Explosiones de animales

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Las explosiones de animales pueden ser debidas a causas naturales o a la intervención humana. Aunque estos acontecimientos son raros, hay varios casos documentados de una amplia variedad de animales. También existen casos considerados de leyenda urbana que se ha transmitido en la cultura popular (por ejemplo el Lagarto de la Malena).

Un ejemplo de explosión de animales debida a la intervención humana lo constituyen las ballenas, que tienen que ser dinamitadas cuando aparecen varadas en la orilla, ya que por sus dimensiones no pueden ser retiradas intactas. También se han dado casos de explosiones repentinas por una acumulación de gases en el interior de la ballena.[1]

Causas de la explosión[editar]

Se han registrado casos de explosiones de animales por causas naturales, como en la ballena que estalló mientras era transportada en Taiwán, debido a una acumulación de gases en su interior.[1]

También sucedió en el norte de Alemania, cuando miles de sapos murieron debido a que su cuerpo se hinchaba inexplicablemente hasta el punto de estallar.[2] Se barajaron diversas hipótesis, desde un virus u hongo desconocido hasta que un conjunto de cuervos hubieran atacado a los sapos, y éstos, como mecanismo de autodefensa hubieran hinchado sus cuerpos. Finalmente la idea del virus fue descartada tras los análisis,[3] y la hipótesis de los cuervos cobró más fuerza, siendo más plausible.[4] [3]

Ballenas varadas[editar]

Pintura de una ballena varada en 1598.

Ha habido tres sucesos documentados (que se detallan a continuación) sobre ballenas explosivas, así como algunos menos conocidos. El más famoso ocurrió en Florence, Oregón, Estados Unidos, en 1970, cuando una ballena gris muerta fue volada para evitar la putrefacción del animal en la playa[5] [6] Este incidente se hizo famoso cuando el humorista americano Dave Barry escribió sobre ello en su columna periodística y la posterior aparición de un vídeo con la explosión. El otro hecho sucedió en Taiwán en 2004. La acumulación de gas dentro de la ballena descompuesta hizo que explotara mientras era transportada.[1] [7] El 15 de septiembre de 2005 también sería dinamitada una ballena que apareció varada en las costas de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, después de que varios intentos para moverla fracasaran.[8]

Perro antitanque[editar]

Los perros antitanque, también conocidos como perros mina, eran perros con explosivos adosados al cuerpo, entrenados para meterse bajo los tanques enemigos. El explosivo llevaba una antena en posición vertical que actuaba como detonador. Cuando el perro se introducía bajo el tanque, dicha antena se doblaba, y los explosivos estallaban.

Los perros fueron empleados por la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial,[9] [10] contra los tanques alemanes. Los soviéticos entrenaban a los perros con comida bajo sus tanques; consecuentemente, en el campo de batalla los perros se metían bajo cualquier tanque amigo o enemigo.[10] También, los perros eran reacios a meterse bajo un tanque en movimiento, por lo que se convirtieron en una amenaza en el campo de batalla. Los perros mina no han vuelto a ser usados desde 1942, después de que una división soviética entera se viese obligada a retirarse[cita requerida], aunque su entrenamiento prosiguió hasta 1996, cuando se retiraron del servicio definitivamente.

Delfines soldado[editar]

Desde la época de la Guerra Fría los delfines se usan por parte del la Marina estadounidense con fines bélicos debido a su gran inteligencia: ya sea como colocadores de minas, como espías (transportando equipos de detección ópticos o electrónicos) o directamente como soldados,[11] atacando a buzos o embarcaciones. Estos delfines están bajo una Unidad que se conoce como "Unidad de Mamíferos Marinos".[12] El Pentágono ha confirmado el uso de delfines en el Golfo Pérsico para el dragado de minas y la detección de buceadores.[11]

Al igual que los perros antitanque, los delfines son entrenados y usados con fines bélicos, en este caso en el medio subacuático. Se los adiestra para que transporten, coloquen o se deshagan de minas explosivas magnéticas bajo el casco de embarcaciones militares metálicas.[cita requerida] Cuando colocan minas, su labor no es suicida, ya que huyen tras la colocación de la bomba y pueden ser usados para una futura nueva misión.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]