Erupción volcánica

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Una erupción volcánica es una emisión violenta en la superficie terrestre de materias procedentes del interior del volcán. Exceptuando los géiseres, que emiten agua caliente, y los volcanes de lodo, cuya materia, en gran parte orgánica, proviene de yacimientos de hidrocarburos relativamente cercanos a la superficie, las erupciones terrestres se deben a los volcanes.

Características[editar]

Las erupciones son consecuencia del aumento de la temperatura en el magma que se encuentra en el interior del manto terrestre. Esto ocasiona una erupción volcánica en la que se expulsa la lava hirviendo que se encontraba en el magma. Puede generar derretimiento de hielos y glaciares, los derrumbes, los aluviones, etc.

Las erupciones también se caracterizan por otros factores: temperatura de la lava, su contenido de gases oclusos, estado del conducto volcánico (chimenea libre u obturada por materias sólidas, lago de lava que opone su empuje a la salida del magma del fondo, etc).

Las erupciones volcánicas no obedecen a ninguna norma de periodicidad, y no ha sido posible descubrir un método para prevenirlas, aunque a veces vienen precedidas por sacudidas sísmicas y por la emisión de fumarolas. Su violencia se relaciona con la acidez de las lavas y con la riqueza de estas en gases oclusos. Estos alcanzan altas presiones y, cuando llegan a vencer la resistencia que encuentran, se escapan violentamente, dando lugar a una erupción explosiva. Por el contrario, una lava básica es mucho más fluida y opone escasa resistencia al desprendimiento de sus gases: las erupciones son entonces menos violentas y pueden revestir un carácter permanente.

Tipos de erupciones magmáticas[editar]

La combinación posible de los factores recién señalados entre sí explica la existencia de varios tipos de volcanes a los cuales corresponden erupciones características. En primer lugar conviene establecer una distinción entre la erupción puntual del magma por una chimenea, y la erupción lineal por una fisura del terreno que puede ser bastante larga. En este último caso se tiene un volcanismo lávico: las erupciones no son violentas y adoptan la forma de gigantescas efusiones de basaltos muy fluidos, cuyas coladas cubren grandes extensiones de terreno alrededor del volcán.

Hawaiana[editar]

Esquema de una erupción hawaiana.

Presente en volcanes con volcanismo lávico, son nombradas así por los volcanes de las islas de Hawái. Sus lavas son muy fluidas, sin que tengan lugar desprendimientos gaseosos explosivos; estas lavas se desbordan solo cuando rebasan el cráter (por lo que forman un lago de lava) y se deslizan con facilidad por las laderas, formando verdaderas corrientes a grandes distancias y construyendo un cono volcánico con una pendiente muy suave, como se ve en una imagen reciente de la caldera del Halemaumau, en el volcán Kilauea, en la isla de Hawái. Algunas partículas de lava, al ser arrastradas por el viento, forman hilos cristalinos que los nativos llaman cabellos de la diosa Pelé (divinidad del fuego). Son los más comunes en el mundo.

Estromboliana[1] [editar]

El volcán Mayón, en las islas Filipinas, presenta uno de los conos más perfectos del mundo. Entró en erupción en años recientes, con una gran expulsión de gases, cenizas y otros materiales que van formando capas sucesivas en dicho cono, lo que define al volcán como un estratovolcán, es decir, un volcán que se va formando por erupciones sucesivas de materiales volcánicos

Recibe el nombre del Stromboli, volcán de las islas Lípari (mar Tirreno), al Norte de Sicilia. La erupción es permanente, acompañada de frecuentes paroxismos explosivos, y de vez en cuando de coladas de lava. Ésta es fluida, y acompaña al desprendimiento de gases abundantes y violentos, con proyecciones de escorias, bombas y lapilli, debido a que los gases pueden desprenderse con facilidad, no se producen pulverizaciones o cenizas. Cuando la lava rebasa por los bordes del cráter, desciende por sus laderas y barrancos, pero no alcanza tanta extensión como la del tipo del volcán hawaiano.

Vulcaniana[editar]

Su nombre proviene del volcán Vulcano en las islas Lípari. Se desprenden grandes cantidades de gases de un magma poco fluido, que se consolida con rapidez; por ello las explosiones son muy fuertes y la lava ácida y muy viscosa que emite se pulveriza, produciendo mucha ceniza, lanzada al aire acompañadas de otros materiales fragmentarios. Cuando la lava sale al exterior se consolida rápidamente, pero los gases que se desprenden, rompen y resquebrajan su superficie, que por ello resulta áspera y muy irregular, formándose lavas cordadas.

Pliniana o vesubiana[editar]

Un pino, tipo de árbol que Plinio el Joven usó para describir la erupción.
Nube eruptiva del volcán Redoubt, vista desde la península de Kenai.

Reciben su nombre en honor a Plinio el Viejo, que falleció en una, y su sobrino Plinio el Joven, que fue el primero en describirlas. La Erupción pliniana difiere de la vulcaniana en que la presión de los gases en la cámara de magma es muy fuerte y produce explosiones muy violentas. Es distintivo de ellas el que las lavas no sean usualmente basálticas, sino riolíticas, y que exista una gran emisión de pumitas, gases tóxicos y aerosoles. Forma nubes ardientes en forma de pino u hongo, que, al enfriarse, producen precipitaciones de cenizas, que pueden llegar a sepultar ciudades, como le ocurrió a Pompeya y Herculano en el año 79 d. C.

Peleana[editar]

De los volcanes de las Antillas es célebre el de Monte Pelée, en Martinica por su erupción de 1902, que destruyó su capital, San Pedro. La lava es extremadamente viscosa y se consolida con gran rapidez, llegando a tapar por completo el cráter; la enorme presión de los gases, sin salida, levanta este tapón que se eleva formando una gran aguja rocosa o bien destroza la parte superior de la ladera. Así ocurrió el 8 de mayo de 1902, cuando las paredes del volcán cedieron a tan enorme empuje, abriéndose un conducto lateral por el que salieron con extraordinaria fuerza los gases acumulados a elevada temperatura y que, mezclados con cenizas, formaron la nube ardiente que alcanzó 28.000 víctimas, a una velocidad cercana a los 500 km/h. Como resultado de esta erupción volcánico quedó la formación de un pitón volcánico.

Krakatoana[editar]

Una explosión volcánica muy terrible, fue la del volcán Krakatoa. Originó una tremenda explosión y enormes maremotos. Este tipo de erupciones se deben a que la lava ascendente es muy viscosa, con una temperatura bastante baja, con lo que va cerrando al enfriarse la abertura del cráter lo cual va acumulando gases que al final ocasionan una gran explosión con la voladura de parte del cráter y, muchas veces, con la formación de un pitón volcánico, es decir, un monte o roque de forma cilíndrica formado por la extrusión de una lava muy viscosa, es decir, poco líquida, que se solidifica muy rápidamente.

Tipos de erupciones freatomagmáticas[editar]

Erupciones surtseyánas[editar]

Una erupción Surtseyana o hidrovolcánica es un tipo de erupción volcánica en aguas poco profundas que causa interacciones entre el agua y lava, llamado así después de su más famoso ejemplo, la erupción y la formación de la isla de Surtsey en la costa de Islandia en 1963.

Erupciones submarinas[editar]

Dibujo esquemático de una erupción submarina.

Las erupciones submarinas son más frecuentes que las de los volcanes que emiten en las tierras emergentes. Sin embargo, suelen pasar inadvertidas porque la presión elevada del agua en las zonas abisales provoca la disolución de los gases y detiene las proyecciones; así es como ningún signo de la erupción puede verse en la superficie del mar. Caso contrario es el de las erupciones en el fondo de los lagos, que es observable en la superficie.

Erupciones subglaciales[editar]

Las erupciones subglaciales son un tipo de erupción volcánica caracterizada por la interacción entre la lava y hielo, a menudo bajo un glaciar.

Erupciones freáticas[editar]

Efectos en la salud[editar]

La bibliografía internacional indica que la ceniza volcánica ataca principalmente a: el aparato respiratorio; la piel y los ojos, causando conjuntivitis o alguna otra enfermedad relacionada. A nivel de aparato respiratorio superior, produce irritación determinando rinitis, faringitis, amigdalitis, laringitis y empeoramiento de la sinusitis. Los efectos directos sobre las áreas inferiores estarían determinados especialmente por el tamaño de las partículas respirables. Como la ceniza volcánica está constituida especialmente de SiO2, esta sustancia puede producir irritación local y desarrollar silicosis. Los pacientes con silicosis tienen altas tasas de tuberculosis. El Ecuador tiene una prevalencia muy alta de tuberculosis pulmonar según las estadísticas del Ministerio de Salud,[2] especialmente en poblaciones indígenas, de las cuales viven algunas alrededor del volcán. Las provincias de Chimborazo y Tungurahua han presentado, en la segunda mitad de los años 1990, prevalencias altas de tuberculosis. Existe por tanto la posibilidad de que personas infectadas, que no presentan la enfermedad, pudieran desarrollarla, activando focos latentes por vía irritativa silicótica por el SiO2. Los pacientes que sufren hiperactividad bronquial, los bronquíticos crónicos, los pacientes asmáticos, y las enfermedades pulmonares obstructivas crónicas pueden complicarse.

Podría existir una relación entre la presencia elevada de aluminio en el agua para beber y la enfermedad de Alzheimer. Compuestos de titanio disueltos en líquidos pueden producir conjuntivitis, opacidad corneal, congestión de la mucosa del aparato respiratorio superior seguida por cicatrización y estenosis laríngea.

La ceniza actúa a nivel de la conjuntiva de los ojos como cuerpo extraño; son los cristales de SiO2 que afectan directamente a la conjuntiva y a la córnea, produciendo abrasiones, además del efecto irritante. El efecto de la ceniza a nivel de la piel es principalmente por su acción irritante dérmica.

Se han reportado incremento de los cuadros diarreicos por efecto de la ceniza volcánica; los mecanismos se deben aún establecer, estos podrían estar relacionados con cuadros irritativos.

Morbilidad antes y después de la erupción explosiva del volcán[editar]

Los investigadores registraron el cambio del perfil epidemiológico antes[3] y durante[4] la ocurrencia de las primeras explosiones. De esta forma se tienen condiciones climáticas semejantes.

Morbilidad[5] 1998 - 16 de octubre a 31 de diciembre (num. de casos) 1999 - 16 de octubre a 31 de diciembre (num. de casos) Incremento (veces)
Infecciones respiratorias altas[6] 1.620 4.171 2,6
Infecciones respiratorias bajas[7] 162 405 2,5
Conjuntivitis, biefaritis y orzuelos 73 170 2,3
Tuberculosis 24 54 2,3
Asma 9 19 2,1
Dermatitis 110 205 1,9
Gastritis y duodenitis 85 142 1,7
Diarreas y gastroenteritis 462 598 1,3
Parasitosis intestinal 789 979 1,2
Traumatismos 101 70 0,7
Subtotal 10 causas 3.435 6.813 2,3
Resto de causas 1.517 2.771 1,8
TOTAL 4.952 9.584 1,9

La exposición a determinadas sustancias puede tener efectos graves sobre la seguridad de los trabajadores. Algunas sustancias, como el amianto (que puede provocar cáncer de pulmón y mesotelioma), están ahora prohibidas o sometidas a un riguroso control. Sin embargo, muchas sustancias que siguen utilizándose de forma generalizada también pueden causar graves problemas de salud si los riesgos asociados a las mismas no se gestionan adecuadamente. Las sustancias peligrosas pueden tener muchos y diversos efectos, entre los que se incluyen:

efectos graves: por envenenamiento, asfixia, explosión e incendios (¿incluir hipervínculo a la sección de buenas prácticas sobre sustancias inflamables y explosivas?) efectos a largo plazo, por ejemplo: - enfermedades respiratorias (reacciones en las vías respiratorias y pulmones) como asma, rinitis, asbestosis y silicosis (¿incluir hipervínculo 1 a la sección de buenas prácticas sobre enfermedades respiratorias?) - cáncer profesional (leucemia, cáncer de pulmón, mesotelioma, cáncer de la cavidad nasal) (¿incluir hipervínculo 1 a la sección de buenas prácticas sobre cáncer y carcinógenos?) efectos sobre la salud que pueden ser graves y a largo plazo al mismo tiempo: - enfermedades cutáneas (¿incluir hipervínculo a la sección de buenas prácticas sobre problemas cutáneos?) - problemas reproductivos y patologías perinatales (¿incluir hipervínculo a las sección sobre problemas reproductivos?) - alergias algunas sustancias se pueden acumular en el organismo (por ejemplo, metales pesados como el plomo y el mercurio o disolventes orgánicos) (¿incluir hipervínculo a la sección de buenas prácticas sobre metales y a la sección de buenas prácticas sobre disolventes?) algunas sustancias pueden tener un efecto acumulativo algunas sustancias pueden penetrar a través de la piel. Los trabajadores expuestos de manera periódica a líquidos y agua, que pueden atravesar la barrera natural de defensa de la piel, son los que sufren el máximo riesgo de desarrollar problemas cutáneos. La exposición a temperaturas extremas y la radiación solar, y los riesgos biológicos también contribuyen. El trabajo físico pesado también puede incrementar la ingestión de sustancias peligrosas.

No se conocen plenamente los efectos concretos de numerosas sustancias sobre la salud humana y el medio ambiente, sin embargo: éste es uno de los principales motivos que han llevado a la creación del nuevo sistema REACH.

La prevención en el lugar de trabajo comienza con la eliminación, prohibición, sustitución y cualesquiera otras medidas que minimicen la cantidad y calidad de las exposiciones a sustancias y agentes peligrosos. Esto requiere establecer mejores sistemas de gestión de la seguridad y salud en el trabajo en las empresas, así como sistemas, estrategias y programas nacionales que funcionen a escala nacional y regional.

Referencias[editar]

  1. «Tipos de volcanes».
  2. Efectos en la Salud por las erupciones del Tunguragua. Boletin N. 1. Febrero del 2000. Los autores son el equipo de trabajo constituido por el personal médico y de enfermeras de las áreas de salud 1 y 6 de Chimborazo, áreas 1 y 7 de Tungurahua, de los Departamentos de Epidemiología y Direcciones Provinciales de Salud de Chimborazo y Tungurahua, de la Planta Central de la Dirección Nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública de Ecuador y funcionarios técnicos de OPS/OMS.
  3. período del 16 de octubre a 31 de diciembre de 1998
  4. período del 16 de octubre a 31 de diciembre de 1999
  5. Fuente: formularios de partes diários de consulta externa y emergéncia de las áreas de salud de las provincias de Tungurahua (7 áreas) y Chimborazo (2 áreas)
  6. Infecciones respiratorias agudas, resfriado común, faringitis, amigdalitis, laringítis, otitis, rinitis.
  7. Bronquitis, neumonias

General[editar]

  • Wister MJ. Setzer CJ, Barry BE. Mercer RR, Grady MA. Inhalation Studies of St. Helens Volcanic Ash in Animals: Respiratory Mechanics, Airway Reactivity and Deposition. Environmental Research 1985;36:230-240.
  • Maldonado DG. Efectos de la ceniza volcánica sobre el aparato respiratorio. Memorias de un Simposio. Centro de Documentación de la Representación de OPS/OMS en el Ecuador. Catálogo 570.
  • Yano E, Yokoyama Y, Higashi H, Nishii S, Maeda K, Koisumi A. Health effects of volcanic ash: a repeat study. Arch Environ Health. 1990 Nov-Dic. 45 (6): 367-73.
  • Zevallos JL, Meli R, Vilchis A, Barrios L. The effects of volcanoes on health: preparedness in México. World Health Stat Q. 1996; 49(3-4):2004-8.
  • Neukirch F, Pin I, Knani J y colaboradores. Prevalence of asthma and asthma-like symptoms in te Frenc cities. Respir Med 1995 Nov: 89(10): 685-92.
  • Fishiwick D, Bradshaw L, Kemp T y col. Respiratory questionnaire responses: How they change with timw. N. Z. Med J 1997. Aug. 22,110 (1050): 305-07.
  • Bradshaw L, Fishiwick D, Kemp T y col. Under the volcano: fire ash and asthma? N. Z. Med J 1997 Mar 28; 110(1040): 90-1.
  • Seaman J, Leivesley S, Hogg C. Erupciones volcánicas en: Epidemiología de Desastres Naturales. México DF. Harla, S.A. de C.V. 1989: 141-155.
  • Seaman J, Leivesley S, Hogg C. Enfermedades transmisibles y su control después de desastres naturales. En: Epidemiología de Desastres Naturales. México D.F: Harla, S.A. de C.V. 1989:39-58.
  • Organización Panamericana de la Salud, 1981. Los efectos del desastre sobre la salud y un enfoque de socorro. En: Publicación Científica N. 443.
  • Administración sanitaria de emergencias con posterioridad a los desastres naturales. Washington, DC.: Organización Panamericana de la Salud, 1981: 59-76.
  • Beaglehole R, Bonita R, Kjellstrom ED. Epidemiología Ambiental y Laboral. En: Epidemiología Básica. Washington, DC.: Organización Panamericana de la Salud, 1996: 123-137.

Mt. Pinatubo[editar]

  • Luhr J, Melson W, Mineral and Glass Compositions in June 15, 1991. Pumices: Evidencefor Dynamic Desequilibrium in the Dacite on Mt. Pinatubo. En: Newhall C, Punougbayan R, ED. Fire and Mud Eruptions and Lahars of Mt. Pinatubo, Philippines. Washington: Universidad of Washington Press, 1996:733-750.

Mt. St. Helens[editar]

  • Fraunfelder F, Kalima R. Buist S, Berstein R, Johnson D. Ocular Effects Following the Volcanic Eruption of Móunt St. Helens. Arch. Pphthalmol. 1983; 101: 376-378.
  • Buist S, Vollmer W, Johnson L, Berstein R, Mccamant L. A Four Year Prospective Study of the Respiratory Effects of Volcanic Ash From Mt. St. Helens. Am Rev Reprint Dis 1986: 133:526-534.
  • Berstein RS, Baxter PJ, Falk H, Ing. R, Foster L, Frost F. Immediate public health concerns in volcanics eruptions: Lessons from the Mt. St. Helens eruption. May 18 - October 18, 1980. Am J Public Health 1986 Mar; 76: (3 Supl.): 25-37.

Cerro Prieto[editar]

  • Malilay J. Guido MR. Ramirez AV, Noji E, Sinks T. Public Health Surveillance after a Volcanic Eruptión: Lessons from Cerro Prieto, Nicaragua, 1992. Bulletin of PAHO 1996; 30(3):218-226.

St. Vincent[editar]

  • Laus X. Diggory IU. Epidemiology of Human Health Effect of Exposure to the 1979 Eruption of Mt. Soufriere, St. Vincent, W.I. Primer Simposio Internacional en Salud Pública en Asia y el Pacífico. Centro de Documentación de la Representación de OPS/OMS en el Ecuador. Catálogo 4655.

Enlaces externos[editar]