El Vado

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El Vado
País Flag of Spain.svg España
• Com. autónoma Flag of Castile-La Mancha.svg Castilla-La Mancha
• Provincia Bandera de la Provincia de Guadalajara.png Guadalajara
• Comarca Sierra norte
• Partido judicial Guadalajara
• Municipio Campillo de Ranas
Ubicación 41°01′29″N 3°18′13″O / 41.024722222222, -3.3036111111111


Coordenadas: 41°01′29″N 3°18′13″O / 41.024722222222, -3.3036111111111
• Altitud 949 msnm
• Distancia 87 km a Guadalajara
Superficie 39,78 km²
Fundación 1.351 ¿?
Población 0 hab.
• Densidad 0 hab./km²
Gentilicio Vadense
Código postal 19190
Patrón San Sebastián (s.XVI)
Patrona Nuestra Señora de la Blanca
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El Vado es un antiguo pueblo de la provincia de Guadalajara (España), hundido desde los años 1950 bajo las aguas del embalse del Vado. Su antiguo término municipal se encuentra integrado en el municipio de Campillo de Ranas. Sólo queda en pie los restos de la iglesia de Nuestra Señora de la Blanca.

Contexto[editar]

Formaba junto con las aldeas de La Vereda y Matallana un Ayuntamiento hasta el año 1972, en el que pasó a depender del Ayuntamiento de Campillo de Ranas ante su obligada despoblación por la expropiación forzosa de la mayor parte de su territorio realizada por la Confederación Hidrográfica del Tajo para la construcción del pantano de El Vado, y posteriormente la expropiación forzosa realizada por el antiguo Instituto de Conservación de la Naturaleza (ICONA), para la repoblación forestal.[1]

Historia[editar]

Se encontraba junto a un vado en el río Jarama formando paso obligado en las rutas de la transhumancia castellana, teniendo gran importancia desde el siglo XIII.

En sus orígenes medievales perteneció a la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda, estando su territorio incluido en los límites de dicha Comunidad definidos en el Fuero Extenso (1305). En 1278, El Vado consigue su propio territorio, incorporando a Matallana y a La Vereda a su municipio. Tanto El Vado, como Colmenar de la Sierra y El Cardoso de la Sierra, formaron los municipios más orientales de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda.

En 1373 este territorio pasa por donación de Doña Juana Manuel(1339-1381), hija de Don Juan Manuel y esposa de Enrique II de Castilla, a Pedro González de Mendoza.[2] En 1379 Pedro González de Mendoza hace donación a favor de su primogénito Diego Hurtado de Mendoza, primer Duque del Infantado, de los lugares de El Cardoso, Colmenar y El Vado.[3] Éste los incluye en el mayorazgo destinado al primer Marqués de Santillana, Íñigo López de Mendoza, pero como un señorío aparte del de Buitrago, junto con el Condado del Real del Manzanares.[4] El Señorío de El Cardoso, Colmenar y El Vado, lo hereda su séptimo hijo, Juan Hurtado de Mendoza. Desde entonces permanece como Señorío de la familia de los Mendoza, asociado desde el siglo XVII al Marquesado de Montes Claros, hasta el final del Antiguo Régimen y los Señorios, que propiciaron las Desamortizaciones del Siglo XIX.

Ya en el siglo XIV, el Arcipreste de Hita habla del lugar:

«Cerca d' aquesta ssierra ay un lugar onrrado, muy santo e muy devoto: Santa María del Vado. Fuy tener y vegilia, como es acostunbrado; a onrra de la Virgen ofrecíl' este ditado...».

Se tiene constancia desde el siglo XV de la existencia del Concejo de la Villa, dirigido por alcaldes ordinarios, regidores, y procurador general. Dicho concejo estaba conformado por los vecinos de El Vado, La Vereda y Matallana, que elegía el día de Año Nuevo los referidos cargos, comunicándose dicha elección al Señor de la villa.

En 1855, tras la Desamortización de Pascual Madoz, se instaura el llamado Ayuntamiento Constitucional de El Vado. En el siglo XVI se documenta igualmente la existencia en El Vado de hospital, carnicería, aceitería, fragua y taberna.[5]

El Pantano[editar]

Anegado por el pantano del mismo nombre hacia el año 1954, el Concejo y Ayuntamiento pasó a la aldea de La Vereda.

La iglesia de El Vado sobresaliendo del embalse en 1979.

El antiguo municipio de El Vado, hoy está anegado por el embalse de su propio nombre. Hay un plan para su recuperación, enclavada en el promontorio que sobresale del embalse y detrás del único vestigio que queda del antiguo El Vado, la iglesia de Nuestra Señora de la Blanca.

Arte[editar]

Los restos de la actual Iglesia de Ntra. Sra. de la Blanca, primitivamente denominada de Santa María del Vado, corresponden principalmente a la construcción realizada en el siglo XVI, pudiendo ser la Capilla Mayor parte de una iglesia primitiva del siglo XIV. Consta de tres naves, nave central y dos laterales, separadas por tres arcos de medio punto realizados mediante lajas de pizarra. Dichas naves se encontrarían cubiertas mediante un artesonado de madera, hoy desaparecido. La Capilla Mayor, cuadrada, se cubre todavía mediante bóveda de cañón de dos tramos, levemente apuntada, separada de la nave principal mediante un arco de sillería sobre pilastras. En su interior el arco que divide los dos tramos se apoya en dos columnas adosadas al muro con capiteles de traza muy estilizada, con una cornisa corrida en los paramentos laterales. La portada principal formada por arco de medio punto sobre cornisa renacentista, se abre al norte, por lo que se protegía con un muro elevado a modo de atrio descubierto o portalillo. Su fábrica, de mampostería de lajas de pizarra, con sillería de piedra de Tamajón en cornisas, esquinas, portadas, interior y embocadura de la capilla Mayor y en la espadaña, le configura una fisonomía muy especial, entre la arquitectura popular y la académica, con una serie de elementos del Renacimiento clasicista del siglo XVI de gran pureza. En su interior destacaba en el Retablo del Altar Mayor un templete de madera, el tabernáculo, regalo del Cardenal Portocarrero, Señor de El Vado (familia de los Mendoza) en 1630 según una inscripción en el mismo.[6] El escultor tallista de Tamajón, José Quintana, intervino en dicho retablo en 1762, constando igualmente el dorado del tabernáculo.[7] Se tienen constancia de los altares colaterales a Ntra. Sra. del Rosario y a San Sebastián, cuyos oficios eran costeados por el Concejo, y a San José; así como la colocación de la pila bautismal bajo la tribuna del coro situada a los pies de la iglesia. El cuidado de la "fábrica" de dicha iglesia, estaba encomendado a un "mayordomo" que era alternativamente de El Vado, de Matallana y de La Vereda, según mandado del Visitador Eclesiástico en 1534.[8] Junto al templo se conserva todavía el viejo cementerio de El Vado, La Vereda y Matallana.

La arquitectura popular de El Vado se encuadraba dentro de la llamada "arquitectura negra", basada en la masiva utilización, tanto en muros como en tejados, de lajas de pizarra junto a cantos rodados del cercano río. Todavía subsisten Cerca del Camino Real de La Vereda a El Vado, los restos de la Ermita de Ntra. Sra. de las Angustias ("Ermita de la Majailla"), construcción rectangular y muy sencilla, que fue reconstruida por los vecinos en 1767 siguiendo los patrones de la arquitectura popular;[9] la Fuente de El Vado, un bello arco de mampostería de lajas de pizarra que protege la pila; así como los restos, bajo las aguas del Pantano, del antiguo puente de El Vado sobre el río Jarama. El puente, así como los enlosados de pizarra de las Eras, todavía se pueden ver cuando el embalse baja bastante de nivel, sobre todo en los meses de agosto y septiembre.

Tradiciones[editar]

Durante los siglos XVI y XVII se tiene constancia de la organización por parte del Concejo del oficio de San Sebastián (20 de enero), del oficio de San Roque (16 de agosto) y el del día de Todos los Santos (1 de noviembre). En estos dos últimos días se repartía la limosna o "caridad" de pan y queso. Igualmente el Concejo costeaba a un tamborilero para su actuación los días de Pascua de Resurrección, Pascua del "Espíritu Santo" o de Pentecostés, Corpus Christi, Todos los Santos y la Pascua de Navidad, con el "atambor". Durante estos siglos se tiene constancia igualmente del pago a unos "danzantes" o "bailadores" el día del Corpus Christi, así como la celebración del Año Nuevo con un convite a los vecinos, siendo el día en el que se elegían los diverosos cargos del Concejo y se repartían las Varas que los acreditaban.[5]

La fiesta de Ntra. Sra. de la Blanca se celebraba el 15 de agosto, Asunción de Nuestra Señora, hasta finales del siglo XIX. El 8 de septiembre, Natividad de Nuestra Señora, se festejaba a Ntra. Sra. de las Angustias, desarrollándose la subasta de El Ramo, documentándose ésta desde el siglo XVIII.[7] Actualmente, la Asociación Cultural Hijos de La Vereda, que engloba a los antiguos vecinos y descendientes de La Vereda, El Vado y Matallana, continúan con su celebración, junto con la de los patrones de las referidas aldeas de La Vereda y Matallana, el último domingo de junio. En dicha fiesta se celebra la Santa Misa, se escucha música de dulzaina y rondalla, se realiza una comida popular y se sortea El Ramo, artilugio de madera decorado con rosquillas "de baño", cintas de colores y ramas de cerezo.

Referencias[editar]

  1. La vida vuelve a La Vereda. Diario Guadalajara Dos Mil. [1]
  2. Copia de Colección Salazar (Real Academia Historia); M. 25; folios 79r-80r
  3. ES.41168.SNAHN/1025.7.2.12//OSUNA,C.1773,D.2 (1-2).Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional
  4. ES.41168.SNAHN/1.1.7.10.1.4//OSUNA,CP.219,D.6. Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional
  5. a b Libros de cuentas del Concejo de El Vado. 1588-1635. DE 469 Archivo Histórico de Guadalajara
  6. Guía arqueológica y de turismo de la provincia de Guadalajara. García Sáinz de Baranda, Julián; y Cordavías, Luis. Diputación Provincial de Guadalajara, 1929. Pág.130.
  7. a b 1760-1848- Libro de Cuentas de Ntra. Sra. de la Blanca, DE 078 Archivo Histórico Provincial de Guadalajara
  8. 1490-1623- Libro de Cuentas de la Iglesia Parroquial Santa María de El Vado, DE 081 Archivo Histórico Provincial de Guadalajara
  9. 1767-1855- Libro de Cuentas de la Ermita de Ntra. Sra. de las Angustias, DE 083 Archivo Histórico Provincial de Guadalajara