Equilibrium (película)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Equilibrium es una película del director Kurt Wimmer. El film se sitúa en un futuro distópico después de una Tercera Guerra Mundial, las emociones humanas han quedado proscritas gubernamentalmente como causa de la decadencia humana, éstas son controladas mediante una droga sintética conocida como 'prozium'. Todo aquel ciudadano que se niegue a mantener su consumo continuado y elija tener emociones libres es calificado como un ofensor de sentidos y castigado con la pena de muerte.

Para vigilar y detener a los ofensores sensoriales, el gobierno (un único patriarca llamado 'padre' y un consejo) ha designado una unidad conocida como el Tetragrammaton compuesta por los clérigos, guerreros entrenados desde su niñez en un arte marcial que combina las armas de fuego, el combate cuerpo a cuerpo y el kendō para vigilar y contener a la humanidad dentro de cada ser viviente en 'Libria'. Al frente de esta unidad, se encuentra el clérigo John Preston (personificado por Christian Bale) cuyo compañero comienza a comportarse extrañamente después de evitar sus dosis de prozium: ha comenzado a sentir.

Argumento[editar]

Hay muchos paralelismos con la novela de Aldous Huxley Un mundo feliz. El estricto uso de uniformes para cada oficio y trabajo. El hecho de que la sociedad a primera vista parezca utópica, en este caso gracias al sacrificio de nuestros sentimientos. El uso de la letra «T» que parece ser la Cruz de San Antonio.

Con la novela 1984 de George Orwell se puede citar la terrible opresión del Estado, la propaganda invasiva, las grandes pantallas y la figura de un Líder central, en la película llamado Padre y en 1984 conocido como Gran Hermano (Big Brother). Otras referencias como la quema de libros remiten a la novela Fahrenheit 451 de Ray Bradbury.

A este respecto, en uno de los pasajes de la cinta el 'Padre' dice que 'ellos no curaron la enfermedad; erradicaron los síntomas'; estos síntomas según ellos, son el odio, la ira, la tristeza, todas las emociones humanas que invariablemente causan una reacción; pero ¿cuáles son los agentes de esta enfermedad? La literatura, el arte, las antigüedades... cosas que recuerdan la humanidad a unos seres que solo conservan las expresiones sentimentales como un vestigio de historia, para lo cual están obligados a consumir de la droga Prozium; por esa misma causa los disidentes, seres que son aún capaces de sentir, y que se niegan consumir la droga, viven en los 'abismos' de esta ciudad distópica, hogar de una sociedad mecanizada; aprecian aún la belleza de las cosas por más sencillas que sean, sienten aún las pasiones y afectos típicos del ser humano y por ello son perseguidos (hay algunas escenas en particular: la quema de La Gioconda, y las escenas en que John Preston llora, primero al ver al paisaje matinal de la ciudad, y posteriormente al escuchar una pieza de música clásica de Beethoven, para después salvar a un pequeño cachorro).

Aún cuando las cosas no son fáciles para los disidentes, han logrado apoderarse de la mejor arma, el clérigo Preston, el mejor de entre los enemigos, quien, sintiendo en secreto, se inmiscuye en una maraña de engaños y desencuentros sentimentales hasta descubrir la verdad.

En cierto punto, al principio del filme, un superior del clérigo Preston le pregunta qué fue lo que sintió cuando aprehendieron a su esposa (por crimen sensorial) a lo que él responde, muy consternado después de pedir que se le explique la pregunta: 'No sentí nada'. Ya casi al final del filme, el hombre que rige sobre Libria le hace saber las razones por las cuales lo dejó libre aún cuando él sabía que John Preston podía sentir: necesitaba un hombre que fuera capaz de sentir pero sin que él mismo lo supiera. Un hombre que fuera al mismo tiempo héroe y verdugo, anticristo y mesías. Necesitaba de un hombre así para infiltrar y desbaratar la resistencia.

Reparto[editar]