Felice Giani

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Numa Pompilio recibe las leyes de Roma de la ninfa Egeria.

Felice Giani (San Sebastián Curón, 15 de diciembre 1758 – Roma, 11 de enero 1823) es un pintor y decorador de interiores italiano. Fue uno de los exponentes del neoclasicismo.

Biografía[editar]

Estudió primeramente en Pavía, bajo la guía de Antonio Bianchi y de Antonio Galli da Bibbiena y después siguió sus estudios en Bolonia con Domenico Pedrini y Ubaldo Gandolfi. Se trasladó a Roma en el año 1780 y gracias a la protección bajo el príncipe Doria Pamphili se involucró con varios artistas: de entre ellos eran Cristoforo Unterperger, Giuseppe Cades, Angelica Kauffmann y el arquitecto Giovanni Antonio Antolini. En estos años cuando Giani obtuvo sus primeros triunfos: participó en la decoración prestigiosa del Palazzo Altieri, fue contratado por Cristoforo Unterperger conjunto a un equipo de artistas para reproducir los ornamentos de las Logias de Raffaello en el Vaticano y encáusticas que se enviaron después a Caterina II de Rusia, la cual las volvió a colocar en un cuarto de lo que actualmente es el Museo del Hermitage.

En el año 1784 Giani hizo conocer cuando se ganó el segundo premio en un concurso de dibujo de la Academia de Parma, ciudad que en aquellos años estaba en primera línea como centro hélice del Neoclasicismo que nacía. En este mismo concurso, también había participado un artista futuro irregular-- el muy joven Francisco Goya.

En el año 1786 se trasladó a Faenza para decorar la Galleria del Palazzo Conti-Sinibaldi y la Galleria dei Cento Pacifici (con ayuda de Barozzi). El próximo año Giani fue nombrado miembro académico de honor de la Accademia Clementina de Bologna. Duespués de un periodo romano nuevo (1788-1794), Giani terminó su formación con un viaje a Napolis, Ercolan y Pompei, para regresar posteriormente a Faenza donde trabajó en la Galleria di Palazzo Laderchi. En Faenza en el 1802, le toca al Palazzo Milzetti ser casa de lo quizás se considera su obra maestra. Fue en el 1803 cuando lo llamaron a París para decorar los Gabinetes Napoleonicos en la Malmaison. A pesar de que se diga por tradición que el artista trabajó en el Palacio de las Tullerías, ya destruido,no se sabe con certeza.

En los años que seguían, Giani creó comités artísticos en Bolonia, Roma, en el nuevo palacio imperial de Venecia, en Ferrara, Ravenna, y en Forlì, en la cual se reportan particularmente los frescos del Palazzo Gaddi y Palazzo Comunale, visibles hoy en las oficinas del alcalde. Se le atribuye también una Deposición (de Cristo en la tumba) que esta hoy día en la Pinacoteca Cívica di Forlì. En Cesena consiguió hacer el ciclo decorativo del Palazzo Sirotti Gaudenzi, conservado completamente y compuesto por varias témperas como la partida de Attilio Regolo y Edipo delante la gruta de los Eumenidi.

En el año 1811 fue nombrado académico de mérito de la Accademia de San Luca de Bolonia. Además en estos tiempos decoró el apartamento napoleónico en el Quirinale y trabajó en el teatro de Imola, y nuevamente en Faenza, en los edificios Morri y Cavina, y Palazzo Pasolini. En el 1819 fue nombrado miembro de la Accademia dei Virtuosi al Pantheon. Murió por consecuencias relacionadas a una caída de caballo cuando regresaba de un viaje a Bolonia y fue sepultado en Roma, en Sant'Andrea delle Fratte.

Como verdadero personaje irregular del panorama artístico neoclásico, Giani llevaba una vida viajera, bohemian, y trabajaba con una tienda organizada y compuesta por ornamentadores, yeseros y artistas de mueblería. De entre sus colaboradores principales estaban los modeladores Antonio Trentanove, los hermanos G.B. y F. Ballanti Granziani y Gaetano Bertolani.

Se recuerda por su método muy particular de enseñar, en el cual el dibujo tenía que tener un espacio largo y sus alumnos tenían que improvisar el dibujo cuando el les indicara. Los encuentros entre él y sus estudiantes tenían el nombre de Accademia dei Pensieri. Varias veces estas competencias daban éxito a una serie de dibujos muy sugestivos y algunas veces burlones e irrelevantes como aquel de Dante y Beatriz los cuales asisten un bacante y que hoy día está expuesto en una colección privada de Bolonia.

Siendo artista fundamental del primer neoclasicismo italiano, Giani nunca se desvió de un estile muy personal y extraño, ya que el estaba lleno de atributos de lo antiguo (no es decir a aquello álgido y purificado de Johann Joachim Winckelmann, si no aquello colorado y “dionisiaco” de Ercolano y Pompei), de Miguel Ángel y la pintura del manierismo, particularmente la versión imaginativa e irónica de Giulio Romano y de los frescos boloñeses de Pellegrino Tibaldi. Tampoco se ha de olvidar de mencionar sus maestros ideales como Rafael Sanzio (particularmente aquello de las Logias y del apartamento del Cardinal Bibbiena en el Vaticano) y Polidoro da Caravaggio. Entre de sus fuentes estilísticas también aparece sorprendentemente la pintura del siglo XVII, en particular aquella de Annibale Carracci y Pietro da Cortona. Semejanzas en común, a pesar de tener un contexto profundamente diferente, lo unen a algunos grandiosos de la pintura del siglo XIX, como Delacroix, Johann Heinrich Füssli, Goya.