Focalización

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

La Focalización es un término del análisis de la escritura narrativa, postulado por Gérard Genette. Corresponde al grado de información que el narrador posee respecto a los sucesos de una historia. Es el registro del "saber" de la voz narrativa. Existen diferentes grados de focalización, que a su vez se corresponden con los tipos de narrador.

El grado de conocimiento de la voz narrativa es alto. En este caso, el narrador es capaz de expresar la interioridad de los personajes (pensamientos, sentir, sueños, etc.) y conoce por completo el pasado, presente y futuro de los acontecimientos de la narración. A esta categoría pertenece el narrador heterodiegético omnisciente.

Focalización interna

El grado de conocimiento de la voz narrativa es parcial o limitado. En este caso, la narración se genera desde el punto de vista de algún personaje, por lo que los hechos son contados desde su propia experiencia. A esta categoría pertenecen los narradores homodiegéticos protagonista y testigo. Si el texto es narrado varias veces, desde distintos puntos de vista, (Por ejemplo, "Rosaura a las diez" de Marco Denevi), la focalización es interna múltiple. Puede ser fija, variable o múltiple.

Focalización externa

El grado de conocimiento de la voz narrativa es menor al de los personajes. En este caso, el narrador no es capaz de acceder a la interioridad de los personajes, por lo que los hechos son contados de una manera "objetiva", o ajena a todo punto de vista. El narrador sólo describe lo que ve y oye (sin pertenecer a la historia), análogo a una cámara de vídeo. A esta categoría pertenecen los narradores heterodiegéticos equisciente y deficiente.

Focalización espectatorial

Este tipo de focalización está estrechamente relacionada con el género cinematográfico. En este caso, la voz narrativa entrega información, que los personajes no conocen, al espectador (lector receptor), por lo que el grado de conocimiento es entregado a este último. Este tipo de focalización es el principio generador del suspenso. Por ejemplo, un personaje está sentado en una mesa e ignora que debajo de ésta hay una bomba. El espectador tiene la perspectiva necesaria para poder "ver la bomba" a través de la narración, por lo que su conocimiento es superior a los de los personajes que se presentan en la obra.