Espacios naturales de la Región de Murcia

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El relieve y el clima son los elementos principales que han configurado los espacios naturales en la Región de Murcia, originando importantes contrastes y una gran diversidad biológica y paisajística. Por un lado, nos encontramos con una zona litoral a la que se acercan las sierras de Carrascoy y Almenara, conformando el golfo de Mazarrón y con el Mar Menor en el otro extremo; por otro, una zona interior montañosa con picos de 2.000 metros de altura. Además se cuenta con unos 250 kilómetros de costa.

La protección de sus espacios naturales se encuentra regulada por una ley de ordenación y protección del territorio.[1] De este modo se intenta evitar que la influencia humana modifique completamente la naturaleza. Aunque el deterioro ambiental y ecológico en la comunidad autónoma es significativo en varias zonas, sin embargo existen bastantes espacios que aún conservan características naturales valiosas.

En la región existen parques, reservas y paisajes protegidos.[2] [3] Tanto los parques como las reservas disponen necesariamente de una ley y un "plan de ordenación de los recursos de la zona", que regulan sus accesos y posibles actividades. A continuación se presentan características de estos espacios atendiendo a su situación en el interior o en el litoral.[4]

Espacios naturales en la costa[editar]

La costa oriental española es un ejemplo de crecimiento urbanístico sin control. Desde 1960 el turismo ha ido creciendo y la construcción de viviendas de veraneo no ha dejado de aumentar. Los alrededores de los espacios singulares y con valores naturales han sido los primeros en urbanizarse. En muchos casos han desaparecido ante la presión urbanística.[5] La primera ley de protección de estos espacios se sitúa en 1979; anteriormente era normal encontrar edificaciones con acceso directo a las playas, ...

Otras zonas a proteger son los montes próximos al litoral, ya que en ellos se pueden encontrar los ecosistemas más singulares. También tienen un riesgo causado por posible urbanización y el desarrollo agrícola intensivo. Estos motivos justifican la protección especial de la flora y la fauna en el litoral.[6]

Mar Menor[editar]

Vista por satélite del Mar Menor.

Ha sido designado por Naciones Unidas como Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterráneo.[7] Además se trata del Humedal RAMSAR número 706, por tanto es un humedal de importancia internacional.[8]

Esta laguna ha estado sometida a diversos problemas medioambientales.[9] El turismo ha ido creciendo desde finales del siglo XIX. La pesca ha reducido considerablemente su fauna, la apertura de canales con el mar Mediterráneo también ha permitido la entrada de especies marinas invasoras. Un importante problema es la proliferación de medusas,[10] que tiene diversas causas: elevación de la temperatura del agua, nutrientes causados por el incremento de la producción agrícola en su cuenca, ...

Vista de la Manga desde el parque natural de las Salinas y Arenales de San Pedro Pinatar.

Un ejemplo de espacio natural desaparecido corresponde a la Manga, que era un arenal a mitad del siglo XX. Ante esta situación el primer parque protegido en la costa fue el de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar, que desde 1985 cuenta con protección, dispone de bastantes endemismos exclusivos del sureste de España.[11] Se trata de un humedal con arenales situado en la parte norte del Mar Menor. En el interior del espacio protegido existe un puerto y unas salinas en explotación. En verano sus playas están bastante concurridas, existiendo una tradición en baños de lodo.

Vista de las islas Perdiguera y Mayor.

Espacios abiertos e islas del Mar Menor es un paisaje protegido que incluye sus cinco islas de origen volcánico: la Perdiguera, la Mayor o del Barón, la del Ciervo, la Redonda y la del Sujeto. También se incluyen dos montes bajos: el Carmolí y San Ginés; así las playas de la Hita y de la Amoladora; el saladar de Lo Poyo y las salinas de Marchamalo. Con este espacio se trata de proteger los ambientes propios de esta laguna, como el pez llamado fartet que es un pez endémico,[12] así como los procesos implicados en su formación que han dado a estos espacios gran interés ecológico y naturalístico.

Vista del Cabezo Gordo en la que se observan los trabajos como cantera.

El Cabezo Gordo se encuentra en la zona norte, a poca distancia de la costa y es un monte de 312 metros de altura aislado en la llanura. Dispone de varios hábitats a preservar.[12] Desde su cumbre se divisa todo el Mar Menor. Al disponer de mármol se ha estado utilizando como cantera, con el correspondiente riesgo de desaparición. Se han encontrado restos de homínidos en la Sima de las Palomas.

El Humedal de las Salinas de Rasall o Calblanque se sitúa en la parte sur de la laguna y pertenece al parque de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila; la otra parte de las laderas pertenecen a la cuenca del mar Mediterráneo. Este espacio presenta una gran diversidad ecológica y ambiental: dispone de sistemas de dunas, arenales, saladares, charcas salineras, calas y acantilados.[11] En el parque y sus proximidades se han estado realizando explotaciones mineras desde la época romana.[13]

Costa mediterránea[editar]

Vista de Cabo Tiñoso desde la playa del Portús.

En esta costa las sierras litorales hacen que predominen los acantilados y las calas. Esa especie de muralla costera permite bastante diversidad biológica. Sin embargo, en esta costa se sitúan los puertos de Cartagena, Mazarrón y Águilas con el consiguiente tráfico marítimo y los problemas medio ambientales que acarrea. Los intentos de urbanización, la sobrepesca,[14] y la contaminación son algunas de las principales amenazas a estos espacios naturales.[15]

Las áreas naturales más destacadas en este litoral murciano son, por una parte, el área natural de Calblanque declarado Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila, extendible tanto a la sierra de la Fausilla como a las salinas de Marchamalo y a la reserva marina de islas Hormigas, y por otra el área natural que forma la bahía de Mazarrón, destacando el cabo Tiñoso declarado como Reserva Natural de la Sierra de la Muela, Cabo Tiñoso y Roldán, y sobre todo el área al sur de la bahía de Mazarrón comprendida entre Bolnuevo y Calabardina, siendo la mayor extensión de litoral mediterráneo no urbanizado existente en España con numerosas figuras de protección a lo largo de casi 30 kilómetros.

De ese modo en dirección norte hacia el sur el primer espacio protegido es el parque de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila, citado anteriormente. A continuación se encuentran:

El espacio natural de la Sierra de la Muela, Cabo Tiñoso y Roldán se encuentra al sur de Cartagena. Su relieve se caracteriza por montes con fuertes pendientes y diversidad costera con bahías, calas, acantilados y playas.[11] Se puede encontrar gran diversidad biológica entre el interior y la costa. La vegetación en los montes es característica del bosque mediterráneo con pinos carrascos, jara, romero, acebuche, ... Además está declarada como zona ZEPA. Se puede encontrar gran riqueza de flora y fauna marina en La Azohía y Cabo Tiñoso, por lo que se convertirá en reserva marina.[16]

Vista de las erosiones en Bolnuevo y sierra de las Moreras.

La Sierra de las Moreras no presenta mucha altitud, el Morrón Blanco con 492 metros es la mayor altura. Está situada en las inmediaciones de Mazarrón y destaca por disponer de bastantes hábitats protegidos.[12] En las proximidades del mar se pueden encontrar acantilados con sus calas. Su vegetación dispone de matorrales, palmitares y cornicales. Las aves protegidas más importantes que se pueden encontrar son: Halcón peregrino, Búho real y Águila perdicera.

Acantilados y calas recorren la costa del parque natural de Cabo Cope y Puntas de Calnegre proporcionando un paisaje singular a lo largo de 17 Km. Se encuentra en los municipios de Lorca y Águilas. La diversidad biológica es muy grande, estando considerado como lugar de importancia comunitaria y de protección de aves, ZEPA. Además se encuentran once hábitats vegetales con protección prioritaria.[17] Entre la fauna destaca la Tortuga mora, pero también se pueden encontrar ejemplares de Sapo corredor o de Eslizón ibérico. Existen numerosos elementos del patrimonio natural botánico.[18] También se han encontrado vestigios de civilizaciones argáricas en el Neolítico. Existen importantes amenazas urbanísticas.

Un ejemplo de la belleza de los aflojamientos volcánicos nos lo ofrece el paisaje natural de las Cuatro Calas. Situado en el municipio de Águilas incluye las calas de Calarreona, la Higuerica, la Carolina y los Cocedores, ya cerca de la divisa con la provincia de Almería. La erosión del viento y del mar ha producido unos paisajes singulares. Su protección frente a intereses urbanísticos permite encontrar en el saladar de Cañada Brusca una vegetación propia en la que destaca el Halocnemum strobilaceum.[12]

El espacio protegido de las Islas e Islotes del Litoral Mediterráneo consta de 18 islas de reducidas dimensiones, las mayores son Isla Grossa, isla de Adentro y el islote de Escombreras. Algunas islas son zonas de protección ZEPA.[19] Se trata de ecosistemas terrestres autóctonos muy singulares que se han conservado bastante bien gracias a sus pequeñas dimensiones.

Como sus espacios marinos sufrieron de la sobrepesca y necesitaban recuperarse se creó en 1995 la reserva marina de Cabo de Palos e Islas Hormigas.[20] Esta protección ha mostrado su eficacia ya que se puede realizar buceo y actividades educativas, pero no pesca submarina ni otras actuaciones similares.

Espacios naturales en el interior[editar]

La combinación del relieve con los cursos de agua y el clima proporciona diversidad al interior murciano, sin embargo, una característica esencial es la aridez, la falta de agua. Sólo existe un río con caudales escasos para la población y el territorio: el Segura. Las sierras del interior hacen la aportación de sus aguas mediante distintos afluentes, los principales son Mundo, Guadalentín o Sangonera, Mula, Argos y Alhárabe. No obstante el régimen de lluvias existente hace que se produzcan precipitaciones abundantes en poco tiempo, provocando crecidas y ramblas por las que el agua se desplaza con rapidez. A esa torrecialidad se suma el hecho de que los suelos estén poco desarrollados y sean bastante impermeables.

A los factores naturales hay que añadir la actuación humana. Las vegas del río y sus afluentes son bastante ricas en producción agrícola, lo que unido al clima templado a lo largo del año ha hecho crecer las expectativas y demandas de producción, especialmente a partir del trasvase del Tajo. Por otro lado el aumento de la población en las ciudades y el abandono de zonas rurales ha provocado un aumento en la demanda de suelo edificable, espacios turísticos con campos de golf, así como los necesarios servicios y espacios de servidumbre urbanos. Este conjunto de factores ha producido la existencia de amplias zonas desérticas.

La necesidad de protección afecta a la biodiversidad al tratarse de espacios naturales muy frágiles que necesitan mucho tiempo para recuperar estados anteriores a la intervención humana mediante una regeneración natural.

Los ríos y las ramblas[editar]

Vista del río Segura a su paso por el Cañón de los Almadenes.

Las lluvias torrenciales hacen que aunque llueva en pocas ocasiones con frecuencia lo hace en grandes cantidades, lo que origina la existencia de ramblas, normalmente secas en sus cauces. Por otro lado, los cursos naturales del río y afluentes acostumbran llevar poca agua como consecuencia de la escasa pluviosidad y del exceso de demanda, tanto para la población y sus servicios como para la producción agrícola.

Los espacios naturales a proteger son zonas de humedales y paisajes de interés en barrancos, cañones o bosques, que aportan riqueza a la biodiversidad.

El río Segura[editar]

La imagen de la Región de Murcia siempre ha ido muy unida al río Segura; se trata de en un río sobreexplotado, con poco caudal y amenazado por diferentes causas. En primer lugar existe un destrucción de sus hábitats a causa de obras hidraúlicas de aprovechamiento del agua, por ejemplo, se ha desviado su curso eliminando meandros, construyendo cauces de hormigón, ... Una segunda amenaza es la contaminación, tanto de restos orgánicos por el mal funcionamiento de depuradoras como químicos por los vertidos industriales. Además estas circunstancias se encuentran presentes desde hace decenas de años. Una última amenaza es la invasión de especies no autóctonas.[21]

La única reserva natural existente es Sotos y bosque de la ribera de Cañaverosa que sufrió un grave incendio en 1994 aunque se ha recuperado en gran medida.[22] Dispone de 225 hectáreas y pertenece a los municipios de Moratalla y Calasparra, se encuentra en los comienzos del río Segura en la Región de Murcia.[23] Los hábitats existentes son propios de una ribera fluvial con olmos, chopos, fresnos, zarzas, sauces, carrizales, ... Entre su fauna se pueden encontrar diversas especies como la nutria, el galápago leproso, el odonato, el mirlo acuático, el martín pescador.[24]

El cañón de los Almadenes es un espacio natural en el curso alto del río Segura. Con dos kilómetros en el río Quípar y nueve en Segura se extiende por 116 hectáreas pertenecientes a los municipios de Calasparra y Cieza. En algunos puntos presenta paredes verticales de más de cien metros de altura. En la zona protegida se encuentran dos yacimientos arqueológicos que demuestran la existencia de pobladores en la prehistoria. En sus márgenes se puede encontrar taray, baladres y álamos; la fauna destaca por las nutrias, el galápago leproso, el sapo común, el sapo corredor, la rana verde y el gallipato; por aves como la garza real, sirviendo de refugio a murciélagos y otras aves.[25]

El espacio de los saladares del Guadalentín es un paisaje protegido situado en las proximidades del río Guadalentín, perteneciendo a los municipios de Alhama de Murcia y Totana. Se trata de unos saladares que disponen de un subsuelo húmedo mientras que su superficie se podría considerar como una estepa, por lo que se ha denominado como criptohumedales, ya que existe una interdependencia mediante procesos de evapotranspiración. De este modo se dispone de un hábitat adecuado a aves como el aguilucho cenizo.[12]

Al fondo los barrancos de Gebas.

Los barrancos de Gebas son un paisaje protegido de tipo desértico, como un paisaje lunar o bad-lands al estar formado por cárcavas, cañones y barrancos, lo que le proporciona una imagen espectacular. Con 2271 hectáreas de superficie, se encuentra repartido entre los municipios de Alhama de Murcia y Librilla. Su mayor interés reside en su estructura geomorfológica, con un origen en que influyeron especialmente las corrientes de agua, pero también en la existencia de ecosistemas integrales. Su fauna característica es de tipo estepario, con roedores y pequeños mamíferos y su flora es la propia de estepas yesosas como la Gypsophiletalia, o de las formaciones subestépicas de gramíneas y anuales, como la Thero Brachypodietea.[12]

El humedal del Ajauque y Rambla Salada es un paisaje protegido de 1632 hectáreas, perteneciente a los municipios de Fortuna, Molina de Segura, Santomera y Abanilla. Este humedal recoge agua de montes cercanos como el Charco con 246 metros de altura o la Serretilla con 241 metros, a través de una compleja red de drenaje hacia las ramblas de Ajauque y Salada, sin embargo el agua sólo circula en casos de lluvia, normalmente escasa, pero que puede ser torrencial por lo que se construyó el Embalse de Santomera en 1966 para su regulación hídrica. En algunas zonas surge agua subterránea formándose charcas salinas permanentes, lo que proporciona la existencia de ecosistemas característicos.[12] Uno de los problemas para su conservación es la rápida extensión del carrizal que está desplazando al saladar y que tiene como consecuencia la disminución de la diversidad vegetal del humedal; lo que podría dar lugar a un extenso carrizal con la total exclusión del resto de especies.[26]

Las serranías[editar]

Las características naturales del interior murciano se deben en gran medida a su carácter montañoso con sierras que cierran la depresión murciana. Las situadas al noroeste y la zona centro pertenecen a las formaciones subbéticas, como el Macizo de Revolcadores que tiene el pico más alto, llamado Los Obispos con 2015 metros de altura; entre ellas se encuentran las sierras de Espuña y de la Pila. En la zona noreste se encuentran las sierras de Salinas y el Carche derivadas de las formaciones prebéticas.

Vista de sierra Espuña.

Con una superficie de 17.804 hectáreas, es el más antiguo de los espacios protegidos, ya en 1931 se le declaró sitio natural de interés nacional; en 1979, parque natural, y 1992, parque regional. Pertenece a los municipios de Alhama de Murcia, Totana y Mula y su pico más alto es el Morrón de Espuña con 1.585 m de altitud; atravesado por el río Espuña, hay otras elevaciones importantes como el collado Blanco, la Morra del Majal, el collado Bermejo y la peña Apartada. Su vegetación está formada por bosques de pino carrasco, negral y marítimo; así como coscoja, pinsapo, acebuche, tomillo, romero, esparto y jara. Entre su fauna encontramos reptiles como la culebra de escalera, la culebra bastarda, la víbora hocicuda, el eslizón y la tortuga mora. Mamíferos como el jabalí, el gato montés, el arruí, el conejo, el topillo común y el ratón de campo.[11] Asimismo encontramos el buitre leonado, el halcón peregrino, el gavilán, el búho real, el águila real, etc.[27]

El parque regional más conocido es Carrascoy y El Valle ya que se encuentra muy próximo a la capital murciana.[11] Es la frontera montañosa natural entre la Huerta de Murcia y el Campo de Cartagena con una superficie de 16.724 hectáreas y separada en dos partes por la autovía en el puerto de la Cadena. En una parte se encuentra la sierra de la Cresta del gallo y el Valle, con dos picos El Relojero con 609 metros y el Quijar de la Vieja con 528 metros; del otro lado se encuentra la sierra del Puerto y la sierra de Carrascoy cuyo pico más alto de 1065 metros le da el nombre. Su vegetación está formada principalmente por pino carrasco,[28] no obstante se han catalogado dieciséis especies de flora protegida como la Lafuentea o los alcornoques. En cuanto a la fauna destacan aves como el ratonero común, el águila perdicera, el halcón peregrino, el águila real o el búho real; así como diferentes variedades de insectos.

Situada entre el centro y noreste de la Región de Murcia la Sierra de la Pila pertenece a los municipios de Molina de Segura, Abarán, Blanca, Fortuna y Jumilla.[11] El pico más alto es el pico de La Pila con 1.264 metros de altitud, pero tanto el Pico de los Cenajos como la Cumbre del Caramucel poseen más de mil metros; añadido a su valor geológico y paisajístico con sus barrancos y pequeños valles, existe una gran importancia biológica en cuanto a su vegetación y a las aves que se pueden encontrar. Entre los endemismos que se pueden encontrar están: Saxifraga latepetiolata, Teucrium libanitis, Thymus moroderi, Erodium saxatile, Linaria cavanillesii, Nepeta amethystina. Entre las aves se pueden encontrar: Águila real, Halcón peregrino, Búho real, Chova piquirroja, o quirópteros como Rhinolophus ferrumequinum y Miniopterus schreibersii.[29]

En los límites territoriales de la Región de Murcia y la Comunidad Valenciana se encuentra la sierra de Salinas.[12] El municipio al que pertenece en la zona murciana es Yecla, aunque se encuentran próximas las localidades de Villena, Salinas, Sax y Biar de la Provincia de Alicante y Caudete de la Provincia de Albacete. Se convierte así en una especie de frontera natural entre las tres comunidades. Con una superficie de 7737 hectáreas su pico más alto es el de la Capilla con 1238 metros y se extiende por unos quince kilómetros; su formación se debe a un plegamiento de rocas calizas en el Cretáceo Inferior. Dispone de hábitats adecuados para la conservación de aves rapaces y quirópteros; pero especialmente interesante es su vegetación con prados anuales, roquedos silíceos, carrascales, etc.[30]

El parque regional de la sierra del Carche se extiende por 5942 hectáreas y está incluido en los municipios de Jumilla y Yecla.[11] Se puede considerar una continuación de la sierra de Salinas en el marco de las formaciones prebéticas, su estructura dispone de materiales que van desde el Triásico hasta el Cuaternario, la mayor parte son calizas, dolomías y margas. Su mayor altura es el Pico del Carche o la Madama con 1.372 metros y puede verse un afloramiento de sales en el Cabezo de la Rosa. Existen varios carrascales aislados y con mayor presencia el enebro, la coscoja, el lentisco o el madroño. Abundan las aves rapaces y también podemos encontrar la chova piquirroja y otras especies como la musaraña, el lirón careto, el zorro, el tejón, el gato montés y el jabalí. Existe un Pozo de Nieve del siglo XVII en la umbría de la Madama.

Otros espacios para la protección[editar]

La diversidad geográfica y biológica permite destacar una amplia representación de lugares y zonas de gran valor.[31]

Zonas para la protección de aves ZEPA[editar]

Vista del macizo de Revolcadores.
Sierra de Ricote.

Las aves avistadas en la Región de Murcia tienen gran diversidad, lo que permite la existencia de un número significativo de espacios para su protección.[32] Un inventario de estas zonas incluye:[33]

Lugares de importancia comunitaria LIC[editar]

Al existir una amplia diversidad biológica y de hábitats se han propuesto una serie de espacios para incluirlos en la red Natura 2000, entre los que se incluyen:[34]

Sierra de Almenara en Lorca
El río Alhárabe, a su paso por el paraje de la Puerta.

Y como espacios marinos se han propuesto:

Referencias[editar]

Notas[editar]

  1. Ley 4/1992, 30 de julio Consultado 2-03-2008.
  2. No existen monumentos naturales Ley 4/1989, de 27 de Marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres Consultado 2-03-2008
  3. Espacios en la página de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.
  4. Ecosistema terrestre en el litoral Región de Murcia digital
  5. Problemas en el litoral murciano Diario ABC. Publicado 4-11-2007. Consultado 9-03-2008
  6. Dosier El litoral murciano, revista Eubacteria, nº 10, octubre 2002 ISSN - 1697-0454 Universidad de Murcia
  7. Mapa de la zona ZEPIM
  8. RAMSAR. Base de datos Consultado 3-03-2008
  9. Análisis realizado por la Asociación de naturalistas del sureste Publicado 16-08-2006. Consultado 4-03-2008
  10. Ni las redes paran a las medusas. Diario El País 05-07-2006. Consultado 4-03-2008
  11. a b c d e f g Información del espacio protegido
  12. a b c d e f g h Información del espacio protegido
  13. Historia de la sierra minera I.E.S. Sierra Minera. La Unión. Consultado 4-03-2008
  14. Un ejemplo: Atunes en peligro Publicado 2-03-2002. Consultado 11-03-2008 WWF – The Conservation Organization
  15. Amenazas del mediterráneo Greenpeace. "Datos de la sección amenazas".
  16. Cabo Tiñoso será declarada reserva marina para proteger sus recursos pesqueros.
  17. * Datos del espacio natural.
  18. Alcaraz Ariza, M.A., La marina de Cope: ¿Los últimos días de un paraíso botánico? Revista Eubacteria Universidad de Murcia. Consultado 9-04-2008
  19. Se protege el Paiño europeo en las islas Hormigas, Las palomas y la Cueva de lobos. A la Gaviota de Audouin en la isla Grossa. Datos del espacio natural.
  20. Información sobre el Espacio Natural. Ayuntamiento de Cartagena. Consultado 15-08-2008.
  21. El efecto Frankestein, alienígenas en el río Segura. Revista Eubacteria de la Universidad de Murcia ISSN - 1697-0454
  22. Programa para el Seguimiento y Control Post-incendio en los Ecosistemas Forestales de Moratalla.
  23. Descripción del lugar
  24. Ficha del espacio protegido
  25. Ficha del espacio protegido
  26. Valores naturales y potencialidades de uso de los humedales asociados a ramblas del sureste ibérico.
  27. Declarada Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Reportaje sobre el parque. Región de Murcia digital.
  28. Carrascas de Carrascoy. Consultado 28-02-2008
  29. Reportaje sobre el espacio natural. Región de Murcia digital.
  30. Descripción de la sierra. Consejería de medio ambiente de la Generalitat Valenciana.
  31. Más del 50% de los espacios naturales se hallan sin ordenar Diario La Verdad Publicado 12-05-2006. Consultado 23-03-2008
  32. Existen informes de avistamiento en Anuario ornitológico
  33. Relación de zonas ZEPA
  34. Relación de espacios LIC
  35. Río Chicamo: valores naturales. Universidad de Murcia. Consultado 7-04-2008.
  36. La Cerrichera, espacio a proteger Universidad de Murcia. Consultado 7-04-2008.

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

  • AA.VV. (2001). Turismo cultural y desarrollo sostenible: análisis de áreas patrimoniales. Murcia: Editum: Ediciones de la Universidad de Murcia. 
  • ÁGUILA GUILLEN, M. (1992). Sierra Espuña. Murcia: Editora Regional de Murcia – (Guías ambientales). ISBN 84-7564-131-8. 
  • ALBADALEJO MONTORO, J. y DÍAZ MARTÍNEZ, S. (1983). Planificación territorial y medio ambiente de la región de Murcia. Murcia: Biblioteca Básica Murciana. 
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  • ZAMORA ZAMORA, M.C. y otros (1986). Excursiones didácticas por el Campo de Cartagena. Murcia : Consejería de Cultura y Educación - (Materiales). 

Enlaces externos[editar]