Fisiología mamaria

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Fisiología de la mama[editar]

Cambios durante la pubertad[editar]

Durante la pubertad las mamas ven su crecimiento estimulado por la hormonas sexuales que culmina sobre los 20 años de edad. El desarrollo del tejido adiposo y conectivo aumenta bajo la influencia de otras hormonas como progesterona, prolactina, corticoides y hormona del crecimiento. loquendo

Cambios durante el embarazo[editar]

El aumento en los niveles de estrógenos y progesterona estimulan el desarrollo glandular.

Cambios durante la lactancia[editar]

La lactancia tiende a mantener los cambios ocurridos durante el embarazo. Al inicio de la misma y durante las primeras horas, los repetidos intentos de succión por parte del neonato acaban por provocar la salida de una secreción espesa y amarillenta, rica en colesterol, llamada calostro.

Funciones de la mama[editar]

Lactancia[editar]

La producción de leche lactantes (tiene un contenido en colesterol elevado) que facilitaría la evacuación del meconio del intestino del recién nacido. Pocas horas después la mama deja de producir calostro para secretar la llamada leche de transición que luego modificara su composición para dar lugar a la leche normal o madura.

La composición de la leche normal incluye proporciones elevadas de agua. Aunque podría parecer que esta circunstancia limita el aporte de nutrientes al bebé es importante considerar que una osmolaridad elevada no es fácil de equilibrar por parte del riñón del lactante que, en sus primeros meses, debe extraer el agua que necesite de la leche y sin aportes adicionales.

En la leche se encuentran numerosos nutrientes así como vitaminas y minerales y otras sustancias diversas, destacando las inmunoglobulinas. Estas moléculas actúan como anticuerpos que proporcionan al niño una protección importante ante potenciales infecciones. Las llamadas leches maternizadas, elaboradas a partir de leche de vaca, carecen de este componente. Esta es una de las razones por las se recomienda que las madres recurran a la lactancia materna durante, al menos, los primeros cuatro meses de vida.

La lactancia materna natural parece reforzar de manera particular el vínculo emocional madre - hijo de una manera tan sólida como primaria, lo que proporciona una satisfacción particular a ambos. De hecho algunas madres prolongan la lactancia de su hijo durante dos años o más, aún a pesar de que el niño toma ya una alimentación muy variada y completa. En teoría, la prolongación de la lactancia tiene además otra consecuencia: durante la misma los niveles de prolactina en sangre se mantienen elevados, lo que impide que se produzca una secreción adecuada de hormona foliculoestimulante (FSH) y luteinizante (LH) con lo que no se produce la ovulación. Durante ese período la mujer queda funcionalmente infértil de modo que durante la lactancia de un hijo no se produce un nuevo embarazo. En la práctica este mecanismo no se cumple al 100%, de manera que no es eficaz como método anticonceptivo natural.

Función sexual[editar]

Debido a que la función fisiológica de la mama reconocida clásicamente es la producción de leche, con frecuencia se olvida que la misma desempeña un papel en la función sexual en muchas culturas humanas.

En las sociedades occidentales tecnológicamente desarrolladas muchos varones se sienten atraídos, sobre todo, por los senos de gran tamaño. Otros, sin embargo, los prefieren de un tamaño limitado aunque turgentes y firmes. En realidad, el tamaño y la forma, así como la consistencia, no predicen en absoluto la capacidad de la mama para producir eficazmente leche. De hecho, gran parte de la mama es tejido adiposo, que, en parte, tiene funciones estructurales y de sostén y que contribuye a proporcionar atractivo sexual a la mujer, pero en absoluto a la lactación.

Véase también[editar]