Estándar de facto

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Icono convertido en estándar de facto, que señala la presencia de un canal de sindicación.

Un estándar de facto es aquel patrón o norma que se caracteriza por no haber sido consensuada ni legitimada por un organismo de estandarización al efecto. Por el contrario, se trata de una norma generalmente aceptada y ampliamente utilizada por iniciativa propia de un gran número de interesados.

Los estándares de facto son la antítesis de los estándares de iure. No obstante, algunos estándares de facto acaban derivando en estándares de iure. También existen estándares de iure que, por su amplia aceptación, pueden considerarse estándares de facto. En muchas ocasiones los estándares de facto se imponen a estándares de jure para la misma finalidad. Esto es debido a varios motivos:

  • Los estándares de iure se basan en una estructura burocrática lenta y que reacciona con dificultad a los cambios del mercado.
  • Para acceder a un estándar de iure publicado es necesario desembolsar una cantidad considerable de dinero. Esto es un problema para pequeñas y medianas empresas que desean desarrollar productos.
  • Los estándares de iure suelen derivar en un mero acuerdo de compromiso para frenar la beligerancia de fabricantes en fuerte competencia. De manera que no resuelven la necesidad real que demanda el mercado.

Los estándares de facto tienen una especial importancia en el ámbito de las innovaciones tecnológicas y de la informática.

Orígenes de los estándares de facto[editar]

Los estándares de facto suelen tener su origen en la amplia aceptación en el mercado de un determinado producto comercial. Ocurre cuando un fabricante introduce una innovación que hace impensable (para sus consumidores) la existencia del producto sin dicha innovación. De manera que ésta es imitada por absolutamente todos los fabricantes del mercado. Por tanto, un estándar de facto requiere una amplia aceptación por todos los consumidores y un rechazo hacia productos que no incorporan dicho estándar.

Otro posible origen de los estándares de facto son los acuerdos de industria, donde un consorcio o agrupación de fabricantes deciden ponerse de acuerdo para incorporar características comunes y consensuadas a sus productos. Estos acuerdos suelen ser beneficiosos para el consumidor ya que facilitan la interoperabilidad y la sustitución de un producto por otro. Esto deriva en la misma situación de amplia aceptación del caso anterior.

Ejemplos[editar]

  • El formato de cinta de vídeo VHS. Aunque existían formatos técnicamente superiores, éste resultó ser el generalmente aceptado.
  • Los protocolos TCP/IP que han dado origen a Internet.
  • Las interfaces MIDI de los instrumentos musicales electrónicos.
  • Las teclas y la disposición de los números en los teclados del teléfono.
  • El significado de los iconos que se encuentran en hoteles y aeropuertos.
  • Las redes de área local IEEE 802.3. Ejemplo de estándar de facto convertido en estándar de iure. (En realidad el estándar de facto ha sido las redes Ethernet)
  • El formato de teclado QWERTY, que no responde a ninguna configuración lógica o natural sino a requisitos técnicos de las antiguas máquinas de escribir.
  • El formato de sindicación RSS, que se utiliza en blogs y portales de noticias.