Federación Obrera Regional Argentina del V Congreso

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FORA-V Congreso

Sello Vcongreso.jpg

Nombre oficial Federación Obrera Regional Argentina V Congreso
Año fundación 1901 desde 1904 llamada F.O.R.A.
Ideología Comunismo Anarquico
Afiliación internacional Asociación Internacional de los Trabajadores
Ámbito Argentina
Sede central c/o Coronel Salvadores 1200

C.P (1167), Buenos Aires

Secretario general
Afiliados
Web oficial www.fora-ait.com.ar

La Federación Obrera Regional Argentina (FORA) del V Congreso fue una federación obrera argentina de orientación anarquista o más específicamente de lo que ha sido llamado "movimiento obrero anarquista", cuya conceptualización presenta ciertas variantes, y se opone, en gran medida, al anarcosindicalismo. Surgida en 1915 como cisma de la FORA IX Congreso ambos con origen en la FORA fundada el 25 de mayo de 1901, la FORA V Congreso tuvo una destacada actuación hasta la década de 1930.

Historia[editar]

La FORA fue fundada en el año 1901 por 30 Sociedades Obreras de tendencia u orientación socialista y anarquista, en su segundo congreso sufrió la primera escisión al abandonar las sociedades de resistencia (sindicatos) socialistas (11 sindicatos en total) la Federación, a raíz del predominio de los anarquistas en los gremios que la componían y la imposibilidad de llevar la Federación por los designios trazados por el Partido Socialista Argentino. La FOA en su IV congreso pasó a denominarse F.O.R.A agregando la palabra "regional" manifestando no reconocer las fronteras nacionales del denominado país. En ocasión de su V Congreso en 1905, los sindicatos de orientación anarquista establecieron expresamente en su Declaración de Principios (estatutos) la aprobación y recomendación de la propaganda de los "principios económicos y filosóficos del comunismo anárquico".[1] El 26 de agosto de 1905 se aprobó la moción presentada por la Federación Obrera Local Rosarina, por 52 votos a favor y 2 en contra, que declaraba:

"Los delegados al V Congreso (agosto de 1905), a fin de que las sociedades obreras no detuviesen su acción emancipadora en la conquista de mejoras inmediatas, las que prontamente serían arrebatadas, si en los trabajadores no existiese un conocimiento bien definido de sus derechos y sus deberes, hacen la siguiente declaración: El V Congreso de la F. O. R. A., consecuente con los principios filosóficos que han dado razón de ser a las organizaciones de las Federaciones Obreras, declara: que aprueba y recomienda a todos los adherentes la propaganda e ilustración más amplia en el sentido de inculcar a los obreros los principios económicos filosóficos del COMUNISMO ANARQUICO. Esta educación impidiendo que se detenga en la conquista de las ocho horas, les llevará a su completa emancipación y por consiguiente, a la evolución social que se persigue."'

Las sociedades que se retiraron del II congreso de la FOA llamaron a organizar una nueva central y nació la Unión General de Trabajadores (Argentina). Dos años después, fracasó el primer intento de unificar la FORA y la UGT (Socialista). En esa oportunidad el destacado anarcocomunista italiano Luigi Fabbri, criticó duramente la táctica de los anarquistas argentinos de identificar la federación y los sindicatos con la ideología anarquista:

No quisiera ser mal profeta, pero mucho temo que tarde o temprano, este error táctico, será duramente pagado por nuestro movimiento en la República Argentina. (La organización sindical), para no ser dogmática o autoritaria, debe evitar toda afirmación que pueda dividir a la masa proletaria según especiales preocupaciones de partido... (Pone) moralmente en condiciones de inferioridad a los adversarios sólo porque están en minoría. Equivale decir a los obreros que no piensan como nosotros: ¡Idos!.[2]

Acto de la FORA en Santa Fe.

La UGT se sostuvo hasta el 25 de septiembre de 1909 (llegando a tener 5362 cotizantes en su mejor momento contra más de 12000 de la FORA orientada por anarquistas en la misma época) cuando se disolvió en un congreso de fusión con organizaciones autónomas en el que también estaba la FORA, pero que no aceptó integrarla y disolverse. De allí salió la CORA Confederación Obrera Regional Argentina como nueva central de orientación socialista (Odone, Besusa) y mayoría sindicalista (Marotta, Lotito, Bernard). Esta central existió hasta junio de 1914 en que después de infructuosos intentos de fusionarse con los efectivos de la FORA y en una hábil maniobra se autodisolvieron y sus sindicatos en masa solicitaron la adhesión a la FORA en un momento de desorganización interna.

El 1 de abril de 1915 la FORA realizó su IX Congreso con la participación de los nuevos sindicatos adheridos y de otros autónomos, en él se resolvió por 46 votos a favor, 14 en contra y una abstención, la eliminación de la declaración de principios que aprobaba y recomendaba la propaganda del comunismo anárquico en los gremios. Lo que llevó a la desafiliación de varios sindicatos de orientación anarquista, quienes el 2 de mayo de 1915 convocaron a una asamblea de emergencia a la que asistieron 21 asociaciones disconformes con el congreso, quienes resolvieron desconocer el IX Congreso, seguir manteniendo la declaración del V Congreso y conformar un nuevo Consejo Federal como secretariado de la F.O.R.A del V congreso. Así quedaron dos centrales obreras: la FORA del IX Congreso (varias tendencias) y la FORA del V Congreso (anarquista y comunista). La FORA del IX Congreso tuvo un crecimiento importante con la organización de los marítimos de la F.O.M y en el año 1921 en su XI Congreso cambió su nombre por el de Unión Sindical Argentina.

División de la FORA y V Congreso[editar]

En 1915, el IX Congreso de la FORA, con mayoría sindicalista revolucionaria decidió eliminar de la declaración de principios la adhesión a la finalidad del anarquismo. Ello produce una ruptura y a partir de entonces funcionarán dos federaciones separadas.

Luego de la división de la FORA, la FORA del V Congreso, también conocida como FORA anarquista perdió fuerza, ya que los sindicatos más importantes como los ferroviarios, los trabajadores marítimos, los de la carne, etc., formaron parte de la FORA del IX Congreso.

Como vocero no oficial de la FORA, aunque manteniendo independencia de la organización, se editaba el periódico obrero La Protesta,[3] dirigido por Diego Abad de Santillán y Emilio López Arango, que llegó a tener un tiraje de 60.000 ejemplares (Atán). Tuvo una actuación relevante en la Semana Trágica de 1919 y en las huelgas obreras de la Patagonia en 1921-1922.

La FORA del V Congreso, sin haber aceptado nunca el terrorismo como método de acción sindical, adhirió y se mantuvo cercana a los anarquistas individualistas que realizaron actos considerados terroristas, o los anarquistas expropiadores, como Salvador Planas y Virella, que había atentado contra el presidente Quintana, Simón Radowitzky quién asesinó al represor del 1º de mayo de 1909 el coronel Ramón Falcón, o Kurt Gustav Wilckens, quien mató al coronel Héctor B. Varela en venganza de los fusilamientos de la Patagonia. (Godio, 168) Sin embargo, en 1929 alguien asesinó a uno de los directores de La Protesta, Emilio López Arango por la posición crítica del periódico contra los llamados anarquistas expropiadores. A partir de ese momento el anarcosindicalismo argentino renegó y se apartó definitivamente de el uso de la violencia individual como forma de lucha anarquica.

Pintada de la FORA en Buenos Aires, 2004.

La F.O.R.A del V Congreso tuvo un fuerte resurgimiento después de enero de 1919 cuando su sociedad de resistencia de Metalúrgicos Unidos mantuvo una huelga que desemboco en la Semana Trágica. En el año 1927 llegó a contar con medio millón de afiliados, lo cual duró hasta el golpe de estado de Uriburu en 1930 cuando fueron asaltados sus locales, perseguidas sus organizaciones, prácticamente destruyendo el movimiento en la llamada Década Infame. Entre otros hechos de ese período están: el fusilamiento de Joaquín Penina en Rosario; los procesos por asociación ilícita a sus gremios mas combativos, entre los que se contaban los Panaderos, la Unión de Chóferes y Lavadores; también el Proceso de Bragado contra tres de sus militantes y la pena de muerte para tres chóferes del gremio Ares, Montero y Gayoso.

La FORA siguió actuando luego del golpe de estado de 1930, aunque cada vez con menor presencia. Sin embargo nunca fue disuelta, y aún en el presente sigue reuniendo militantes anarquistas y varias sociedades de resistencia a pesar de que en la argentina existe una legislación laboral que excluye a los sindicatos minoritarios y de oficios varios. Con la llegada de Juan Domingo Perón (militar que actuó en la Secretaria de Trabajo) al gobierno y el crecimiento del sindicalismo oficialista vino el debacle de la FORA.

La FORA no ve en el sindicalismo en sí, otra cosa de lo que en verdad puede ser: “un medio”; un medio que por estar en manos de los desheredados, está colocado de frente al régimen de inequidad, pero un medio que al fin, bien mirado, no deja de ser hijo de ese mismo régimen. Formado en las entrañas de la sociedad burguesa, entre las corrientes autoritarias del medio ambiente, el sindicalismo es un arma que, por serlo precisamente, puede prestarse tanto para la causa del bien como para la del mal, (y adviértase que es más fácil que las armas se presten para el mal que par el bien).

Fragmento de la presentación de la FORA a la AIT en su congreso de refundación

Otros hechos trascendentales de la FORA (V Congreso)[editar]

Los ladrilleros de San Martín[editar]

Estos obreros de la F.O.R.A sufrieron como los "procesados de Bragado" largos años de prisión, hasta que en el primer gobierno Peronista fueron indultados tras una extensa e intensa campaña por su libertad. Al lograr su libertad, los ladrilleros hablaron en un acto público realizado en el Teatro Verdi de la Boca, ratificando su inocencia y sus propósitos de seguir luchando por los ideales que sostenían.

Los portuarios de la F.O.R.A[editar]

Por la publicación de un manifiesto en el que se oponían a aceptar el descuento de un jornal para la creación de un monumento a la extinta Eva Perón, fueron detenidos varios obreros portuarios afiliados a la F.O.R.A en 1952. Luego de seis meses de encierro y torturas fueron liberados a raíz de un viaje de Perón, entonces presidente a Chile donde un delegado argentino realizó la denuncia de la situación de esos detenidos y por esa campaña Perón ordeno que los liberasen.

Huelga y persecución de los plomeros[editar]

A principios del año 1960 la sociedad de resistencia de obreros plomeros y anexos adherida a la FORA inició una campaña, por la jornada de 6 horas para el gremio, y se encontró con la negativa patronal de acceder a la demanda, originándose una huelga y una ceñuda persecución de los plomeros de la FORA extendida incluso a obreros de otros gremios. Encarcelados gran cantidad de activos militantes algunos fueron enviados a las cárceles de Santa Rosa y Esquel. Se combinó esta labor persecutoria con la creación de un sindicato pro-patronal U.G.A.T.S para doblegar al gremio, cosa que consiguieron al fraccionarlo y llevarlo a la autonomía otorgándole la personería gremial.

La FORA, normalmente no se le suma la leyenda "V Congreso" ya que es la única existente con ese nombre, aún sigue operando a través de sindicatos de oficios varios llamados también sociedades de resistencia, un tipo de organización de carácter gremial más que sindical. La FORA (V Congreso) pertenece hasta el día de hoy a la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT).[4]

Personajes[editar]

Entre los militantes más destacados de la FORA del V Congreso se encuentran Esteban Almada, Oreste Ristori, Santiago Locascio, Dante Garfagnini, José María Hacha, Apolinario Barrera, Jorge Rey Villalba, Teodoro Suárez, Diego Abad de Santillán, Virginia Volten, Juana Rouco Buela, Emilio López Arango, José Prats, Joaquín Penina, Alberto Ghiraldo.


11 °CONGRESO DE LA FORA.

Congresos y Reuniones Regionales de delegados de la F.O.R.A[editar]

CONGRESOS:

  • 1° Congreso mayo de 1901. (Buenos Aires)
  • 2° Congreso abril de 1902. (Buenos Aires)
  • 3° Congreso junio de 1903. (Buenos Aires)
  • 4° Congreso julio de 1904. (Buenos Aires)
  • 5° Congreso agosto de 1905. (Buenos Aires)
  • 6° Congreso septiembre de 1906. (Buenos Aires)
  • 7° Congreso diciembre de 1907. (La Plata)
  • 8° Congreso abril de 1910.(Buenos Aires)
  • 9° Congreso abril de 1915.(Buenos Aires) No reconocido por la F.O.R.A V°congreso
  • Congreso Extraordinario octubre de 1920 (Buenos Aires)
  • 9° Congreso abril de 1923.(Buenos Aires)
  • 10° Congreso agosto de 1928.(Buenos Aires)
  • 11° Congreso marzo de 1968.(Buenos Aires)

Actualidad[editar]

Desde fines de la década del 70 (a causa de la legislación laboral que restringe la actividad a la organización más numérica de cada sector) sólo federa a Sociedades de Resistencia Oficios Varios (agrupaciones de trabajadores de distintos gremios).

A partir del año 2000 se integraron a la F.O.R.A. Sociedades de Resistencia de varias provincias de la Región Argentina.

Actualmente, la Federación Obrera Regional Argentina tiene presencia en las localidades de San Martín, Capital Federal, Zona Norte del Gran Buenos Aires, Lago Puelo y alrededores, Neuquén, Santa cruz, Rosario, Córdoba, donde siguen reuniéndose agrupaciones de trabajadores que adhieren a sus principios y a su finalidad. El Consejo Federal de la F.O.R.A. reside hoy en día, en el barrio de La Boca, Ciudad de Buenos Aires.

La F.O.R.A. es la sección argentina de la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT), desde su refundación en 1922.

Referencias[editar]

  1. Abad de Santillán, 1931
  2. Marotta III, pag. 373-374
  3. Angel Cappelletti, El anarquismo en América Latina, Biblioteca Ayacucho, Caracas, 1990.
  4. Secciones de la AIT

Bibliografía[editar]

  • Abad de Santillán, Diego (1933). La FORA. Buenos Aires: Nervio. 
  • Atán, Adriana (2000). Cuatro historias de anarquistas. Buenos Aires: propia. 
  • Oved Iaacov (1978). El anarquismo y el movimiento obrero en la Argentina. México: Siglo XXI. 
  • Emilio López Arango y Diego Abad de Santillan (1925). El anarquismo en el movimiento obrero. Barcelona: Ediciones Cosmos. 
  • Juana Rouco Buela (1975). Historia de un ideal vivido por una mujer. Buenos Aires: Ed. de la autora. 
  • Angel Cappelletti (1990). El anarquismo en América latina. Caracas: Ed. Biblioteca Ayacucho. 
  • Sebastian Marotta (1975). El movimiento sindical Argentino, Tomo I. Libera. 

Véase también[editar]

Enlace externo[editar]

  • [1], enlace dirigido al sitio de la S.R.O.V. NEUQUEN
  • [2], enlace dirigido al sitio de la S.R.O.V. SAN MARTIN
  • [3], enlace dirigido al sitio de la S.O de RIO GALLEGOS