Fernando Condés

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Fernando Condés Romero
Capitán de la Guardia Civil
Lealtad Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg Reino de España
Flag of Spain (1931 - 1939).svg República española
Servicio/rama Escudo del Ejército de Tierra.svg Ejército de Tierra
Emblema republicano Guardia Civil.svg Guardia Civil
Participó en Guerra de Marruecos
Revolución de 1934
Guerra Civil Española

Nacimiento 1906
Lavadores Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg España
Fallecimiento 23 de julio de 1936
Somosierra Flag of Spain (1931 - 1939).svg España
Ocupación Guardia Civil

Fernando Condés Romero (Lavadores, Vigo, 1906- Somosierra, 23 de julio de 1936) fue un militar y capitán de la Guardia Civil español. Vinculado al PSOE, fue instructor de milicias socialistas y encabezó el grupo de policías y civiles que asesinó al diputado derechista José Calvo Sotelo.

Biografía[editar]

Primeros años[editar]

Hijo de un comandante de Infantería, cursó la carrera militar siendo destinado al Protectorado español de Marruecos, entonces en guerra, donde conoció a José del Castillo Sáenz de Tejada. En 1928 ingresó en la Guardia Civil y en su destino en el Parque de Automóviles de la Guardia Civil en Madrid conoció a la diputada por Badajoz Margarita Nelken, de la que fue gran amigo,[nota 1] y quien le presentó al dirigente de UGT Amaro del Rosal y este a Largo Caballero.[cita requerida]

II República[editar]

Militante del PSOE, como sus amigos el teniente Castillo y el capitán Faraudo,[1] tomó parte en la intentona revolucionaria de octubre de 1934 organizada por las organizaciones socialistas,[1] intentando ocupar el Parque de Automóviles de la Guardia Civil con el apoyo de la sección de Infantería de Castillo, sin conseguirlo. Condés fue juzgado, condenado, expulsado de la Guardia Civil, y enviado a Prisiones Militares.[1]

Con el triunfo del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936 fue amnistiado,[1] siendo reincorporado y ascendido, por escalafón, al rango de capitán,[1] dejándole la Guardia Civil, sin embargo, en situación de disponible forzoso, por su participación en los hechos de octubre de 1934.[1] Ingresó también, junto con Del Castillo y Faraudo, en la Unión Militar Republicana Antifascista.[2] Tras su salida de la cárcel fue instructor de "La Motorizada", una organización miliciana juvenil compuesta por miembros de las Juventudes Socialistas madrileñas que no habían participado en la fusión con las juventudes comunistas para formar las Juventudes Socialistas Unificadas y que, entre otras funciones, servía habitualmente de escolta a Indalecio Prieto.[2] El teniente Castillo también era uno de los instructores de la Motorizada.

Los asesinatos de Faraudo, Castillo y Calvo Sotelo[editar]

El 7 de mayo, el capitán Faraudo fue asesinado por pistoleros falangistas,[3] un hecho que causó gran conmoción entre su entorno, en las juventudes socialistas, y en los partidos de izquierda en general.[3] El 12 de julio, pistoleros no identificados acabaron con la vida del teniente Castillo. Esa madrugada se congregaron en el cuartel de la Guardia de Asalto de Pontejos paisanos pertenecientes a las milicias socialistas entre los que se encontraba Condés. De ahí partió una camioneta en la que se hallaba un grupo de guardias de Asalto, miembros de las milicias socialistas y el propio Condés. Con el pretexto de efectuar un registro, y amparados en las credenciales de la Guardia Civil de Condés, este y algunos otros penetraron en casa del diputado monárquico José Calvo Sotelo, a quien pidieron les acompañase a la Dirección General de Seguridad. En el trayecto, Luis Cuenca, miembro de las milicias socialistas, asesinó al diputado.

A las ocho y media de la mañana, Condés se presentó en la sede del PSOE y pidió hablar con algún dirigente del partido. Al no encontrarse en Madrid ni Prieto, ni Lamoneda, el jefe de la oficina de la secretaría del PSOE llamó al diputado Juan Simeón Vidarte. Cuando Vidarte llegó a la sede del PSOE Condés se encontraba pálido, descompuesto, “con los ojos enrojecidos”. Ante la pregunta de Vidarte sobre qué pasaba, Condés le espetó: “Algo terrible. Anoche matamos a Calvo Sotelo”. Condés añadió que no había sido su intención que el viaje acabase con el asesinato de Calvo Sotelo, sino que sólo pretendía secuestrarle para tenerle como rehén. Vidarte, que le reprochó su comportamiento, y ante la pregunta de Condés de si debía entregarse, le dijo que sería mejor que esperase y que buscase un lugar donde ocultarse, si disponía de él, a lo que Condés respondió: “Sí, puedo ocultarme en casa de la diputada Margarita Nelken. Allí no se atreverán a buscarme. El guardia que la acompaña, como vigilante, iba también en la camioneta.”[4] Vidarte también mostró su repugnancia por el asesinato y su negativa a defenderle como abogado si se diese el caso de que fuese detenido. Condés tuvo también ocasión de hablar con Prieto tras su regreso a Madrid, a quien manifestó que estaba pensando en suicidarse. Prieto dejó entrever su repugnancia y añadió “Suicidarse sería una estupidez. Van a sobrarle ocasiones de sacrificar heroicamente su vida en la lucha que, de modo ineludible, comenzará pronto, dentro de días o dentro de horas.”[5]

Guerra Civil Española[editar]

Pocos días después (ya extendida la sublevación militar que dio comienzo a la Guerra Civil Española), Condés participó en el asalto al Cuartel de la Montaña, luego fue nombrado director técnico de la Motorizada y luchó en Somosierra con Luis Cuenca, donde murió en combate a los pocos días de empezar la Guerra Civil.[6]

Reconocimientos[editar]

Durante la Guerra Civil, se le dio su nombre al cuartel de Milicias Populares instalado en la iglesia de San Diego de Cartagena.[7]

Notas[editar]

  1. Tras su muerte, Margarita Nelken dijo que Condés «quiso ser el primer guardia civil que dijera al proletariado: "Somos hermanos vuestros"» (Gibson, 1982, p. 104)

Referencias[editar]

Pie de página[editar]

  1. a b c d e f (Gibson, 1982, p. 104)
  2. a b (Gibson, 1982, p. 105)
  3. a b (Gibson, 1982, p. 56)
  4. Vidarte: Todos fuimos culpables, tomo I, p. 213-217.
  5. Indalecio Prieto: Convulsiones de España, tomo I, p. 162.
  6. Fernando Condés
  7. Memoria republicana - Imágenes - Capricho español

Bibliografía[editar]