Eflorescencia (dermatología)

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Este artículo es sobre el fenómeno o signo médico. Para otros usos de este término, véase Eflorescencia (desambiguación).

En medicina, la eflorescencia es un cambio en la epidermis, que puede afectar a su color, apariencia o textura. Es un elemento fundamental de las lesiones patológicas, que se usa para describirlas.

Cuadro clínico[editar]

La eflorescencia se puede localizar en una parte del cuerpo, o afectar a la piel de todo el organismo o con particularidad en el rostro.

Generalmente es una erupción (aguda o crónica), de color rojo intenso, con sarpullido o sin él. El sarpullido o salpullido es una erupción leve y pasajera en la piel, formada por ronchas o granitos.

Puede caracterizarse por:

  • cambios de coloración de la piel
  • prurito (picazón o comezón)
  • sequedad
  • aparición de ampollas (vejigas en la piel, llenas de líquido)
  • aparición de eccemas (vesículas rojizas y exudativas, que generan costras y escamas)
  • hinchazón
  • dolor.

Etiología[editar]

Las causas, y por tanto el tratamiento, varían ampliamente. El diagnóstico debe tener en cuenta datos tales como la aparición de la eflorescencia, los síntomas acompañantes, factores externos a los que pueda haber estado el paciente, ocupación laboral, y coincidencia en otros miembros de la familia.

La presencia de una eflorescencia puede ayudar a diagnosticar la enfermedad del paciente. No sólo la aparición del mismo y su sensación, sino también su distribución (lugar de aparición, evolución, etc.) pueden ser datos importantes. Determinados patrones de distribución y la asociación a signos y síntomas concomitantes son diagnósticos en determinadas patologías.

Algunas causas frecuentes de la eflorescencia son:

Algunas causas infrecuentes son:

Clasificación[editar]

Se distingue entre eflorescencia primaria y secundaria.

Eflorescencia primaria[editar]

Las eflorescencias primarias son los cambios que provienen directamente del proceso patológico en la piel. Como no están "falsificados" por los cambios secundarios, tienen un valor diagnóstico más alto. Las eflorescencias primarias incluyen:

  • Mácula (mancha): se define como un cambio de color de la piel sin ningún cambio de consistencia.
  • Pápula (nódulo): elevación pequeña, bien definida, palpable que llega sobre el nivel de la piel, tiene un tamaño de aproximadamente <10mm.
  • Nodus (nudo):[1] como las pápulas, pero mayores (>0,5 cm).
  • Vesícula (ampollita): elevación de la piel por colección de fluido (suero, sangre) en las diferentes capas de piel.
  • Bula (ampolla): similar a la vesícula, pero más grande que una lenteja.
  • Pústula: vesícula llena de pus.
  • Urticaria (habón): elevación producida por la histamina, plana, blanda, edematosa de color más pálido hasta rojo pálido que va en la mayoría de los casos acompañado de un picor.
  • Comedón (espinilla): tapón teñido oscuro (en la mayoría de los casos), que cierra la salida del canal del folículo.

Eflorescencia secundaria[editar]

Las eflorescencias secundarias son los cambios que están marcados por procesos patológicos adventicios o que provienen de auto-daño (por ej. rascado) de la eflorescencia primaria. Para el médico las eflorescencias secundarias son menos significativas porque el proceso enfermizo verdadero puede estar superpuesto y la misma eflorescencia secundaria puede provenir de diferentes eflorescencias primarias.

Pertenecen a las eflorescencias secundarias:

  • Escama de piel (caspa): placas visibles a ojo desnudo.
  • Costra: maduración de secreciones secas.
  • Cicatriz: tejido conjuntivo reformado, fibroso, como sustitución de una pérdida sustancial (importante) de piel.
  • Erosión (abrasión): se da en las capas superiores de la epidermis hasta donde las capas de la piel se pueden cicatrizar.
  • Excoriación: erosión que concierne a todas las capas de la epidermis. No es posible la curación de la cicatriz.
  • Grieta: separación estrecha, en forma de hendidura de todas las capas de la epidermis.
  • Úlcera: destrucción profunda de tejido con curación cicatrizada.
  • Atrofia: pérdida de piel y creación de apéndice de piel.
  • Quiste: cavidad cerrada por tejidos con contenido líquido.
  • Liquenificación: engrosamiento de la piel causado por enfermedades crónicas de la piel.
  • Callo (tyloma): engrosamiento delimitado de la piel con el coadyuvante endurecimiento y pérdida de pelo.
  • Hiperpigmentación: el incremento del almacenamiento en la piel del pigmento melanina.
  • Hipopigmentación: reducción de la pigmentación, sobre todo en el pelo de la piel afectada.

Notas[editar]

  1. Ingrid Moll: Dermatologie 6. Auflage, Thieme Verlag, 2005.