Escamas de las serpientes

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Una mamba verde occidental (Dendroaspis viridis). Son claramente visibles las escamas en su cuerpo.

Las serpientes, al igual que otros reptiles, tienen la piel cubierta con escamas.[1] Las serpientes están completamente cubiertas con escamas o escudos queratinosos, de diversas formas y tamaños. Las escamas protegen su cuerpo y, ayudan en la locomoción, permiten mantener la humedad dentro del mismo, alteran las características superficiales tales como rugosidad para ayudar en el camuflaje, y en algunos casos aún les son útiles en la captura de sus presas (por ejemplo en Acrochordus). Los patrones de coloración simples o complejos (que les ayudan a mimetizarse y muestran una actividad contra la depredación) son una propiedad de la piel subyacente, pero la naturaleza plegada de la piel escamada permite que la piel brillante oculta entre las escamas sea luego revelada para asustar a los depredadores.

Las escamas han sufrido modificaciones a lo largo del tiempo para servir en otras funciones tales como franjas de 'pestañas', y cubierta protectora para los ojos.[2]

Funciones de las escamas[editar]

Es para que las serpientes se puedan mover mejor y con mayor fuerza de movimiento. La función primaria es para reducir la fricción durante el movimiento, dado que la fricción es la mayor fuente de pérdida de energía durante la locomoción de la serpiente. Las escamas ventrales que son grandes y oblongas, son especialmente de baja fricción, y algunas especies arborícolas pueden usar bordes para apretar las ramas. La piel y las escamas de las serpientes ayudan a retener la humedad del cuerpo del animal.[3] Las serpientes recogen vibraciones tanto del aire como de la tierra, y pueden diferenciar los dos, usando un sistema complejo de resonancias internas (que tal vez involucre a las escamas).[4]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]