El dolor de pagar la renta

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El Dolor de pagar la renta
Título El Dolor de pagar la renta
Ficha técnica
Dirección
Producción Miguel Zacarías
Guion Roberto Gómez Bolaños (adaptación), Agustín P. Delgado
Música Gustavo César Carrión
Fotografía Agustín Jiménez
Protagonistas Marco Antonio Campos "Viruta"
Gaspar Henaine "Capulina"
Norma Lazareno
Cesáreo Quezadas "Pulgarcito"
Lilia Guizar
Rosa Cue
Amparo Arozamena
Tito Novaro
Los Panchos
Ver todos los créditos (IMDb)
Datos y cifras
País(es) México
Año 1959
Género Comedia
Duración 110 minutos
Idioma(s) Español
Ficha en IMDb

El Dolor de pagar la renta es una pélicula mexicana que trata sobre dos ropavejeros intrepretados por Viruta y Capulina y sobre un niño llamado Juanito intrepretado por Cesáreo Quezadas "Pulgarcito" que necesita que le practiquen una costosa operación para poder volver a caminar, ya que había sido atropellado.

También intervienen en esta película Norma Lazareno, Rosa Cue, Lilia Guizar, y Tito Novaro.

Argumento de la película[editar]

Capulina y Viruta deben 10 meses de su renta, pero Viruta no se entera hasta que el dueño de la vecindad lo dice en una visita intencionada en demoler el edificio, lo que no sabía Viruta era la verdadera intención de Capulina al tener ahorrado ese dinero, por lo que es marcado como un Ladrón, igualmente la madre de Juanito lo considera un ladrón y le prohíbe acercarse al niño.

A escondidas, Capulina lleva a Juanito al hospital para que lo revisen y le practiquen la cirugía que necesita, usando el dinero de su renta para pagar al doctor, con la promesa de Capulina de regalarle al niño una pelota de fútbol y enseñarle a jugar.

La situación se vuelve más tensa cuándo Viruta decide separarse de Capulina y cada uno trabaja por su cuenta; Viruta tiene un mal día de trabajo y regresa a su departamento, donde accidentalmente descubre el dinero que guardaba Capulina, pensando en que lo ha estado robando.

Viruta decide ir con el dueño de la vecindad y liquidar la deuda, pero Capulina se da cuenta y detiene a su amigo en casa del propietario y les quita el dinero, aumentando así su mala reputación, pero consiguiendo el dinero para pagar la operación de Juanito.

Al final la operación no tuvo costo, pues el doctor se da cuenta de la pobreza de Capulina y de Juanito; Capulina aclara las cosas con Viruta y la madre de Juanito, quienes al enterarse de las buenas intenciones de Capulina, se muestran muy arrepentidos. La vecindad supone que el dinero de Capulina fue perdonado por el rentero y con éste organizan una fiesta de cumpleaños a Juanito.

Finalmente, en el cumpleaños del niño, Capulina cumple su promesa y le regala el balón. Llega después el propietaro, recibido en aplausos por todos los habitantes de la vecindad, y aunque la intención inicial era desalojar el inmueble, finalmente decide perdonar las deudas, ante el asombro de sus ayudantes quienes no están de acuerdo y son expulsados del edificio.