Comercio de esclavos africanos

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Este artículo trata sobre los sistemas de esclavitud dentro de África, la historia y los efectos del comercio de esclavos sobre África; para el comercio trans-sahariano véase comercio árabe de esclavos, para el comercio trans-atlántico véase comercio atlántico de esclavos, para otros términos relacionados véase diáspora africana y Maafa.

El comercio de esclavos africanos fue la práctica realizada, con esclavos obtenidos en África, aunque el uso general de la expresión restringe la localización geográfica al África subsahariana o "África negra", identificando como "negros" a los sujetos de tal comercio esclavista. A pesar de ser tal denominación un estereotipo que no indica en realidad ninguna categoría antropológica científicamente establecida, la identificación de sus rasgos físicos, especialmente de la piel oscura, fue la base de su discriminación racial.

En el continente africano fueron comunes desde la edad antigua diferentes sistemas de esclavitud en múltiples lugares. En algunas sociedades africanas, las personas esclavizadas también podían pasar a ser trabajadores no abonados y completamente integradas en la sociedad. En otras, se las trataba peor. Cuando el comercio árabe de esclavos y el comercio atlántico de esclavos comenzaron, los sistemas esclavistas locales cambiaron y pasaron a suministrar cautivos a los mercados esclavistas de otros continentes.

Esclavitud dentro de África[editar]

Mapa simplificado de los principales estados, reinos e imperios de África en el siglo XIII

Numerosas pueblos, como los ashanti de Ghana y los yoruba de Nigeria, tomaron parte del comercio de esclavos. Grupos como los imbangala de Angola y los Nyamwezi de Tanzania servían como intermediarios o bandas errantes, llevando a cabo guerras contra los estados africanos para capturar personas y exportarlas como esclavos. Diferentes agentes comerciales europeos y árabes que trataban con esclavos también apoyaban aquellos gobernantes que favorecían sus intereses. Solían favorecer activamente un grupo contra otro para provocar deliberadamente el caos y continuar así sus actividades de esclavitud.[1]

La esclavitud en las sociedades africanas tenía que ver más con una servidumbre contratada: los "esclavos" no se utilizaban para ser propiedad de otros hombres, ni para ser esclavizados de por vida. Los "esclavos" africanos generalmente recibían sueldos y podían acumular propiedades. A menudo compraban su propia libertad y podían lograr promoción social, como los hombres libres de la Antigua Roma. Algunos incluso alcanzaron el estatus de reyes, como por ejemplo Jaja de Opobo y Sonni Alí.

Esclavos tomados de África[editar]

Comercio trans-sahariano[editar]

Artículo principal: Comercio árabe de esclavos

El primer comercio externo de esclavos fue el comercio trans-sahariano de esclavos. Aunque había existido desde hacía mucho tiempo algún tipo de comercio en el Río Nilo y un limitado comercio a través del desierto occidental, el transporte de importantes volúmenes de esclavos no se hizo viable hasta que los camellos fueron introducidos desde Arabia en el siglo X. En este punto, la red del comercio tran-sahariano comenzó a funcionar con el objetivo de transportar esclavos hacia el norte. Zanzíbar fue en su día el primer puerto de comercio de esclavos de África del Este, bajo los árabes Ománíes en el siglo XIX, al menos 50.000 esclavos pasaban por la ciudad cada año.[2] [3]

La mayor parte de historiadores estiman que entre 11 y 18 millones de esclavos africanos cruzaron el Mar Rojo, el Océano Índico y el Desierto del Sáhara entre los años 650 hasta el 1900 DC.[4] [5]

Comercio en el Océano Índico[editar]

El comercio de esclavos a través del Océano Índico también tiene una larga historia, comenzando con el control de las rutas marítimas por comerciantes afro-árabes en el siglo IX. Se estima que solo unos miles de esclavos eran tomados cada año desde el Mar Rojo y la costa del Océano Índico. Estos eran vendidos por todo Oriente Medio. Este tráfico se aceleró a medida que fueron apareciendo mejores búques mercantes, así como a consecuencia del aumento de la demanda de fuerza de trabajo para las plantaciones de la región. En un momento dado, decenas de miles de esclavos eran tomados cada año.[6]

Comercio en el Océano Atlántico[editar]

Los primeros europeos en llegar a las costas de Guinea fueron los portugueses. El primer europeo que compró esclavos africanos en la región de Guinea fue Antão Gonçalves, un explorador portugués del 1441 DC. Originalmente interesados solo en el comercio de oro y especias, establecieron colonias en las islas inhabitadas de São Tomé. En el siglo XVI, los colonos portugueses descubrieron que estas islas volcánicas eran perfectas para el cultivo de azúcar. El cultivo de azúcar es intensivo en fuerza de trabajo, y los portugueses encontraban difícil atraer trabajadores a la zona como consecuencia de las elevadas temperaturas, falta de infraestructuras y duras condiciones de vida. Para cultivar el azúcar los portugueses hicieron uso de un importante número de esclavos africanos. El fuerte San Jorge de la Mina en la Costa de Oro británica, originalmente construido por africanos para los portugueses en 1482 con el objetivo de contral el comercio de oro, se convirtió en un importante depósito de esclavos que eran transportados al Nuevo Mundo.[7]

Los españoles fueron los primeros europeos en utilizar esclavos africanos en el Nuevo Mundo en islas como Cuba y La Española,[8] donde la alarmante tasa de mortalidad de la población nativa provocaron la primeras leyes reales protegiendo a la población local (Leyes de Burgos, 1512–1513). Los primeros esclavos africanos llegaron en La Española en 1501 poco tiempo después de que la Bula menor Inter caetera de 1493 concediera todo el Nuevo Mundo a España.[9]

El aumento de la penetración en América por los portugueses creó una mayor demanda de fuerza de trabajo en Brasil, principalmente para cosechar y trabajar en las minas. Las economías basadas en la fuerza laboral de los esclavos rápidamente se expandieron al Caribe y a la franja sureña de lo que se conoce actualmente como Estados Unidos, donde los comerciantes holandeses llevaron los primeros esclavos africanos en 1619. Estas áreas desarrollaron una demanda insaciable de esclavos. A medida que las naciones europeas se hacían más poderosas, especialmente Portugal, España, Francia, Gran Bretaña y Holanda, comenzaron a luchar por el control del comercio de esclavos africanos, con escaso efecto sobre el tráfico local africano y árabe. Las colonias británicas en las Antillas Menores y su efectivo control naval del Atlántico Medio forzaron a otros grandes países a abandonar sus empresas como consecuencia de las ineficiencias en los costes. La Corona británica concedió privilegios a la Royal African Company, que ostentó el monopolio sobre las rutas del comercio de esclavos africanos hasta 1712.[10]

El comercio atlántico de esclavos alcanzó su máximo hacia finales del siglo XVIII, cuando el mayor número de esclavos fueron capturados en expediciones llevadas a cabo en el interior de África Occidental.[cita requerida] Estas expediciones eran llevadas a cabo normalmente por reinos africanos contra tribus locales más débiles. Entre estos esclavizadores en masa se encuentran el Imperio Oyo (Yoruba), Imperio Kong, Reino de Benín, Reino de Fouta Djallon, Reino de Fouta Tooro, Reino de Koya, Reino de Khasso, Reino de Kaabu, Confederación Fante, Confederación Ashanti y el Reino de Dahomey. Los europeos raramente entraban en el interior de África por miedo a las enfermedades tropicales y a la resistencia africana.[11]

Efectos[editar]

Efectos sobre la economía de África[editar]

Las conchas cowrie fueron utilizadas como moneda en el tráfico de esclavos.

La mayor parte de académicos encuentran que el comercio de esclavos tuvo un efecto negativo sobre el crecimiento y desarrollo a largo plazo. Sus consecuencias últimas fueron socavar las economías locales y la estabilidad política ya que las fuerza laboral vital de las ciudades y pueblos era embarcada en el comercio oceánico a medida que las incursiones y guerras civiles se volvieron más habituales. Con el auge del comercio de esclavos a gran escala, motivado por las necesidades europeas, la esclavitud del enemigo se convirtió cada vez menos en una consecuencia de la guerra, para volverse progresivamente una razón para ir a la guerra.[12] El comercio de esclavos impidió la formación de grupos étnicos importantes, provocando el fraccionamiento étnico y debilitando la formación de estructuras políticas estables. También redujo la salud mental y el desarrollo social de los pueblos africanos.[13]

Existen opiniones divergentes con la corriente mayoritaria. J.D. Fage afirma que la esclavitud no tuvo un efecto desastroso a gran escala sobre los pueblos que permanecieron en África.[14]

Efectos sobre la economía Europea[editar]

Karl Marx, en su influyente historia económica del capitalismo Das Kapital, afirmó que '...la conversión de África en una madriguera para la caza comercial de pieles-negras [esto es, el comercio de esclavos], señaló el halagüeño amanecer de la era de la producción capitalista.' Marx opinaba que el comercio de esclavos era parte de lo que denominaba la "acumulación primitva" de capital europeo, la acumulación "no-capitalista" de riqueza que había precedido y creado las condiciones financieras para la industrialización británica.[15]

Eric Williams ha intentado mostar la contribución de los africanos sobre la base de los beneficios del comercio de esclavos y de la esclavitud, y el empleo de esos beneficios para financiar el proceso de industrialización británico. Opina que la esclavitud de africanos fue un elemento esencial de la Revolución Industrial , y que la riqueza europea es resultado de la esclavitud. Sin embargo, argumentó que hacia el momento de su abolición había perdido su rentabilidad y que fue prohibido en Inglaterra por motivos económicos. Seymour Drescher y Robert Antsey han presentado evidencia de que el comercio de esclavos fue beneficioso hasta su abolición, y que las razones que llevaron a su cese no fueron económicas. Joseph Inikori ha mostrado que el comercio de esclavos británico fue más lucrativo de lo que las críticas de Williams podrían hacer pensar. No obstante, los beneficios del comercio de esclavos y de las plantaciones de las Indias Occidentales eran inferiores al 5% de la economía británica en la época de la Revolución Industrial.[16]

Efectos demográficos[editar]

Los efectos demográficos del tráfico de esclavos son uno de los temas más debatidos y controvertidos. Decenas de millones de personas fueron tomadas de África a través del comercio de esclavos, por lo que el efecto que esto tuvo en África es una importante cuestión. Walter Rodney afirmó que la exportación de tanta gente ha sido un desastre demográfico para África y ha dejado a este continente en permanente desventaja frente a otras partes del mundo, lo que en buena medida explica la continuada pobreza del continente.[17]

Otros han desafiado esta visión, como J. D. Fage o David Eltis.[18]

Abolición[editar]

Archivo:CharlesdeFoucauldEsclaves.jpg
Carlos de Foucauld en 1902, fotografiado junto con esclavos que acababa de comprar para de inmediato liberarlos.

A finales del siglo XVIII, Francia fue el primer país europeo en abolir la esclavitud, en 1794, si bien fue recuperada por Napoleón en 1802, y prohibida finalmente en 1848. En la práctica, el comercio de esclavos en África continuó durante los siglos XIX y XX, combatido por personalidades como Charles Martial Lavigerie (1825-1892), primer arzobispo de Argel, y María Teresa Ledóchowska (1863-1922), llamada la «madre de las misiones de África». El 9 de enero de 1902, en ocasión de la compra de la libertad de un esclavo para luego liberarlo, Carlos de Foucauld (1858-1916) escribió a Dom Martin, abad del monasterio francés de Nuestra Señora de las Nieves, una carta en la cual señaló su indignación por el tema de la esclavitud subsistente:

Lo que usted dice es lo que hago de cara a los esclavos, pero dicho esto, y aliviándolos en la medida de lo posible, me parece que el deber no acaba allí y que hace falta decir, o hacer decir a quien puede: «Esto no está permitido, ay de ustedes, hipócritas, que escriben en los sellos y en todos los lugares: "Libertad, igualdad, fraternidad", "Derechos del Hombre", y que luego clavan el hierro del esclavo; que condenan a las galeras a quienes falsifican los billetes de banco y permiten luego robar los niños a sus padres y venderlos públicamente; que castigan el robo de un pollo y permiten el robo de un hombre» (de hecho, casi todos los esclavos de esta región son niños nacidos libres arrancados con violencia, por sorpresa, de sus padres). [...][19]

Carta a Dom Martin, 7 de febrero de 1902

En 1807 el Parlamento británico aprobó la Ley para la Abolición del Comercio de Esclavos, bajo la cual los capitanes de buques de esclavos podían ser severamente penados por cada esclavo transportado. Esta fue superada por la Ley Abolicionista de 1833, que liberó todos los esclavos del Imperio Británico. La abolición fue extendida al resto de Europa.

En Turquia la esclavitud se abolió en 1847.

En 1920 el comercio de esclavos comenzó a castigarse en Estados Unidos con la pena de muerte.[20]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Kwaku Person-Lynn. «African involvement in Atlantic Slave Trade». Africawithin.com. Archivado desde el original el 2004-09-16. Consultado el 22-02-2011.
  2. Swahili Coast. Nationalgeographic.com
  3. Remembering East African slave raids, BBC News, 30 de marzo de 2007
  4. Historical survey > Slave-owning societies. Encyclopædia Britannica.
  5. Focus on the slave trade, BBC News, 3 de septiembre de 2001
  6. Gibbons, Fiachra (6 de abril de 2002). «In the service of the Sultan». The Guardian (Londres). Consultado el 22-02-2011. 
  7. John Henrik Clarke. Critical Lessons in Slavery & the Slavetrade. A & B Book Pub
  8. CIA Factbook: Haití
  9. «Health in Slavery». Of Germs, Genes, and Genocide: Slavery, Capitalism, Imperialism, Health and Medicine. United Kingdom Council for Human Rights (1989). Archivado desde el original el 17 de junio de 2008. Consultado el 22-02-2011.
  10. «Britain and the Trade». Black Presence: Asian and Black History in Britain, 1500–1850. The National Archives. Consultado el 22-02-2011.
  11. Bortolot, Alexander Ives. «The Transatlantic Slave Trade». Metropolitan Museum of Art. Consultado el 22-02-2011.
  12. «African Holocaust Special». African Holocaust Society. Consultado el 22-02-2011.
  13. Nunn, Nathan (Febrero 2008). «The Long-Term Effects of Africa's Slave Trades» (PDF). Quarterly Journal of Economics (Cambridge, MA: MIT Press) 123 (1):  pp. 139–1745. doi:10.1162/qjec.2008.123.1.139. http://www.economics.harvard.edu/faculty/nunn/files/empirical_slavery.pdf. 
  14. Fage, J.D. A History of Africa. Routledge, 4ª edición, 2001. pg. 261
  15. Marx, K. "Chapter Thirty-One: Genesis of the Industrial Capitalist" Das Kapital: Volumen 1, 1867.,[1]
  16. Digital History
  17. Rodney, Walter. How Europe underdeveloped Africa. London: Bogle-L'Ouverture Publications, 1972
  18. David Eltis Economic Growth and the Ending of the Transatlantic slave trade
  19. de Jesús, Annie (2003). Charles de Foucauld, en las huellas de Jesús de Nazaret. Buenos Aires: San Pablo. pp. 69–71. ISBN 950-861-432-3. 
  20. Carrell, Toni L.. «The U.S. Navy and the Anti-Piracy Patrol in the Caribbean». NOAA. Consultado el 22-02-2011.

Bibliografía[editar]

  • Eric Williams, Capitalism and Slavery
  • Fage, J.D. A History of Africa (Routledge, 4th edition, 2001 ISBN 0-415-25247-4)
  • Faragher, John Mack; Mari Jo Buhle, Daniel Czitrom, Susan H. Armitage (2004). Out of Many. Pearson Prentice Hall. p. 54. ISBN 0-13-182431-7. 
  • Lovejoy, Paul E. Transformations in Slavery 1983
  • The Peopling of Africa: A Geographic Interpretation.(Review): An article from: Population and Development Review [HTML] (Digital) by Tukufu Zuberi
  • Edward Reynolds. Stand the Storm: a history of the Atlantic slave trade. London: Allison and Busby, 1985.
  • Walter Rodney: How Europe Underdeveloped Africa

Enlaces externos[editar]