Endogamia
Se denomina endogamia (del griego Endon "dentro", y Gamos, "casamiento") al matrimonio, unión o reproducción entre individuos de ascendencia común; es decir, de una misma familia o linaje. Asimismo, se entiende como endogamia el rechazo a la incorporación de miembros ajenos a un grupo social en particular. En biología, la endogamia se refiere al cruzamiento entre individuos de una misma raza dentro de una población aislada, tanto geográfica, como genéticamente.
[editar] Causa
La razón de ser de todo sistema endogámico es defender la homogeneidad de un grupo, de manera que éste se mantenga siempre igual a sí mismo y diferenciable de todos los demás. La unidad del clan es la razón suprema.
Algunas sociedades primitivas, por huir de la dificultad añadida de la diferencia de pueblo y de cultura, y porque entendieron que de esta manera se garantizaban la unidad de la tribu y por consiguiente la paz interna, resolvieron que los matrimonios tendrían que ser siempre entre individuos de la misma tribu.
La afinidad de sangre entre marido y mujer era tanto mayor cuanto mayor era el poder de la tribu o de la casta dentro de ella, de manera que, tratándose de la casta dominante, se imponían los matrimonios entre primos, entre hermanos y en algunas culturas incluso entre padre e hija, con el fin de que el poder no saliese de la familia dominante. Tal era el caso de los faraones,[1] y es el caso de las familias reales europeas. La pretensión de unidad de la tribu o del clan acaba imponiendo estas soluciones que finalmente llevan a la degeneración biológica. Las tribus abiertas que optaban por la exogamia supeditaban la unidad de la tribu o del clan a su continua revitalización gracias a las mezclas genéticas externas.