Elena del Reino Unido

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Elena del Reino Unido
Princesa del Reino Unido
Princesa de Schleswig-Holstein
Helena scan.jpg
Información personal
Nombre secular Elena Augusta Victoria
Nacimiento 25 de mayo de 1846
Palacio de Buckingham, Londres, Flag of the United Kingdom.svg Reino Unido
Fallecimiento 9 de junio de 1923
(77 años)
Schomberg House, Londres, Flag of the United Kingdom.svg Reino Unido
Entierro Mausoleo Real de Frogmore
Residencia Schomberg House
Familia
Padre Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha
Madre Victoria del Reino Unido
Cónyuge Cristián de Schleswig-Holstein
Descendencia Cristián Víctor de Schleswig-Holstein
Alberto, duque de Schleswig-Holstein
Elena Victoria de Schleswig-Holstein
María Luisa de Schleswig-Holstein
Haroldo de Schleswig-Holstein
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La princesa Elena del Reino Unido (en inglés: Helena Augusta Victoria Saxe-Coburg and Gotha 25 de mayo de 18469 de junio de 1923), por matrimonio princesa Christian de Schleswig-Holstein, fue la quinta de los nueve hijos de la reina Victoria y el príncipe Alberto. Fue educada por tutores privados elegidos por su padre y su amigo y consejero, el barón Stockmar. Su infancia transcurrió al lado de sus padres, viajando entre la variedad de residencias reales que tenían en el Reino Unido. La atmósfera íntima de la corte real llegó a su fin el 14 de diciembre de 1861, cuando su padre murió y su madre inició un período de intenso duelo.

En los primeros años de la década de 1860, Elena comenzó un flirteo con el bibliotecario alemán del príncipe Alberto, Carl Ruland. Aunque la naturaleza de la relación es desconocida en gran parte, aún sobreviven algunas cartas románticas que Elena escribió a Ruland.[1] Cuando la reina se enteró en 1863, despidió a Ruland, quien regresó a su natal Alemania. Tres años más tarde, el 5 de julio de 1866, Elena se casó con el empobrecido príncipe alemán Christian de Schleswig-Holstein. La pareja permaneció en Inglaterra, a corta distancia de la reina, a quien le gustaba tener cerca a sus hijas, y Elena junto a su hermana menor, la princesa Beatriz, se convirtió en la secretaria no oficial de la reina. Sin embargo, después de la muerte de la reina Victoria el 22 de enero de 1901, Elena se relacionó relativamente poco con sus hermanos sobrevivientes.

Fue el miembro más activo de la familia real y llevó a cabo un extenso programa de compromisos reales en un momento en el que no se esperaba que la realeza apareciera en público con frecuencia. También fue una activa patrocinadora de organizaciones benéficas y uno de los miembros fundadores de la Cruz Roja. Fue la presidenta fundadora de la Royal School of Needlework y presidenta de la Royal British Nurses' Association. Como presidenta de esta última, fue una firme partidaria del registro de enfermeras, en contra de lo recomendado por Florence Nightingale.[2] Fue el primer miembro de su familia en celebrar su 50 aniversario de bodas en 1916, pero su marido murió un año después. Elena le sobrevivió por seis años y murió a la edad de 77 en Schomberg House el 9 de junio de 1923.

Primeros años[editar]

La princesa Elena (a la derecha), junto a su hermano el príncipe Alfredo. Elena era la hermana favorita de Alfredo.

Elena nació en el palacio de Buckingham, la residencia real oficial en Londres, el 25 de mayo de 1846, un día después del cumpleaños 27 de su madre.[3] Fue la tercera hija mujer y la quinta entre los nueve hijos de la reina Victoria y su esposo el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha. Alberto le informó a su hermano, Ernesto II, duque de Sajonia-Coburgo-Gotha, que Elena «vino a este mundo bastante azul, pero ahora está bastante bien».[4] Añadió que la reina «tuvo un sufrimiento mayor y más largo que las otras veces y tiene que permanecer muy tranquila para recuperarse».[5] Alberto y Victoria eligieron el nombre de Helena Augusta Victoria. El apodo alemán para Elena fue Helenchen, más tarde acortado a Lenchen, el nombre por el cual los miembros de la familia real invariablemente hacían referencia a Elena. Como hija del soberano, Elena recibió el tratamiento de Alteza Real desde su nacimiento. Fue bautizada el 25 de julio de 1846 en la capilla privada del palacio de Buckingham.[6] Sus padrinos fueron el gran duque heredero de Mecklemburg-Strelitz, Federico Guillermo; la duquesa Elena de Orleans, representada por la madre de la reina, la duquesa de Kent; y la duquesa de Cambridge.

Elena fue una niña alegre y extrovertida, que respondía a las provocaciones de sus hermanos golpeando en la nariz al bravucón de turno.[7] Uno de sus primeros talentos fue el dibujo. Lady Augusta Stanley, dama de compañía de la reina, comentó favorablemente sobre las ilustraciones que Elena realizó a los tres años.[8] Como sus otras hermanas, podía tocar el piano a un nivel alto desde una edad temprana. Otros de sus intereses incluían la ciencia y la tecnología, los cuales compartía con su padre el príncipe Alberto, y las cabalgatas y paseos en bote, dos de sus ocupaciones favoritas de la infancia.[9] Sin embargo, se convirtió en la hija de en medio tras el nacimiento de la princesa Luisa en 1848, y sus habilidades fueron eclipsadas por sus hermanas más talentosas.[10]

Muerte del príncipe Alberto[editar]

El príncipe Alberto, padre de Elena, murió el 14 de diciembre de 1861. La reina quedó devastada y arregló que su personal, junto con sus hijas, se mudaran de Windsor a Osborne House, la residencia de la reina en la isla de Wight. El dolor de Elena también era profundo, un mes más tarde le escribió a un amigo: «Lo que hemos perdido nunca nada podrá reemplazarlo y nuestro dolor es muy, muy amargo [...] Adoraba a papá, lo amaba más que a nada en la tierra, su palabra era una ley sagrada, y era mi ayuda y mi consejero [...] Esas horas fueron las más felices de mi vida y ahora se acabó todo.[11]

La reina le otorgó a su segunda hija, la princesa Alicia, el papel de secretaria no oficial, pero Alicia también necesitaba una asistente. Aunque Elena era la siguiente en edad, era considerada poco confiable por Victoria debido a su incapacidad de hacer algo sin estallar en lágrimas.[12] Por lo tanto, Luisa fue seleccionada para asumir el papel en su lugar.[13] Alicia se casó con el príncipe Luis de Hesse en 1862, tras lo cual Elena asumió el papel —descrito por un biógrafo como la «muleta» en la vejez de la reina— al lado de su madre.[14] En este papel llevó a cabo tareas secretariales menores, como escribir cartas de la reina, ayudándola con la correspondencia política y brindándole compañía.[15]

Matrimonio[editar]

Controversia matrimonial[editar]

Princesa Elena.

Elena inició un flirteo con el exbibliotecario de su padre, Carl Ruland, después de que fuera incluido dentro del personal de palacio recomendación del barón Stockmar en 1859. Era lo suficientemente confiable para enseñar alemán al joven príncipe de Gales y fue descrito por la reina como «útil y capaz».[16] Cuando la reina descubrió que la princesa se había relacionado románticamente con el sirviente real, Ruland fue despedido con prontitud y enviado a su natal Alemania, y jamás pudo deshacerse de la hostilidad de la reina.[17]

Tras la partida de Ruland en 1863, la reina comenzó a buscar un marido para Elena. Sin embargo, como hija de en medio, la perspectiva de conseguir una alianza poderosa con una casa real europea era baja.[18] Su apariencia también era motivo de preocupación, a la edad de quince años fue descrita por su biógrafo como gruesa, desaliñada y con papada.[19] Además, Victoria insistió en que el futuro esposo de Elena debería estar preparado para vivir cerca de la reina, para que su hija pudiera mantenerse cerca.[20] Su elección recayó finalmente en el príncipe Christian de Schleswig-Holstein; sin embargo, la pareja era políticamente incómoda y causó severas diferencias dentro de la familia real. Schleswig y Holstein eran dos territorios disputados por Prusia y Dinamarca durante la primera] y la segunda guerra de Schleswig. Durante la última guerra, Prusia y Austria derrotaron a Dinamarca, pero los ducados fueron reclamados por Austria para la familia del príncipe Christian. Sin embargo, después de la Guerra austro-prusiana, durante la cual Prusia invadió y ocupó los ducados, estos se convirtieron en prusianos, no obstante, el título de duque de Schleswig-Holstein fue reclamado por la familia del príncipe Christian.[21] Por este motivo, el matrimonio horrorizó a Alejandra, princesa de Gales e hija del rey Christian IX de Dinamarca, quien exclamó: «Los ducados pertenecen a papá».[22] Alejandra encontró apoyo en el príncipe de Gales y la princesa Alicia, quien acusó abiertamente a su madre de sacrificar la felicidad de Elena en la busca de su propia conveniencia.[23] También sostuvo que reduciría la ya baja popularidad de su hermana, la princesa heredera de Prusia, en la corte alemana en Berlín.[24] Los príncipes Alfredo y Jorge, duque de Cambridge, también se opusieron al matrimonio, pero la reina fue apoyada ardientemente por Victoria, su hija mayor, quien había sido amiga personal de la familia de Christian durante muchos años.[22]

La princesa Elena y el príncipe Christian, parte de una serie de fotografías que siguieron a su compromiso en 1865.

A pesar de las controversias políticas y la diferencia de edades —el príncipe era quince años mayor que ella—, Elena estaba feliz con el Christian y estaba decidida a casarse con él.[25] Como el hijo menor de un duque no reinante, la ausencia de cualquier compromiso en el extranjero le permitió a Christian permanecer permanentemente en Gran Bretaña, la principal preocupación de la reina, por lo que ella decidió que el matrimonio se llevaría a cabo.[26] Elena y Christian eran primos terceros descendientes de Federico, príncipe de Gales. Las relaciones entre Elena y Alejandra permanecieron tensas, Alejandra no estaba preparada para aceptar a Christian —que también era su primo tercero por descender del rey Federico V de Dinamarca— como primo o cuñado.[27] La reina nunca perdonó a la princesa de Gales por las acusaciones de posesividad y poco después escribió acerca de los príncipes: Bertie es más cariñoso y amable pero Alix [diminutivo coloquial de Alejandra] no es lo que debería ser. Tomará tiempo, si es que sucede, que llegue a recobrar mi confianza.[28]

Compromiso y boda[editar]

El compromiso fue anunciado el 5 de diciembre de 1865, a pesar de la negativa inicial del príncipe de Gales a asistir, la princesa Alicia intervino y la boda, celebrada el 5 de julio de 1866, fue una ocasión feliz.[29] La reina permitió que la ceremonia se efectuara en el castillo de Windsor, aunque en la Capilla Privada en lugar de la más grande Capilla de San Jorge, y suavizo su negro vestido con una gorra blanca de luto que caía en pliegues sobre su espalda.[30] Los principales participantes ingresaron en línea en la capilla ambientada con el sonido de la Marcha Triunfal de Beethoven, creando un espectáculo que únicamente se vio empañado por la repentina desaparición del príncipe Jorge, duque de Cambridge, que tuvo un repentino ataque de gota. Christian se presentó en la capilla con sus dos acompañantes, el príncipe Eduardo de Sajonia-Weimar y el príncipe Federico de Schleswig-Holstein, y Elena fue entregada por su madre, quien la acompañó por el pasillo con el príncipe de Gales y ocho damas de honor.[31]

Christian se veía mayor de lo que era y uno de los invitados comentó que parecía que Elena se casaba con un tío envejecido. De hecho, cuando fue convocado por vez primera a Gran Bretaña, Christian asumió que la reina viuda estaba inspeccionándolo como prospecto de nuevo marido para ella y no como candidato para una de sus hijas. La pareja pasó la primera noche de casados en Osborne House, antes de partir de luna de miel a París, Interlaken y Génova.[32]

Vida de casada[editar]

Príncipe Christian de Schleswig-Holstein

Elena y Christian estaban consagrados el uno al otro y llevaron una vida tranquila en comparación con las otras hermanas de la princesa.[33] Después de su matrimonio, fijaron su residencia en Cumberland Lodge en Windsor Great Park, la residencia tradicional del Ranger of Windsor Great Park, la posición honoraria otorgada a Christian por la reina. Durante su estancia en Londres, vivían en la Suite belga en el palacio de Buckingham.[34] La pareja tuvo seis hijos: Cristián Víctor en 1867, Alberto en 1869 y las princesas Elena Victoria y María Luisa en 1870 y 1872 respectivamente. Sus dos últimos hijos murieron tempranamente; Harald murió ocho días después de su nacimiento en 1876 y un hijo sin nombre nació muerto en 1877. La princesa Luisa, hermana de Elena, le encargó al escultor francés Jules Dalou que esculpiera un monumento para los niños muertos.[35]

A la pareja se le concedió una anualidad parlamentaria de £6000 al año, solicitada personalmente por la reina.[36] Además, la novia recibió una dotación de £30 000[n. 1] y la reina le dio a la pareja £100 000, lo que produjo un ingreso extra de aproximadamente £4000 al año.[37] Además del puesto de Ranger of Windsor Great Park, a Christian se le otorgó el cargo honorario de High Steward of Windsor y fue nombrado Royal Commissioner para la Gran Exposición de 1851. Sin embargo, a menudo era la figura ausente en las reuniones, en su lugar pasaba el tiempo jugando con su perro Corrie, alimentando a sus numerosas palomas y participando en excursiones de caza.[38]

Como lo prometió, Elena permaneció viviendo cerca de su madre y tanto ella como Beatriz realizaban tareas para la reina. Beatriz, a quien Victoria preparó para desempeñar el papel principal a su lado, llevaba a cabo las tareas más importantes y Elena se ocupaba de los asuntos menos relevantes para los que Beatriz no tenía tiempo.[39] Más adelante, Elena sería asistida por su hija soltera, Elena Victoria, a quien la reina dictaba su diario en los últimos meses de su vida.[40]

La salud de Elena no era buena y que era adicta a drogas como el opio y láudano.[41] Sin embargo, la reina no creía que Elena estaba realmente enferma y la acusaba de ser hipocondría alentada por un marido indulgente.[42] La reina le escribió a su hija Victoria, princesa heredera de Prusia, quejándose de que Elena estaba dispuesta a «mimarse a si misma (y Christian también) y a rendirse en todo aquello que condujera al mayor objetivo de sus médicos y enfermeras, estimularla y hacer que pensara menos en si misma y en su confinamiento».[43] No todos sus problemas de su salud eran consecuencia de la hipocondría; en 1869, tuvo que cancelar su viaje al castillo de Balmoral cuando enfermó en la estación de tren. En 1870, sufrió de reumatismo severo y problemas con sus articulaciones. En julio de 1871, padeció de congestión en los pulmones, una enfermedad lo suficientemente grave como para aparecer en la circular de la corte, que anunció que la enfermedad «causó mucha ansiedad a los miembros de la familia real».[44] En 1873, se vio obligada a recuperarse en Francia como resultado de la enfermedad y en la década de 1880, viajó a Alemania para ver a un oculista.[45]

Responsabilidades reales[editar]

Enfermería[editar]

Florence Nightingale, en contra de quien Elena promovió el registro de enfermeras.

Elena tenía un firme interés en la y se convirtió en presidenta de la British Nurses' Association (RBNA) desde su fundación en 1887. En 1891, recibió el prefijo «Real» y recibió la Carta Real al año siguiente.[46] Fue una firme partidaria del registro de enfermeras, un tema al que se oponían Florence Nightingale y algunas figuras públicas.[46] En un discurso que realizó en 1893, Elena dejó claro que el RBNA estaba trabajando para «mejorar la educación y el estado de esas dedicadas y abnegadas mujeres cuyas vidas se han dedicado a cuidar a los enfermos, a los que sufren y a los agonizantes».[47] En el mismo discurso advirtió sobre la oposición y tergiversación que habían encontrado. Aunque el RBNA estaba a favor del registro como medio de mejorar y garantizar el estatus profesional de las enfermeras entrenadas, su incorporación al Consejo Privado le permitió mantener una lista en lugar de un registro formal de enfermeras.[47]

Tras la muerte de la reina Victoria en 1901, la nueva reina, Alejandra, insistió sobre el reemplazo de Elena como presidenta del Servicio de Enfermería del Ejército.[48] Esto causó una brecha mayor entre ambas mujeres, con el rey Eduardo VII atrapado en el medio entre su hermana y su esposa.[49] Lady Roberts, una cortesana, escribió a un amigo: «los asuntos eran a veces muy difíciles y no siempre agradables». Sin embargo, por cuestiones de rango, Elena accedió a renunciar en favor de Alejandra y ella retuvo la presidencia de la Reserva de Enfermería del Ejército.[48] Elena ejerció un régimen autocrático y eficiente —«Si alguien se aventuraba a estar en desacuerdo con Alteza Real, simplemente decía, "es mi deseo y eso es suficiente"».[50]

El RBNA entró gradualmente en decadencia después de que se creó la Ley de inscripción enfermeras de 1919; tras seis fallidos intentos entre 1904 y 1918, el Parlamento británico aprobó la ley permitiendo el registro formal de las enfermeras.[51] Como resultado se creó el Real Colegio de Enfermería (RCN) y el RBNA perdió pertenencia y dominio. Elena apoyó la fusión del RBNA con el nuevo RCN, pero resultó infructuosa cuando la RBNA se retiró de las negociaciones.[52] Sin embargo, Elena se mantuvo activa en otras organizaciones de enfermería y fue presidenta de las ramas de la isla de Wight, Windsor y Great Western Railway de la Orden de San Juan. Desde esta posición, firmó y presentó personalmente muchos miles de certificados de competencia en enfermería.[53]

Bordado[editar]

Elena fue también activa en la promoción del bordado y se convirtió en la primera presidenta de la recién creada School of Art Needlework en 1872; en 1876, la escuela adquirió el prefijo «royal», convirtiéndose en la Royal School of Needlework. En palabras de Elena, el objetivo de la escuela era: «primero, revivir un bello arte que estaba casi perdido; y en segundo lugar, a través de su reactivación, proporcionar empleo a damas que quedaron sin medios adecuados de subsistencia».[53] Como en sus otras organizaciones, fue una presidenta activa y trabajó para mantener la escuela en un nivel a la par de otras escuelas. Escribió personalmente a Comisiones Reales solicitando dinero; por ejemplo, en 1895, solicitó y consiguió £30 000 para erigir un edificio para la escuela en South Kensington.[54] Su estatus real ayudó a la promoción, ideó las fiestas de té de la tarde del jueves en la escuela para las damas de sociedad que querían ser vistas junto a personajes reales como la princesa Elena. Cuando realizó el bazar navideño, actuó como jefa de vendedoras, generando largas colas de gente ansiosa de ser atendidos personalmente por ella.[55]

Elena estaba ansiosa por ayudar a los niños y a los desempleados y comenzó a organizar cenas gratis para su beneficio en el Ayuntamiento de Windsor. Presidió dos de estas cenas, en febrero y marzo de 1886, y se sirvieron más de 3000 comidas a los niños y los hombres desempleados durante el duro invierno de ese año.[55] A través de sus actividades caritativas se popularizó entre la gente; un autor contemporáneo, C. W. Cooper, escribió que «los pobres de Windsor la adoraban».[56]

Escritura[editar]

Entre los otros intereses de Elena estaba la escritura, especialmente la traducción. En 1867, cuando se escribió la primera biografía de su padre, el príncipe consorte, el autor, sir Charles Grey, señala que las cartas del príncipe fueron traducidas del alemán al inglés por Elena «con una fidelidad sorprendente».[57] Siguieron otras traducciones y en 1887 publicó una traducción de The Memoirs of Wilhelmine, Margravine of Bayreuth. El periódico Saturday Review informó que Elena escribió una versión en inglés que estaba completamente viva, con una buena traducción de diccionario y una alta exactitud en el espíritu.[58] Su última traducción la realizó en 1882, de un folleto alemán llamado First Aid to the Injured, publicado originalmente por el cuñado de Christian. Se volvió a publicar varias veces hasta 1906.[59]

El caso Bergsträsser[editar]

Se presentó un problema de derechos de autor después de la publicación de unas cartas escritas por la princesa Alicia, hermana de Elena. Un clérigo de Darmstadt llamado Dr. Carl Sell, publicó en Alemania una edición de las cartas de Alicia en 1883, que eligió una selección de cartas puestas a su disposición por la reina. Elena le escribió a Sell y le pidió permiso para publicar la traducción del texto alemán en inglés y fue concedido, pero sin el conocimiento del editor, el Dr. Bergsträsser. En diciembre de 1883, Elena escribió a sir Theodore Martin, el biógrafo real favorito, informándole que Bergsträsser estaba reclamando derechos de autor de las cartas de Alicia y sobre esa base exigía una demora en la publicación de la edición en inglés. Martin actuó como intermediario entre Elena y Bergsträsser, que afirmaba haber recibido muchas ofertas de editores en inglés y que del elegido esperaba obtener altos honorarios.[60]

Bergsträsser fue persuadido para retirar su demanda de retrasar la publicación y modificar sus reclamos por derechos de autor a cambio de una suma de dinero. Sin embargo, la reina y Elena se negaron, afirmando que los derechos de autor en realidad pertenecían a la reina y que únicamente el prefacio original de Sell estaba abierto a la negociación. Las damas reales consideraban las reclamaciones de Bergsträsser «injustificadas, sino es que impertinentes» y no podían comunicarse directamente con él.[61] Finalmente, Bergsträsser llegó a Gran Bretaña en enero de 1884, dispuestos a aceptar £100 por los primeros 3000 ejemplares y un adicional de 40 libras por cada mil copias posteriores vendidas.[61] Martin eligió al editor John Murray, quien después de posteriores negociaciones con Bergsträsser, imprimió los primeros ejemplares a mediados de 1884. La edición se agotó casi inmediatamente; para la segunda edición, Murray reemplazó el bosquejo biográfico de Sell de la princesa Alicia por las memorias de 53 páginas escritas por Elena. Así se evitó el problema de las regalías por la venta y el hecho de que Elena diera su nombre a las memorias de su hermana atrajo gran interés en el libro.[62]

Después de la reina Victoria[editar]

Periodo eduardiano[editar]

El hijo predilecto de Elena, el príncipe Cristián Víctor, murió en 1900, seguido pronto por su madre, la reina Victoria, el 22 de enero de 1901 en Osborne House. El nuevo rey, rey Eduardo VII, no tenía vínculos estrechos con sus hermanas sobrevivientes, con la excepción de princesa Luisa. El sobrino de Elena, el príncipe Alejandro de Battenberg —más tarde Marqués de Carisbrooke— recordaba que la Alejandra estaba celoso de la familia real y no invitaba a sus cuñadas a Sandringham House.[63] Por otra parte, Alejandra nunca se reconcilió completamente con Elena y Christian después de la controversia sobre su matrimonio en la década de 1860.[64]

Elena vio relativamente poco a sus hermanos sobrevivientes y continuó su papel como apoyo a la monarquía y como activista de las muchas obras de caridad que representaba.[65] Christian también llevó una vida tranquila, aunque a pesar de su avanzada edad, representó al rey en un gran número de eventos en el extranjero, incluyendo las bodas de plata del emperador Guillermo II de Alemania, hijo de Victoria, la hermana de Elena.[65] Durante el período eduardiano, Elena visitó la tumba de su hijo, el príncipe Cristián Víctor, quien murió en 1900 tras enfermarse de malaria mientras servía en la Segunda Guerra Boer. Fue recibida por el ministro sudafricano Louis Botha, pero Jan Smuts se negó a conocerla, en parte porque le amargaba que Sudáfrica hubiera perdido la guerra y en parte porque su hijo había muerto en un campo de concentración británico.[66]

Últimos años[editar]

Eduardo VII murió en 1910 y la Primera Guerra Mundial comenzó cuatro años después de su muerte. Elena dedicó su tiempo a la enfermería y su hija, la princesa María Luisa, registró en sus memorias las peticiones de noticias de sus seres queridos y las solicitudes de que contactaran a Elena y sus hermanas. Se decidió que las cartas deberían enviarse a Margarita, princesa heredera de Suecia, ya que Suecia fue neutral durante la guerra. Fue durante la guerra que Elena y Christian celebraron sus bodas de oro en 1916 y a pesar del hecho de que Gran Bretaña y Alemania estaban en guerra, el Káiser envió un telegrama de felicitación a su tía y su tío a través de la princesa heredera de Suecia.[67] El rey Jorge V y la reina María estaban presentes cuando se recibió el telegrama y el rey señaló a María Luisa, la hija de Elena, que su exesposo, el príncipe Ariberto de Anhalt, le hizo un servicio cuando le dejó. Cuando María Luisa dijo que ella habría corrido a Gran Bretaña aún si estuviera casada, el rey dijo: «con un brillo en sus ojos», que tendría que haberla hecho prisionera de guerra.[68]

En 1917, en respuesta a la ola de sentimiento antialemán que rodeaba la guerra, Jorge V cambió el apellido de la familia de Sajonia-Coburgo -Gotha a Windsor. También descontinuó los títulos y tratamientos alemanes. El príncipe y la princesa Cristián y sus dos hijas renunciaron a la designación Schleswig-Holstein-Sonderburg-Augustenburg. Christian, Elena y sus hijas se convirtieron simplemente en príncipe y princesa Christian y princesas Elena Victoria y María Luisa sin ninguna designación territorial. Alberto, el hijo de Elena, luchó del lado de los prusianos, aunque dejó claro que no lucharía contra el país de su madre.[69] Ese mismo año, el 8 de octubre, el príncipe Christian murió en Schomberg House. Elena pasó sus últimos años discutiendo con los administradores, que trataban de convencerla de dejar Schomberg House y Cumberland Lodge debido a los gastos de funcionamiento de ambas residencias. Fracasaron, cuando se mostraron evidencias claras de su derecho a vivir en esas residencias de por vida.[70]

La princesa Elena murió en Schomberg House el 9 de junio de 1923.[71] Su funeral, descrito por su biógrafo Seweryn Chomet como una «escena magníficamente orquestada», estuvo encabezado por el rey Jorge V. El regimiento de su hijo predilecto, el príncipe Cristián Víctor, flanqueó el camino a la capilla de San Jorge en el castillo de Windsor. Aunque originalmente fue sepultada en la bóveda real de San Jorge el 15 de junio de 1923, su cuerpo fue exhumado y sepultado en el Cementerio real, en Frogmore, a pocos kilómetros de Windsor, después de su consagración el 23 de octubre de 1928.[72]

Legado[editar]

Elena se comprometió con la enfermería y tomó el liderazgo de las organizaciones caritativas que representaba. También fue un activa defensora del registro de enfermeras y escribió cartas a los periódicos y revistas para promoverlo. Su estatus real ayudó a promover la publicidad y el interés de la sociedad que rodeaba organizaciones tales como el Royal British Nurses' Association. El RBNA sobrevive aún hoy con la baronesa Cox como presidenta.[73]

La apariencia de Elena fue descrita por John Van der Kiste como regordeta y desaliñada; y el temperamento, como plácido y formal, con un espíritu autoritario. En una ocasión, durante una huelga nacional en el muelle, el arzobispo de Canterbury creó una oración pidiendo por su pronto final. Elena llegó a la iglesia, examinó su hoja de servicio y en un tono de voz descrito por su hija como «el penetrante susurro de la familia real, que llegaba más lejos que cualquier megáfono», comentó: «Esa oración no va resolver ninguna huelga».[7] Su apariencia y su personalidad fue criticada en las cartas y diarios de la reina Victoria y los biógrafos siguieron su ejemplo.[74] Sin embargo, su hija, la princesa María Luisa, la describió así:

[...] muy hermosa, con cabello castaño ondulado, una hermosa nariz recta y pequeña y hermosos ojos color ámbar [...] Era muy talentosa: tocaba el piano exquisitamente, tenía una perceptible aptitud natural para el dibujo y la pintura en acuarela [...] Su don excepcional fue la lealtad a sus amigos [...] Fue brillantemente inteligente, tenía una cabeza maravillosa para los negocios [...].[75]

La música era una de sus pasiones; en su juventud tocaba el piano con Charles Hallé y Jenny Lind y Clara Butt estaban entre sus amigas personales.[7] Su determinación para llevar a cabo una amplia gama de funciones públicas ganó una amplia popularidad. .[76] Representó dos veces a su madre en presentaciones de debutantes, donde los huéspedes fueron instruidos para presentarse a Elena como si estuvieran frente a la reina.[77]

Elena fue muy cercana a su hermano, el príncipe Alfredo, que la consideraba su hermana favorita.[78] Aunque descrita por contemporáneos como temerosamente dedicada a la reina, hasta el punto de no tener pensamientos propios, participó activamente en la campaña por los derechos de las mujeres, un campo aborrecido la reina.[79] Sin embargo, tanto ella como Beatriz permanecieron muy cercanas a la reina y Elena se mantuvo cerca de su madre hasta la muerte de esta última. Su nombre fue el último en ser escrito en el diario de setenta años de la reina.[80]

Títulos, tratamientos, honores y armas[editar]

Escudo de armas de la princesa Elena (1858–1917).

Títulos y tratamientos[editar]

  • 25 de mayo de 1846 – 5 de julio de 1866: Su Alteza Real la Princesa Elena.
  • 5 de julio de 1866 – 17 de julio de 1917: Su Alteza Real la Princesa Cristián de Schleswig-Holstein.
  • 17 de julio de 1917 – 9 de junio de 1923: Su Alteza Real la Princesa Cristián.

Honores[editar]

Armas[editar]

En 1858, a Elena y sus tres hermanas menores se les concedió el uso de las armas reales, brisadas con un escusón del escudo de Sajonia y diferenciadas por un lambel a tres pendientes de argén. En las armas de Elena, los pendientes externos cargan cada uno una rosa de gules y el central una cruz de gules. En 1917, se retiró el escusón por disposición real de Jorge V.[84]

Ancestros[editar]

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
16. Ernesto Federico de Sajonia-Coburgo-Saalfeld
 
 
 
 
 
 
 
8. Francisco de Sajonia-Coburgo-Saalfeld
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
17. Sofía Antonia de Brunswick-Wolfenbüttel
 
 
 
 
 
 
 
4. Ernesto I de Sajonia-Coburgo-Gotha
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
18. Enrique XXIV de Reuss-Ebersdorf
 
 
 
 
 
 
 
9. Augusta de Reuss-Ebersdorf
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
19. Carolina Ernestina de Erbach-Schönberg
 
 
 
 
 
 
 
2. Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
20. Ernesto II, Duque de Sajonia-Gotha-Altenburgo
 
 
 
 
 
 
 
10. Augusto de Sajonia-Gotha-Altenburgo
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
21. Carlota de Sajonia-Meiningen
 
 
 
 
 
 
 
5. Luisa de Sajonia-Gotha-Altenburgo
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
22. Federico Francisco I, Gran Duque de Mecklemburgo-Schwerin
 
 
 
 
 
 
 
11. Luisa Carlota de Mecklemburgo-Schwerin
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
23. Luisa de Sajonia-Coburgo-Gotha
 
 
 
 
 
 
 
1. Elena de Sajonia-Coburgo-Gotha
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
24. Federico Luis de Hannover
 
 
 
 
 
 
 
12. Jorge III del Reino Unido
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
25. Augusta de Sajonia-Gotha
 
 
 
 
 
 
 
6. Eduardo de Hannover
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
26. Carlos Luis de Mecklemburgo-Strelitz, Señor de Mirow
 
 
 
 
 
 
 
13. Carlota de Mecklemburgo-Strelitz
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
27. Isabel Albertina de Sajonia-Hildburghausen
 
 
 
 
 
 
 
3. Victoria del Reino Unido
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
28. Ernesto Federico de Sajonia-Coburgo-Saalfeld (= 16)
 
 
 
 
 
 
 
14. Francisco de Sajonia-Coburgo-Saalfeld (= 8)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
29. Sofía Antonia de Brunswick-Wolfenbüttel (= 17)
 
 
 
 
 
 
 
7. Victoria de Sajonia-Coburgo-Saalfeld
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
30. Enrique XXIV de Reuss-Ebersdorf (= 18)
 
 
 
 
 
 
 
15. Augusta de Reuss-Ebersdorf (= 9)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
31. Carolina Ernestina de Erbach-Schönberg (= 19)
 
 
 
 
 
 

Notas[editar]

  1. Esta dotación a la novia corresponde a lo que en latín se nombra donatio propter nuptias, una prestación económica concedida por ley, pero tradicionalmente por el marido o su familia, a una mujer para su apoyo en el supuesto caso de que sobreviviera a su marido —es decir, que se convirtiera en viuda. Era otorgada a la novia por contrato en el momento de la boda [...].

Referencias[editar]

  1. Chomet, p. 6
  2. Chomet, p. 121
  3. Chomet, p. 9
  4. Bennet, p. 89
  5. Citado en Chomet, p. 10
  6. The London Gazette (28 de julio de 1846) Suplemento no. 20626. p. 2754. (en inglés). Consultado el 10 de enero de 2015.
  7. a b c d Van der Kiste, John. «Princess Helena». Consultado el 2008-01-28. 
  8. Chomet, p. 11
  9. Chomet, p. 10
  10. Chomet, p. 12
  11. Packard, p. 101
  12. Packard, p. 102
  13. Packard, p. 103
  14. Packard, p. 104
  15. Dennison, p. 204
  16. Chomet, p. 17
  17. Chomet, p. 19
  18. Chomet, p. 37
  19. Packard, p. 99
  20. Van der Kiste, p. 61
  21. Packard, p. 121
  22. a b Packard, p. 113
  23. Battiscombe, p. 77
  24. Van der Kiste, p. 65
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  26. Van der Kiste, p. 64
  27. Battiscombe, p. 76
  28. Van der Kiste, p. 181
  29. Packard, p. 115
  30. Packard, p. 116
  31. London Gazette: no. 23140, p. 4092, 17 de junio de 1866. Consultado el 17 de enero de 2015. Por favor, reemplaza esta plantilla por {{Cita publicación}}.
  32. Packard, p. 117
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  40. Benson, p. 300
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  42. Packard, p. 193
  43. Citada en Chomet, p. 128
  44. Citado en Chomet, p. 129
  45. Chomet, p. 130
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  50. Citado en Battiscombe, p. 233
  51. «Registration of Nurses». Royal British Nurses' Association. 2008. Consultado el 2008-02-21. 
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  56. Citado en Chomet, p. 126
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  66. Marie Louise, pp. 195–196
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  72. «Royal Burials at St George's Chapel, Windsor». St George's Chapel at Windsor Castle. 2008. Archivado desde el original el February 10, 2008. Consultado el 2008-02-21. 
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Bibliografía[editar]

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  • Chomet, Seweryn, Helena: A Princess Reclaimed (Begell House, New York, 1999) ISBN 1-56700-145-9
  • Dennison, Matthew, The Last Princess: The Devoted Life of Queen Victoria's Youngest Daughter (Weidenfeld & Nicolson, 2007) ISBN 978-0-297-84794-6
  • Eilers, Marlene A., Queen Victoria's Descendants (Genealogical Publishing Company, 1987) ISBN 0-8063-1202-5
  • Longford, Elizabeth, Victoria R. I. (Weidenfeld & Nicolson, Second Edition 1987) ISBN 0-297-84142-4
  • Marie Louise (Princess Marie Louise of Schleswig-Holstein), My Memories of Six Reigns (Second edition, Penguin, Middlesex, 1959)
  • Packard, Jerrold M., Victoria's Daughters (St Martin's Griffin, New York, 1998) ISBN 0-312-24496-7
  • Van der Kiste, John, Queen Victoria's Children (Sutton Publishing, Gloucester, 2006) ISBN 0-7509-3476-X
    • 'Helena, Princess [Princess Christian of Schleswig-Holstein] (1846–1923)', Oxford Dictionary of National Biography, Oxford University Press, Sept 2004; online edn, Jan 2008, accessed 22 Feb 2008
  • Wake, Jehanne, Princess Louise: Queen Victoria's Unconventional Daughter (Collins, London, 1988) ISBN 0-00-217076-0
  • Thomas Weiberg: ... wie immer Deine Dona. Verlobung und Hochzeit des letzten deutschen Kaiserpaares. Isensee-Verlag, Oldenburg 2007, ISBN 978-3-89995-406-7.