Ficus benjamina

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Ficus benjamina
Ficus benjamina.jpg
Ficus benjamina, en Tenerife
Clasificación científica
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Orden: Urticales
Familia: Moraceae
Tribu: Ficeae
Género: Ficus
Especie: F. benjamina
L.

Ficus benjamina, llamado vulgarmente de igual manera o laurel de la india en Costa Rica, es una higuera nativa del sur y sureste de Asia, y sur y norte de Australia. Es el árbol oficial de Bangkok, Tailandia.

Descripción[editar]

Alcanza 15 metros de altura en condiciones naturales, con gráciles ramas péndulas y hojas gruesas de 6 a 13 cm de largo, ovales con punta acuminada. En su rango nativo, sus pequeñas frutas son alimento favorito de varias aves

Tronco

Tras el invierno, mantiene su desarrollo a la mínima expresión, llega la primavera y con ella el arranque de nuevo de sus brotes. Tanto Ficus benjamina, F. binnendijkii, como F. robusta, son Ficus muy propensos a entrar en la primavera acompañados de brotes más o menos espectaculares que no cesarán hasta ya bien adentrado el otoño.

Días más largos, temperaturas de día más bien elevadas y moderadas por la noche son condiciones favorables para un gran crecimiento apreciable en poco tiempo. Crecimiento que contrasta notablemente con la vegetación ya existente. Sus nuevas hojas son verdes más suaves que contrastan con las antiguas de color mucho más oscuro. También más tiernas que las endurecidas por el paso de los fríos invernales.

Tareas en primavera[editar]

Hojas de F. benjamina.

Trasplante[editar]

Durante la primavera, es el momento adecuado. Si se decide hacerlo en ese periodo, será ideal para que se comience a ver en la planta los nuevos brotes, ya que, coincide con un inicio oportuno de actividad vegetativa.

Poda[editar]

Si bien el periodo veraniego es el ideal para realizar las podas de mantenimiento, durante la primavera es posible realizar algunas podas dirigidas principalmente a su formación. Así se irá guiando la estructura final deseada. No es aconsejable actuar mediante podas muy severas, sí en cambio, realizar varias podas suaves en el tiempo. Esta metodología nos permitirá dirigir la planta mucho mejor, a la vez que conseguiremos no perder su aspecto ornamental en ningún momento. Mediante la poda, se podrá eliminar partes de la planta que se hayan dañado por culpa de los fríos invernales.

Riego[editar]

Los riegos, durante la primavera, deben comenzar a ser más continuados ya que la planta transpira más humedad y por ello se suele secar más rápidamente el sustrato. En caso de quedarse el sustrato muy seco, puede repercutir en un ralentizado de su desarrollo, un amarillamiento rápido de sus hojas e incluso, provocar su caída en pocos días. Es cierto que la planta se puede recuperar con cierta facilidad emitiendo nuevas hojas, pero no es menos cierto que pierde su belleza ornamental durante este período de renovación foliar.

Abonado[editar]

En primavera, se puede utilizar un abono líquido o sólido. En cualquier caso, siempre seguir las dosis del fabricante. Si el aporte se realiza en el momento del trasplante como abonado de fondo, no deberemos aportar más abono en el riego, hasta pasado como mínimo tres semanas.

El aporte de abono en el agua de riego no debe ser realizado en todas las ocasiones ya que el número de riegos comienza a ser más frecuente en esta época del año, y deberá realizarse recordando siempre que es preferible utilizar dosis bajas en más riegos que altas dosis en pocos.

En cuanto al equilibrio del abono utilizado, este debe ser preferiblemente de los denominados ricos en Nitrógeno durante gran parte de primavera, cambiando a abonos más equilibrados hacia finales de esta. Entenderemos como abonos ricos en Nitrógeno aquellos que poseen más cantidad de nitrógeno, que de fósforo y de potasa. Y abono equilibrado aquellos que poseen la misma cantidad de nitrógeno, que de fósforo y de potasa. Como ejemplo de abonos ricos en Nitrógeno podemos hablar de un 12-5-5, 11-4-4, etc. Como ejemplo de abonos equilibrados podemos hablar de un 8-8-8, 12-12-12, etc. Si estos abonos poseen los denominados microelementos o también micronutrientes, mucho mejor ya que los recursos nutricionales de los sustratos en contenedor son muy limitados en el tiempo y por ello hay que ir reponiéndolos de vez en cuando.

Hojas

Tratamientos fitosanitarios[editar]

Es el tratamiento con el cual se evitan las plagas, no todas las plagas afectan a los Ficus. Entre las más comunes en primavera podemos mencionar a los pulgones, cochinillas y ácaros, esta última es más específica del verano. Aunque sus nombre puedan invitar a un cierto rechazo, éstos no son ningún problema ya que tienen fácil solución si tenemos el debido cuidado.

En las tiendas especializadas, siempre encontraremos aquel producto adecuado para cada ocasión y en sus envases siempre van las dosis que deberemos aplicar para su correcta eficacia. Como recomendación especial, debemos realizar los tratamientos siempre a primeras horas de la mañana o última de la tarde, siempre a las horas de menor calor y procurando mojar perfectamente toda la planta e incluso por su interior.

En el caso de los ácaros debemos prestar mucho interés en mojar perfectamente las partes inferiores de las hojas ya que es ahí precisamente donde se encuentra.

En el caso de que el Ficus se encuentre en el interior de casa, es recomendable sacarlos a la terraza o balcón para realizar los tratamientos. Así evitaremos mojar sin querer las habitaciones, a la vez que realizaremos los tratamientos con mayor comodidad.

En cuanto a la frecuencia de los tratamientos, estos pueden ser puntuales cuando apreciamos que el problema en cuestión ha aparecido, o por el contrario, realizar tratamientos preventivos. En este último caso, a partir de principios de primavera y hasta finalizar el verano. Podemos realizar un tratamiento al mes con un insecticida más un acaricida en verano que nos pueden recomendar en nuestra tienda de confianza.

Taxonomía[editar]

Ficus benjamina fue descrita por Carlos Linneo y publicado en Mantissa Plantarum 129. 1767. [1]

Etimología

Ficus: nombre genérico que se deriva del nombre dado en latin al higo.[2]

benjamina: epíteto latino

Árbol ornamental
Sinonimia
  • Ficus comosa Roxb.
  • Ficus cuspidatocaudata Hayata
  • Ficus dictyophylla Wall.
  • Ficus haematocarpa Blume ex Decne.
  • Ficus lucida Aiton
  • Ficus neglecta Decne.
  • Ficus nepalensis Blanco
  • Ficus nitida Thunb.
  • Ficus notobor Buch.-Ham. ex Wall.
  • Ficus nuda (Miq.) Miq.
  • Ficus papyrifera Griff.
  • Ficus parvifolia Oken
  • Ficus pendula Link
  • Ficus pyrifolia Salisb.
  • Ficus reclinata Desf.
  • Ficus retusa var. nitida (Thunb.) Miq.
  • Ficus striata Roth
  • Ficus umbrina Elmer
  • Ficus xavieri Merr.
  • Urostigma benjaminum var. nudum Miq.
  • Urostigma neglectum Miq.
  • Urostigma nudum Miq.
var. benjamina
  • Ficus benjamina var. bracteata Yamazaki
  • Urostigma benjaminum (L.) Miq.
  • Urostigma haematocarpum (Blume ex Decne.) Miq. [3]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  1. Berendsohn, W. G., A. K. Gruber & J. A. Monterrosa Salomón. 2012. Nova Silva Cuscatlanica. Árboles nativos e introducidos de El Salvador. Parte 2: Angiospermae – Familias M a P y Pteridophyta. Englera 29(2): 1–300.
  2. Burger, W. C. 1977. Family 52. Moraceae. En: W. C. Burger (ed.), Flora Costaricensis. Fieldiana, Bot. 40: 94–215.
  3. Correa A., M. D., C. Galdames & M. N. S. Stapf. 2004. Cat. Pl. Vasc. Panamá 1–599. Smithsonian Tropical Research Institute, Panama.
  4. Davidse, G., M. Sousa Sánchez, S. Knapp & F. Chiang Cabrera. (eds.) 2013. Saururaceae a Zygophyllaceae. Fl. Mesoamer. 2(3): ined.
  5. Flora of North America Editorial Committee, e. 1997. Magnoliidae and Hamamelidae. 3: i–xxiii, 1–590. In Fl. N. Amer.. Oxford University Press, New York.
  6. Idárraga-Piedrahita, A., R. D. C. Ortiz, R. Callejas Posada & M. Merello. (eds.) 2011. Fl. Antioquia: Cat. 2: 9–939. Universidad de Antioquia, Medellín.
  7. Linares, J. L. 2003 [2005]. Listado comentado de los árboles nativos y cultivados en la república de El Salvador. Ceiba 44(2): 105–268.
  8. Martínez Salas, E. M., M. Sousa Sánchez & C. H. Ramos Álvarez. 2001. Región de Calakmul, Campeche. Listados Floríst. México 22: 1–55.
  9. Molina Rosito, A. 1975. Enumeración de las plantas de Honduras. Ceiba 19(1): 1–118.
  10. Nasir, E. & S. I. Ali (eds). 1980-2005. Fl. Pakistan Univ. of Karachi, Karachi.
  11. Stevens, W. D., C. Ulloa Ulloa, A. Pool & O. M. Montiel Jarquin. 2001. Flora de Nicaragua. Monogr. Syst. Bot. Missouri Bot. Gard. 85: i–xlii,.
  12. Wunderlin, R. P. 1998. Guide Vasc. Pl. Florida i–x, 1–806. University Press of Florida, Gainseville.

Enlaces externos[editar]