Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon
| Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon | |
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Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon. Obra de Pierre Mignard. |
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| Años de servicio | 1625-1675 |
| Apodo | Mariscal de Turena |
| Lealtad |
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| Mandos | Mariscal General de los campos y ejércitos del rey |
| Participó en | |
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| Estatus legal | Vizconde de Turenne |
| Nacimiento | 11 de septiembre de 1611 Sedan, Francia |
| Fallecimiento | 27 de julio de 1675 Salzbach, Francia |
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Escudo de Armas de Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon. |
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Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon (Sedan, 11 de septiembre de 1611 - Salzbach, 27 de julio de 1675) fue un noble y militar francés. Conocido también como «Turenne», era vizconde de Turenne y fue nombrado mariscal de Francia en 1643 y Mariscal General de los campos y ejércitos del rey en 1660.
Índice |
Biografía[editar]
Nació el 11 de septiembre de 1611 en Sedán, hijo de Enrique de la Tour d'Auvergne, renombrado militar, diplomático y miembro del partido hugonote de Francia y de Isabel de Nassau, hija de Guillermo el Taciturno.[1] Tuvo una infancia enfermiza marcada por una frágil salud. Su padre falleció cuando tenía doce años pero su madre se ocupó de que su educación no se relajase observando una férrea disciplina.[2]
Servicio en el ejército de las Provincias Unidas[editar]
En 1625 ingresó como cadete en el ejército de las Provincias Unidas, ya que su madre no quería que ingresara en el ejército francés por ser hugonote. En el ejército holandés sirvió bajo el mando de sus tíos Mauricio de Nassau y Federico Enrique de Orange-Nassau[3] quienes dirigían la lucha contra el Imperio Español.
A los 15 años Enrique de la Tour de Auvergue-Bouillon fue puesto al frente de una compañía de infantería[1] y ascendido al grado de capitán y participó en el asedio de Bolduque. Su servició en el ejército de las Provincias Unidas duró cinco años que fueron empleados en su mayor parte en asedios.
Servicio en el ejército francés[editar]
La Guerra de los Treinta Años[editar]
Tras su experiencia en las Provincias Unidas, Enrique llegó en 1631 a la corte francesa. El Cardenal Richelieu le puso al mando de un regimiento de infantería.
Su primera distinción con el ejército francés llegó con la toma de la fortaleza de La Motte en Lorena[1] bajo el mando de Jacques-Nompar de Caumont la Force.
A los 24 años fue ascendido a general y se le destinó a un ejército que estaba al mando de Louis de Nogaret d'Épernon en un ejército de 20.000 infantes, 5.000 jinetes y 14 cañones que avanzó hacía el Rin donde debía unirse a Bernardo de Sajonia-Weimar que acampó cerca de Maguncia. La acción de Matthias Gallas hizo muy difícil el avituallamiento de las tropas francesas. Enrique se distinguió en la lucha por conseguir suministros.
En 1636 fue herido en el brazo derecho por una bala de mosquete en el sitio de Saverne en Alsacia. En otoño ya estaba recuperado de la herida y fue mandado en persecución de Gallas quien había sido derrotado cerca de Dijon.[4]
En 1637 se le confió la misión de sitiar las fortalezas de Landrecies y de Sobre-sur-Sambre, en Henao.
En 1638 ascendió a Teniente General y fue enviado para ayudar a Bernardo de Sajonia-Weimar a tomar Breisach. En invierno regresó a la corte, donde Richelieu le recibió con grandes honores.
En el frente italiano[editar]
Al año siguiente fue destinado a Saboya bajo el mando de Henri Harcourt. En la primavera de 1640 participa en la batalla de Casal en la que Enrique se distinguió gracias a una estratagema por la que hizo pensar al comandante español que se enfrentaba a un ejército más numeroso. Enrique convenció a Harcourt de que sitiara Turín en contra de la opinión de otros generales. En septiembre de 1640 los franceses pudieron entrar en Turín.
A principios de la campaña de 1641, el Conde de Harcourt, permaneció en Francia por lo que Enrique de la Tour de Auvergue-Bouillon obtento el mando efectivo. En este tiempo ocupó Montecalvo y puso bajo sitio Yvree.[5]
En el año 1642 murió el Cardenal Richelieu y cinco meses después fallecía Luis XIII de Francia.
El Príncipe Tomás Francisco de Saboya-Carignano se había enemistado con los españoles y se pasó al bando francés siendo nombrado por Ana de Austria General del Ejército del Rey de Francia en Italia pero como se encontraba mal de salud dejó el mando del ejército a Enrique de la Tour de Auvergue-Bouillon. Al mando de este ejército expulso a los españoles de la fortaleza de Trino, tras esta victoria Enrique fue ascendido a Mariscal.[6]
Con la muerte de Luis XIII y de Richelieu y la ascensión del Cardenal Mazarino llevaron a la formación en la corte de partidos enfrentados entre sí. Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon fue retirado del mando del ejército francés por que su hermano, Federico Mauricio de La Tour de la Auvergne, el duque de Bouillon, se había aliado en una liga contra el con el conde de Soissons y el duque de Guisa, y ocupó Sedan contra el rey de Francia por lo que no pareció seguro que Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon comandase un ejército y se le ordenó que regresar a París.
En el frente del Rin[editar]
Sin embargo pronto fue enviado al Rin, donde el ejército de Sajonia-Weimar había sido derrotado por Franz von Mercy, para defender la ribera occidental del ejército bávaro.[7]
Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon llegó a Alsacia en diciembre de 1644, en primavera cruzó el Rin por Breisach y sorprendió a un ejército bávaro cerca del Danubio. Enrique ocupó Breisach y Friburgo para luego dirigirse a Colmar. Franz von Mercy pusó bajo asedio Friburgo. Poco después Luis II de Borbón-Condé fue destinado al Rin y fue colocado por encima de Enrique de la Tour d´Auvergue a pesar de tener menos experiencia y ser menor en edad.[6]
El 3 de agosto tuvo lugar la batalla de Friburgo (agosto de 1644). Luis II de Borbón-Condé ordenó un ataque frontal contra unas posiciones defensivas fuertes y ambos bandos tuvieron un gran número de bajas pero al final la victoria cayó de lado francés.
Tras esta batalla se puso bajo asedio la ciudad de Philippsburg que capituló en menos de tres semanas, tras esta toma Enrique volvió a ponerse al frente del ejército.[8]
Se pusieron bajo asedio Oppenheim, Maguncia y otras ciudades del Rin.
Turena tomó después el castillo de Kreuznach tras lo que cruzó el Rin y se internó en Alemania hasta las cercanías de Núremberg, en Mergentheim. Enrique pensaba que las tropas enemigas estaban lejos y diseminadas por lo que disperso sus tropas para que buscasen forraje. Sin embargo las tropas de Franz von Mercy se encontraban cerca y el 2 de mayo de 1645 pudo derrotar a Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon en la batalla de Mergentheim. En esta batalla Enrique perdió cinco sextas partes de sus tropas incluyendo 1.200 jinetes y toda la artillería y bagajes.[3]
Poco después Luis II de Borbón-Condé se unió de nuevo al él con tropas de refresco. Enrique fue de nuevo relegado en el mando del ejército. El ejército francés tomó Rothenburg y se pusó bajo asedio Dinkelsbühl pero este fue abandonado cuando se supo de la llegada de un ejército de socorro al mando de Franz von Mercy. Los franceses se retiraron hacia Nördlingen pero las tropas bávaras llegaron antes a la ciudad y ocuparon un puesto defensivo fuerte. Luis II ordenó un ataque frontal que produjo un gran número de bajas en el ejército francés pero consiguió la victoria en la Batalla de Nördlingen (1645) (3 de agosto de 1645) gracias a la muerte de Franz von Mercy[9] que desalentó a las tropas bávaras.
Enrique tuvo un papel destacado en la batalla y cuando Cristina de Suecia escribió una carta a Luis II dándole gracias por vengar la derrota del ejército sueco en el mismo lugar once años antes, Luis contestó que:
El crédito de la victoria se debió menos a mi que a la habilidad y coraje de Turenne.[10]
Tras esta victoria Luis II de Borbón-Condé enfermó y tuvo que regresar a Francia. Las tropas francesas no recibieron refuerzos, al contrario que las bávaro-imperiales, por lo que Enrique tuvo que retirarse a Philippsburg. Cuando las tropas imperiales se retiraron, Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon ocupó Tréveris y realizó algunas fortificaciones en el río Mosela tras lo que regresó a París en febrero de 1646.[11]
A principios de abril de 1646 regresó Enrique al frente y se unió al ejército sueco que se encontraba al mando de Carl Gustaf Wrangel. El ejército franco-sueco avanzó desde Friedburg, desde allí a Fráncfort del Meno con el objetivo de avanzar hasta Múnich, poniendo bajo sitio Augsburgo a donde acudió un ejército bávaro-imperial para socorrer la plaza. Enrique y Wrangel decidieron levantar el asedio y se retiraron a Lauingen. La llegada de un frío invierno puso a las tropas franco-suecas en un serio apuro ya que se encontraban lejos de sus bases y tenían pocos suministros.
Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon decidió realizar una maniobra sorprendente y avanzó hacía el sureste, cruzando el río Lech, tomo la ciudad de Landsberg, donde encontró provisiones y ordenó a la caballería avanzar hasta Múnich.[12]
Tras estas maniobras Maximiliano I, duque y elector de Baviera, se vio obligado a pedir la paz pero al año siguiente volvió a unirse a las fuerzas imperiales.[13]
La campaña de 1647 la ocupó Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon en enfrentarse a las tropas bávaro-imperiales en el Palatinado. Al año siguiente se unió con los suecos en Franconia, el ejército cruzó el Danubio por Lauingen y encuentra al ejército bávaro-imperial en Zusmershausen. En la batalla de Zusmershausen (7 de mayo de 1648), Enrique consiguió una victoria total que obligó al duque de Baviera abandonar Múnich que se rindió sin resistencia.[3]
Esta victoria y la conseguida por Hans Christoff Königsmarck en la batalla de Praga (1648) obligaron a Fernando III de Habsburgo a iniciar conversaciones de paz que terminaron con la Paz de Westfalia y supuso el final de la Guerra de los Treinta Años.
La fronda[editar]
En el bando frondista[editar]
Tras el fin de la Guerra de los Treinta Años, Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon, fue alejado del servicio militar ya que Mazarino temía por su lealtad, al ser su hermano uno de sus más fervientes adversarios. Enrique se asentó en Holanda,[14] con la intención de alejarse de las disputas de la corte pero poco después marchó a París ya que su hermano llegó a un acuerdo con Mazaríno, quien ratifico su soberanía sobre Sedán.
La fronda estaba encabezada por Gaston de Orleans, tío del rey, Luis II de Borbón-Condé, príncipe de Conde, que también era de la sangre real, su hermano Armando de Borbón-Conti y Enrique II de Orleans, duque de Longueville. Mazarino hizo encarcelar a Longueville, Condé y Conti tratando de apaciguar la situación pero sin embargo la oposición a él creció. Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon se unió a la fronda y empezó a reclutar tropas para liberar a los príncipes y pidió ayuda a los españoles que le enviaron tropas.
En 1650 se puso al frente de un ejército español derrotó al Marqués de Hocquincourt en Fismes tras lo que pretendió avanzar hacía Vincennes para rescatar a los príncipes pero tuvo que retirarse a Flandes al ver que los príncipes fueron trasladados.
Las tropas realistas contraatacaron y tomaron Rethel y avanzaron contra las tropas de Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon quien se encontraba superado en número por lo que decidió retirarse pero seguido por su rival fue derrotado en la batalla de Rethel. El mismo Enrique fue capturado en esta batalla pero pudo escapar de sus raptores.[15]
Fuertes presiones por parte de la corte propiciaron que los príncipes fueran liberados y que Mazarino se retirase a Colonia. En la primavera de 1651, Ana de Austria, promulgó un perdón general. Enrique pudo regresar a París.[16]
En el bando real[editar]
Con el exilio de Mazarino, Luis II de Borbón-Condé pretendió reemplazar su lugar e influencia. Aunque oficialmente había paz, la fronda continuaba con sus intrigas.
Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon y su hermano el duque de Bouillon se unieron al partido real por lo que el gobernador de París quiso detenerlos pero pudieron escapar gracias al aviso de Jean-François Paul de Gondi. Con la vuelta de Mazarino se reanudaron las hostilidades. Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon fue puesto al mando del ejército real. El ejército real estaba situado junto con la corte en Poitiers mientras que el ejército frondista estaba situado en Montargisand, cerca del Loira. Condé había partido hacia la frontera española para negociar con los españoles el envío de refuerzos.
El ejército frondista avanzó intentando cruzar el Loira por Jargeau pero Enrique se había anticipado a este movimiento y pudo detener al ejército frondista que de haber llegado hasta Poitiers se hubiese apoderado de Ana de Austria y de Luis XIV.[17]
Ya con Luis II de Borbón-Condé a la cabeza del ejército frondista se produce un ataque al ejército realista que se encuentra al mando de Hocquincourt pero Enrique llega en su ayuda y logra detener el ataque frondista en Bléneau. Después marcha al norte y vence a un ejército frondista en Etampes tras lo que se retira a Etrechy, cerca de Chartres, de allí se dirigió a Palaiseau y de allí a Saint Denis, a solo cuatro millas de París.
Por parte frondista otro ejército comandado por Condé avanzaba también hacia París. Enrique de la Tour Auvergne-Bouillon decidió forzar la batalla contra Condé y para ello cruzó el río Sena en Epinay.[18] Condé decidió colocar a su ejército en una situación ventajosa entre el río Marne y el Sena, cerca de Charenton-le-Pont y por la noche intentó meter a parte de su ejército en París pero no se le permitió. Enrique recibió la información de que parte de las tropas de Condé estaban en el norte de París y se puso en movimiento y atacó a las fuerzas de Condé que estaban desorganizadas. Condé reaccionó y colocó a su ejército para hacer frente al enemigo con el barrio parisino de San Antonio a su espalda. Enrique había cazado a Condé en una ratonera y tenía intención de destruir al ejército frondista. En la batalla de Porte Saint-Antoine (2 de julio de 1652) Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon destruyó a la práctica totalidad del ejército frondista.[3] Condé solo se salvó por la actuación de Ana María Luisa de Orleans quien convenció a su padre, el duque de Orleans para que permitiese la entrada de Condé en París e hizo disparar los cañones de la Bastilla contra el ejército real. Tras esta batalla la corte volvió a Saint Denis.
Poco después su hermano, Federico Mauricio de La Tour de la Auvergne, duque de Bouillon, murió.[19]
Luis II de Borbón-Condé dejó Francia para unirse a los ejércitos españoles que se encontraban en Flandes. Enrique de la Tour Auvergne-Bouillon no desaprovechó esta oportunidad y convenció al rey a la reina para entrar en París.[20] En 1653 Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon contrae matrimonio con Charlotte de Caumont era la única hija y la única heredera de Armand de Nompar de Caumont, duque de la Force, mariscal de Francia y que compartía su fe protestante. Estuvo casada con ella hasta 1666 cuando Charlotte falleció.[21]
Guerra Franco-Española[editar]
Luis II de Borbón-Condé se había retirado al norte con las tropas española y amenazaba el norte de Francia. Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon decidió hostigar al ejército español pero sin enfrentarse en una batalla. La campaña de 1653 terminó con la toma por parte española de Rocroi mientras que Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon tomó Mouzon.
La campaña de 1654 empezó con el asedio de la ciudad de Stenay por parte de las fuerzas francesas, Enrique esperaba que Condé acudiese a socorrer esta ciudad pero sin embargo las tropas españolas pusieron bajo asedio Arras.
Enrique, al enterarse de la noticia, abandonó el asedio de Stenay y avanzó a socorrer Arras. En la batalla de Arras (25 de agosto de 1654) Enrique volvió a derrotar a Condé y pudo liberar Arras.[22]
Tras esta batalla Enrique marchó hacía Le Quesnoy, ciudad que fue tomada en dos días. El año 1655 fue de poca actividad porque se entablaron negociaciones que presagiaban el final de la guerra sin embargo no llegaron a buen puerto y la guerra continuó en 1656 con el sitio de Valenciennes por parte de Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon. Un ejército de 20.000 soldados marchó en socorro de la plaza. Las tropas españolas inundaron los campos cercanos a la ciudad. Cuando llegó el ejército de socorro, al mando de Condé, se produjo la batalla de Valenciennes (16 de julio de 1656)[3] que terminó con la victoria española. Enrique tuvo que abandonar el sitio de la ciudad y retirarse con los restos de su ejército hacia Le Quesnoy y después marchó hacia Lens y Arras.
La campaña de 1657 comenzó con el asedio de Cambrai por parte de Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon pero Condé fue capaz de introducir en la fortaleza tropas de refresco y suministros.
Enrique tuvo que levantar el asedio y se dirigió a Saint Venant, cerca del río Lys que fue tomada por los franceses, tras lo que se dirigió a Fort-Mardyck que también cayó en manos francesas.
Oliver Cromwell se había aliado con Francia con la condición de la entrega de la ciudad de Dunkerque. De esa forma la campaña de 1658 empezó con el cerco por parte de las tropas anglo-francesas de Dunkerque, la principal base naval española en el norte de Europa. Condé intenta liberarla pero Enrique bloquea a las fuerzas españolas en la playa donde además del ataque francés, el ejército español debía soportar el fuego que recibía en su flanco derecho por parte de los barcos ingleses. En la batalla de las Dunas (14 de junio de 1658) Enrique logra un gran triunfo que es seguido por la toma de la ciudad a los diez días.[3]
Tras esta batalla Felipe IV de España se decidió a iniciar conversaciones de paz y en 1659 se firma el Tratado de los Pirineos que puso fin a la Guerra franco-española.
Al terminar la guerra Luis XIV quiso nombrar a Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon Condestable de Francia pero Mazarino le informó de que este puesto solo podía ser ocupado por un católico. Al enterarse de esta condición Enrique renunció pero Luis XIV lo convirtió en Mariscal General de los Campos y Ejércitos del Rey y gobernador de Limousin.
En este periodo, Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon, fue utilizado para realizar diligencias diplomáticas. Una de ellas fue intentar persuadir a Ana María Luisa de Orleans para que se casase con Alfonso VI de Portugal pero ella denegó el matrimonio.[23]
Guerra de Devolución[editar]
En 1665 murió Felipe IV de España y Luis XIV pretendió hacer valer los derechos de su esposa María Teresa de Austria sobre parte de los Países Bajos, por lo que tras la negativa de la regente Mariana de Austria, partió con un ejército que estaba bajo el mando de Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon y al que acompañaban Michel Le Tellier, Marqués de Louvois y el propio Luis XIV.
Enrique tomó Armentieres, Binche, Douai y Oudenaarde con facilidad. Lille cayó en diecisiete días, para cuyo asedio Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon contó con la ayuda de Sébastien Le Prestre, Señor de Vauban.[24]
Los éxitos fáciles de los franceses alarmaron a las Provincias Unidas quien inició movimientos diplomáticos para convencer a Inglaterra y Suecia para presionar a Francia para buscar la paz. El 15 de abril de 1668 se firmó el Tratado de Aquisgrán.
Tras la firma del Tratado de Aquisgrán, Enrique de la Tour Auvergne-Bouillon, empleó bastante tiempo en el estudio de la religión. Consultó al predicador Jacques Bénigne Bossuet y poco después se convirtió al catolicismo. Después de su conversión vivió tranquilamente en París acudiendo raramente a la corte.[25]
La guerra franco-holandesa[editar]
En 1672 comenzó la guerra franco-holandesa con la invasión de las Provincias Unidas por parte de Francia. El mando de los ejércitos franceses cayó en Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon y en Luis II de Borbón-Condé. Yssel y Gelderland fueron pronto tomados por los franceses. Poco después Enrique tomó Zuiderzee y Naarden tras lo que asedió Nimega.[26]
Tras las rápidas conquistas francesas, los holandeses, holandeses abrieron los diques del Muiden e y sumergen una gran parte de la provincia de Holanda, Brabante y Flandes.
Los holandeses pidieron la paz a Francia pero los términos tan duros propuestos por Luis XIV hizo que las negociaciones no fructificasen. Tras la ruptura de las negociaciones el Sacro Imperio Romano Germánico, el elector de Brandeburgo, Dinamarca y España se unen a las Provincias Unidas.
En agosto de 1672 Federico Guillermo I de Brandeburgo avanza con un gran ejército apoyado por un ejército imperial comandado por Raimondo Montecuccoli y Alejandro de Bournonville por lo que Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon decide retirarse hacía el Rin.
Los ejércitos imperiales y brandeburgués se reunieron en Coblenza donde pensaban cruzar el Rin pero Enrique se lo impidió, lo que les obligó a marchar a Maguncia pero el elector de Maguncia les denegó el pasó, tras lo que el ejército imperial marchó a Estrasburgo pero se encontraron el puente destruido. De esta forma pasó el invierno sin que el ejército imperial pudiera cruzar el Rin gracias a las maniobras de Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon.[27]
El 3 de febrero de 1673, Enrique, tomó Unna y siguió con las marchas dilatorias evitando que las tropas imperiales cruzaran el Rin. En esta campaña sirvió bajo el mando de Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon llamado John Churchill. Dejando Westfalia, Enrique avanzó hacia el sur al Ducado de Berg y de allí marchó a Hesse-Darmstadt acampando en Wetzlar, cerca de Fráncfort del Meno, para impedir que las tropas imperiales cruzasen el Rin, permaneció allí hasta el 14 de agosto.
Montecuccoli, con un ejército de 40.000 soldados, avanzó hacia Núremberg y Enrique le salió al pasó dirigiéndose hacia Marienthal, Montecuccoli permaneció entre Würzburg y Oschen-Furth y los dos ejércitos permanecieron cerca uno de otro por espacio de quince días hasta que Enrique marchó al margen derecha del río Meno mientras que Montecuccoli marchó hacía Maguncia pasó a Miltemburg y se reunió con Guillermo de Orange antes de que Enrique pudiera interceptarle.[28]
Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon pensó que Montecuccoli quería atacar Alsacia y Lorena que había quedado desamparada tras la marcha de Condé a las Provincias Unidas por lo que dejó en Meno e hizo avanzar a su ejército en dirección a Philippsburg pero el general imperial se dirigió a Holanda y Condé tuvo que retirarse de las Provincias Unidas.
Los franceses se vieron obligados a evacuar todas las plazas que mantenían en su poder entre el Rin y el Mosa a excepción de Maastricht y Tomba.
Al comienzo de la campaña de 1674 las tropas francesas se Enrique estaban estacionas en Saverne cuando se enteró de que dos ejércitos imperiales estaban en marcha para unirse cerca del Rin. Enrique decidió evitar esa unión y venció a un ejército imperial en la batalla de Sinsheim (6 de junio de 1674).[29]
Después de su victoria regreso a Philippsburg y avanzó hacía el Palatinado que fue devastado por las tropas francesas destruyendo e incendiando varios pueblos y ciudades.[30]
Cuando el Palatinado quedo completamente devastado, el ejército francés, avanzó al río Neckar y desde allí a Philippsburg. Otro ejército imperial avanzó hasta Estrasburgo y tras cruzar el Rin se dirigió a Gravenstadt. El ejército imperial esperaba a otro ejército brandeburgués para que se uniese a él y poder internarse en Francia. Enrique decidió que debía enfrentarse al ejército imperial antes de la llegada del ejército brandeburgués. Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon logró la victoria en la batalla de Entzheim (4 de octubre de 1674) e hizo que el ejército imperial se retiró a Estrasburgo. Allí llegó el ejército brandeburgués.[31]
Enrique situó a su ejército entre Hagenau y Saverne para cubrir la entrada a Lorena. Los comandantes imperiales pensaron que Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon había abandonado Alsacia. François Michel Le Tellier de Louvois se quejó ante el rey de la inactividad de Enrique y de que hubiese abandonado Alsacia al enemigo.
Los comandantes imperiales, viéndose libres de todo peligro, dispersaron sus tropas para la utilización de más pastos como forraje, incluso el elector de Brandeburgo hizo venir su mujer a Colmar para pasar con ella el invierno ya que no se esperaban avances por parte del ejército francés quien se encontraba separados de ellos por la Cordillera de los Vosgos que estaban cubiertas de nieve.
Sin embargo Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon hizo a sus tropas marchas hacía el oeste de los Vosgos y entró en Alsacia por el suroeste marchando sus tropas por diferentes vías (cruzando montañas cubiertas de montaña y valles inundados por los ríos) antes de concentrarse en Belfort. Esta marcha se realizó con el total desconocimiento del ejército imperial.
Cuando las noticias del avance llegaron a Federico Guillermo I de Brandeburgo y a los generales imperiales estos decidieron situarse en una posición defensiva fuerte pero en la batalla de Turckheim (5 de enero de 1675) fueron vencidos por las tropas francesas y tuvieron que abandonar Alsacia.[32]
Tras esta victoria el rey leyó en la corte una carta de Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon fechada el 30 de octubre de 1674 en la cual Enrique había esbozado sus planes para esa campaña y como expulsaría a las tropas imperiales de Alsacia por medio de la sorpresa como había ocurrido en Turckheim. Tras esta batalla Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon regresó a la corte donde fue magníficamente recibido. Luis XIV obligó a Michel le Tellier a disculparse ante él por sus críticas. Comenzó la campaña de 1675 uniéndose al ejército francés en Sélestat, a orillas del río Ill. Sabiendo que el ejército imperial, al mando de Raimondo Montecuccoli, se encontraba en Estrasburgo marchó a Achenheim lo que obligó a Montecuccoli a marchar el norte para intentar cruzar el Rin por Espira pero fue incapaz. Enrique se encontró con que empezaban a escasear las provisiones por lo que cruzó el río Rench por un vado que le fue mostrado por un pastor.[33] El día 27 de julio de 1675 se produjo la batalla de Salzbach.
La muerte de Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon[editar]
Mientras sus hombres daban comienzo a la batalla de Salzbach, Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon, desmontó y se sentó en un árbol para comer y descansar. Tras haber comido montó en el caballo para ver el progreso de la batalla y subió a una altura que se encontraba cercana. Las tropas imperiales observaron movimiento en la colina y la artillería imperial comenzó a disparar contra aquella posición.
El Marqués de Saint Hilaire se encontraba preguntando a Enrique sobre las disposiciones a tomar cuando éste se inclino sobre el pomo de la silla de montar. El caballo comenzó a andar y cuando se detuvo Enrique cayó de la silla de montar en brazos de sus asistentes. El mismo proyectil que acabó con Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon arrancó el brazo al Marqués de Saint-Hilaire. Se hicieron esfuerzos por ocultar la muerte del Mariscal pero las lágrimas del duque de Elboeuf hizo comprender a los soldados la muerte de su general.[34] Cuando Montecuccoli conoció la noticia exclamó:
Un hombre se ha perdido que era un honor para la humanidad.[35]
Luis XIV, concedió a Turenne el honor póstumo de ser enterrado en Saint-Denis, junto a los reyes de Francia. Napoleón Bonaparte trasladó sus restos a la iglesia de San Luis en Los Inválidos, necrópolis de las glorias militares de Francia.
El "Arte de la Guerra" de Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon[editar]
A diferencia de otros generales como Luis II de Borbón-Condé, Enrique de la Tour de Auvergne-Bouillon, evitaba los ataques frontales, pues prefería utilizar maniobras antes de la batalla cuyo objetivo era colocar a sus oponentes en una situación de desventaja. Ayudo a mejorar la autoridad real sobre los oficiales. Su carácter era notable más por su constancia y meditación que por su brillantez. A diferencia de la mayoría de los generales no buscaba cerrar la campaña con una batalla decisiva sino que realizaba los planes de campaña con buen juicio, habilidad y paciencia teniendo claro cuáles eran los objetivos de la campaña (por ejemplo, en la campaña de la batalla de Turchkeim era la expulsión de los imperiales de Alsacia). Es notable que, contrariamente a la experiencia general, se convirtió en mucho más impetuoso según pasaban los años. En sus primeros años rara vez se aventuraba a dar una batalla, excepto cuando la victoria estaba casi segura, pero la confianza que le dieron las victorias le dieron la capacidad de diferenciar lo difícil de lo imposible.
Véase también[editar]
- Luis II de Borbón-Condé
- Raimondo Montecuccoli
- John Churchill
- Batalla de Turckheim
- Guerra Franco-Holandesa
Referencias[editar]
- ↑ a b c Horne, 2003, p. 205.
- ↑ Cust, 1867, p. 6.
- ↑ a b c d e f Black, 2008, p. 138.
- ↑ Cust, 1867, p. 7.
- ↑ Cust, 1867, p. 8.
- ↑ a b Horne, 2003, p. 206.
- ↑ Cust, 1867, p. 9.
- ↑ Cust, 1867, p. 13.
- ↑ Cust, 1867, p. 17.
- ↑ Longueville, 2012, p. 93.
- ↑ Cust, 1867, p. 18.
- ↑ Cust, 1867, p. 19.
- ↑ Cust, 1867, p. 20.
- ↑ Horne, 2003, p. 207.
- ↑ Cust, 1867, p. 38.
- ↑ Cust, 1867, p. 40.
- ↑ Cust, 1867, p. 43.
- ↑ Cust, 1867, p. 46.
- ↑ Cust, 1867, p. 54.
- ↑ Cust, 1867, p. 57.
- ↑ Cust, 1867, p. 60.
- ↑ Horne, 2003, p. 208.
- ↑ Cust, 1867, p. 93.
- ↑ Cust, 1867, p. 95.
- ↑ Cust, 1867, p. 92.
- ↑ Cust, 1867, p. 100.
- ↑ Cust, 1867, p. 103.
- ↑ Cust, 1867, p. 108.
- ↑ Cust, 1867, p. 111.
- ↑ Cust, 1867, p. 113.
- ↑ Cust, 1867, p. 115.
- ↑ Cust, 1867, p. 119.
- ↑ Cust, 1867, p. 123.
- ↑ Cust, 1867, p. 124.
- ↑ Longueville, 2012, p. 389.
Bibliografía[editar]
- Black, J. (2008). Grandes Líderes Militares y sus campañas. Blume.
- Cust, E. (1867). Lives of the warriors of the civil wars of France and England. J. Murray.
- Horne, C. (2003). Soldiers and Sailors: Great men and Famous women. Kessiger Publishing.
- Longueville, T. (2012). Marshall Turenne. Nabu Press.
Enlaces externos[editar]
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