Falla de Ramón

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Tipos fundamentales de fallas:
a) Falla inversa
b) Falla normal
c) Falla de desgarre
d) Rotacional (no ilustrada).

La falla de Ramón, también llamada falla de San Ramón, es una falla geológica activa del tipo inversa que se encuentra al oriente de la ciudad de Santiago, la capital de Chile.

Ubicación[editar]

Sede Peñalolén de la Universidad Adolfo Ibáñez sobre la Falla de Ramón, se observa el súbito escalón formado por la Falla

La falla de Ramón se ubica a pocos metros bajo la superficie terrestre y tiene una extensión de 25 km en sentido norte-sur. Se encuentra entre los ríos Mapocho y Maipo, bordeando todo el frente cordillerano de la ciudad de Santiago, cruzando las comunas de Vitacura, Las Condes, La Reina, Peñalolén, La Florida y Puente Alto. Se puede identificar como un súbito escalón que se alza sobre el valle de Santiago.

Es parte de un sistema de megalineamientos que controla el borde occidental del bloque o cadena andina, extendiéndose más allá de los límites de la Región Metropolitana de Santiago. Este sistema tectónico tiene una traza de más de 100 km de largo y es uno de los varios megalineamientos estructurales regionales. La actividad de este megalineamiento ha generado tres terremotos en los últimos 450 años[1] de más de 7,0° Richter:

Comportamiento[editar]

La placa Sudamericana genera una zona de acumulación de energía, cuando esta se libera levanta la sierra de Ramón. Esta misma energía genera fuentes hidrotermales, el agua de las lluvias se filtra desde el nivel freático en el terreno fracturado y permeable por las fallas verticales, baja hasta una zona de acumulación de energía donde se calienta, y luego sube producto de su alta temperatura por fisuras emanando como una fuente hidrotermal.

La falla de Ramón es una falla inversa, vale decir con deslizamiento vertical, que ha sido la responsable de la formación de la sierra de Ramón, una cordillera de 25 kilómetros de largo y una altitud máxima de 3249 msnm, la cual se ha desplazado bastante en los últimos 10 millones de años. Ha tenido un crecimiento continuo y progresivo durante el periodo cuaternario reciente, lo que la convierte en una falla geológicamente activa con trazas de deformación del orden de 0,02 mm/año, que la hacen capaz de producir sismos de gran magnitud, como el terremoto del 17 de marzo de 1575.[4] [5]

La falla representa una franja de discontinuidad en el sustrato rocoso que modifica las características de éste al producirse una fragmentación de la roca, generando brecha de falla, dislocamiento y fracturamiento de bloques en el entorno inmediato a ella, e incluso registrando manifestaciones hidrotermales que conducen a la alteración química de la roca.

Manifestaciones hidrotermales[editar]

Una de las manifestaciones hidrotermales más importantes de esta falla se encuentra localizada en su extremo norte, en la zona de Apoquindo, entre el cerro Apoquindo y el cerro Los Rulos, llamado también Loma de los Baños. Durante el siglo XIX y principios del siglo XX, existieron cuatro manantiales de agua mineral que presentaban temperaturas entre los 18º y 23º. La existencia de estas vertientes llevó a la creación de un balneario termal llamado los Baños de Apoquindo en la década de 1920, en funcionamiento hasta 1945. Además, el agua mineral de estos manantiales fue embotellada hasta la década de 1950 bajo la denominación de Vital Apoquindo. Mediciones hechas en el transcurso de 139 años permiten afirmar que son aguas cloruro-calco-sódicas cuyos componentes más significativos son cloruros 700 ppm y sodio 200 ppm; tienen una temperatura promedio constante de 22° celsius y su pH es de 7,1.[6]

El origen de estas fuentes se debe a la filtración de aguas percoladas en la corteza terrestre que retornan a la superficie luego de ser calentadas por un foco de calor que se encuentra a más de 20 000 metros de profundidad. En su trayectoria, el agua recolecta parte de los componentes solubles presentes en las rocas. La infiltración en la roca se debe a las fracturas verticales que presenta la corteza debido a la acción de levantamiento que tiene la falla en la sierra de Ramón.

Actualidad[editar]

Sobre esta falla se han construido colegios, casas, edificios, universidades, el Reactor Nuclear de La Reina y una planta de gas en Peñalolén.

Debido a que se encuentra muy segmentada y a poca profundidad, puede originar un sismo superficial muy destructivo con una magnitud de alrededor de 7.0° Richter.[7] En ese caso, el hipocentro se encontraría a pocos metros de profundidad, al este de Peñalolén o La Florida y con un periodo de recurrencia superior a los 300 años.

La actividad de esta falla quedó de manifiesto el 27 de noviembre de 2010, cuando se registró[8] un sismo de 4,7° Richter con epicentro en una zona residencial[9] de San Carlos de Apoquindo a 101,2 kilómetros de profundidad.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]