El pequeño vampiro (libro)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
'El pequeño vampiro
de Angela Sommer-Bodenburg
Género Novela
Idioma Alemán
Título original Der Kleine Vampir (1979)
Ilustrador Amelie Glienke
País Bandera de Alemania Alemania
Fecha de publicación 1979
ISBN 1842704443
El pequeño vampiro
'El pequeño vampiro El pequeño vampiro se cambia de casa
[editar datos en Wikidata ]

El pequeño vampiro (en alemán Der Kleine Vampir) es el primer libro de la saga del mismo nombre, escritos por Angela Sommer-Bodenburg.

Resumen:

Anton está un sábado por la noche solo en casa, cuando se da cuenta de que que se ha colado un vampiro en su habitación. Rüdiger, el pequeño vampiro, se hace amigo de Anton y pronto le presenta a su hermana pequeña Anna y su hermano mayor Lumpi. También le invita a su "casa", la cripta de la familia von Schlotterstein. Allí Anton casi es atrapado por la tía Dorothee, que puede percibir el olor de su sangre. Anton se esconde en el ataúd de Rüdiger, mientras el vampiro trata de atraer a su tía fuera de la cripta. Los Bohnsack invitan a casa a los nuevos amigos de Anton,lumbi , Anna y Rüdiger aparecen con sus capas de vampiro.

Trama[editar]

Los padres de Anton (un niño de nueve años) iban a ir al cine esa noche, diciéndole que probablemente no vuelvan hasta las doce. Él se mostraba muy emocionado, porque tenía planeado ver televisión, de lo cual su madre sospechó. Apenas sus padres se fueron, Anton puso una película policíaca. Le echó un vistazo a su habitación, llena de libros de terror (de vampiros, Frankenstein, etc.) y de un poster de King Kong. Él decidió ir a la cocina a tomar un zumo de manzana. Al regresar a su cuarto, Anton vio una sombra detrás de la ventana. Pensó que un ladrón había entrado por la ventana (pues la había dejado abierta). Lentamente hizo a un lado las cortinas y lo que encontró ahí casi lo hizo desmayarse del susto. Una figura, casi de su tamaño, con el pelo naranja largo y enmarañado, los ojos inyectados de sangre, y unos colmillos afilados como agujas. En su alféizar estaba sentado nada más y nada menos que un vampiro. El vampiro, al ver la cara asustada de Anton, se ríe. Él le dice a Anton (aún burlándose) que no se podía extraer demasiada sangre de él. Posteriormente el vampiro le pregunta donde están sus padres, a lo que Anton contesta que han salido. El visitante le dice al niño que él se alimenta de sangre.