El silabario hispanoamericano

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El silabario hispanoamericano es un silabario publicado en 1945[1] por el pedagogo chileno Adrián Dufflocq Galdames usado para alfabetizar a varias generaciones de chilenos y latinoamericanos de habla hispana. Su método es fónico - sensorial - objetivo - sintético. Se basó en uno anterior llamado "Silabario del Ojo" del también chileno, Claudio Matte, el que también tuvo distribución internacional en las primeras décadas del siglo XX. Contiene ilustraciones del dibujante e ilustrador chileno, Coré.

Su primera edición se llevó a cabo el 15 de febrero de 1945. Más tarde, en 1964, fue aprobado por el Ministerio de Educación de Chile para su aplicación y uso en las Escuelas fiscales y Particulares del país.

El Gobierno de España, por decreto, el 13 de diciembre de 1948, aprobó y declaró de utilidad este silabario y su complemento al Texto de Escritura Hispano Americano.

Difusión[editar]

Producido por la empresa Editorial ZIG ZAG, actualmente cuenta con cerca de 90 ediciones, sin contabilizar las decenas de ediciones no autorizadas en toda América, siendo un clásico todavía vigente.

Historia[editar]

En 1950 el analfabetismo en Chile se acercaba al 30% y se hacía necesario un sistema que ayudara a los profesores (y cualquier persona que quisiera leer y/o enseñar a leer) a realizar su tarea. Tal como el silabario del "ojo" que partía por palabras de fácil comprensión Dufflocq eligió las consonantes "P", "L" y "M" para comenzar el aprendizaje ya que permitían más combinaciones y autoaprendizaje.

Críticas[editar]

Positivas

  • Es sistemático, es decir, mantiene una misma metodología, lo que evita confusiones. Además, respeta a la perfección el sistema fónico al cual representa.
  • La diagramación es aireada, por lo tanto no es un libro lleno de letras que agote la visión de los niños. Tiene dibujos y espacios en blanco que relajan y dan cierto tipo de pausa en el aprendizaje.
  • Produce una valiosa relación familia-escuela. Los padres refuerzan lo aprendido en las aulas, ya que el silabario les permite saber automáticamente cuánto han avanzado sus hijos a través de sus páginas.[2]

Negativas

  • El problema no es del instrumento, sino de los profesores que ocupan este y otros textos, existiendo alternativas mejores, dicen los expertos.
  • Las historias de su contenido son aburridas para niños que reciben multiplicidad de información, desde los medios de comunicación y las nuevas tecnologías.
  • Sus dibujos y diseño son anticuados para los niños, que están acostumbrados a imágenes de alta definición, como las de los videojuegos.

Referencias[editar]

  1. «Chile, Memorial de la tierra larga: Crónicas» (en español). Consultado el 11 de noviembre de 2009.
  2. «Extracto de Icarito.cl». Consultado el 10-04-2008.

Enlaces externos[editar]