Engelbert Dollfuss

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Engelbert Dollfuss
Engelbert Dollfuss.png

Österreich-Wappen (1934-1938).svg
14.º Canciller de Austria
20 de mayo de 1932-25 de julio de 1934
Presidente Wilhelm Miklas
Predecesor Karl Buresch
Sucesor Kurt Schuschnigg

Datos personales
Nacimiento 4 de octubre de 1892
Texing Bandera de Imperio austrohúngaro Imperio austrohúngaro
Fallecimiento 25 de julio de 1934
Viena Bandera de Austria Austria
Partido Frente Patriótico
Partido Socialcristiano
Hijos Eva Dollfuss
Profesión Abogado, economista
Religión Católico romano
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Engelbert Dollfuss (4 de octubre de 1892-25 de julio de 1934) fue un político y estadista austriaco de ideología social-cristiana. En mayo de 1932 se convirtió en Canciller. Dos años más tarde convirtió el modelo de Estado parlamentario en una dictadura conocida como Austrofascismo. Murió asesinado por miembros del partido nazi austriaco.

Biografía[editar]

Nacido en Texing (Baja Austria), Dollfuss estudió en un seminario católico; posteriormente se licenció en Derecho en la Universidad de Viena y después en Economía en la Universidad de Berlín. Durante la Primera Guerra Mundial tuvo dificultades para ser aceptado en el ejército debido a su corta estatura, pero finalmente fue enviado al teatro de operaciones alpino, donde ganó varias condecoraciones. Después de la guerra trabajó para el Ministerio de Agricultura como secretario de la Asociación de Campesinos y en 1930, como miembro del Partido Socialcristiano, le designaron presidente de la compañía ferroviaria estatal. Al año siguiente fue nombrado Ministro de Agricultura y Bosques.

Gobierno[editar]

Dollfuss se convirtió en canciller el 20 de mayo de 1932 como jefe de un Gobierno de coalición de derechas diseñado para abordar los problemas causados por la Gran Depresión. Sin embargo, la mayoría de Dollfuss en el parlamento era casi inexistente;[1] las políticas deflacionistas eran recibidas con gran hostilidad, dentro del parlamento y fuera.

Tras la aprobación de una moción de la oposición socialista contraria a la postura del gobierno, que pretendía penalizar a unos trabajadores que habían participado en una huelga de ferrocarriles, el 4 de marzo de 1933, por un voto, Dollfuss decidió disolver el parlamento[1] y tras lograr el apoyo del presidente Wilhelm Miklas, comenzó a gobernar por decreto.[2] El régimen instaurado por él y que duraría hasta 1938 a menudo se llama austrofascismo. La forma de Estado que instauró fue llamada Ständestaat.

La situación de Dollfuss se asemejaba a la de Franz von Papen el año anterior en Alemania: tratando de instaurar un gobierno autoritario, carecía por sí mismo del apoyo necesario para mantenerlo.[2] Dollfuss necesitaba contar bien con el apoyo de las milicias nacionalistas de la Heimwehr, apoyadas por Italia, bien con los nacionalsocialistas respaldados por el nuevo Gobierno alemán.[2] Así, en abril comenzó sus negociaciones con Mussolini, tratando de recabar el apoyo italiano y, con él, el de la Heimwehr.[2]

Problemas con Alemania y apoyo italiano[editar]

Desfile de miembros de las milicias de la Heimwehr, incómodo socio de gobierno de Dollfuss

El canciller también tenía otra razón además de la fragilidad de su mayoría parlamentaria para la suspensión de la democracia en Austria: los nazis. Con Hitler como canciller alemán, parecía cada vez más probable que en las elecciones futuras los nazis austriacos obtuviesen la mayoría y Austria dejase de existir como Estado.

Ante la llegada de Hitler al poder en Alemania, Mussolini intentó afianzar su influencia en Austria y Hungría.[3] Desde finales de la primavera de 1933, Hitler comenzó a amenazar la independencia austriaca.[3] En abril de 1933, Dollfuss alcanzó un acuerdo con el dictador italiano prometiendo la reforma de la constitución para amoldarla al modelo fascista y su apoyo a la creación de un bloque económico que englobase Italia, Hungría y Austria, a cambio del apoyo del italiano frente a la presión alemana.[3] A partir de entonces Mussolini se convirtió en el principal valedor de la independencia austriaca y la mayor influencia del régimen.[4] El apoyo francés y británico al mantenimiento de la independencia fue tibio y no logró comprometer a Dollfuss a respetar la constitución ni a consultar con el partido socialista sus políticas, a pesar de que el nuevo crédito internacional que debía reflotar la economía austriaca tras la grave crisis de 1931 dependía del beneplácito de estas potencias.[4]

Evolución fascista y política interna[editar]

De acuerdo a las promesas hechas a Mussolini, Dollfuss incluyó a miembros de la Heimwehr en el Gobierno el 10 de mayo de 1933 y creó una organización fascista, el Frente Patriótico (Vaterländische Front) que había de sustituir a los partidos políticos, a la vez que anunciaba que la nueva constitución no daría papel al parlamento democrático.[5] En su evolución fascista Dollfuss hubo de enfrentarse a la oposición de parte de su propio partido, que no aprobaba sus acciones ni la creciente influencia de la Heimwehr.[6] Esta sección forzó al canciller a mantener conversaciones con los nazis, que fracasaron ante la negativa de este a convocar elecciones, temiendo el aumento de votos de aquellos.[7]

A la vez, el gobierno alemán no cesaba en su presión al Gobierno austriaco, exigiendo la convocatoria de elecciones y esperando la entrada de miembros nacionalsocialistas en el Gobierno.[7] A finales de mayo se instauró un boicot al turismo en Austria y se interrumpieron las negociaciones sobre aranceles entre los dos países.[8]

Tras el asesinato del dirigente de la Heimwehr en Tirol por un ciudadano alemán miembro del partido nazi y los posteriores altercados con afiliados del partido, que llevaron a la expulsión de varias decenas de ciudadanos alemanes del país,[9] el Gobierno de Dollfuss prohibió el NSDAP el 19 de junio de 1933..

La prohibición del partido nazi produjo un recrudecimiento de la presión alemana sobre el Gobierno austriaco, comenzándose una campaña de propaganda radiofónica desde Baviera y el lanzamiento de octavillas, que condujo a las protestas del Gobierno y al nerviosismo en el Ministerio de Exteriores alemán, contrario a estas medidas.[9]

Tras una nueva visita a Mussolini en agosto, en la que este mostró su insatisfacción con la celeridad de los cambios en Austria, Dollfuss hubo de acelerar las reformas exigidas por el mandatario italiano en septiembre.[10] El 11 de septiembre de 1933 anunció la reforma de la constitución basada en el corporativismo y en la encíclica papal Quadragesimo Anno.[10] A finales de mes hubo de deshacerse de sus apoyos de los conservadores agrarios de la Landbund para dar más poder a la Heimwehr respaldada por Mussolini.[11] Con el extrañamiento de los socialistas, la oposición de parte de los socialcristianos y su alejamiento de la Landbund, Dollfuss sintió que su Gobierno estaba demasiado influenciado por los italianos y decidió volver a intentar alcanzar un acuerdo con los nacionalsocialistas para equilibrar el poder de aquellos.[11] Las negociaciones fracasaron, volviendo a Dollfuss extremadamente dependiente de Italia y de sus agentes de la Heimwehr.[12]

Soldados del Ejército Federal Austríaco en Viena, 12 de febrero de 1934

Tras un último intento de lograr el apoyo de la Sociedad de Naciones a su gobierno que fracasó ante la indiferencia de las potencias occidentales, los italianos exigieron la supresión de los reductos de poder de los socialistas en Austria, especialmente del gobierno municipal de Viena.[13] A comienzos de 1934 el proyecto de Dollfuss de prohibir todos los partidos políticos salvo su propio Frente Patriótico fue respondida por los socialistas austríacos con la convocatoria de una huelga general. La detención de los dirigentes socialistas provocó una insurrección obrera en Viena (conocida por la historiografía como la «Insurrección de Febrero» o como la «Guerra Civil Austríaca») durante la cual los trabajadores se hicieron fuertes en las urbanizaciones obreras de propiedad municipal, en edificios que llevaban los nombres de Goethe, Beethoven y Karl Marx. Para aplastar a «Viena, la roja» Dollfuss recurrió al ejército.[14] Tras cinco días de combates entre las fuerzas gubernamentales y los socialistas (del 12 al 16 febrero), en las que los nazis se mantuvieron neutrales, el partido socialista (SDAPÖ) fue prohibido el mismo mes, a pesar de la condena de la opinión pública de Francia y Gran Bretaña.[13]

El impacto internacional de la insurrección de los obreros socialistas de Viena fue enorme, dado que era la primera vez que se había ofrecido una resistencia física al ascenso del fascismo. La consigna «Antes Viena que Berlín» (es decir, mejor luchar contra el fascismo, aunque salgas derrotado, que dejarte aplastar por él sin defenderte, como en el caso de los socialdemócratas alemanes en 1933) se extendió por muchos lugares, por ejemplo, en España, cuando los socialistas declararon una huelga insurreccional (la Revolución de Octubre de 1934) en el momento que accedió al poder el partido de la derecha católica CEDA, cuyo líder José María Gil Robles en muchas ocasiones había expresado su admiración por Mussolini y por Dollfuss. Así, la Revolución de Asturias (Asturias fue la única región española donde la insurrección triunfó, aunque sería aplastada por el Ejército) fue interpretada por la izquierda antifascista como la «segunda Viena».[15]

Mientras, tras el fracaso de nuevas conversaciones con los nazis, en mayo se desencadenó una nueva campaña de presión al Gobierno, con ataques a los ferrocarriles y a los edificios oficiales, a pesar de la oposición renovada del Ministerio de Exteriores alemán, que no creía en la posibilidad de alcanzar el poder por la fuerza en Austria ante la coyuntura internacional contraria.[16] La propuesta de Hitler a Mussolini en su visita a Venecia de mediados de junio para que los italianos aceptasen el control alemán de Austria no fue aceptada.[17] Esto reforzó el convencimiento de parte del partido nazi en Austria de que sólo una solución de fuerza podía llevarles al poder.[18]

Muerte[editar]

Tras convencer a Hitler de la conveniencia de intentar un golpe de Estado, asegurándole que contaban con el apoyo del Ejército, los conspiradores, encabezados por el dirigente del NSDAP austriaco Theodor Habitch, planearon secuestrar al presidente Miklas y al gabinete y, tras capturar la radio, anunciar la proclamación de un nuevo Gobierno encabezado por el embajador austriaco en Italia, Anton von Rintelen.[18]

Tras retrasar el golpe un día por el cambio de fecha de la reunión gubernamental, el 25 de julio de 1934, 154 miembros de las SS austriacas, disfrazados de policías y militares, lograron tomar el edificio de la Cancillería federal, mientras 15 correligionarios ocupaban la radio y anunciaban la creación del nuevo Gobierno.[19]

El Gobierno, avisado del intento de golpe, disolvió la reunión y los golpistas solo lograron apresar al canciller, al vicecanciller y a un secretario de Estado, mientras la cancillería era rodeada por tropas de la policía y el Ejército, fieles al Gobierno.[20] El resto de este, con Kurt Schuschnigg al frente y el apoyo del presidente de la República, desde el Ministerio de Defensa, se hacía con el control del país y se preparaba para sofocar el golpe.[20] El canciller Dollfuss cayó herido de muerte al intentar escapar de la cancillería.[20]

Mientras tanto Mussolini, que esperaba la visita de Dollfuss dos días más tarde, ordenó la movilización de 4 divisiones que se dirigieron a la frontera austriaca, listas para intervenir, a pesar de la reticencia austriaca (que no deseaban la ocupación del país por los italianos).[21] Los nazis fallaron en su propósito de desestabilizar al Gobierno, fueron rodeados, capturados y ejecutados, y Kurt Schuschnigg asumió el poder como canciller. Las revueltas en las provincias fueron asimismo controladas y el peligro de ocupación italiana y de intervención yugoslava desapareció.[21]


Predecesor:
Karl Buresch
Österreich-Wappen (1934-1938).svg
14.º Canciller de Austria
20 de mayo de 193225 de julio de 1934
Sucesor:
Kurt Schuschnigg

Fuentes[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Gehl (1963), p. 49
  2. a b c d Gehl (1963), p. 50
  3. a b c Kaiser (1980), p. 65.
  4. a b Kaiser (1980), p. 66.
  5. Gehl (1963), p. 51
  6. Gehl (1963), p. 55
  7. a b Gehl (1963), p. 56
  8. Gehl (1963), p. 57
  9. a b Gehl (1963), p. 58
  10. a b Gehl (1963), p. 70
  11. a b Gehl (1963), p. 71
  12. Gehl (1963), p. 77
  13. a b Gehl (1963), p. 81
  14. Jackson, Gabriel (1985). «Fascismo y antifascismo, 1922-1939». En Gabriel Jackson y otros. Octubre 1934. Cincuenta años para la reflexión. Madrid: Siglo XXI. p. 6. ISBN 84-323-0515-4. 
  15. Jackson, Gabriel (1985). pp. 6–7.  Falta el |título= (ayuda)
  16. Gehl (1963), p. 90
  17. Gehl (1963), p. 92
  18. a b Gehl (1963), p. 93
  19. Gehl (1963), p. 97
  20. a b c Gehl (1963), p. 98
  21. a b Gehl (1963), p. 99, 100

Bibliografía[editar]

  • Kaiser, David E. (1980). Economic Diplomacy and the Origins of the Second World War (en inglés). Princeton University Press. ISBN 978-0691101019. 
  • Gehl, Jurgen (1963). Austria, Germany, and the Anschluss, 1931-1938 (en inglés). Oxford University Press. 

Enlaces externos[editar]