Escuela Científica Basilio

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Grabados de José, Jesús y María, percibidos a través de clarividencia.
Cruz de la ECB (Escuela Científica Basilio): la escuela no quiere exhibir el cuerpo torturado de Jesús, sostienen por ejemplo, que cuando uno quiere recordar a un ser amado que desapareció en un accidente trágico, no lo recuerda con una foto de su cuerpo destruido, la cruz es solo un símbolo, pero no tiene por qué continuar exarcerbando el morbo por la tortura y el sufrimiento
Dibujo de Allán Kardec, espiritista francés que sentó las bases del espiritismo.
Tribuna del Primer Congreso Mundial de Espiritismo, realizado en 1948 en la ciudad de Brasilia (Brasil), que no estuvo relacionado con la Escuela Científica Basilio.

La Escuela Científica Basilio es una institución religiosa que en sus inicios se denominó como espiritista, creada en Buenos Aires (Argentina) en el año 1917,[1] fundada por el escribano Bernardo Eugenio Portal (1867-1927) y por Blanca Aubreton de Lambert (1867-1920), con el propósito de retomar la obra realizada por Jesús de Nazaret y propender a la evolución espiritual del ser humano. Actualmente la autoridad máxima de la institución, a nivel religioso, es Ernesto Guido Boeri, quién se desempeña en ese cargo desde 1987.

Historia[editar]

La historia de la Escuela Basilio comenzó en 1915 durante una sesión espiritista realizada en Buenos Aires. La médium Blanca Lambert dijo haber recibido mediumnímicamente al espíritu que, en su última y única encarnación, fue conocido como Jesús de Nazaret. Más tarde y ante la presencia del escribano Eugenio Basilio Portal, recibió mediumnimicamente al espíritu de quien fuera el padre de Eugenio: Pedro Basilio Portal. En esa sesión, Pedro Basilio manifestándose a través de la médium Blanca Lambert, dijo que él en una reencarnación anterior había sido el apóstol Pedro, que maravillado por el amor hacia el Maestro, lo había divinizado y había confundido la «Idea Nueva» de Jesús al enseñar y mal dirigir a los primeros cristianos haciéndoles creer que Jesús era el propio Dios. Para corregir este error se comprometió a volver a encarnar para reiniciar la enseñanza de la Idea Nueva.

Bajo la orientación del espíritu Pedro Basilio Portal (siempre a través de la médium), Eugenio Portal fundó las bases para la creación de la institución. No se utilizó el primer nombre de su padre, Pedro, para evitar confusiones con otras religiones.

La Escuela Científica Basilio fue inaugurada el 1 de noviembre (Día de los Santos) de 1912. En sus inicios fue considerada una institución espiritista.

El presidente Juan Domingo Perón (1895-1974) apoyó a este grupo[cita requerida], cuyo director en los años cincuenta era el español Hilario Fernández (1905-1974) o «Hermano Lalo». En 1954, en pleno conflicto con la Iglesia Católica, Perón autorizó los espectaculares actos que la Escuela realizaba en el estadio Luna Park (en Buenos Aires). El Hermano Lalo describía en trance sus viajes astrales a otros sistemas planetarios. En alguna de esas reuniones, personas pertenecientes a la Acción Católica Argentina interrumpían con gritos o silbidos la escena mediumnímica del Hermano Lalo.

Hasta los años ochenta la Escuela Científica Basilio proclamó una base de práctica espiritista, pero a partir de los años noventa, cambió la denominación «espiritista», por la de «enseñanza espiritual», aunque la práctica espiritista sigue como el eje central de su liturgia. Más tarde su subtítulo cambió a: «Culto a Dios - Confesión Religiosa de los Discípulos de Jesús» donde sus creyentes rinden culto a Dios como eje central de su ceremonia o acto de fe.

Se autodenomina «científica» porque utiliza lo que llama una «disciplina científica propia»: la mediumnidad[2] (actualmente se refieren a la misma como distintos tipos de intuiciones), pueden comprobar la existencia de cosas del más allá e investigar la existencia del mundo etéreo y su interrelación con los seres humanos.[3]

En la actualidad la Escuela Científica Basilio tiene presencia en varios países de América y Europa, y en Australia.[cita requerida]

Doctrina[editar]

Los adeptos de esta asociación afirman —mediante datos obtenidos usando la mediumnidad— que en los primeros siglos de esta era, la doctrina de Jesús de Nazaret se habría conocido con el nombre de Idea Nueva. Esa doctrina, mezclada posteriormente con otras creencias dieron origen al cristianismo. Le dan mucha importancia al Primer Concilio de Nicea (en el año 325), en que consideran que la Idea Nueva fue completamente traicionada y desvirtuada.

Para la Escuela Científica Basilio, Jesús de Nazaret no es Dios —como lo considera la mayoría de los grupos cristianos, incluido el catolicismo— sino sólo un espíritu encarnado, igual que nosotros, sólo que este espíritu era uno de los que nunca se habían alejado del lado de Dios y por ello era un espíritu puro de luz, que con sus conocimientos mediumnímicos podía conectarse al Bien y ayudar a sus hermanos para mostrarles el camino de la reparación para volver a Dios. Antes de él vinieron 5000 maestros de su misma evolución espiritual (entre ellos Buda), pero que no pudieron cumplir con su misión: desvirtuaron las enseñanzas sobre la reencarnación y el karma. También consideran a Mahoma como uno de esos espíritus encarnados en este planeta.[4]

Los adeptos creen en la existencia de la dimensión espiritual, distinta del universo material, pero que este último está dentro de esa dimensión espiritual donde se encuentran los espíritus, y que continuamente están interactuando con nuestro mundo material a través de las vibraciones espirituales que los humanos recibimos por medio de la mente, un órgano puramente espiritual que es el nexo entre el cerebro y el espíritu. Creen que la encarnación de los espíritus en la Tierra (o cualquier otro lugar habitable en el universo) los ayuda para evolucionar, para aprender a amar a sus hermanos y así recuperar el estado de pureza, armonía o luz espiritual que les permita volver al lado de Dios, ya que en su actual estado desarmonizado no perciben esa presencia del Creador.

La actividad de la Escuela para el cumplimiento de su Misión comprende diferentes aspectos:

  1. Rendir culto a Dios. Para que cada discípulo, mediante intencionalidad y conducta, tenga la posibilidad de revincularse con Él.
  2. Estudiar la «ciencia espiritual». La «filosofía» de la Enseñanza de la Redención que elaboró Jesús de Nazaret.
  3. Realizar las tareas que tienen como fin el arrepentimiento de los «grupos espirituales del error».
  4. Brindar explicaciones y conferencias sobre temas de la Enseñanza.

Cada filial tiene un «guía espiritual», generalmente un espíritu que encarnó como alguna persona conocida por su obra benefactora en la historia mundial, este guía es responsable, en la faz espiritual, de la filial. Haciendo uso de una de las funciones de la mente (mediumnidad), periódicamente, los discípulos reciben mensajes de este guía espiritual. Actualmente en muchas filiales, los guías originales están siendo reemplazados por espíritus que, en su última vida material, encarnaron como discípulos de la institución.

Algunos guías conocidos son:

Si bien existe comunicación con el mundo etéreo en las distintas filiales, las comunicaciones que son tomadas como referencia, y las más importantes, son los mensajes que se reciben de los seres que están en el Bien, como los Guías de las distintas filiales y los redentores (Jesús, María y José) que dejan palabras orientadoras para todos aquellos hermanos que quieran escucharlos, no sólo los discípulos de la escuela.

Enlaces externos[editar]

Notas[editar]

  1. Culto.gov.ar (Registro Nacional de Cultos, perteneciente a la Secretaría de Culto de la República Argentina).
  2. Blanca Lambert (en nombre de Pedro Basilio Portal) y otros: Ciencia Espiritual (113 págs.), revista editada por la Asociación Escuela Científica Basilio - Enseñanza Espiritual - Discípulos de Jesús. 1.ª edición, abril de 2002; ISBN 987-9302-30-3.
  3. Mx.Answers.Yahoo.com (otra metodología científica: pseudociencia).
  4. Amansador.com.ar (los maestros previos a Jesús de Nazaret).