El Zotz

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El Templo 4 de Tikal visto desde El Zotz, 32 km de distancia

El Zotz es un sitio arqueológico mesoamericano construido por la civilización maya, situado en la cuenca de Petén en Guatemala y distante unos 30 km al oeste con respecto a Tikal. El sitio fue llamado de esa manera porque había muchos murciélagos en las cavernas de las laderas circundantes (el nombre maya original era Pa'Chan). El sitio se encuentra dentro del Parque Nacional San Miguel la Palotada, limítrofe con el Parque Nacional de Tikal del departamento de Petén. Es un sitio amplio que posee muchos túmulos y ruinas aún investigadas.

El Museo de Arte de Denver ha devuelto un dintel robado del sitio, uno de los pocos la zona mesoamericana. Fechado alrededor del 550-650, fue extraido del Templo I, de la pirámide de la plaza principal, en torno al 1960. El dintel muestra el hijo de un gobernador de Tikal.[1] Actualmente se encuentra en museo de Arqueología Nacional de Ciudad de Guatemala. La estructura más alta del lugar es un templo que mide 45 metros y que se conoce con el nombre de “El diablo”.

La Universidad de San Carlos de Guatemala realiza regularmente trabajos en la zona, y se ha construido una zona dedicada al camping para turistas. La zona posee cavernas y pantanos, y es un biotopo sujeto a protección.[2]

Danzas ceremoniales y sacrificios humanos[editar]

Los arqueológicos han hallado, en la tumba descubierta el 29 de mayo del 2010, los restos de por lo menos seis niños, un descubrimiento inusual en las tumbas mayas. Cerca de los restos han encontrado una hoja de oxidiana recubierta de residuos rojos, supuestamente sangre. La disposición de los restos sugiere que los niños, algunos de ellos lactantes, hayan sido víctimas de sacrificios.[3]

La disposición de los restos sugiere que los niños, algunos de ellos lactantes, hayan sido víctimas de sacrificios rituales en el momento en que el cadáver del rey era sepultado en su tumba. Porque hayan sido asesinados los niños es un misterio.

La corta edad de las víctimas sugiere que el valor de su sacrificio hubiera aumentado, a los ojos de los mayas, por el hecho de que no fueran todavía personas puras. Por lo menos cuatro de los niños, se estima, no eran todavía capaces de hablar ni caminar, lo que les hacía, quizás para la cosomovisión maya, criaturas en los umbrales de la existencia humana.

El papel del rey en su sepultura parece menos oscuro. Los investigadores han encontrado adornos utilizados para acompañar el ritmo, hechos de conchas y de dientes de perro, puestos alrededor de la cintura y a las piernas del rey. Son los mismos adornos representados en las danzas rituales en las pinturas mayas: esto lleva a pensar que la ceremonia de sepultura el rey hubiera representado el papel del bailarín, a pesar de que sufría de artritis, como se observa en sus articulaciones y huesos.

El rey enterrado, con los dientes incrustados de joyas y piedras preciosas, podría ser, según los arqueólogos que descubrieron la tumba, el fundador de la dinastía "El Zotz", en la actual región de Petén. Según la lectura parcial de los grifos sobre las paredes de la tumba, probablemente se llamaba “Tortuga Roja” o “Gran Tortuga”. Los investigadores, que siguen trabajando en la decodificación de los geroglífos, continúan con los análisis y comenzarán a restaurar las telas y los artículos de la tumba.[4]

Véase también[editar]


Referencias[editar]

  1. (en inglés) Dintel maya devuelto
  2. biotopo protegido
  3. [1] National Geographic (italiana)
  4. [2] Objetos en contrados en la tumba llamada de los sacrificios

Enlaces externos[editar]


Coordenadas: 17°17′N 89°48′O / 17.283, -89.800