Elecciones presidenciales de Estados Unidos de 1940

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39.º elecciones presidenciales
5 de noviembre de 1940
Tipo Presidencial

Demografía electoral
Votantes 49.902.113
Participación
  
62.5% Green Arrow Up.svg 2.5%

Resultados
Franklin--delano-roosevelt-.jpg
Franklin D. RooseveltDemócrata
Votos 27.313.945 Red Arrow Down.svg 1.6%
Votos electorales 449 Red Arrow Down.svg 14.1%
  
54.7%
WendellWillkie.png
Wendell WilkieRepublicano
Votos 22.347.744 Green Arrow Up.svg 34%
Votos electorales 82 Green Arrow Up.svg 925%
  
44.8%

Mapa del resultado de las elecciones
Elecciones presidenciales de Estados Unidos de 1940
  38   Roosevelt/Wallace
  10   Willkie/McNary

Presidente de Estados Unidos

Las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 1940 dieron al presidente Franklin D. Roosevelt un tercer periodo presidencial, como jefe del Partido Demócrata de Estados Unidos, situación única en la historia de EEUU. Estas elecciones sí fueron influeciadas en parte por circunstancias de política exterior cuando la opinión pública estadounidense advirtió los riesgos de una posible entrada de su país en la Segunda Guerra Mundial.

Antecedentes[editar]

Las políticas de Franklin D. Roosevelt en el New Deal habían mejorado la economía de Estados Unidos, pero habían enfrentado también serias oposiciones en las filas del Partido Republicano, que se había recompuesto tras su fuerte derrota en las elecciones de 1936. Si bien había consenso entre ambos partidos sobre la urgencia de reconstituir el poderío económico de la nación, los republicanos acusaban a los demócratas de ineficiencia en la ejecución de gastos públicos y de despilfarrar dinero de los impuestos en obras sin sentido.

La preocupación por la economía nacional fue seguida por una preocupación por amenazas externas desde fines de 1939. Ya el 1 de setiembre de ese año la Alemania nazi había invadido Polonia y con este ataque precipitaba una guerra contra Francia y Gran Bretaña, en lo que parecía para el público estadounidense una repetición de la Gran Guerra de 1914. No obstante que el Tercer Reich y la ideología fascista eran impopulares entre la mayoría de estadounidenses, tanto el gobierno de Roosevelt como la opinión pública de EEUU no mostraba deseo alguno por intervenir militarmente en la nueva guerra europea, al menos no en tanto el nazismo fuese una amenaza lejana para la seguridad de Estados Unidos. Mientras tanto los líderes políticos estadounidenses sí mostraban sin tapujos sus simpatías personales hacia las democracias francesa y británica, como oposiciones naturales a la dictadura que encarnaba el Tercer Reich.

Estas ideas se hallaban amparadas en una influyente corriente de pensamiento, el aislacionismo, que rechazaba la participación de EE. UU. en conflictos bélicos extranjeros, y menos aún en las contiendas de las grandes potencias europeas donde los intereses estaounidenses no se vieran afectados.

Campañas[editar]

Cartel de propaganda de Wendell Willkie en 1940

El Partido Republicano designó como candidato a un empresario industrial de Nueva York llamado Wendell Willkie, ex miembro del Partido Demócrata y opositor de intervencionismo estatal, que jamás había sido elegido para cargo político alguno. Esta elección interna se vio marcada por serias pugnas entre dos grandes bloques dentro del Partido Republicano: los partidarios del aislacionismo que rechazaban toda idea de hacer intervenir a los Estados Unidos en la nueva guerra europea o de auxiliar a alguno de los bandos en pugna, y los "internacionalistas", que si bien aceptaban que los EEUU no tenían razones para enviar fuerzas militares a Europa sí reclamaban que al menos se apoyase militarmente a las democracias como Gran Bretaña y Francia.

Pese a los reparos de los aislacionistas, Willkie obtuvo el respaldo de los "internacionalistas", que habían ganado mayor aceptación desde que en junio de 1940 concluyó la Batalla de Francia con un triunfo completo de la Alemania Nazi. Las noticias de la capitulación francesa del 22 de junio impresionaron hondamente a la opinión pública estadounidense, que aún confiaba en el poder bélico francés como herramienta suficiente para detener a la Wehrmacht. Al quedar Gran Bretaña como única potencia europea en lucha contra el Tercer Reich corrió por los EEUU una fuerte corriente de simpatía hacia el pueblo británico, aumentada además con noticias sobre los pírricos triunfos aéreos británicos en la Batalla de Inglaterra.

Esto hizo que el aislacionismo, si bien conservase influyentes partidarios en la política estadounidense (como el célebre piloto Charles Lindbergh) aceptase la necesidad de prestar alguna forma de ayuda financiera o industrial a Gran Bretaña, evitando no obstante que EEUU iniciara hostilidades contra el Eje, ya formado desde que la Italia fascista se uniese a los nazis poco antes de la rendición francesa.

Por su lado, el Partido Demócrata tenía serias dudas sobre sus postulantes, pues el primer probable candidato presidencial era James A. Farley, un antiguo asesor político de Roosevelt con gran influencia, mientras que no se esperaba que Roosevelt postulase a un tercer periodo pues la tradición política estadounidense rechazaba tal opción desde que en 1796 el propio George Washington rehusó postular a un tercer periodo presidencial precisamente para evitar acusaciones de perpeturarse en el poder. Inclusive un presidente tan popular y carismático como Theodore Roosevelt se negó a postular para un tercer mandato en 1908, por los mismos motivos que Washington.

Pese a esta tradición, Franklin D. Roosevelt decidió presentarse a una nueva reelcción, considerando que el expasionismo del Tercer Reich en Europa sería una amenaza muy grave para loe Estados Unidos y que sólo el propio Roosevelt contaba con la experiencia y habilidad para hacer frente a una potencia europea amenazante como la Alemania de Hitler. Estas ideas fueron aceptadas por la mayoría de líderes demócratas, eligiendo como su candidato al presidente Roosevelt.

Una vez más, el aspirante del Partido Republicano mostró su oposición alegando la "ineficiencia" del New Deal en cuanto a gasto de dinero, sosteniendo Willkie que los programas de ayuda podrían funcionar con menos dinero, pero sin cuestionar la necesidad del propio New Deal. Un elemento que favorecía la candidatura de Willkie era que se trataba de un aspirante sin experiencia política, lo cual atraía a masas de votantes rurales que ya no deseaban el gobierno de un mismo partido (y de un mismo líder) por cuatro años más. Por otro lado, el hecho que Willkie fuese un industrial millonario y dueño de una gran empresa eléctrica que competía con la Autoridad del Valle del Tennessee le restaba adhrentes entre los sindicatos y obreros de las zonas industriales.

Por su parte, Roosevelt explotó las debilidades de Willkie y consiguió el apoyo de los grupos obreros del norte de EEUU así como de la población de las grandes ciudades que aún culpaba al Partido Republicano de mala gestión tras el Crac del 29, al punto que la campaña de Roosevelt se dirigió a todas las grandes ciudades con más de 400,00 habitantes, visitando cada una de ellas (excepto Cincinnati, en Ohio). En cuanto a las amenazas externas, Roosevelt afirmó expresamente que "jamás enviaría estadounidenses a combatir en una guerra extranjera", oferta que luego le impediría intervenir en la Segunda Guerra Mundial hasta que los Estados Unidos fuesen víctima de una agresión directa (lo cual no sucedió hasta el Ataque a Pearl Harbor en diciembre de 1941).

Resultados detallados[editar]

Candidato presidencial Partido Estado natal Voto popular Voto
Electoral
Compañero de formula Estado natal
del compañero
Voto electoral
RM
Conteo Pct
Franklin D. Roosevelt Demócrata Nueva York 27,313,945 54.7% 449 Henry A. Wallace Iowa 449
Wendell Willkie Republicano Nueva York 22,347,744 44.8% 82 Charles L. McNary Oregón 82
Norman Thomas Partido Socialista de los Estados Unidos Nueva York 116,599 0.2% 0 Maynard C. Krueger Illinois 0
Roger Babson Partido de la Prohibición Massachusetts 57,903 0.1% 0 Edgar Moorman Illinois   0
Otro 65,922 0.1% Otro
Total 49,902,113 100 % 531 531
Necesitados para ganar 266 266

Consecuencias[editar]

Por tercer vez ocurrió una victoria electoral de Franklin D. Roosevelt, sin alcanzar el nivel de amplitud propio de las elecciones anteriores de 1932 y 1936, en un escenario donde a las preocupaciones del votante sobre la consolidación de la economía se agregó el temor a que el crecimiento económico recién recuperado se perdiera por causa de la Segunda Guerra Mundial que a la fecha de las elecciones sólo se había extendido entre potencias de Europa y sus posesiones coloniales.

La situación de Roosevelt marcó un precedente, pues fue la primera (y hasta ahora única) ocasión en que un presidente de Estados Unidos superó el límite de dos mandatos consecutivos, aun cuando las circunstancias especiales que afrontaba el país, con un riesgo de guerra externa, influyeron en este resultado. Por su parte, el Partido Republicano logró recuperar parte de sus electores en las zonas rurales, recuperándose de su derrota electoral de 1936.

Referencias[editar]