Pueblo kurdo

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Kurdos
Kurdish-inhabited area by CIA (1992).jpg
Población total 35–40 millones
Idioma Kurdo
Religión Islam (primariamente sunismo), chiismo, yazidismo, cristianos, judíos, ateos, agnósticos, yarsaníes
Etnias relacionadas Otros pueblos iranios
Asentamientos importantes
1.º Bandera de Turquía Turquía
11-14 millones hab.
2.º Bandera de Irán Irán
13 millones hab.
3.º Bandera de Irak Irak
8 millones hab.
4.º Bandera de Siria Siria
2 millones hab.
5.º Bandera de Armenia Armenia
100 000 hab.

El kurdo[1] es un pueblo indoeuropeo que habita en la región montañosa del Kurdistán (كردستان), al suroeste de Asia, repartida principalmente entre los Estados soberanos de Siria, Irak, Turquía e Irán. También existe población kurda en un área geográfica más extensa, que abarca desde los Montes Taurus hasta el oeste de las mesetas de Irán; y desde el Monte Ararat hasta el pie de las colinas contiguas a las llanuras mesopotámicas, con enclaves significativos en el extremo oriental de Siria y en Armenia y la Provincia Autónoma de Najichevan en Azerbaiyán. Los kurdos son en su mayoría musulmanes suníes, aunque una importante minoría todavía sigue la religión tradicional kurda, el yazidismo.

Si bien los kurdos se distinguen por elementos como la lengua, el kurdo, existen variantes idiomáticas por todo el Kurdistán. En la región kurda de Turquía se habla el kurmanji y en la Anatolia turca el zaza. En el norte de Irak se habla el sorani y los kurdos de Irán, además del sorani y el kurmani, también hablan distintos dialectos en el sureste del país.[2]

El pueblo kurdo es la minoría étnica más grande en el Medio Oriente que no se encuentra establecida en alguna forma de Estado nación.[3] Son entre 55 y 60 millones de personas (no existen censos rigurosos), aproximadamente un 45% de los cuales vive en Turquía, un 25% en Irán, otro 25% en Irak y un 5% en Siria. Hay también una importante diáspora kurda en Europa occidental, sobre todo en países como Alemania, el Reino Unido y Suecia.

Tras la Primera Guerra Mundial, en la que apoyaron a los aliados contra el Imperio otomano, los kurdos lograron por medio del Tratado de Sèvres el reconocimiento de la independencia de su país. Sin embargo, este acuerdo internacional nunca se ratificó y fue sustituido por el Tratado de Lausana, que repartió el territorio kurdo entre los actuales Estados entre los que se encuentra dividido.

El origen de la cuestión kurda en Medio Oriente[editar]

El Tratado de Sèvres[editar]

El Kurdistan independiente según el Tratado de Sèvres de 1920).

Con el fin de la Primera Guerra Mundial, las potencias vencedoras se repartieron el Medio Oriente en zonas de influencia mediante el Tratado Sykes-Picot. Las conferencias posteriores en la ciudad de Sèvres discutieron la forma en que se repartirían los territorios que habían estado bajo dominio del Imperio otomano. El presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, envió a la Comisión King Crane para tratar en las negociaciones la cuestión sobre la creación de un Estado armenio independiente.[4] Más tarde, la Comisión recomendó la creación del Kurdistán en una cuarta parte del territorio de Anatolia. El informe sugería que ambos estados serían administrados como mandatos de Estados Unidos.

En la mesa de negociaciones, Francia aceptó la creación de un estado kurdo, con la reserva de que no incluyera ninguno de los territorios kurdos que habían sido garantizados a los franceses por el Tratado Sykes-Picot. Los participantes en la Conferencia de Sèvres fueron Gran Bretaña, Estados Unidos (como observador), Francia, Italia, Japón, Armenia, Bélgica, Grecia, Hiyaz (hoy Arabia Saudita), Polonia, Portugal, Rumania, el estado serbio-croata-esloveno (más tarde Yugoslavia), Checoslovaquia, Turquía y una delegación kurda que actuó como observadora en las discusiones concernientes al Kurdistán. El resultado de la conferencia fue un proyecto de tratado de 433 artículos, firmado en Sèvres el 10 de agosto de 1920[5] pero nunca entró en vigor ya que las partes concernientes no lo han ratificado.[6]

Aunque el Tratado y en específico el artículo 62 definió las fronteras y la hipotética composición del futuro Kurdistán,[7] muchos territorios con abrumadora mayoría kurda situados al oeste del Éufrates fueron arbitrariamente excluidos. El Kurdistán concebido por el tratado hubiera sido un país con dos terceras partes de su territorio eliminadas, incluyendo sus áreas fértiles y sus tradicionales tierras de pastoreo. A partir de estos hechos, generaciones enteras de grupos nacionalistas kurdos han recurrido a este tratado para presentarlo como reconocimiento de la causa kurda en el derecho internacional.

La lucha turca de independencia[editar]

Zonas habitadas por los kurdos en 1986.

En respuesta al Tratado de Sèvres, el general Mustafa Kemal Atatürk y los grupos nacionalistas turcos pusieron en práctica sus planes para la liberación de Turquía de la ocupación extranjera, consecuencia del desmembramiento del Imperio otomano. Mustafa Kemal apeló al elemento religioso para unificar a kurdos y turcos e hizo un llamado encaminado a la completa unidad en la lucha contra los invasores de las “sagradas tierras musulmanas.”[8]

La guerra de independencia turca logró su mayor victoria militar mediante la “gran ofensiva”, que culminó el 9 de septiembre de 1922 con la derrota del ejército griego en el Egeo y la Anatolia occidental. Por su parte, los aliados se apresuraron a reconocer de facto la independencia política de la nueva república, temiendo que la Turquía kemalista pudiera pasarse al campo soviético. Bajo este razonamiento, el Tratado de Lausana, firmado por Gran Bretaña, Francia, Italia, Japón, Grecia, Rumania, la República Serbio-croata-eslovena y Turquía el 24 de julio de 1923 reconoció –de jure- al Estado turco y dividió el territorio de los kurdos. A lo largo de toda la guerra, los oficiales turcos se dedicaron a combatir cualquier “amenaza” emergente dentro del territorio, específicamente la formación de organizaciones o asociaciones expresamente kurdas.

El Tratado de Lausana fue una victoria innegable para los turcos. Para los kurdos, marcó el comienzo de una nueva fase de sometimiento. Los artículos del 40 al 45 especificaban que las minorías en cuestión eran las “minorías no musulmanas” (armenios, griegos etc.).[9] Las autoridades nacionalistas de Ankara se rehusaron a incluirlos entre las minorías protegidas por las estipulaciones constitucionales. Al mismo tiempo, las autoridades turcas adoptaron políticas demográficas tendientes a alentar a los turcos a regresar y equilibrar el peso a su favor en la nueva república. A partir de este momento la insurrección kurda se convirtió en un fenómeno endémico dentro del marco del Medio Oriente, caracterizado por levantamientos armados en Turquía, combinado con periodos de enfrentamientos en Irán e Irak a lo largo de todo el siglo XX.

Hechos de la historia moderna kurda[editar]

Kurdos con el vestido tradicional (1873).
  • Tratado de Sèvres, 10 de agosto de 1920. Establecía la creación de un Kurdistán independiente que comprendiese la Anatolia suroriental (al sur del lago Van) y la región de Mosul, pero todo quedó en la nada por diferencias tribales y el rechazo del líder nacionalista turco Kemal Ataturk. En este periodo, los partidos kurdos se dividieron en dos ramas: la partidaria de mantener su autonomía en Turquía y la que optaba por la independencia.

Personajes kurdos que han destacado en la historia[editar]

  • Saladino (1138-1193) o Salah al-Din Yusuf-al-Ayyubi. Hijo de Ayyub, gobernador de Tikrit, y sobrino de Shirkuh, lugarteniente de Nur al-Din, señor de Siria (1146-1174). Shirkuh se hizo con el control del Califato Fatimí de Egipto (1169) en una campaña militar costeada por Nur al-Din y el mismo año fue heredado por Saladino a la muerte de su tío. Disolvió el Califato de El Cairo (1171) y proclamado Sultán de Egipto, entró en disputa con Nur al-Din, su señor. A la muerte de Nur al-Din (1174) se hizo con el poder en Siria, al norte hasta Armenia, al oeste Mosul y el Kurdistán (1186), y con gran parte de los Estados Cruzados (1187). El Sultán kurdo, líder del estado más poderoso de Oriente, fallece en Damasco, uno de los más grandes héroes del islam.
  • Ali ibn al-Athir (12 de mayo de 1160-1233) fue un historiador Kurdo musulmán nacido en Şırnak, Anatolia.
  • Yalal Talabani, presidente de Irak.
  • Ehmedê Xanî, escritor, poeta y filósofo kurdo.
  • Nusrat Bhutto, antigua Primera Dama de Pakistán, iraní de ascendencia kurda.
  • Benazir Bhutto, Primera Ministra pakistaní hasta su asesinato en 2007, hija de Nusrat Bhutto.

Referencias[editar]

  1. Diccionario panhispánico de dudas
  2. [Keyenbroek, Philip (1992). “On the kurdish language,” en: Kreyenbroek, Philip y Stefan Spearl (Comp.). The Kurds. A historical overview, Routledge/ SOAS Politics and Culture in the Middle East Series, Londres y Nueva York, pp. 68-84]
  3. [Rwnadiz F(2007). “La mayor nación del mundo sin Estado”, Global Affairs. Disponible en: http://www.globalaffairs.es/Noticia-16.html]
  4. [Laurens, Henry (2003). “Como se repartió Medio Oriente” Le Monde Diplomatique, Edición Española. Disponible en: http://monde-diplomatique.es/2003/04/laurens.html]
  5. [Nouveau Recueil General des Traites (Leipzig, 1924), t. XII, 3.ª Serie, pp. 664-779.]
  6. http://www.jstor.org/discover/10.2307/2638042?uid=3737528&uid=2&uid=4&sid=21102623165691
  7. [Tripp, Charles (2003). “Historia de Iraq”, Cambridge University Press, Madrid, España, pp. 65-80. ]
  8. [Bruinessen, Martin Van. “The Kurds in turkey”, MERIP Middle East Studies, No. 121, State Terror in Turkey, febrero 1984, pp. 6-12,14.]
  9. [The treaty of peace (1919-19123). Vol II, New York, Carnegie Endowment for Internacional Peace, 1924. Disponible en: http://wwi.lib.byu.edu/index.php/Treaty_of_Lausanne]

Enlaces externos[editar]