Federico III de Dinamarca

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Federico III de Dinamarca
Rey de Dinamarca y Noruega
Frederik 3 by window.jpg
Federico III de Dinamarca. Retrato de artista anónimo. Colección de retratos del Castillo de Frederiksborg.
Información personal
Nacimiento 18 de marzo de 1609
Fallecimiento 9 de febrero de 1670
(60 años)
Entierro Catedral de Roskilde,
Bandera de Dinamarca Dinamarca
Familia
Casa real Casa de Oldemburgo
Padre Cristián IV de Dinamarca
Consorte Sofía Amelia de Brunswick-Lüneburg
Carrera militar
Condecoraciones
Conflictos
Royal Arms of Norway & Denmark (1559-1699).svg
DOMINUS PROVIDEBIT

Federico III (Haderslev, 18 de marzo de 1609 - Copenhague, 9 de febrero de 1670). Rey de Dinamarca y de Noruega de 1648 a 1670). Era hijo de Cristián IV y de Ana Catalina de Brandeburgo. En su reinado Dinamarca cedió definitivamente su papel de potencia nórdica en favor de Suecia, país con el que protagonizó dos guerras que pusieron en peligro la misma existencia de su reino. Tras el Tratado de Roskilde, Dinamarca quedó terriblemente mutilada, con la peor pérdida territorial de toda su historia y la privación del control sobre el acceso al Mar Báltico. Con todo, la activa defensa que hizo de su país lo convirtió en un rey extremadamente popular, y apoyado en esas circunstancias, consiguió proclamar la monarquía absoluta hereditaria en 1665.

Primeros años[editar]

Federico nació en Haderlevshus, en Schleswig. Su posición como hijo menor influiría de forma determinante en su formación. En su niñez y juventud, nada parecía indicar que se converriría en rey, y su padre, el rey Cristián IV, lo utilizó como instrumento de su política expansionista en Alemania. Siendo aún pequeño, fue nombrado obispo coadjutor de Bremen, de Verden y de Halberstadt, dentro del protestantismo, y a la edad de 18 años, era comandante de la fortaleza de Stade. Así pues, desde una edad temprana ya tenía experiencia administrativa, mientras que su educación era bastante esmerada. Cultivó el gusto por los estudios literarios y científicos.

El 1 de octubre de 1643, a la edad de 35 años, se casó con Sofía Amelia de Brunswick-Lüneburg, una adolescente de 15 años, hija del duque Jorge de Brunswick-Luneburgo.

Durante la guerra Sueco-Danesa (1657-1658), su padre lo nombró comandante de las tropas de Schleswig y Holstein. No obtuvo gran reconocimiento en la guerra, principalmente a causa de su constante enfrentamiento con el mariscal Anders Bille, comandante del ejército danés. Esa etapa marcó el primer distanciamiento del príncipe con la nobleza, que comenzó a verlo con desconfianza.

La prematura muerte de su hermano mayor el príncipe Cristián en junio de 1647 hizo que Federico fuese elegido príncipe heredero, al ser el único hijo legítimo sobreviviente del rey, pero la cuestión de la sucesión no quedó resuelta hasta el 6 de julio, fecha de la coronación de Federico, sólo después de firmar un compromiso (Håndfæstning) que aumentaba considerablemente el poder del Consejo Real en detrimento de la monarquía.

Rey de Dinamarca y Noruega[editar]

Retrato ecuestre de Federico III, por Wolfgang Heimbach (1680). Castillo de Frederiksborg.

Los primeros años de su gobierno estuvieron, pues, caracterizados por el dominio del Consejo. Éste mantuvo una confrontación con los dos hombres más poderosos del reino, los cuñados del rey, Corfitz Ulfeldt y Hannibal Sehested, quienes tenían el título de rikshovmester. Ambos fueron retirados de sus cargos en 1651, acusados de traición. Sehested recobró el favor del rey en 1660. Ulfeldt se exilió en Suecia y se convertiría en un aliado de ese país, mientras que su esposa Leonora Christina –media hermana de Federico III- fue encarcelada en la Torre Azul durante 22 años, acusada de complicidad.

Guerra Sueco-Danesa (1657-1658)[editar]

Pese a sus cualidades, Federico no fue capaz de reconocer sus propias limitaciones y las de su país. En la política exterior, continuó la lucha de su padre en la búsqueda de la supremacía en el área del Mar Báltico. El 6 de junio de 1654 ascendió al trono de Suecia el rey Carlos X Gustavo, cuya habilidad guerrera fue vista por Federico como un peligro para Dinamarca.

Carlos Gustavo entró en guerra con Polonia, invadiendo dicho país en julio de 1654, y aunque esa guerra no representaba un peligro latente para Dinamarca, Federico decidió romper la paz con Suecia en la primera oportunidad. El Consejo Danés, en asamblea el 23 de febrero de 1657, garantizó subsidios considerables para la movilización y los gastos militares. El 23 de abril Federico recibió el consentimiento de la mayoría en el Consejo para atacar las posesiones suecas en Alemania. A inicios de mayo, las negociaciones pendientes con Suecia durante la última guerra fueron rotas unilateralmente por Dinamarca, y el 1 de julio Federico firmó un manifiesto con el que pretendía justificar la guerra, aunque nunca hubo una declaración oficial. Dinamarca no tenía la fuerza militar suficiente ni las alianzas necesarias para hacer frente a la potencia rival.

El rey sueco salió de Polonia con un ejército de 6000 soldados de caballería y 2500 de infantería, y marchó hacia las posesiones danesas para penetrar en Jutlandia en 1657. Los suecos tomaron la fortaleza de Frederiksodde. La armada danesa logró evitar que el ejército enemigo cruzara el Pequeño Belt, pero Carlos Gustavo consiguió atravesar ése y el Gran Belt entre enero y febrero de 1658 gracias al congelamiento de los estrechos. Los efectos de esa hazaña nunca antes vista fueron devastadores para el gobierno danés. Federico se vio obligado a pedir la paz y por la persuasión de los ministros de Francia e Inglaterra, Carlos Gustavo abandonó sus planes de conquistar Dinamarca. El Tratado de Taastrup se firmó el 18 de febrero y el Tratado de Roskilde el 26 de febrero de 1658, con las peores consecuencias para Dinamarca y Noruega. Dinamarca perdió gran parte de su territorio: Escania, Halland, Blekinge y la isla de Bornholm; Noruega cedió a Suecia las provincias de Trondheim y Bohuslän. Corfitz Ulfeldt, enemigo del rey danés y asilado en Suecia, actuó como representante de ese país en las negociaciones de paz.

Alcanzada la paz, sucedió una anécdota singular. Federico invitó a Carlos Gustavo a ser su huésped en el Castillo de Frederiksborg. El sueco aceptó y pasó tres días (del 3 al 5 de mayo de 1658) junto a Federico, participando en banquetes y en largas conversaciones privadas. Parecía que ambos reyes, tras haber pasado por un mortal enfrentamiento, terminarían por cultivar una amistad.

Nueva Guerra Sueco-Danesa (1658-1660)[editar]

Ante la resistencia de Dinamarca a cumplir con todas las condiciones del Tratado de Roskilde y las ambiciones de Suecia tras evidenciar las limitaciones militares danesas, Carlos X Gustavo rompió la paz poco tiempo después, en el mismo año de 1658, sin previa declaración de guerra.

El movimiento fue rápido. El principal ejército sueco desembarcó en Korsør, en Selandia, el 17 de julio de 1658, sembrando el terror y anticipando un pronto ataque contra la capital danesa, mal defendida. Federico III se dispuso a participar en la defensa de la ciudad. En respuesta a la sugerencia del Consejo de abandonar la ciudad, expresó: “moriré en mi nido”, frase que le valió la popularidad entre los pobladores. La población de Copenhague, hombres y mujeres, encabezados por el alcalde Hans Nansen, se alineó con el rey y se dispuso a defender su ciudad a toda costa. A principios de septiembre, se habían reparado todas las brechas en las líneas defensivas, las murallas estaban ahora repletas de cañones y los hombres armados habían pasado de 2000 en agosto a 7000.

La ciudad logró fortificarse de tal modo que Carlos Gustavo abandonó sus planes de tomarla por asalto, y en vez de ello comenzó un sitio ordinario. Tuvo que abandonar el sitio cuando una flota holandesa acudió en ayuda de los daneses y venció a la flota sueca el 29 de octubre. Los holandeses participarían entonces en la liberación de las islas danesas en 1659. En 1660 murió el rey de Suecia e inmediatamente se pactó la paz en Copenhague. El Tratado de Roskilde de 1658 fue llevado a cabo y Dinamarca perdió todas sus posesiones en la península escandinava. Federico pudo, sin embargo, recuperar la provincia de Trondheim para Noruega, y Bornholm para Dinamarca.

Monarquía absoluta[editar]

Busto de Federico III. Obra de François Dieussart.

Alcanzada la paz y pese a las cuantiosas pérdidas, Federico III supo aprovechar la enorme popularidad que había conseguido al defender al país. Valiéndose de los desacuerdos entre la nobleza, por un lado, y la burguesía y el clero, por otro, anuló en la asamblea de 1660 los compromisos de 1648 e introdujo el absolutismo. En 1665, Peder Schumacher redactó la Ley Real (Kongeloven), que sería históricamente la única "constitución" absolutista. La ley otorgaba al rey poderes ilimitados; en ella se consideraba al rey como "la cabeza más grande y alta en la Tierra, superior a todas las leyes humanas".

Los últimos años de su reinado se desarrollaron en el intento de reconstruir el país. Copenhague fue convertida en una ciudad llena de guarniciones, y se fortaleció la defensa del reino tanto como lo permitireron las malogradas finanzas públicas.

En 1665 Federico tuvo la oportunidad de devolver el favor que le habían prestado los holandeses, evitando que los británicos se apoderaran de la Flota de Especias de las Indias Orientales. La flota holandesa había buscado refugio en Noruega, y los británicos intentaban persuadir al rey Federico de apropiarse de la flota, con el argumento de que tenía un valor superior a todo su reino. Federico y los británicos lograron ponerse de acuerdo para atacar a la flota, pero antes de que los buques daneses llegasen a Bergen, el comandante de la fortaleza ya había expulsado a los barcos británicos en la batalla de Vågen.

Federico III murió de neumonía en el Castillo de Copenhague en febrero de 1670 y fue sepultado en la Catedral de Roskilde.

Legado[editar]

El nuevo monarca era de carácter reservado y enigmático. Pocas veces sonreía y hablaba poco, en fuerte contraste a Cristián IV. Carecía de la brillantez y carisma de su impulsivo padre, pero en compensación tenía autocontrol y moderación. Interesado en la teología, las ciencias y la literatura, era un ávido lector y coleccionista de libros. Fundó en 1648 la Biblioteca Real Danesa, en Copenhague, con volúmenes propios y los adquiridos a bibliotecas particulares de familias nobles.

Familia[editar]

Estuvo casado con Sofía Amelia de Brunswick-Lüneburg, con quien tuvo ocho hijos:

Su amante Margarethe Pape le dio un hijo ilegítimo:

  • Ulrik Frederik Gyldenløve.


Predecesor:
Cristián IV
Rey de Dinamarca y Rey de Noruega
1648 - 1670
Sucesor:
Cristián V