Encimera
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Se llama encimera al aparador liso que se coloca encima de los muebles de las cocinas y los baños. En Argentina se denomina mesada.[1]
Las encimeras suelen ser soportes rígidos al deber soportar las altas temperaturas que adquieren los utensilios de cocina tras la cocción de los alimentos. También tienen que soportar eventuales golpes, ralladuras y cortes y, por último, resistir los elevados pesos de ollas, cacerolas y otros recipientes. Además, deben ser duraderas, resistentes al agua y a la grasa y fáciles de limpiar.
La encimera actúa en la cocina como mesa de trabajo en la que se preparan los alimentos y se preparan los platos y cubiertos antes de llevarlos a la mesa. En el baño, sirve para apoyar los objetos necesarios para el aseo como el jabón de manos y otros artículos de tocador.
Entre los materiales más habituales de las encimeras se encuentran:
- Granito. Son las más clásicas y son muy resistentes. Existen de diferentes colores y se pueden encargar a la medida de los muebles de la cocina.
- Piedra natural como mármol, pizarra, lava natural, basalto. Como en el caso anterior, destacan por su alta resistencia.
- Piedra compacta. Es un material sintético formado por polvo de piedra (mármol, cuarzo, sílice, etc.) y resinas. Son menos resistentes que las anteriores pero tienen un precio inferior y presentan gran variedad de formatos por lo que tienen mucha aceptación.
- Laminado. Se trata de un material formado por un aglomerado de madera y capas de resina sintética que va cubierto por una lámina plástica. Son resistentes a los golpes y se comercializan en gran variedad de estilos.
- Madera maciza. Es muy apreciada, sobre todo, la de haya. Son apropiadas para las cocinas con decoración rústica. Son poco resistentes a los golpes y al calor por lo que no están muy extendidas aunque su apariencia es muy elegante.[2]
- Acero. Es maleable y, al tratarse de una superficie lisa, fácil de limpiar. Además, puede combinarse con el fregadero. Sin embargo, no impide que se noten las huellas y los golpes.[3]
Los cantos de las encimeras pueden ser cuadrados, es decir con sus extremos en ángulo recto o redondeados. También pueden adoptar formas biseladas, en chaflán o en forma de pico flauta redondeado.

