Idioma español en Filipinas

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Español en Filipinas
Hablado en Bandera de las Filipinas Filipinas
Hablantes

• Nativos:
• Otros:

3.016.773[1] [2]

• 439.000 con dominio nativo (2007)[3]
• 1.377.289 con competencia limitada (1998)[4] + 1.200.000 hablantes de español criollo, chabacano (1996)[1]

Familia Indoeuropeo

 Itálico
  Grupo Romance
   Romance
    Ítalo-occidental
     Subgrupo Occidental
     Grupo Galo-Ibérico
      Ibero-romance
       Ibero-occidental
        Idioma español

Escritura Alfabeto latino
Estatus oficial
Oficial en el país desde 1571 hasta 1987. Actualmente oficial en algunas jurisdicciones, y goza de cierta protección constitucional donde se estipula que el español debe promoverse de manera voluntaria y opcional.
Regulado por Academia Filipina de la Lengua Española
Códigos
ISO 639-1 es
ISO 639-2 spa
ISO 639-3 spa

El español fue el primer idioma oficial de Filipinas desde la llegada de los españoles en 1565 y llegó a ser la lengua vehicular del país hasta principios del siglo XX. En 1863 se creó un sistema de educación pública que impulsó considerablemente el conocimiento del español en el país. El héroe nacional José Rizal escribió la mayoría de sus obras en español, al igual que los revolucionarios y nacionalistas del siglo XIX. La Revolución filipina se articuló en idioma español, y la Primera República Filipina fundada en 1899 eligió el español como idioma oficial. La propia Constitución de Malolos, al igual que el himno nacional filipino fueron escritos en español. En la primera mitad del siglo XX, el español fue la lengua de la prensa, cultura, comercio y, hasta cierto punto, la política filipina. El español mantuvo su estatus oficial (junto con el inglés y el tagalo) hasta 1973, pero lo fue desde 1571.[5] La Proclamación Presidencial núm. 155 de 15 de marzo de dicho año 1973, todavía en vigor, ordena que el español continuará siendo idioma oficial en Filipinas para todos aquellos documentos oficiales de la época colonial que no fueron traducidos a la lengua nacional.

En 2009, la académica y ex presidenta filipina Gloria Macapagal-Arroyo fue galardonada con el Premio Internacional Don Quijote,[6] [7] [8] que reconoce la iniciativa educativa de la República de Filipinas de introducir el idioma español en los planes de estudio nacionales, que amplía el área de colaboración política, institucional y económica que se desarrolla en lengua castellana. En este sentido, el 23 de febrero de 2010, durante la V Tribuna España-Filipinas se alcanzó el acuerdo, entre el Ministerio de Educación de Filipinas, el Ministerio de Educación de España, el Instituto Cervantes y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), por el que todos los alumnos de Secundaria de Filipinas estudiarán español en 2012.[9]

Historia[editar]

El idioma español comienza a predominar sobre las muchas lenguas nativas de Filipinas a partir de 1565, fecha en que la expedición de Miguel López de Legazpi y Andrés de Urdaneta procedente de la Nueva España, hoy México, llega a Cebú y funda el primer asentamiento español en las islas.

Al principio, el aprendizaje del español era opcional, no obligatorio. Como en algunos lugares de América, los misioneros predicaron el catolicismo a los nativos en lenguas locales. En 1593, se fundó la primera imprenta local. En 1595 se establece la primera institución académica del país, el Colegio de San Ildefonso, fundado por los jesuitas en Cebú y que más tarde se convertiría en la Universidad de San Carlos. En Manila se funda la Universidad de Santo Tomás por los dominicos en 1611. Ambas universidades se disputan el reconocimiento de universidad más antigua de Asia.

Fotografía de Intramuros destruido durante de la II Guerra Mundial.

En 1863, la reina Isabel II de España decreta la creación de un sistema escolar público en todos los territorios españoles. Esto da lugar a la creación de escuelas públicas con enseñanza en español en la mayoría de pueblos y ciudades de Filipinas. A principios del siglo XX, el español se mantiene como la lengua franca del país y el idioma de la educación, prensa, comercio, política y justicia. Estudios académicos filipinos estiman la población con capacidad de comunicación en español del 65% y los hispanohablantes nativos en torno al 16% de la población filipina. Incluso después de la ocupación norteamericana y la introducción del inglés como lengua de instrucción en colegios públicos, y a pesar de la muerte de un 15% de toda la población filipina en la guerra contra los Estados Unidos, la gran mayoría de ellos instruidos subversivos y antiguos militares, y, por tanto, seguramente en su mayoría capaces de hablar en español, sigue predominando en las principales ciudades, como vehículo principal de comunicación entre filipinos, hasta por lo menos, la segunda década del siglo XX, cuando se prohíbe la educación en otra lengua que no sea inglés.

El idioma oficial de todos los tribunales y sus registros será el idioma español hasta el 1 de enero de 1913. Después de esa fecha el inglés será el idioma oficial, pero en asuntos judiciales se podrá utilizar el idioma Español, disponiéndose de intérpretes y en los casos en que todas las partes o abogados lo estipulen por escrito, las actuaciones se llevarán a cabo en español.[10] Los argumentos eran claros:

"... No se afirma la superioridad del idioma Inglés a través de otros que poseen la literatura y la historia, con la excepción, tal vez, que cada vez es tan rápido que el lenguaje de los negocios del mundo, sobre todo en el Lejano Oriente, que los países líderes en el esfuerzo comercial y científico tienen casi universalmente hecho su estudio una parte de su sistema de escuelas públicas. Es el único lenguaje que era posible enseñar general en todo el Archipiélago. Desgraciadamente, la política de la soberanía anterior aquí no permitía la enseñanza general de la lengua española, por lo que era conocido por los comparativamente pocos. Puesto que la capacidad de utilizar un lenguaje común es uno de los elementos esenciales para la realización de las aspiraciones políticas del pueblo filipino, es importante ver hasta qué punto hemos avanzado en esta dirección..."

MESSAGE OF THE GOVERNOR-GENERAL TO THE THIRD PHILIPPINE LEGISLATURE.

El 31 de diciembre de 1916 se crea el Boletín Oficial (Official Gazette) que se publicará semanalmente y por separado, tanto en los idiomas español e inglés.[11]

El predominio del español sobre el inglés se prolonga en un constante declive hasta aproximadamente el final de la Segunda Guerra Mundial. A partir de entonces, con ya dos generaciones educadas en inglés, el español pierde relevancia. Además, la destrucción del barrio de Intramuros y La Ermita por la aviación norteamericana durante la Batalla de Manila acaba con el principal núcleo de cultura hispánica y lengua española de Filipinas (unos 300.000 hispanohablantes tan sólo en Intramuros). Aunque haya algunas excepciones familiares y personales, se suele considerar a la generación nacida en la posguerra mundial (hasta 1950 aprox.) la última generación hispanohablante, momento en el cual, tras la masacre de la fallida guerra de la independencia, la represión lingüística y los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, la sociedad hispanohablante se considera totalmente diluida y no vuelve a haber relevo generacional hispanohablante.

Actualmente, los filipinos hispanohablantes plenamente competentes, al menos a nivel oral, no son monolingües españoles y sólo en casos excepcionales tienen una edad inferior a los 55 años, por la no continuidad del relevo generacional en el uso del idioma.

Influencia en los otros idiomas[editar]

Hay aproximadamente 8.000 raíces españolas en tagalo, y alrededor de 6.000 raíces españolas en bisayo y otros dialectos filipinos. El sistema numérico en español, el calendario, el tiempo, etc. siguen siendo usados con leves modificaciones.

Miles de palabras españolas se han preservado en tagalo y otras lenguas locales, tales como:

  • bapór (‘vapor’, barco),
  • kastilà se utilizaba para referirse a los españoles (castellanos) y a su idioma.
  • kwarta (‘cuarta’),
  • pera (‘perra’ o ‘monedas’),
  • relós (‘reloj’, originalmente con el sonido francés de la j),
  • sabón, ‘jabón’ (la j se pronunciaba como el francés je),
  • baraha (‘baraja’, baraja de naipes),
  • lamesa/mesa (‘mesa’),
  • kaldereta (‘caldereta’, guiso de carne),
  • tinidór (‘tenedor’),
  • silya (‘silla’),
  • baso (‘vaso’),
  • bankito (‘banqueta’ silla pequeña),

El chabacano, también llamado zamboangueño o chavacano, es una lengua criolla basada en el español de las Filipinas. El chabacano se concentra, sobre todo, en el sur, en las provincias de Zamboanga e Isabela - Basilán y partes de Davao, aunque algunos hablantes también se encuentran en Luzón (Cavite y Ternate).

A principios del siglo XVII el impresor tagalo Tomas Pinpin emprendió la tarea de escribir un libro en tagalo con caracteres latinos a fin de enseñar el español a los tagalos. Su libro, publicado por la prensa dominica donde él trabajaba, apareció en 1610, el mismo año en que el Padre Blancas de San José publicaba la primera Gramática del tagalo.

El texto de Pinpin, por su parte, utilizaba el tagalo para disertar sobre el español. Con el libro, Pinpin fue el primer filipino nativo en ser escritor y publicista. Como tal, resulta instructivo cuando explica el interés que le animaba a traducir del tagalo a principios de la época colonial. Pinpin elabora su traducción más bien eludiendo que no rechazando las normas de acentuación del idioma español.

Falsos amigos[editar]

Las palabras siguientes son engañosas. Parecen ser españolas o son las palabras españolas que cambiaron de significado en varias lenguas filipinas.

  • aparador significa 'gabinete de ropa' (parecido a «aparador»).
  • baho significa 'huele mal' (parecido a «bajo»).
  • barkada significa 'pandilla' (parecido a «barcada»).
  • kontrabida significa 'malvado' (parecido a «contra vida»).
  • sabi significa 'decir' (parecido a «sabe»).
  • siguro significa 'quizás' (parecido a «seguro»).
  • syempre significa 'por supuesto' (parecido a «siempre»).
  • pirmi en bisayo y chabacano significa 'siempre' (derivado de «firme»).
  • basta significa 'a condición que'.
  • lupa significa 'suelo, tierra'.
  • luto significa 'cocinar'.
  • maske/maski significa 'aún' o 'sin embargo' (parecido a «más que»).
  • kubeta significa 'retrete' (derivado de «cubeta»).
  • kasilyas en bisayo y chabacano significa 'retrete' (derivado de «casillas»).
  • lamierda/lamyerda significa 'salir de juerga' (parecido a «la mierda»).
  • puto significa 'una torta de arroz' (parecido al masculino de «puta»; en algunos países de Hispanoamérica significa ‘homosexual’ y en otros "mujeriego").
  • sugal significa 'jugada con dinero' (parecido a «jugar»).
  • mamón significa 'pan mullido'.
  • pera significa "perra" o 'dinero'.
  • kasí/kasé significa 'porque', 'es que' (proveniente del inglés because), parecido a «casi».
  • silbí significa propósito, el uso (parecido a «servir»).
  • palengke significa 'mercado' (derivado del mexicanismo «palenque»).

No obstante, la palabra que se usa para designar "caja fuerte" tiene casi el mismo significado en español, pues se dice "caja de hierro".

Filipinismos (palabras de origen filipino)[editar]

Las palabras siguientes se pueden encontrar en Diccionario de la lengua española de la RAE

Incorporaciones al español filipino[editar]

Nacionalismo idiomático[editar]

El español en Filipinas fue vector de nacionalismo ante dos imperios: España y Estados Unidos. La actitud nativista criticó el español en Filipinas como una imposición colonial. Los frailes y funcionarios se esforzaban en aprender las lenguas indígenas. De todas formas, las élites nativas decidieron ilustrarse en español, y éstas a su vez fueron imitadas por la población urbana. Considerando este fenómeno, se hace necesario al estudioso de la historia y la cultura filipinas conocer un idioma en el que se escribió una extensa cantidad de documentación de carácter jurídico y administrativo en época colonial, además de un importante corpus de interés histórico, lingüístico y literario. En él figuran las primeras grandes obras de la literatura filipina, así como algunas de las más completas y detalladas gramáticas descriptivas que se han escrito sobre muchas de las lenguas nativas del país.

Esto se llevaba a cabo por clérigos de las distintas órdenes, en especial jesuitas, tal como ocurriera en Hispanoamérica con lenguas como el quechua, el guaraní o el Náhuatl). También en español se escribieron la primera constitución como república independiente, su himno nacional, sus proclamas, sus decretos gubernamentales, etc.

La Solidaridad

Durante la época colonial española y, hasta cierto punto, durante la de administración estadounidense, el español fue la lengua vehicular que sirvió al propósito de unificación nacional, toda vez que el tagalo no poseía aún el prominente papel que después obtuvo. Cada región tenía su lengua y cultura propias, y el habitante de ellas se veía a sí mismo como ilocano, pampango, cebuano, etc. Es decir, todavía sin conciencia de ser filipino.

La lengua comienza a generalizarse a partir de los decretos de modernización de los gobiernos de Isabel II de España, a mediados del siglo XIX. Los miembros del estamento social mestizo o español que contribuyó a la extensión de la lengua y cultura hispánicas eran conocidos como los «ilustrados». Tras el mutis de España y bajo dominación estadounidense, ellos se dieron a sí mismos la misión de relevar a España en la propagación de una identidad y nacionalidad de raíz hispánica, aún a costa de enfrentarse a los designios estadounidenses de destruir todo vestigio de cultura hispánica en las Islas.

No prosperó la causa hispánica en Filipinas, sobre todo tras perecer gran parte de aquellos «ilustrados» en el bombardeo estadounidense de 1945 sobre Manila, alma y cabeza de la futura nación insular y, tras la guerra, por verse engrosada dicha ciudad por masas migrantes ajenas a todo sentido hispanizante.

A finales del siglo XIX, el escritor nativo José Rizal, con sus novelas Noli me tangere y El filibusterismo, publicadas en Bélgica y Alemania respectivamente, contribuye por su parte a destacar la componente malaya en el sentido nacionalista filipino, pero exigiendo a España que promueva la educación y, por supuesto, la generalización de la lengua española como vehículo de información. De la obra de Rizal, el grupo independentista Katipunan extrajo las consignas más ardorosas para combatir la dominación española.

Ambas novelas eran un alegato contra los defectos de la administración colonial, en especial del poder conferido a las órdenes religiosas, que según Rizal, reconocido masón, se mostraban opresoras. Rizal escribió también en tagalo, siendo notorias sus contribuciones a la lingüística de dicho idioma nativo.

Las órdenes religiosas de las islas se enfurecieron con la publicación de las obras de Rizal, y sus Provinciales no cejaron hasta conseguir que las autoridades españolas aprehendiesen y ejecutasen a Rizal, hoy considerado mártir del colonialismo y padre de la patria filipina.

Época de dominación estadounidense[editar]

En 1898, la junta constituyente de la Primera República Filipina, activa en Malolos, Bulacán, estableció el español como primera lengua oficial. Terminaba entonces el dominio colonial español. La mayoría de los medios de comunicación como prensa, radio, documentos y decretos gubernamentales, así como la educación, utilizaban todavía el español. El español mantuvo su prestigio y uso hasta bien avanzado el siglo XX. Algunos investigadores afirman que tardó más de cincuenta años en imponerse el inglés sobre el español, sobre todo por la dificultad que entrañaba el aprendizaje del inglés y (en un principio) porque la posesión del español era señal de elevado estatus cultural y económico.

Aunque el inglés era promovido e incluso forzado por la administración colonial americana como lengua de la educación y del gobierno, gran parte de la literatura de entonces se escribió en lengua española. La razón es que la mayor parte de las elites de aquella generación, educadas en español, por primera vez experimentaban la libertad de disentir, esta vez contra los intentos estadounidenses de desmantelar la cultura hispánica del archipiélago. Los directorios militares estadounidenses reprimieron duramente la resistencia, tanto la de signo nativista cuanto la de signo hispanista.

En el Octavo Informe Anual del Director de Educación David P. Barrows, fechado 1 de agosto de 1908,[13] se encuentran las siguientes observaciones sobre el idioma español:

"... la población adulta del país, que incluye a personas de años maduros y de influencia social, tenía al idioma español como su lengua por lo que el mismo idioma español continuaba siendo la lengua más importante hablada en todos los círculos comerciales, políticos y de prensa".

Esta observación confirma el dato dado por el abogado Luciano de la Rosa sobre el español siendo el segundo idioma del 60 por cien de la población total de Filipinas durante las primeras cuatro décadas de 1900.

Otra fuente reveladora de la extensión nacional en que se utilizaba el idioma español en Filipinas es el Informe de Henry Ford de 1916 al Presidente de Estados Unidos.

Aunque el Censo de 1903, preparado por el gobierno de ocupación estadounidense, dio a entender que el idioma español "lo hablaría tan solamente el diez (10) por ciento de los filipinos", el citado Informe de Ford nos lo desmiente con sus observaciones. Dice: "Hay, sin embargo, otro aspecto en este caso que se debe considerar. Este aspecto se me presentó a mi mismo cuando yo iba viajando por las islas, usando el transporte ordinario y mezclándome con toda clase de gente de todas las condiciones. Aunque a base de estadísticas escolares se hace la declaración de que son más (numerosos) los filipinos que hablan inglés frente a cualquier otro lenguaje, nadie ha de estar de acuerdo con esta declaración si ha de depender del testimonio de lo que le llega al oído. "En todas partes el español es el idioma del negocio y del intercambio social."

"Para que cualquiera pueda conseguir una pronta atención de quienes sea, el español resulta ser más útil que el inglés. Y fuera de Manila, es casi indispensable. Los Americanos que viajan por todas las islas lo usan de costumbre."[14]

Aunque durante el período de colonización española sobresalieron algunos escritores de consideración, en especial José Rizal y Alonso, alabado por Miguel de Unamuno y leído hoy en traducciones inglesas o nativas por todos los escolares de Filipinas, la verdadera Edad de Oro del español en Filipinas sucede tras la marcha de España, cuando el estamento social nativo o mestizo que había cooperado con la obra colonizadora alcanza su mayoría de edad social. La literatura hispano-filipina que entonces se produce, y que podríamos llamar clásica, es obra de escritores «ilustrados» como José Rizal, Pedro Paterno, Graciano López Jaena, Jesús Balmori, Antonio M. Abad, Manuel Bernabé, Adelina Gurrea, Guillermo Gómez Windham, Claro M. Recto... A estos, ya entrada la segunda mitad del siglo XX se añaden Evangelina Guerrero, Federico Espino Licsi, Edmundo Farolán Romero, director de Revista Filipina y Guillermo Gómez Rivera, éstos dos últimos todavía activos a principios del siglo XXI.

El nacionalismo de raíz hispánica al principio se propagaba en español, en especial a través de los escritos de Marcelo H. del Pilar (Plaridel), fundador de la publicación quincenal La Solidaridad, que aparecía en Barcelona y más tarde en Madrid. El primer periódico en español de Cebú, titulado El Boletín de Cebú, aparece en 1886. Hacia 1915, por presiones de los intereses estadounidenses, los periódicos locales comienzan a publicar secciones en inglés. En Cebú, donde también existieron grupos de hispanizantes, el escritor José del Mar ganó en 1965 con su obra Perfiles el premio Zóbel, instituido para contribuir al mantenimiento del español como lengua cultural de las islas.

Irónicamente, la mayor parte de la literatura filipina en lengua española se publicó durante los días de la dominación americana. Uno de los más notorios escritores nativos en español, Claro M. Recto, seguía escribiendo en español hasta 1946. Otros conocidos escritores que usaron el español en dicho periodo fueron los poetas Isidro Marfori, Cecilio Apóstol (autor de Pentelicas, 1941), Fernando Ma. Guerrero (Crisálidas, 1914), Flavio Zaragoza Cano (Cantos a España y De Mactan a Tirad) y otros.

Entre los periódicos editados en español sobresalieron por su militancia hispanizante El Renacimiento, La Democracia, La Vanguardia, El Debate, El Pueblo de Iloilo, El Tiempo y La Voz de Manila entre otros. Tres revistas, The Independent, Philippine Free Press y Philippine Review se publicaban con secciones tanto en español como en inglés.

Situación actual del español en Filipinas[editar]

Estadísticas de hablantes[editar]

Téngase presente que la población total de Filipinas se aproxima a los 95 millones de habitantes.
En el 2006 el Instituto Cervantes de Manila y la Consejería de Educación de la Embajada de España en coordinación con la Academia Filipina de la Lengua Española, estimaron que había 3.180.000 personas con capacidad lingüística suficiente del español,[15] y unos 4.000 hablantes nativos casi todos naturales o descendientes de familias criollas. Estas cifras no incluyen los hablantes de zamboangueño. El español fue idioma oficial hasta la promulgación de la Constitución de 1973 y asignatura obligatoria en universidades hasta 1987.

Las estadísticas oficiales del censo de 1990, indicaban que sólo había 2.657 hablantes de español como lengua materna y otros 689.000 de chabacano (español criollo), pero no especifican los hablantes de español como segunda o tercera lengua, ni los hablantes de chabacano como segunda lengua. Las cifras sobre el total de hablantes no son muy concretas, algunas de ellas se citan en la siguiente tabla:

Fuente Nº de hablantes de español nativos, o con dominio nativo Nº de hablantes de español ppalmente como 2ª o 3ª lengua y competencia limitada Nº de hablantes de chabacano (español criollo) Total hablantes de español y chabacano
Según el Instituto Cervantes de Manila y la Consejería de Educación de la Embajada de España en coordinación con la Academia Filipina de la Lengua Española, en el 2006[16] 3.180.0000
Antonio Quilis, en 1996. [1] 1.816.773 1.200.000 como 1ª y 2ª lengua 3.016.773
Francisco Moreno y Jaime Otero 439.000 (2007)[3] 1.816.289 (1998) [1]


Instituto Cervantes de Manila, en 2007.[17] Más de 2 mill. Más de 600.000 nativos Alrededor de 3 mill.
R.W.Thompson, 1992.[18] 2.900.000
Real Instituto Elcano, 2004. (Jaime Otero)[19] 3.000 Entre 1,5 y 2 mill.
Según el censo de 2007 2.502.185
Según el INE, residentes españoles en 2013.[20] 3.325

Enseñanza del español[editar]

Las principales lenguas filipinas, tienen en el español una base importante de su vocabulario, llegando en algunas en torno al 20%, por lo que el español es considerado como una lengua sencilla de aprender.

En el 2005, había al menos 20.492 personas estudiando español en el país, sea en institutos privados o en escuelas públicas, según el Instituto Cervantes. Actualmente hay un Instituto Cervantes en Manila, pero la labor docente del Instituto Cervantes en Manila, será reforzada en el archipielago con la apertura de tres aulas Cervantes en las ciudades de Zamboanga, Makati y Cebú.[21] Se trata de ciudades donde se habla ampliamente el chabacano.

El Instituto Cervantes de Manila y la Consejería de Educación de la Embajada de España en Manila, la Academia Filipina de la Lengua Española, así como diversos grupos de hispanistas han iniciado una nueva ola que impulsa el aprendizaje del idioma español en el país. Entre ellos, la ex-presidenta de Filipinas Gloria Macapagal-Arroyo. El objetivo es lograr que en este país, como ya se ha conseguido en Brasil, el español pueda retornar a la enseñanza reglada, e incluso que volviera a ser lengua oficial.[22]

Sin embargo, para que el español volviese a la enseñanza obligatoria en las escuelas públicas habría que reformar la constitución como en su día lo hizo (en aquella ocasión para suprimirlo) la entonces presidenta Corazón Aquino.

La ex-presidenta de Filipinas Gloria Macapagal-Arroyo, pidió al Gobierno de España que colaborara en sus esfuerzos de reintroducción del idioma en las escuelas de aquél país. Tras sucesivos contactos entre el Ministro español de Asuntos Exteriores, el titular del Ministerio de Educación filipino y la dirección del Instituto Cervantes, en noviembre de 2008 el Gobierno de Filipinas anunció a bombo y platillo la reincorporación del español en la enseñanza secundaria para mediados de 2009. Este anuncio fue interpretado por muchos medios oficiales y de comunicación como la vuelta del español a la escuela pública en Filipinas. Incluso en medios más sensacionalistas se hablaba de un inusitado resurgimiento del interés por el español en Filipinas y una hipotética vuelta a la oficialidad del español en aquél país. Lo que está claro es que se abren nuevas perspectivas para la lengua española en Filipinas.[23] En 2009, la académica y presidenta filipina Gloria Macapagal-Arroyo ha sido galardonada con el Premio Internacional Don Quijote,[6] [7] al introducir la enseñanza de la lengua española en los planes de estudio nacionales.

El inicio de la restauración del español en la enseñanza pública de Filipinas ha comenzado en junio de 2009, pero el proceso no será rápido. El proyecto se inicia con una prueba piloto en donde el Instituto Cervantes de Manila, se encargará de formar a 34 profesores en los dos meses previos con un curso intensivo de 240 horas, pero después su formación continuará por Internet, durante todo el curso. Estos profesores impartirán las primeras clases a los 1.190 alumnos seleccionados para el proyecto, en 17 centros, uno en cada provincia.[24] El programa se ha extendido a 8.000 estudiantes en 75 centros públicos, además de los 6.000 estudiantes que hay en el Instituto Cervantes.[25]

Actualmente el español es la lengua extranjera no oficial más estudiada en filipinas,[26] siendo 65 el número de centros escolares públicos de Filipinas que ofertaban la asignatura de español en el curso 2012/2013,[27] y para el curso 2013/2014, el número de centros de secundaria que lo ofertan es de 80, además de 4 centros regionales, y la Universidad Normal de Manila.[28] El 11 de septiembre de 2012, el secretario filipino del Departamento de Educación, Armin Altamirano Luistro anunció un acuerdo con el gobierno chileno para enseñar español a profesores de escuela filipinos.[29]

El español que se utiliza en las Filipinas[editar]

Debido a que Filipinas fue administrado por el virreinato de Nueva España en lugar de la propia España durante el período colonial, el español filipino tenía una mayor afinidad con el español de México que con el español europeo (el que se habla en España). Por ejemplo, el seseo era mayoritario. [30]

Hoy en día, sin embargo, hay una fuerte tendencia entre las nuevas generaciones de hablantes (es decir, aquellos que están aprendiendo el idioma) a emplear una gramática, fonología y vocabulario más cercana al español europeo (uso de vosotros como segunda forma del plural, pronunciación de la Z y C suave como [θ], la distinción entre la LL y Y,...), debido a la fuerte presencia de la prensa española y el Instituto Cervantes. A pesar de ello, las variaciones sobre todo en la pronunciación y la entonación abundan.

Relaciones hispano culturales[editar]

En la actualidad, la cultura del idioma español en Filipinas está abanderada por el Instituto Cervantes. Una de sus iniciativas a la lectura hizo que, durante marzo y agosto de 2009, el metro de Manila llevara impreso en los trenes los poemas en inglés y español de quince poetas españoles, filipinos y latinoamericanos.[31]

Un importante avance en las relaciones entre Filipinas y el resto de países hispanos, ha sido la participación de Filipinas en las cumbres iberoamericanas desde 2009, como miembro asociado.

Dentro de la cultura popular, existen algunos cantantes y grupos musicales de éxito en español[cita requerida], como: Luis Eduardo Aute, Josh Santana, Antonio Morales, Conchita Panadés, Bambú, Isabel Granada, Imago, Miguel Morales, Pilita Corrales, Asin, Pupil, Yano y Sponge Cola.


Premios Literarios en español en Filipinas[editar]

  • Premio Zóbel, fundado en 1920, es el más antiguo premio literario instituido en Filipinas.

Uno de los centros sociales más activos, como rezan sus estatutos:

"fortalecer y mantener las relaciones hispano-filipinas para preservar la cultura española existente y los ideales de la hispanidad en Filipinas".

es el Casino Español de Manila, creado en 1844,[32] donde se conceden los Premio Zóbel.

Medios de comunicación en español[editar]

Existe un programa de radio de la emisora estatal filipina BBS, llamado Filipinas, Ahora Mismo el cual emite 1 hora diaria en español (de lunes a viernes), en 6 emisoras locales, desde marzo de 2007.[33] También se ha creado un periódico digital en español llamado e-dyario.[34]

Véase también[editar]

Notas[editar]

García Castellón, Manuel. Estampas y cuentos de la Filipinas Hispánica (Una antología de prosa filipina en castellano). Madrid: Editorial Clan, 2002.

  1. a b c d Antonio Quilis, en 1996 y Francisco Moreno y Jaime Otero en 1998: cervantesvirtual.com (pág 55), spanish-differences.com
  2. El español, una lengua viva: Informe 2012 (eldiae.es): 439.000 personas con dominio nativo + 2.557.773 personas con competencia limitada + 20.492 estudiantes de español (páginas 6 y 10)
  3. a b Francisco Moreno y Jaime Otero: realinstitutoelcano.org, Demografía de la lengua española (pág. 33).
  4. Francisco Moreno y Jaime Otero , 1.816.289 (total en 1998) - 439.000 (con dominio nativo en 2007) cervantesvirtual.com (pág 55)
  5. http://www.elcastellano.org/filipinas.html
  6. a b «Gloria Macapagal y Mario Vargas Llosa, premiados con los Don Quijote 2009» (2009). Consultado el 2009.
  7. a b «Otorgan a presidenta de Filipinas premio Don Quijote de la Mancha» (2009). Consultado el 2009.
  8. http://www.elpais.com/articulo/cultura/Vargas/Llosa/presidenta/Filipinas/reciben/Premio/Don/Quijote/elpepucul/20100415elpepucul_7/Tes
  9. «Todos los alumnos de Secundaria de Filipinas tendrán la opción de estudiar español» (2010). Consultado el 2010.
  10. [http://www.gov.ph/1912/10/ MESSAGE OF THE GOVERNOR-GENERAL TO THE THIRD PHILIPPINE LEGISLATURE MANILA, October 16, 1912.]
  11. ACT NO. 2657 AN ACT CONSISTING AN ADMINISTRATIVE CODE SECTION 41. ARTICLE XI Official Gazette
  12. Algunos nahuatlismos en el castellano de Filipinas en: Estudios de Cultura Náhuatl. Miguel León-Portilla. Consultado el 04-09-2012
  13. "Eight Annual Report" publicado por el Bureau of Printing, 1957, Manila)
  14. The Ford Report of 1916. #3. The Use of English. Pages 365-366.Op.cit.
  15. icex.es (pág. 6)
  16. icex.es (pág. 6)
  17. elcastellano.org.
  18. "Pluricentric languages: differing norms in different nations" página 45.
  19. [http://www.anuarioasiapacifico.es/inc/visit.php?id=41 anuarioasiapacifico.es (página 418).
  20. Datos del INE
  21. http://www.cervantes.es/sobre_instituto_cervantes/prensa/2013/noticias/nuevos-aularios-filipinas.htm
  22. lavanguardia.es (Carmen Caffarel, presidenta del Instituto Cervantes)
  23. Rafael Rodríguez-Ponga, "Nuevas perspectivas para la lengua española en Filipinas", Real Instituto Elcano, 2009 [1]
  24. lavanguardia.es, «La Comunidad» HoraSur» Filipinas intenta reanimar el español».
  25. http://www.elcastellano.org/noticia.php?id=2390
  26. «el paulatino regreso del español a la enseñanza filipina».
  27. «e-dyario».
  28. mecd.gob.es
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