El callejón de los milagros (película)

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El callejón de los milagros (Midaq Alley en Estados Unidos y Miracle Alley en Australia) es una película mexicana dirigida por Jorge Fons y basada en la novela homónima de Naguib Mahfuz. Realizada en 1995, los roles principales cayeron sobre Ernesto Gómez Cruz y Salma Hayek quienes después se convertirían en estrellas internacionales.

La historia original ocurre en El Cairo en los años 40s. El filme, adaptado por Vicente Leñero toma lugar en los años 1990 en pleno centro histórico ciudad de México. La historia es narrada desde tres diferentes perspectivas: Don Ru (Ernesto Gómez Cruz), el dueño de la cantina donde la mayoría de los hombres se reúnen a beber y jugar dominó, Alma (Salma Hayek), la chica hermosa del barrio que busca pasión, y Susanita (Margarita Sanz quien ganó un Ariel por su papel), la dueña del condominio donde Alma y otros de los personajes viven.

Argumento[editar]

El filme está dividido en cuatro episodios. Todos transcurren en el escenario central de la callejuela que se llama como el filme mismo; los tres primeros se centran en personajes epónimos, pero en verdad hay muchas historias paralelas. En el primer episodio, “Don Rutilio”, un patriarca tiránico y machista decide dedicarse a la homosexualidad y se consigue un efebo para tal fin; su hijo, el Chava, no puede soportarlo y ataca al amante de su padre. El segundo, “Alma”, es la historia de una espectacular y deseada nínfula del callejón: enamorada de Abel (que parte hacia EE. UU. para acompañar a su amigo Chava en desgracia), luego de un fallido compromiso matrimonial, es seducida por José Luis, obvio cafiolo elegante; cuando ella se da cuenta de la trampa en que ha caído, lo abandona, indignada, pero finalmente vuelve a él y acepta prostituirse. El tercero, “Susanita”, es el cruel relato de cómo una solterona irredenta trata de cumplir sus sueños románticos. En el cuarto, “El regreso”, como su nombre lo sugiere, las historias anteriores se anudan y concluyen. Veremos hasta qué punto.


Personajes[editar]

  • Don Rutilio: es uno de los protagonistas de la película. Es el claro ejemplo del machismo mexicano. Es dueño de la cantina "Los Reyes Antiguos" en el callejón. Tras sus 30 años de matrimonio con Eusebia, decide ampliar sus horizontes y buscar nuevas maneras de pasar la vida feliz, hallándola en la homosexualidad y consiguiendo a un dependiente de una camisería. Ante los amigos, se comporta como el mismo machista, pero es bien sabido por todos lo que hace.
  • Doña Eusebia: es la abnegada esposa de Rutilio, con quien lleva tres décadas casada. Sufre de los desprecios de su esposo, que ya no la ve como mujer, sino como sirvienta. Descubre los amoríos de su esposo con un jovencito y llora desconsolada. Recibe una brutal paliza de parte de Rutilio por meterse en su vida.
  • Chava: es el hijo del matrimonio antes mencionado, ya mayor. Su más grande anhelo es marcharse a los Estados Unidos para hacer fortuna, además de que está cansado de la actitud de su padre ante todo. La oportunidad llega inesperadamente cuando agrede al amante de su padre, y luego tiene que marcharse, seguido de su amigo Abel, el cual lo acompaña por solidaridad. Tiene un hijo en el otro país, al que bautiza como Rutilio, pero al cual su padre desprecia.
  • Jaime Paredes: es el efebo que se consigue don Rutilio para dedicarse a la homosexualidad, mejor conocido como Jimmy. Chava lo descalabra en el baño, cuando está en la cópula con su padre.
  • Alma: es otra de las protagonistas. Le da esperanzas a Abel luego de mucho esperar. Sin embargo, ella está entre el amor y el deseo tras el comentario de una amiga. Pero su novio se va a Estados Unidos, y ella promete esperarlo. Desgraciadamente, sucumbe a la tentación de volverse prostituta, de la mano de un malvado hombre.
  • Abel: muchacho enamorado de Alma desde el comienzo de la película. Por un tiempo, trata de convencerla de que sea su novia, y que sus intenciones son serias. Pero tras haber consumado su noviazgo, de tiene que ir con su amigo Chava a Estados Unidos, lo que deja los planes que tenían de casarse en suspenso. Vuelve a pedir su mano, pero descubre que se ha ido. Su amigo Chava lo pone sobre la pista, y así es como va a un burdel a tratar de llevársela, pero sólo consigue que lo maten y muera en la calle aledaña, en los brazos de Alma.
  • José Luis: es el hombre que aparece para convertir a Alma en una cortesana, como él llama a las prostitutas de burdel. Tras mucho intentar, lo logra. Es herido con un cuchillo cuando Abel regresa e intenta recuperarla. Luego, con un cuchillo diferente, mata al joven, pero también deja ir a Alma.
  • Doña Catalina: es la madre de Alma, famosa por ser lectora de tarot en el callejón. Gracias a eso y a otras actividades parecidas, saca adelante a su hija. Se le muestra como abnegada y buena, y sufre mucho cuando pierde a su hija.
  • Doña Susana: tercera protagonista, es la casera de la vecindad donde viven todos los habitantes de la historia. Solterona y ya entrada en años, acude a doña Cata para que le lea el destino. Ella le dice que aparecerá un hombre en su vida, y ella termina por conocer a Güicho, la mano derecha de don Rutilio en la cantina, para luego casarse. Su matrimonio, sin embargo, fracasa, porque Güicho se casó sólo por interés, ya que Susanita era de las más ricas del lugar.
  • Güicho: ayudante de don Rutilio en su cantina. Debido al tiempo que lleva trabajando con él, comienza a robarle. Le solapa a su jefe sus aventuras con Jimmy. Se casa con Susanita por dinero, pero termina siendo descubierto y alejado de su lado.

OTROS PERSONAJES:

  • Doctor Beltrán: es un dentista tuerto que frecuenta el bar de don Rutilio. Está metido en asuntos sucios, junto a Zacarías. Susanita acude a él para que le haga una nueva dentadura. Pero poco después de eso, es arrestado en la celebración de la boda. Sale años más tarde, para reunirse de nuevo con los amigos en "Los Reyes Antiguos".
  • Zacarías: es un malviviente que cobra cuotas a quienes trabajan en su territorio. También es frecuente visitante del bar de Rutilio. Acosa sexualmente a Flor todo el tiempo, y es por esto por lo que se le arresta junto con el doctor en la boda de Susanita.
  • Ubaldo: se le conoce como "el poeta", que también frecuenta "Los Reyes Antiguos". Es el hombre más culto del callejón, debido a que es dueño de una biblioteca. Se la pasa recitando versos, preferiblemente de Amado Nervo. Sin embargo, también menciona a Sófocles y Dante Alighieri. Eusebia acude en su ayuda para convencer a Rutilio de que sus actos de homosexualidad son malos, pero eso sólo hacer que Rutilio lo amenace para que no vuelva a su bar. Regresa a reunirse con los amigos luego de que salen de la cárcel.
  • Don Fidel: es un hombre maduro, dueño de una joyería, que completa el cuarteto integrado por el doctor, Zacarías y Ubaldo. También visita el bar de Rutilio, para jugar dominó como todos los anteriores. Doña Cata está enamorada de él, pero él se presenta a pedir la mano de Alma. Doña Cata se la concede, con lágrimas en los ojos. Pero poco antes de la boda, muere en el bar, víctima de un paro cardiaco. Todo su dinero se lo dejó a sus hijos, ya adultos.
  • Flor: es una mujer dueña de la carnicería del callejón. Es acosada sexualmente por Zacarías, y finalmente, ella decide denunciarlo, por lo que se le arresta.
  • Macario: es el marido de Flor. Según la película, es maltratado a menudo por su mujer, a quien ama, pero también teme. Buen amigo de don Rutilio, se le vio en "Los Reyes Antiguos" en sólo una ocasión.

Análisis[editar]

Como se puede deducir de estos bruscos resúmenes, se trata de relatos “pintorescos”, tributarios de un costumbrismo que nunca se desbarranca hacia el epigonal “realismo mágico” de tantos textos latinoamericanos actuales (literarios y fílmicos). En esto tiene que ver, seguramente, la novela original del egipcio Naguib Mahfouz, pero también la adaptación, a cargo del escritor mexicano Vicente Leñero, especialista en reconstruir historias “no ficcionales” y en el registro del habla coloquial, de la cual el filme abusa un poco, por cierto.

Sin embargo, lo más interesante de El callejón... es su estructura. Porque la división en episodios no es neta, cortante, lineal; las historias se van entroncando, desarrollándose unas sobre otras hasta el punto de que algunas escenas se repiten, vistas desde diferentes ángulos de cámara/puntos de vista. El tiempo narrativo vuelve hacia atrás varias veces, a un momento ya visto, y sigue desde allí su curso (como, salvando las distancias, en The Killing de Stanley Kubrick). Esto desacomoda saludablemente al espectador, que a veces no sabe exactamente dónde (cuándo) está parado. Pero, sobre todo, produce un efecto de relativa circularidad, de temporalidad cerrada y asfixiante, como la vida en el callejón, de la que todos quieren salir pero a la que todos regresan de una manera u otra. De todo esto es emblema el juego de dominó con el que empiezan los capítulos (¿es el mismo, es otro?): como el truco para Borges, con su eterna repetición de jugadas y dichos, alude a la eternidad, pero también a un estancamiento vital, a la insuperabilidad del destino marcado. “Las cartas no mienten”, dice la fraudulenta adivina, pero a su manera tiene razón.

Hasta acá, el melodrama, por supuesto. ¿Y la transgresión?

Hay grietas por las que se cuela lo indecible, lo indecidible. Alma quiere tener relaciones sexuales por primera vez y para eso provoca a su novio Abel, que no tolera la iniciativa de ella y le replica: “No, tú tienes que decirme que no quieres...” Más tarde, cuando Alma se entera de que José Luis quiere convertirla en una puta fina, reacciona con la moralina y el honor mancillado de una heroína de culebrón... pero vuelve, sin que haya ninguna explicación verbalizada sobre ello.

Tampoco hay explicación para la transición sexual del brutal don Rutilio, personaje en el que el tradicional machismo mexicano se resquebraja sin piedad. Y en la fulguración de los cuerpos desnudos de Rutilio y su efebo, en el baño para hombres, el melodrama pierde —por fin— su consistencia genérica, su esencial conformismo ideológico. Es para celebrar.

Premios[editar]

Premios Ariel[editar]

Premios El Heraldo de México[editar]

Festival Internacional de Cine de Berlín en 1995[editar]

  • Mención Especial por la excelente calidad narrativa.

Festival Internacional de Cine de Chicago en 1995[editar]

  • Audience Choice Award

Premio Goya en 1996[editar]

  • Mejor Película Extranjera en lengua española

Festival de Cine Gramado en 1995[editar]

  • Mejor Director (Jorge Fons)
  • Mejor Actriz de Reparto (Margarita Sanz)

Festival de Cine de Guadalajara en 1995[editar]

  • Premio de la Audiencia

"Mejor Director" (Jorge Fons)

Festival de Cine de La Habana en 1995[editar]

  • Mejor Director (Jorge Fons)
  • Mejor Guion (Vicente Leñero)
  • Grand Coral (Jorge Fons)

Periodistas de Cine Mexicano en 1995[editar]

  • Mejor Filme

Festival de Cine de Paraguay en 1997[editar]

  • Mejor Actriz (Margarita Sanz)
  • Mejor Actor (Bruno Bichir)

Festival de Cine de Valladolid en 1997[editar]

  • Silver Spike (Jorge Fons)

Festival de Cine Latinoamericano Toulouse en 1996[editar]

  • Mención Especial por la distribución del filme.

Enlaces externos[editar]