios y, según sus circunstancias, los Agregados no llaman por teléfono para felicitar por el santo de la madre o del padre, o por acontecimientos semejantes: para evitar ese gasto, procuran escribirles con antelación suficiente. Y cuando no hay más remedio que hablar por teléfono, procuran emplear muy poco tiempo.
Cuando un Numerario o un Agregado —por sus relaciones sociales— ha de hacer un regalo con motivo de una boda, de un bautizo, etc., lo consulta al Director, que juzga sobre la oportunidad de que haga o no dicho regalo. Para decidir sobre su conveniencia y cuantía, los Directores actúan con el criterio del padre de familia numerosa y pobre, buscando, en cada caso, la forma de quedar bien gastando el menor dinero posible.
Por otro lado los Numerarios y los Agregados entregan inmediatamente a su Director los regalos que reciben, si esos regalos provienen de los padres o hermanos, y el Numerario o Agregado vive con ellos, el Consejo local considera si es oportuno que el interesado utilice excepcionalmente alguna vez esos objetos.
[editar] Disposición de bienes patrimoniales, seguros de vida y beneficiarios
Los Numerarios y Agregados si poseen bienes patrimoniales antes de venir a la Obra, o los reciben luego, toman las disposiciones oportunas para vivir como si no fueran suyos. Necesitan autorización de la Comisión Regional para solicitar créditos de entidades financieras, de organismos públicos o privados, o de parientes y amigos, acudir a compras a plazos, o soluciones similares.
Los Numerarios, y los Agregados que no son cabezas de familia, cuando tengan seguros en los que se estipule una indemnización a terceros, consultarán a la Comisión Regional antes de designar a los beneficiarios. Cuando ocurre la desgracia de que algún Numerario o Agregado se lesiona o muere en un accidente de trabajo o de circulación, los Directores tienen, en conciencia, la obligación de pedir o hacer pedir la indemnización que corresponda en justicia. Para esto, ponen cuanto antes los medios oportunos.
[editar] Viajes
Durante los viajes, los Numerarios y los Agregados utilizan ciertas medidas de prudencia y pureza para guardar bien su vocación, especialmente cuando realizan viajes en tren nocturno: en concreto, evitan ir en coche-cama, siempre que es posible a no ser que se consiga un departamento completo cuando viajen varios juntos; si fuera preciso para obviar esos inconvenientes, viajan de día.
En sus viajes, los Numerarios, si no hay una razón suficiente para decidir otra cosa, se hospedan en un Centro de la Prelatura, aunque en la misma ciudad vivan personas de la familia del interesado. Sin embargo en muchos casos también, si es por poco tiempo (por ejemplo un fin de semana) pueden residir en el domicilio de sus padres. Esto depende de cada persona, es una medida particular, no general.
[editar] Desprendimiento de los miembros de la familia de sangre
Los Numerarios han de recibir, desde el principio, la formación necesaria para comprender que su dedicación al servicio de Dios en la Obra es plena y les pide un efectivo desprendimiento de su familia de sangre, aunque no por eso se la deja de cuidar. Es decir, como en un matrimonio muchas veces hay que prescindir de los padres por generosidad con tu conyuge, así se hace en el Opus Dei.
Por esto último, los numerarios no suelen ir todos los días a casa de sus padres, sin embargo ante un encuentro familiar, como una boda, una primera comunión, una primera misa de algún hermano, si que asistirán. Además pueden ir, pensando siempre también en lo que hace falta ne el centro, a comer con sus padres o parientes según las necesidades.
Los Numerarios y los Agregados no aceptan ser padrinos de bautizo o de confirmación, porque contraerían unas obligaciones que no pueden comprometerse a cumplir, siempre y cuando el que le pida ser padrino lo vaya a entender, en algunos casos concretos también pueden serlo. En cambio podrán ser padrinos en una boda en todos los casos. En estos casos, y siempre que asistan a una boda como testigos o como simples invitados, se limitan a estar presentes durante la ceremonia religiosa, y serán prudentes si asisten al banquete o fiesta de después, si es que la persona cree conveniente asistir.
[editar] Mortificación del cuerpo
. Para fortalecer el espíritu propio del Opus Dei se fomenta la penitencia y la mortificación corporal, que debe buscarse, sobre todo, en las cosas pequeñas y ordinarias.
Para tener más fácil el vencimiento a ciertos vicios y además corresponder mejor con la pasión de nuestro señor Jesucristo, en el Opus Dei enseñan a sus miembros a dominar su cuerpo. Para ello utilizan las mortificaciones.
Para someter el cuerpo, los Numerarios y los Agregados del Opus Dei, de acuerdo con su director, practicarán fielmente la costumbre de llevar al menos dos horas cada día un cilicio de pierna, como hacían todos los cristianos habitualmente hasta que la sociedad ya no se toma en serio la religion; además, una vez a la semana, usarán las disciplinas (cuerda de un palmo) dps minutos. Un día en una entrevista le preguntaron a una ex-Numeraria que qué opinaba de las disciplinas y afirmó que "dolía menos que unos zapatos que te están pequeños, y eso que lo llevan muchas niñas para presumir, ¡como no iba a hacer yo lo mismo por Dios, si es incluso menos esfuerzo!". Las Numerarias, excepto las Auxiliares, duermen habitualmente sobre un somier con un colchón muy fino; además, una vez por semana no usan la almohada. Los varones dormirán sin almohada o en el suelo un día por semana. Todas estas mortificaciones se hacen siempre que no impliquen riesgo para la salud.
Los Supernumerarios deben practicar también alguna de las varias mortificaciones corporales fijas y discretas: por ejemplo, rezar de rodillas unos misterios del Rosario; no apoyarse algún rato en el respaldo de la silla; ducharse con agua fría; si tienen sed, esperar unos minutos para beber agua...
No se usa el cilicio ni las disciplinas, ni se duerme en el suelo o sin almohada los domingos ni los días de fiesta. Si alguno quiere practicar alguna de estas mortificaciones —por el motivo que sea—, lo consulta antes al Director.
Como se ha descrito arriba, estas mortificaciones -aunque son las que más interés despiertan en la opinión pública- no son las esenciales
[editar] Notas
- ↑ Cfr. Es Cristo que pasa
- ↑ Cfr. Amigos de Dios
- ↑ Los miembros de la Obra, como los demás fieles, gozan de plena libertad para confesarse con cualquier sacerdote que tenga facultad de oír confesiones. Sin embargo, su buen espíritu les lleva a confesarse, siempre que sea posible, con el sacerdote designado para atender el Centro respectivo. (Catecismo del Opus Dei, n.216)
- ↑ No puedo aceptar que ningún Director local – que ha de intervenir para abrir las puertas del Opus Dei a esas ovejas de Cristo- se muestre tan corto que haya permitido entrar a quienes no discurran como me detendré a explicaros ahora en concreto. (El Buen Pastor)
- ↑ La ropa sucia se lava en casa. La primera manifestación de que os dais, es no tener la cobardía de ir a lavar fuera de la Obra la ropa sucia. Si de veras queréis ser santos; si no, estáis de más. (El Buen Pastor)
- ↑ En el Opus Dei, la dirección espiritual corresponde, en primer lugar, a los Directores locales, laicos,...; después, a los sacerdotes de la Obra, a través de la confesión sacramental. Los sacerdotes ... han de confirmar en todo, ordinariamente, las directrices que los demás reciban en la charla fraterna. (Vademécum de Sacerdotes)
- ↑ Vuestros primeros hermanos os han dejado un ejemplo colosal. ... al comienzo, yo no confesaba de ordinario a ninguno de mis hijos, porque no juzgaba lógico quedarme con las manos atadas por el sigilo sacramental. Ellos, voluntariamente, me lo contaban todo, ¡todo!, fuera de la Confesión. De esta manera la dirección espiritual iba adelante espléndidamente y las almas se santificaban. Vuestros hermanos, os decía, me abrían el alma fuera de la Confesión, con sencillez y sinceridad total, como siguen haciendo ahora todos en la conversación fraterna con el Director. (El Buen Pastor)
- ↑ Nuestro Fundador estableció, además, que si un sacerdote de la Obra se atreve a administrar la confesión a una mujer en un lugar distinto del confesonario con rejilla —fuera de los casos tradicionalmente considerados como de verdadera necesidad—, incurre ipso facto en suspensión a divinis, cuya remisión está reservada al Prelado. Por tanto, los sacerdotes de la Prelatura no acuden a confesar a sitios donde no puedan cumplir esa norma. (Vademécum de Sacerdotes)
- ↑ Opus Dei: GUÍA BIBLIOGRÁFICA 2003 ("Index" de la Prelatura)

