Espectro bipolar

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El espectro bipolar hace referencia a un subgrupo de trastornos del estado de ánimo que muestran un humor, energía y cognición tanto anormalmente elevados (manía o hipomanía) como inusualmente bajo (depresión). Estos trastornos van desde el trastorno bipolar I, que presenta episodios maníacos plenamente desarrollados hasta la ciclotimia, pasando por episodios hipomaníacos de menor prominencia, es decir, estados "subsindromales", donde solamente se reúnen algunos de los criterios para diagnosticar la hipomanía. De forma muy habitual estos trastornos también conllevan episodios depresivos, de una gravedad alta o muy alta en los tipos I y II, que se alternan con estados de ánimo patológicamente elevados (maníacos o hipomaníacos) o con episodios mixtos, en los que se presentan síntomas de ambas fases, tanto de la maníaca como de la depresiva al mismo tiempo. Los psiquiatras definen los estados mixtos del trastorno bipolar como los más volátiles, que pueden llegar a ser incluso más graves para el paciente que una fase depresiva, ya que el riesgo de suicidio puede ser mayor.[1] El concepto de espectro bipolar se parece al concepto original de psicosis maníaco-depresiva de Emil Kraepelin.[2]

Nomenclatura de referencia[editar]

En 1978 Angst, J., et al introdujeron un sistema de nomenclatura para clasificar de manera más fácil a las personas afectadas dentro del espectro, siguiendo un estudio clínico de la Psychiatric University Clinic de Zürich.[3]

Los puntos en el espectro usan esta nomenclatura denotada por los códigos siguientes:

  • 'M' manía severa o muy severa (manía unipolar, con o sin síntomas psicóticos)
  • 'D' depresión grave o muy grave (depresión mayor, que puede tornarse en depresión psicótica)
  • 'm' manía leve a moderada (hipomanía)
  • 'd' depresión leve a moderada (depresión distímica)

Así, la nomenclatura 'mD' representa un caso de hipomanía y depresión mayor o, lo que es lo mismo, un trastorno bipolar tipo II. En ocasiones se establece otra distinción en el orden de las letras, para representar el orden de los episodios, donde el paciente está eutímico, es decir, con un estado de ánimo normal, interrumpido por episodios de manía seguidos por depresión mayor ('MD') o viceversa ('DM'). Así pues, las nomenclaturas anteriores representarían un trastorno bipolar tipo I.

Debate sobre la introducción del Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) en el espectro bipolar[editar]

Las formas de distinguir entre el trastorno límite de la personalidad y el trastorno bipolar siguen siendo complicadas. Los diagnósticos basados en los episodios de humor, impulsividad, y el curso longitudinal del trastorno límite de la personalidad y el trastorno bipolar• Las implicaciones terapéuticas: las intervenciones farmacológicas y psicosociales., Desde la inclusión del trastorno límite de la personalidad (TLP) como diagnóstico en el DSM, ha habido múltiples esfuerzos para refundir el trastorno como parte de una categoría del Eje I. Mientras que inicialmente se encontraba dentro del espectro de la esquizofrenia, autores más recientes han tratado de vincular el TLP a los trastornos del humor. Se ha escrito mucho sobre la relación entre el trastorno depresivo mayor (TDM) y el TLP, y aunque la comprensión actual plantea distintos trastornos, existe la superposición de bases biológicas. Ahora, la atención se centra en el trastorno bipolar, con varios defensores que proponen reclasificar el TLP dentro del espectro bipolar. Este artículo aborda la fenomenología de la superposición del trastorno bipolar y el TLP y pone de relieve las características distintivas de diagnóstico clínico y tratamiento.

Según el DSM-IV-TR, la prevalencia del TLP se estima en un 2% de la población en general, en comparación con el 1% al 2% para el trastorno bipolar. Otras estimaciones son más cercanas al 5% para el espectro bipolar. En función de la población estudiada, existen diversas estimaciones de la co-ocurrencia de TLP y el trastorno bipolar. En una reciente revisión exhaustiva por París y sus colegas, la tasa de trastorno bipolar I en pacientes con TLP fue de entre el 5,6% a 16,1%, con una media del 9,2%. La tasa de trastorno bipolar II fue sólo ligeramente superior, un 8% a 19%, con una media de 10,7%. Los 2 estudios más fuertes en términos metodológicos que usaron entrevistas estructuradas de diagnóstico con un tamaño de muestra adecuado y un seguimiento de 6 a 7 años, mostró una baja tasa de nueva aparición del trastorno bipolar en pacientes con TLP, sin diferencia con los grupos de comparación. Sin embargo, un estudio reciente que utiliza la base de datos del gran Estudio Colaborativo Longitudinal de Trastornos de la Personalidad (CLPS) mostró un aumento en la tasa de los trastornos bipolares I y II en pacientes con TLP en comparación con los pacientes que tenían trastornos de la personalidad, incluyendo esquizotípico , evitación y obsesivo-compulsivo (19,4% y 7,9%, respectivamente). Además, los pacientes con TLP tenían una mayor tasa de trastorno bipolar I y II, trastorno de inicio (8,2% para el TLP frente al 3,1% para los trastornos de la personalidad) de más de 4 años. Aunque estos estudios sugieren un aumento moderado del riesgo para el trastorno bipolar en pacientes con TLP , no ha sido tan alto como el riesgo de trastorno depresivo mayor o abuso de sustancias.

El diagnóstico de trastorno bipolar y de TLP puede ser difícil, porque ambos se presentan con oscilaciones anímicas intensas, irritabilidad e impulsividad. La fenomenología de la manía difiere significativamente de la del TLP. El análisis factorial de los síntomas maníacos han identificado la aceleración psíquica y motora, psicosis e irritabilidad. Un factor de análisis y estudio de replicación posterior reveló 3 factores de riesgo para TLP: relación genética alterada, la marcada desregulación emocional, la impulsividad y conductas (comportamientos) patológicos.

Sin embargo, un número de estudios científicos han demostrado que los factores, tanto del TB como los del TLP, tienen una correlación muy alta uno con el otro (con coeficientes de correlación de 0,92 a 0,98). Estudios recientes que exploran la superposición de TLP y el trastorno bipolar han descrito varios parámetros para distinguir el diagnóstico y son los elementos más sustanciales para determinar el diagnóstico diferencial: • Calidad de los episodios del estado de ánimo • Tipos de impulsividad • Curso longitudinal Los síntomas como la irritabilidad y la calidad de la depresión no han demostrado ser muy útiles.

Extraído de Psychiatric Times. Feb/2011

Referencias[editar]

  1. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 4th Edition (Text Revision). American Psychiatric Association. pp. 2000.
  2. Across the Bipolar Spectrum: From Practice to Research
  3. Angst J, Felder W, Frey R, Stassen HH. Arch Psychiatr Nervenkr. 1978 Oct 9;226(1):57-64. The course of affective disorders. I. Change of diagnosis of monopolar, unipolar, and bipolar illness. (PMID 708227)