El Nuevo Herald

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El Nuevo Herald
Miami Herald building.jpg
Antiguo edificio del The Miami Herald y El Nuevo Herald
Tipo Periódico diario
Sede Miami
Ámbito de distribución Nacional
Género Información general
Idioma Español
Circulación 53.924 ejemplares
Sitio web www.elnuevoherald.com
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El Nuevo Herald es un periódico matutino de Gran Miami publicado por Miami Herald Media Company, que se distribuye en los Estados Unidos y muchos otros países. Tiene su sede en Doral.[1]

Es propiedad de The McClatchy Company', que también posee otras 31 publicaciones, incluyendo The Miami Herald diario en inglés del cual El Nuevo Herald se originó en 1976. Actualmente es el segundo diario en español más leído de Estados Unidos.[2]

Actualmente, El Nuevo Herald vende en promedio 53.924 copias de lunes a viernes, el sábado 50.436 y 68.781 en su edición dominical.[3] Un 70 por ciento de esas compras es de suscriptores regulares. Su plantilla editorial es de 80 personas.[4]

Historia[editar]

El Herald vio la luz en 1976 como un suplemento en español(generalmente de 16 páginas) del diario The Miami Herald. Casi todo su contenido era traducido de la edición original de The Miami Herald en inglés. Durante más de 20 años, era imposible obtener El Nuevo Herald sin comprar también una copia de su hermano mayor. La cercanía al Miami Herald, cuya línea editorial era vista por el nutrido exilio cubano de Miami como hostil y a veces hasta pro comunista, fueron a veces problemáticos para el desarrollo del diario.

En noviembre de 1987 se lanzó un rediseño, con más páginas, y se cambió el nombre a El Nuevo Herald. Editorialmente se fue más a la derecha para sintonizar más con el exilio cubano histórico, aunque en 1992 ambos diarios fueron denunciados como anticubanos por Jorge Mas Canosa. Mas Canosa, con amplios contactos en círculos políticos norteamericanos, era el dirigente de la Fundación Nacional Cubano Americana, y los artículos del Miami Herald (reproducidos casi siempre en El Nuevo Herald) le parecían demasiado críticos. Mas lanzó la campaña titulada "Yo no creo en el Herald", que quedó empapelada en buena parte de Miami, y donde también se inscribió el vandalismo contra instalaciones del Herald.

Aunque pronto se convirtió en el diario en español más leído en Estados Unidos (en 2000 fue desplazado por La opinión de Los Ángeles), su redacción era famosa por su política interna. Al periodista Carlos Castañeda le fue ofrecida la dirección del periódico en 1994, pero la rechazó porque según él las divisiones en la redacción eran demasiado grandes: "Miren, este periódico es como el Partido Comunista de Bulgaria", dijo.[5]

En 1995, una disputa interna propulsó la salida de Álvaro Vargas Llosa, director de las páginas editoriales del diario. A finales de ese año, la cadena Knight-Ridder, propietaria en ese entonces de ambos diarios, nombró a Alberto Ibargüen editor de El Nuevo Herald. Ibargüen se convirtió en editor del Miami Herald tres años más tarde, pero empezó un estilo más colorido y sensacionalista, que contrastaba con la seriedad anterior. Además, logró que El Nuevo Herald se vendiera por separado del Miami Herald, y se obtuvieran suscripciones independientes.

En 1998, Carlos Castañeda decidió aceptar el puesto de editor del Nuevo Herald, y no lo abandonó hasta su muerte en 2002. Durante la dirección de Castañeda, títulares en la primera plana como "¡Bochorno!" (sobre la persecución de balseros cubanos en una playa de Miami por la Patrulla Fronteriza de EE.UU.) y "Powell será inflexible con el enemigo" son ejemplos de dicho estilo.

Tras el fallecimiento de Castañeda, Humberto Castelló se hizo cargo del diario.

Controversias[editar]

En julio de 1998, El Nuevo Herald hizo un enorme despliegue con las declaraciones exclusivas de Elizabeth Trujillo Izquierdo. Según el diario, Izquierdo era una doctora testigo de que el gobernante cubano Fidel Castro sufrió un episodio de una grave enfermedad que afecta el cerebro.

La noticia tuvo gran repercusión, pero luego se supo que Trujillo Izquierdo en realidad era sólo una secretaria en una fábrica de papel.[6]

Después de 1998, varias organizaciones denunciaron que las traducciones de El Nuevo Herald de los artículos del Miami Herald relacionados con Cuba eran a veces capciosas y selectas, diseñadas para poner al régimen de Castro en la peor luz posible.[7]

El 8 de septiembre de 2006, The Miami Herald reveló que dos reporteros en nómina (Pablo Alfonso y Wilfredo Cancio Isla) de El Nuevo Herald, recibieron pagos por presentaciones en Radio y Televisión Martí, un ente propiedad del gobierno de Estados Unidos que se dedica a transmitir noticias a Cuba. El artículo además reveló que la columnista (y ex directora de la sección de Galería y posteriormente del suplemento de espectáculos Viernes) Olga Connor también recibió dinero de Radio y Televisión Martí.[8]

Ambos reporteros fueron despedidos, y la asociación con Connor, que en ese entonces era de una columna cultural como colaboradora, fue rota. Connor manifestó que el diario conocía que era renumerada por Radio y Televisión Martí desde 2002, y en la controversia, la jerarquía de El Nuevo Herald (empezando por Castelló) dio a entender que no estaba de acuerdo con los despidos y que aunque sabía que sus reporteros se presentaban en el ente del gobierno, desconocía que cobraban salarios.[9]

Los despidos abrieron un nuevo debate entre algunos miembros de la comunidad cubana exiliada en Miami, que vio en la medida una discriminación hacia los cubanos en general y hacia los que estaban en contra de Fidel Castro en particular. Se organizó una campaña para cancelar las suscripciones al diario.

23 días después, el 2 de octubre de 2006, la dirección de The Miami Herald cambió de parecer y decidió rehabilitar a Alfonso y a Cancio en sus puestos. Connor reinició su columna cultural La razón expresada fue que "una investigación interna había concluido que hubo una serie de fallas en la aplicación de las reglas de conflictos de intereses en El Nuevo Herald".[10]

Galardones[editar]

En 2002, el Grupo Prisa otorgó el Premio Ortega y Gasset a la Mejor Labor informativa a El Nuevo Herald por su "calidad, pluralidad y rigor informativos, sustentados en una excelente plantilla profesional".[11]

La Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas, grupo en el que El Nuevo Herald es miembro, ha otorgado numerosos premios a la publicación, incluyendo el primer puesto de publicaciones en español en varias ocasiones.

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  • In Miami, Mañana Is Now, por James McEnteer The Harvard International Journal of Press Politics 4.3 (1999) 113-121.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]