El libro de piedra (película de 1968)

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El libro de piedra es una película mexicana de horror gótico estrenada en 1968 y dirigida por Carlos Enrique Taboada.

Localizaciones[editar]

Fue filmada en la Ciudad de México y su zona metropolitana:

Trama[editar]

Eugenio, un hombre acaudalado y viudo quien se va a vivir con Silvia (su hija) a una casa campestre, descubre que su hija comienza a tener un comportamiento extraño y que se hace acompañar de un "amigo imaginario" llamado Hugo, quien está representado por una estatua de piedra en las inmediaciones de la casa; poco a poco se van suscitando hechos extraños donde descubren que el amigo imaginario de Silvia en realidad es el cómplice de sus perversas intenciones de deshacerse de todo aquel que quiera hacerle daño a Silvia.

Comentario[editar]

El libro de piedra, junto con Hasta el viento tiene miedo (1968), logró convertirse en una de las películas de culto más populares del cine mexicano, de las pocas películas del género de horror gótico que se mantienen dentro del culto de las películas mexicanas de los años 60.

Algunas personas creen que El libro de piedra es una copia de Otra vuelta de tuerca de Henry James, pero esta historia es bien asimilada y sirve únicamente como influencia.

Sinopsis[editar]

Con la premisa de los amigos imaginarios que todos los niños tenemos, presentan a Silvia Ruvalcaba (Lucy Buj) una niña que, a partir de que su padre Eugenio (Joaquín Cordero) y su madrastra Mariana , recién casados, van a vivir a una hacienda recién comprada en un pueblo cerca de la Capital, comienza a jugar con un “amiguito” llamado Hugo (Jorge Pablo Carrillo), un niño que está representado por una estatua de piedra leyendo un libro, en el jardín de la propiedad, una estatua que al parecer tiene más de 700 años; de tal manera y tanta importancia le da a esa amistad imaginaria que su padre comienza a dudar de la salud mental de Silvia.

Y aunque para Silvia, Hugo existe, le ha contado su historia, para los mayores, como siempre, no pasa de ser la imaginación liberada de la niña, que, para Eugenio, la lleva a refugiarse en un mundo irreal, a tal grado que prefiere no asistir al colegio para no dejar de jugar con Hugo, que a su vez, tampoco desea que aparten a Silvia de su lado.

Para tratar de que Silvia entre a la “normalidad” poco a poco, Eugenio contrata a una institutriz, Julia Septién (Marga López), quien, como su trabajo lo requiere, va ganándose la confianza de la niña para poder convencerla de que estudie, se ponga al corriente en sus conocimientos y, en un año, asista al colegio; ante el real escepticismo de su padre y su madrastra. Incluso de su padrino Carlos (Aldo Monti) quien llega a pasar unas vacaciones con esa familia de millonarios y amigos de él.

Y, aunque por momentos tiene esa trama telenovelera que en los años siguientes se hizo más fuerte en todas las películas, nos muestra que a veces los padres, son quienes menos están interesados en ponerle atención a sus hijos, dejando en manos extrañas la educación y formación del infante. Así pues, Carlos le reclama a su amigo Eugenio que Hugo es el único amigo imaginario o no, con el que ella puede contar y por ello le da tanta fuerza. Por otra parte Julia se convierte también en su confidente, a tal grado que, las cosas extrañas que comienzan a pasar, solo le reafirman a la institutriz, que Silvia no solo está siendo “protegida” por Hugo, sino que de alguna manera es tomada como una aprendiz de la magia negra.

Y todo ello parece lógico cuando Silvia le pregunta a su institutriz sobre una ciudad de Austria llamada Holstein donde, dice, toda la gente que vivía ahí era mala, pero que todos sus habitantes murieron en la II Guerra Mundial. Hugo resulta ser el hijo de un poderoso hechicero que a punto de morir y sabiendo que regresará a la vida en 1000 años, decide hechizar su tesoro más preciado, (no su hijo), sino su libro de magia negra, para que no pueda destruirse ni perderse para cuando el vuelva, claro que convierte en piedra a su vástago más como guardián del libro que por hacerlo inmortal. Así, de alguna extraña manera la vida de Silvia y Hugo son parecidos, hijos de señores poderosos que tienen mejores asuntos que atender que la atención a sus hijos.

Julia se va dando cuenta de que Silvia sabe todo en el momento en que suceden y al ser sorprendida haciendo un pentagrama de sal, Carlos convence a Eugenio de ir con un científico apasionado por la brujería para saber el significado de esa “travesura”, sorprendiéndose ante la revelación del científico.

Aún pensando como adultos, no creen que la niña realmente diga la verdad en cuanto a la historia inventada para su amigo imaginario. Sin embargo al descubrir una muñeca con una pañoleta de Mariana, y agujas clavadas, después de que la esposa de Eugenio sufre de fuertes dolores “sin razón”, además de la muerte de Carlos quien fascinado por la mística que rodea la estatua de Hugo, desea llevársela de ahí. Entonces y solo entonces comienzan a hacer caso de Silvia y ver que no todo es producto de su imaginación.

Reparto[editar]

Reedición[editar]

Julio César Estrada decidió rescatar aquel proyecto que dejó inconcluso en 1992 de recrear dos cintas de Carlos Enrique Taboada comprando los derechos de Girón de niebla y El libro de piedra.

Esta nueva versión, titulada también El libro de piedra, se filmó a finales del año 2008 en el estado de Chiapas, concretamente en un lago ubicado a 40 minutos de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez y en un bosque de San Cristóbal de las Casas. El autor asegura que no se trata simplemente de una copia, pero sí mantiene la esencia de la versión de Taboada. El nuevo elenco está conformado por Ludwika Paleta, Evangelina Sosa, Plutarco Haza, Mariana Beyer y Jorge Lago. Se estrenó en el año 2009.[1]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. Retoman el suspenso de El libro de piedra Milenio, 15 de abril de 2009. Consultada el 24 de julio de 2011