Escultura contemporánea

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La Marsellesa, relieves del Arco de Triunfo de París, de François Rude, 1833.
Vertebrae, de Henry Moore, 1968.
El rapto de Europa, de Fernando Botero, 1994.

Escultura contemporánea es un concepto de la historigrafía del arte utilizado de forma equívoca por la bibliografía,[2] como ocurre con el concepto de arte contemporáneo. Puede referirse a la totalidad de la edad contemporánea o restringirse al siglo XX o incluso al periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial (1945). También se utiliza a veces de forma opuesta y a veces de forma intercambiable con el de escultura moderna, que también tiene problemas definitorios similares.

Siglo XIX[editar]

Siglo XX[editar]

En la escultura del siglo XX coexistieron una corriente conservadora y una tendencia innovadora. Dentro de esta última pueden reconocerse dos direcciones: la del expresionismo y la del abstraccionismo, que a su vez se expresó en formas geométricas puras (que también se utilizaban por la escultura figurativa del cubismo) o en las más fluidas de la escultura orgánica.

Escultura contemporánea en Francia[editar]

La escultura oficial de convenciones académicas, con mayores o menores concesiones a la sensibilidad romántica, preside todo el siglo XIX. La gran figura de François Rude fue continuada en la segunda mitad del siglo por Jean-Baptiste Carpeaux, Jean Dalou y Albert Bartholome.

El principal escultor de toda la época fue Auguste Rodin, que suele identificarse estilísticamente con el impresionismo pictórico. Su influencia se extendió a toda la escultura posterior. Discípulos suyos fueron Antoine Bourdelle y Charles Despiau. Aristide Maillol ha sido identificado con el estilo denominado mediterraneísmo. Una tendencia más depuradamente idealista se acredita en Joseph Bernard..

Escultura contemporánea en España[editar]

La escultura española del siglo XIX estuvo dominada por los encargos institucionales, en los que destacaron Ponciano Ponzano, Ricardo Bellver, Aniceto Marinas o Mariano Benlliure.

En el primer tercio del siglo XX se pueden identificar varias tendencias: Manuel Martínez Hugué (seguidor de Maillol) y Mateo Hernández (de August Gaul) trabajaron en Francia. José Clará, José Llimona y Enrique Casanovas han sido identificado con la corriente idealista, o con el modernismo catalán.[3] El palentino Victorio Macho, el bilbaino Nemesio Mogrovejo o el cordobés Mateo Inurria han sido identificados con la corriente clasicista abierta a la vanguardia. Más realistas, tradicionalistas, casticistas o costumbristas son el catalán Julio Antonio, el segoviano Emiliano Barral, el cacereño Enrique Pérez Comendador o el gallego Francisco Asorey.

Los principales escultores vanguardistas anteriores a la Guerra Civil Española (1936) fueron Julio González, Alberto Sánchez Pérez y Pablo Gargallo. Los pintores Salvador Dalí, Joan Miró y Pablo Ruiz Picasso también realizaron obra escultórica.

Durante el franquismo destacó un grupo de escultores vascos (Eduardo Chillida, Jorge Oteiza, Agustín Ibarrola) y el aragonés Pablo Serrano.

Escultura contemporánea en Rusia[editar]

Escultura contemporánea en Italia[editar]

Escultura contemporánea en Alemania[editar]

Escultura contemporánea en Rumanía[editar]

Escultura contemporánea en Inglaterra[editar]

Escultura contemporánea en Estados Unidos[editar]

Escultura contemporánea en Yugoslavia[editar]

Escultura contemporánea en Colombia[editar]

Escultura contemporánea en México[editar]

Bibliografía[editar]

  • Martín González, Juan José (1982). «LA ESCULTURA EN EL SIGLO XX». ARTE MODERNO Y CONTEMPORANEO. CIUDAD: Madrid, EDITORIAL Gredos. ISBN 84-249-3149-1. 

Notas[editar]

Enlaces externos[editar]