Espacio de Schengen

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En azul los países actuales, en verde los obligados a unirse.

El espacio de Schengen[1] es un espacio creado en 1995 por el acuerdo de Schengen, para suprimir las fronteras comunes entre los países integrantes y establecer controles comunes en las fronteras exteriores de esos países. En la práctica, el espacio de Schengen funciona en términos migratorios como un solo país.

No hay que confundir el espacio de Schengen con la Unión Europea (UE), ya que hay países de la UE que no forman parte del espacio de Schengen y hay otros países que están integrados en el espacio de Schengen y no pertenecen a la UE.

Desde la entrada en vigor del Tratado de Ámsterdam en 1999, el acuerdo de Schengen está integrado en el marco institucional y jurídico de la Unión Europea en un protocolo anexo al Tratado de Ámsterdam. En virtud de este protocolo, los nuevos Estados miembros de la UE (que ingresaron con posterioridad a 1999) deben aplicar la totalidad del acuerdo de Schengen, cuando el Consejo de la UE determine que se cumplen las condiciones para ello.[2]

Actualmente forman parte del espacio de Schengen 26 países.[3]

Países que integran el espacio de Schengen[editar]

* Países no pertenecientes a la UE

La circulación por todos los países del espacio de Schengen es libre y sin controles fronterizos interiores, para todas las personas nacionales de cualquiera de estos países y sus familias que viajen conjuntamente, y también, durante un período que no supere los tres meses por semestre, para extranjeros que hayan entrado o residan legalmente en cualquiera de ellos.

Requisitos:

  • para nacionales, y sus familias, de cualquier país de la UE o del espacio de Schengen: Documento de identidad nacional o pasaporte en vigor.
  • para extranjeros: Documento de viaje en vigor y autorización de residencia o visado cuando éste sea exigido (dependiendo del país de origen).

Los extranjeros mencionados en el apartado anterior, que entren regularmente en el territorio de un Estado parte procedente de cualquiera de los restantes Estados están obligados a declararlo a las autoridades competentes del Estado en que entren. Esta declaración podrá efectuarse en el momento de la entrada o en el plazo de tres días hábiles, a partir de la misma. En España esta declaración se realizará en cualquier Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía o en las Oficinas de Extranjeros en el plazo mencionado, si no se hubiese efectuado en el momento de la entrada.[4]

Países de la UE obligados a unirse al espacio de Schengen[editar]

Estos países forman parte de la UE con posterioridad a 1999, por lo que de acuerdo al Tratado de Ámsterdam, están obligados a integrarse en el espacio de Schengen cuando el Consejo de la UE determine que se cumplen las condiciones para ello. Mientras tanto, en estos países se aplica la libre circulación de personas establecida en la UE, por la cual los nacionales y sus familias de cualquier país de la UE o del espacio de Schengen, pueden viajar a estos países con el Documento de identidad nacional o pasaporte en vigor, pasando los controles fronterizos correspondientes. Los ciudadanos extranjeros pueden tener condiciones de entrada distintas a las solicitadas en el espacio Schengen o requerir de un visado distinto.

Territorios de la UE no pertenecientes al espacio de Schengen[editar]

Estos territorios ingresaron en la UE con anterioridad al Tratado de Ámsterdam y tienen cláusulas que les permiten no integrase en el espacio de Schengen. Sin embargo, están obligados a aplicar la libre circulación de personas establecida en la UE, en las mismas condiciones indicadas anteriormente para los países de la UE obligados a unirse al espacio de Schengen.

Dinamarca también tiene excepciones que le permiten no formar parte del espacio de Schengen, pero ha decidido integrarse.

Fronteras comunes con otros microestados europeos[editar]

Andorra tiene acuerdo con la UE para permitir la libre circulación de personas, pero no forma parte del espacio de Schengen. En los puestos fronterizos se aplican las mismas condiciones indicadas anteriormente para los territorios de la UE no pertenecientes al espacio de Schengen. Los extranjeros que viajen con un visado Schengen, necesitan un visado de entrada múltiple para regresar de Andorra, ya que al entrar en Andorra están abandonado el espacio de Schengen.

Mónaco tiene un acuerdo de control de fronteras común con Francia, lo que en la práctica equivale a pertenecer al espacio de Schengen. No se realizan controles en las fronteras terrestres con Francia y se realizan controles de fronteras exteriores de Schengen en el puerto y el helipuerto.

San Marino y Ciudad del Vaticano tienen únicamente una frontera cada uno con Italia. Debido a que solo es posible entrar en estos países atravesando Italia y pasando los controles oportunos, no se realizan controles fronterizos en estos microestados, aunque en San Marino e Italia, en algunas ocasiones, se realizan comprobaciones rutinarias.

Suspensión de la libertad de circulación[editar]

La libertad de circulación entre países del espacio de Schengen, puede suspenderse transitoriamente en circunstancias excepcionales,[5] lo que ya ha sucedido en varias ocasiones.[6]

Véase también[editar]

Referencias[editar]