Escritura cursiva romana
«Hoc gracili currenteque / vix hodie patefactas / Romani tabulas ornarunt calamo» («Con esta grácil pluma los romanos decoraban las tablillas con escritura, que apenas hoy han visto la luz.»).
La cursiva romana se utilizó durante todo el periodo romano bajo dos modalidades que constituyen dos tipos de escritura totalmente diferentes: la cursiva más antigua (siglos I al III) formada por caracteres mayúsculos y una escritura compuesta por letras minúsculas que se desarrolla a partir del siglo III.
La antigua cursiva romana, o capital cursiva, era un tipo de escritura especializado que se aprendía en el segundo nivel del sistema de enseñanza romano, frente a la capital que se enseñaba en el nivel elemental. Era, por lo tanto, una modalidad gráfica característica de determinados profesionales o de personas que habían superado los niveles más elementales de la educación romana. Así, la cursiva antigua fue la escritura característica de la burocracia, mientras que la capital se utilizaba como una escritura de aparato para usos solemnes y para todo aquello a lo que se quería otorgar difusión. Por ejemplo, mientras que los originales de las leyes municipales que se guardaban en los archivos estaban escritos en cursiva sobre papiro, cuando dichas leyes se disponían para conocimiento público se copiaban en capital sobre placas de bronce que se clavaban en los muros de los principales edificios públicos.[2]
Los centenares de tablillas procedentes de Vindolanda (Inglaterra) son un buen ejemplo del uso especializado de la escritura cursiva que se hizo, en este caso, para la administración militar de una fortaleza romana.
En el siglo II a. C. el autor teatral Plauto, en su obra Pseudolus, hace la siguiente alusión a la dificultad para leer una escritura de ejecución rápida como era la cursiva antigua:
| Latín | Traducción: |
| Calidorus: Cape has tabellas, tute hinc narrato tibi quae me miseria et cura contabefacit. Pseudolus: Mos tibi geretur. Sed quid hoc, quaeso? |
Toma esta tablilla, así verás por ti mismo la miseria y la preocupación que me consume. |
| Plauto, Pseudolo, 21-30 | |
La cursiva romana antigua posee un alfabeto que evolucionó desde la capital romana como demostró Jean Mallon en 1952. La morfología de su alfabeto es bastante diferente al de la capital, debido a la simplificación y esquematización que se produce al ejecutar la escritura a gran velocidad.[3]
Índice |
Cursiva romana nueva[editar]
La cursiva romana nueva, también denominada minúscula cursiva o cursiva romana final, se usó desde el siglo III hasta el siglo VII aproximadamente. Este tipo de escritura, junto con la uncial y semiuncial romanas, serán la base que permitirá la aparición en la Antigüedad Tardía de las escrituras características de los primeros reinos bárbaros, como por ejemplo la visigótica (España, Portugal y la Septimania francesa), la merovingia (Francia), la rética (Suiza), la beneventana y la longobarda (Italia), etc.
Véase también[editar]
Referencias[editar]
- ↑ Oxford, Escritos de Vindolanda (revisado en 2009-03-22)
- ↑ Mª Luisa Pardo Rodríguez y Elena E. Rodríguez Díaz, "La escritura de la España romana", en Paleografía I. La escritura en España hasta 1250, ed. Universidad de Burgos, 2008, pp.15-60
- ↑ Oxford, Escritos de Vindolanda página 2 página 3 (en inglés)
- ↑ Tabletas de Vindolanda (en inglés)
Bibliografía[editar]
- Jean Mallon, Paléographie romaine, ed. CSIC, Madrid, 1952.
- Armando Petrucci, Breve storia della scrittura latina, ed. Bagatto Libri, Roma, 1989. ISBN: 8842066435.
- Teresa de Robertis, "La scrittura romana", Archiv für Diplomatik, 50 (Viena, 2004), pp.221-246. ISSN: 0066-6297.
- Jan-Olaf Tjäder, "Considerazioni e proposte sulla scrittura latina nell'età romana", Palaeographica, Diplomatica e Archivistica: Studi in onore di Giulio Battelli, Storia e Letteratura: Raccolta di Studi e Testi, Roma, vol.1, 1979, pp.31-61.
- Agustín Millares Carlo, Tratado de Paleografía Española, con la colaboración de José Manuel Ruiz Asencio, 3 vols., ed. Espasa Calpe, Madrid, 1983. ISBN: 84-239-4986-9.
- Luis Núñez Contreras, Manual de Paleografía. Fundamentos e Historia de la escritura latina hasta el siglo VIII, ed. Cátedra, Madrid, 1994, capítulos IX y X. ISBN: 84-376-1245-4.
- Mª Luisa Pardo Rodríguez y Elena E. Rodríguez Díaz, "La escritura de la España romana", en Paleografía I. La escritura en España hasta 1250, ed. Universidad de Burgos, 2008, pp.15-60. ISBN: 978-84-96394-82-7. Disponible on line en
- Mª José Carbonell Boria, "La escritura capital cursiva", en Saitabi, XXXIX. Estudios IX (Valencia, 1989), pp.1-31. ISSN: 0210-9980.
- Staff, Ejemplo de Cursiva latina en la Colección de papiros expuesta en la universidad de Míchigan
- Staff, Vindolanda: Roman documents discovered, Current Archaeology, un artículo en internet sobre los números de la revista Current Archaeology: 116, 128. 132 and 153.