Español dominicano

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Variedades del español del Caribe. Las variedades dominicanas en azul oscuro.

El español dominicano es la variedad del idioma castellano hablado en la República dominicana; es una variedad del español caribeño. Tiene varios subdialectos según la región y la clase social. El español de la República Dominicana tiene influencias de varias culturas y países. Por otra parte puede sonar muy similar al español de Puerto Rico y de Cuba, por la gran cercanía a estas islas.

En el español dominicano podemos observar el uso de arcaísmos, los cuales a pesar de no ser muy corrientes son conocidos por la gran mayoría del pueblo y su uso no es extraño (ejemplos de ellos son las palabras anafe, bregar, carátula, malmara, etc.). También se usan varios términos denominados indigenismos, de gran popularidad en la riqueza del idioma. A pesar de tener una población indígena completamente extinta, estos términos quedaron marcados. Muchos dicen que los indigenismos dominicanos provienen del único taíno restante en la isla de la Española, Enriquillo, que a pesar de ser de ascendencia taína estaba ya completamente hispanizado.

Historia[editar]

El asentamiento español de 1492 tuvo gran influencia en la cultura y el idioma dominicano. El dialecto dominicano en general tiene varias similitudes con el dialecto andaluz. Esto es debido a que las flotas que partían en expediciones hacia América se organizaban en Sevilla, pero provenían de puertos andaluces.

El castellano, al igual que sucedió en otros países de América Latina, desplazó por completo las lenguas de los aborígenes (idioma taíno, y lengua de los ciguayos o macorijes), hasta hacer que desaparecieran totalmente, del mismo modo que en pocos años murieron todos los habitantes que los españoles encontraron en la isla, muchos por enfermedades traídas por los invasores, otros como resultado de los abusos y maltratos a los que fueron sometidos; los menos por tristeza y frustración. Se afirma, según consigna Pedro Henríquez Ureña en su obra El Español en Santo Domingo, escrita entre 1935 y 1961, que "la Española fue en América el campo de aclimatación donde empezó la lengua castellana a acomodarse a las nuevas necesidades..." Sin embargo, se conservan apenas algunas palabras con las cuales los nativos designaban algunos objetos, plantas y frutos desconocidos por los españoles y que éstos asimilaron, enriqueciendo el castellano. Entre estas palabras pueden señalarse: ají, arcabuco, batata, bejuco, bija, cabuya, ceiba, eurí, guama, sabana, yuca, barbacoa, guazábara, hamaca, macana, anón, caimito, caguasa, corozo, guanábana, guayaba, hobo o jobo, lerén o lirán, mamei, mamón, maní, papaya (lechosa), jagua. No se tiene precisión sobre a partir de cuándo puede hablarse de un español dominicano propiamente dicho, pero, obviamente, los colonizadores que se establecieron en la isla y asimilaron palabras de las lenguas locales fueron los que iniciaron el proceso de reacción del dialecto dominicano. Con el paso del tiempo por evolución natural, adecuación idiomática, influencias del español de otros países y de otras lenguas, se ha constituido lo que conocemos como el español dominicano y que Carlisle González Tapia define como "La modalidad dialectal del español general que se habla en la República Dominicana y que presenta características particulares en el orden fonético, en las construcciones morfosintácticas y en el vocabulario y los distintos significados de los vocablos, con relación a los demás dialectos del español general".

Dentro del español dominicano también existen exoticismos que dicen provenir de los esclavos africanos, denominados africanismos, como la palabra cachimbo; estos fueron traídos a América después de la extinción de los taínos. Sin embargo, al igual que los pocos taínos que quedaron en la isla, los esclavos africanos que llegaron dejaron sus huellas en el lenguaje local. Las Lenguas africanas han influenciado un tanto el dialecto dominicano, especialmente los idiomas Kongo, Igbo, y Yoruba. Esta influencia africana se encuentran en las palabras, el coloquialismos y entonaciones en algunas áreas del pais. Una teoría es que la gente de la zona de Guinea de África Occidental, junto con el Congo, se vieron obligados a aprender y neutralizar las formas de Castellano. Por tal razon algunas personas y areas dentro de la República Dominicana fueron influenciados.

Fonética[editar]

Si intentáramos comparar o buscarle la raíz al acento del español dominicano el más cercano a su forma de hablar sería el español canario, ya que el español dominicano al igual que el canario utiliza mucho el apócope de las palabras ej.: ¿para qué vas al médico? por ¿pa' qué tu va al médico?. El habla corriente se emplea su forma antillana. Se emplean muchos africanismos, neologismos y extranjerismos, especialmente provenientes del inglés, debido a la presión cultural originada desde los Estados Unidos. Otra de las características con las que cuenta el español dominicano es que utiliza cientos de arcaísmos.

El español dominicano tiene seseo o sea que en el habla no se distingue entre el sonido que representa las letras "c" (antes de "i" y "e"), "z" y "s". Las tres letras representan el fonema /s/. Por ejemplo, en español dominicano, los verbos "cazar" y "casar" suenan igual.

  • Yeísmo: En la República Dominicana, el sonido representado por "ll" /ʎ/ se ha reducido a un sonido igual que el sonido representado por "y". Este fonema se realiza en los sonidos [j] o [dʒ].
  • Lambdaización: Fenómeno muy común en las clases populares, donde se cambia la consonante implosiva (a final de sílaba o palabra) por /l/. Ejemplo "Nueva yol" ó "niu yol" (por Nueva York), "coltar" ó "coitai" (por cortar).

Geolectos y sociolectos[editar]

En el imaginario popular se habla de tres regiones geográficas con diferencia de pronunciación (aunque académicamente esto nunca ha sido estudiado ni demostrado que efectivamente sean tres y no cuatro o cinco) que son la del sur, la del norte (Cibao), la del este y Santo Domingo que está en el centro del sur y del este (la pronunciación en el este es más neutra). También la tendencia de acortar palabras y unirlas.

  1. El habla del Valle de la Vega Real o del Cibao (las ciudades de Santiago, La Vega, San Francisco de Macorís y Moca), incluyendo la precordillera santiagueña, está basada en el dialecto canario, aunque tiene una notable influencia gallega que se destaca por ciertos arcaísmos y la transformación de la 'l' (o inclusive 'r') al final de una sílaba en 'i' o 'y vocálica' (general → generay; caminar → caminai; mal/mar → mai), o palabras originadas en este idioma, como por ejemplo pai (español estándar: padre; gallego: pai);[1] su entonación se asemeja a aquella del Oriente cubano. No obstante debido a la influencia de medios de comunicación capitalinos y a la instrucción pública que condena el empleo y califica de inculto dichas manifestaciones regionales: se aprecia una notable reducción en su empleo y aceptación. Ejemplo del habla rural: «Ya vide lo que hiciste con lo que truje de la capitay» (Ya vi lo que hiciste con lo que traje de la capital); «¿Es a menester?» (¿Es obligatorio?); «¡Aguaita!» (¡Escucha!).
  2. En la región Sur[¿quién?] es notable el rotacismo y la pronunciación explosiva de la 'r' al final de una sílaba: caminar → caminarrr; vámonos para el pueblo = vámono parr pueblo). Con menos frecuencia se puede escuchar un cambio de la "o" por la "u" (vámonos = "vámunu").
  3. En la región Este y Santo Domingo (Ciudad capital) predomina la "l" (caminar = "caminal"), algunos hablantes tienden a suprimir la R al final de sílabas por completo (Caminar= "caminá") y se acortan mucho más las palabras y se puede suprimir la "s" o aspirarlas (vamos a ver = "vamuavé"). También es común fusionar palabras, dando lugar al fenómeno conocido como sinalefa: (los ojos → losojo) (ven acá → maacá). La muletilla "vaina" es muy usada en esta región con el significado de "cosa". Otro fenómeno que es común en el Este, pero en zonas específicas (Principalmente en las zonas rurales de San Pedro de Macorís) es la pronunciación bilabial de 'b', aún entre vocales, por ejemplo la 'b' en 'lobo' sería pronunciada más fuerte [lobo], como en la pronunciación de la 'b' al inicio de las palabras en castellano.

A pesar de las diferencias regionales de los dialectos (geolectos), el español dominicano también tiene sociolectos, es decir que existe una diferencia de dialecto entre clases sociales. Se dice[¿quién?] que la sintaxis y la morfología del español dominicano tienen gran influencia andaluza, canaria y de idiomas africanos[¿cuales?], con una diferenciación entra las clases cultas y no cultas. A pesar de haber varias diferencias en los distintos dialectos del español dominicano, este posee características específicas como el yeísmo, el seseo y la ausencia completa del voseo.

En el occidente del Distrito Nacional, zona predominantemente de clases media y alta, la entonación presenta cierta similitud con zonas de Colombia.

La clase culta[editar]

La clase culta tiene algunos rasgos específicos que a pesar de no estar prescriptivamente correctas son más aceptables. Por ejemplo algunos de los fenómenos son los siguientes:

  • Reducción de nasales finales a n velar: corazóŋ, accióŋ, perdicióŋ.
  • Africación de la y
  • Aspiración de la s: vamoj, ¿cómo ejtaj?
  • Lambdacismo y rotacismo (incluso en la clase culta, aunque es menos frecuente)
  • Se adopta la k como implosiva: octener, ocservación.
  • Sonoración o ensordecimiento de una consonante por influencia con la siguiente: admósfera, optener

Aunque no se utilice, en la docencia cuando se enseña la lectura muchas veces se enseña la diferenciación entre la ´z´ y la ´s´, de la ´ll´ y la ´y´, y aunque sea incorrecto en el español, de la ´b´ y la ´v´.

La clase popular[editar]

Los rasgos de la clase popular son los siguientes
(Ejemplos: Estándar → Forma popular dominicana)
  • Desaparición de la 's', 'z' o 'x' que va al final de una sílaba (a diferencia de Puerto Rico, donde son aspirados).
Ejemplos: constante → contante; luz → lu; castigo → catigo; los chistes → lo chite; expresidente → epresidente.
  • Desaparición de 'r' y 'l' finales en infinitivo:
Ejemplos: ver → ve; raspar → rapá; cumplir → cumplí; limpiar → limpiá.
  • Desaparición de consonantes intercaladas:
Ejemplos: Egipto → Egito; construcción → contrución.
  • Transformación de la 'x' en 's':
Ejemplos: excelente → eselente; exactamente → esatamente; sexo → seso/selso.
  • Transformación de la 'e' en 'i' en diptongos:
Ejemplo: mareando → mariando.
  • Alternación de la 'o' y la 'u':
Ejemplos: Macorís → Macurís (o 'Macurí'); bohío → buhío.
  • Contracción de grupos vocálicos en diptongos, notablemente en el diptongo "eu":
Ejemplos: Europa → Uropa; eucalipto → ucalito (u 'ocalito'); voy a caminar → vua caminá.
  • Aspiración de la 'h', aunque este rasgo se encuentra en retroceso:
Ejemplos: halar → jalar; vaho → vajo; harto → jarto.
  • Diptongos reforzados con una velar:
Ejemplos: hueso → güeso; hueco → güeco; huevo → güevo.
  • Contracción de palabras, notablemente cuando terminan en 'ado', 'ada':
Ejemplos: todo → to, nada → na; estar → ta; está → ta; para → pa; regalado → regalao; fiado → fiao; condenada → condená.
  • Lambdacismo (cambiar sonidos a 'l'; ejemplo: gobernador → gobernadol) y rotacismo (cambiar sonidos a 'r'; ejemplo: el niño → er niño), más frecuentes en la clase popular que en la culta.
  • Empleo de 'para' en lugar de 'hacia':
Ejemplo: Voy hacia Santiago → Voy para Santiago.

Ultracorrecciones[editar]

La ultracorrección es un fenómeno empleado por la clase popular aunque también por nuevos ricos, que al tratar de pronunciar una palabra de manera correcta o aceptada y/o de evitar el uso de una palabra porque se considera incorrecta, se crean fenómenos como los siguientes:

  • Se trata de reponer eses suprimidas en finales de sílabas y se cometen errores como la mocas o lo niños, en lugar de las moscas y los niños, respectivamente. Y a veces hay palabras que obtienen una 's' adicional, cambutera: cambustera, refitolero: refistolero, nítido: nístido, jaguar: jasguar, etc.
  • Supresión de la 'j', por temor al aire campesino del habla en la que se mantiene la h aspirada: beúco por 'bejuco', coín por 'cojín', huntar por 'juntar'.
  • En las regiones donde la 'l' y la 'r' finales de sílaba se vocalizan en 'i', se reacciona en forma hiperculta convirtiendo en 'r' la 'i' de los diptongos descendientes: naide: narde, Seibo: Serbo, soy: sor, cárcel: cárcer.
  • Falsa reposición de la 'd' intervocálica: bacalado, crujida.
  • Cambiar con 'a' u 'o' a los géneros de los sustantivos: el analfabeto: el analfabeta, la presidente: la presidenta, el policía: el policío, etc.
  • Alargamiento de verbos: conciencar: concientizar, influir: influenciar, etc.

Influencias africanas[editar]

El español dominicano, al igual que los demás dialectos del Caribe como los de Puerto Rico y Cuba, tiene algunas influencias de varias lenguas africanas, una característica que comparte con varios idiomas criollos de esa región. Los idiomas que se cree que más influenciaron el español dominicano son los idiomas twi, yoruba, wolof, y especialmente los idiomas kikongo e igbo.

Morfología dominicana[editar]

La morfología dominicana es otro elemento del dialecto que demuestra la identidad propia de este país caribeño. Los elementos fundamentales de la morfología castellana (pluralidad en –s, género en –o y –a, etc.…) todavía se mantienen por mayor parte y forman el núcleo y el estándar de la mayoría de la lengua, pero hay diferencias bien marcadas. Mucho de esto tiene que ver con los temas ya discutidos de las variaciones lingüísticas que corresponden a la situación social de cada hablante. Los fenómenos de ultracorrección y el préstamo léxico ocurren a través de estas divisiones sociales y causan que muchas variedades morfológicas existan y diversifiquen el habla dominicana. Las fuentes de los préstamos incluyen el idioma africana, y el inglés. Ejemplos de estas características morfológicas incluyen:

  • Ultracorrección de número (resulta de la crítica sobre la pérdida del s final)
  • plural irregular en –ses: sofases, pieses, haitises.
  • El uso de formas antiguas en la jerga campesina.
  • El uso de interjecciones distintas:
  • ¡ayay! ¡Guay! ¡sió! (para ahuyentar aves) ¡zape gato! (para ahuyentar el gato), eufemísticos como ¡carimba!,¡contra! Y verbales como ¡anda! ¡Anda la porra! ¡Anda pal carajo! ¡Anda la mieida! ¡Ete buen mieida! ¡Te jodite! ¡No joda ombe! ¡No me meta cuento!.
  • Las adaptaciones morfo-fonológicas de préstamos:
  • jonrón (ing. homerun), greifrú (ing. Grapefruit), crinchís (ing. cream cheese) y chizquéi (ing. cheesecake), champu (ing. shampoo), Confle (Corn Flakes), Guachimán (Watchmen).

Semántica dominicana[editar]

La semántica dominicana representa la sociedad y la cultura de la isla. Los dominicanos siempre han tenido un ambiente que refleja cambio constante. La esclavitud trajo conceptos africanos a la isla y combinaron con la ideología europea de los conquistadores. Debajo de todo esto, las influencias de la cultura taína todavía existían pero no mucho. Hoy en día, la influencia de los Estados Unidos es tremenda y las ideas culturales de allá han dejado huellas en la isla dominicana. Este ambiente representa una oportunidad para la variedad semántica. Características bien típicas del dialecto dominicano incluyen cambios en el significado de las palabras de la lengua y muchas veces estas variaciones tienen que ver con el contexto en que se usan en la República Dominicana.

Ejemplos de formas que toman nuevos significados:

  1. Andana: diente que sale sobre otro
  2. Angurria: mezquindad, o egoísmo
  3. Calzada: que es acera
  4. Gas (lámpara de~): pretóleo de lámpara

Ejemplos de la extensión de significación, a veces metafórica:

  1. aflojar: dar
  2. arrollar: atropellar
  3. atracar: asaltar
  4. bolo: sin cola
  5. cacaítos: bombones de chocolate
  6. carpeta (dar carpeta o ser carpetoso): molestar.
  7. desgaritarse: irse

Ejemplos de expresiones de origen marino, con su significado propio o con significado nuevo:

  1. amarrar: que quiere decir atar
  2. apearse: desmontarse
  3. apear: quitar o cortar
  4. aportar: presentarse
  5. atrincar: apretarse
  6. boyar: flotar
  7. crujía: como pasar trabajos
  8. encaramar, guindar, enganchar: subir
  9. encaramarse, gindarse, engancharse: subirse
  10. gaviar: trepar
  11. guindar: colgar
  12. picotiar: romper en trozos o hablar mucho
  13. desbaratar: romper completamente

Sintaxis dominicana[editar]

La sintaxis del variante dominicano existe como una mezcla de elementos diferentes. Tiene algunos rasgos, al igual que Puerto Rico y Cuba, de las lenguas africanas que llegaron a la isla en el siglo XVII con la llegada de los esclavos.

Las características distintas de su sintaxis incluyen:

  • La inversión del orden básico (SVO) a un variante semejante a lo africano (SOV) en formas interrogativas
  1. ¿cómo tú tá? en vez de ¿cómo estás (tú)?
  2. ¿qué tú cree? en vez de ¿qué crees (tú)?
  3. ¿cómo tú te llama? en vez de ¿cómo te llamas (tú)?
  4. Etc…
  • El cambio de categoría sintáctica
  • Sustantivo como adjetivo
  1. “medio” se usa así: “están medios locas,” “estoy medio muerto del hambre,” etc…
  • El uso de clíticos y otros artículos de maneras diferentes
  • Puesto del artículo antes del nombre propio
  1. La Juana, el Enrique, la María, etc…
  • El uso de ello como sujeto impersonal y papel expletivo

Referencias[editar]

  1. Pedro Henríquez Ureña, El Español en Santo Domingo. Editora Taller, 1978.
  1. Alba, Orlando. El léxico disponible en la República Dominicana. Santiago, República Dominicana: Editora Imprenta Teófilo, 1995.
  2. “Dominican Republic Spanish.”DR1.com. DR1. Web. 30 Nov. 2009.
  3. Henríquez Ureña, Pedro. El español en Santo Domingo. Buenos Aires, Perú: Imprenta y Casa Editora Coni, 1940.

Enlaces externos[editar]