Educación en línea

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Se entiende por educación en línea (en ocasiones denominada e-learning o educación virtual) a aquella en la que los docentes y estudiantes participan en un entorno digital través de redes de computadoras, haciendo uso intensivo de las facilidades que proporciona Internet y las tecnologías digitales.

Si bien algunos autores como García Aretio[1] consideran que se trata de una evolución de la educación a distancia que se apoya en recursos digitales para desplegar los procesos de enseñanza y aprendizaje utilizando herramientas propias de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para otros pedagogos la educación en línea es una modalidad con características propias que se diferencia tanto de la educación a distancia como de la educación presencial [2] [3] . Desde esta perspectiva, la educación en línea es caracterizada como un modelo pedagógico que promueve, mediante el uso de tecnologías digitales, ambientes propicios para el diálogo y actividades grupales buscando favorecer, incluso, la creación de vínculos interpersonales entre los participantes [4] . De este modo, se entiende que las propuestas de educación en línea —usualmente implementadas a través plataformas o entornos digitales para la gestión de cursos (conocidos como Learning Management System)— incluyen actividades pedagógicas que para su realización requieren que los estudiantes colaboren entre sí trabajando de forma conjunta. Esta colaboración entre alumnos se produce sin que medien encuentros presenciales y es posible a partir de los diálogos sincrónicos y asincrónicos que se producen a través de las herramientas de comunicación telemática, generalmente, incluídas en el mismo software sobre el que se desarrolla el curso y que tienden a promover la documentación automática de los intercambios entre los participantes[5] .

Campus virtual para carreras en línea de la UNQ.

De esta forma, se señala también que mientras que en la educación a distancia la enseñanza se apoya principalmente en la distribución de materiales didácticos (digitalizados o en otros formatos no digitales) en la educación en línea son fundamentales las actividades que los estudiantes deben resolver para aprender[6] .

En la actualidad, la educación en línea está convirtiéndose en una opción accesible para realizar estudios de bachillerato, universitarios y de especialización o posgrado para aquellas personas que por su ubicación geográfica o por cuestiones laborales les resulta muy difícil acudir a una institución presencial, además de ser una estrategia educativa basada en la aplicación de tecnología al aprendizaje sin limitación del lugar, tiempo, ocupación o edad de los estudiantes. Con el tiempo el campo de esta disciplina se ha profesionalizado cada vez más hasta abarcar no solo estudios formales, sino también cursos de actualización y capacitación laboral en múltiples profesiones y oficios.

Algunos rasgos fundamentales de ésta modalidad son:

  • La inmersión de alumnos y estudiantes en un entorno digital a través del cual interactuan mientras transcurren los procesos de aprendizaje
  • El uso pedagógico de las Tecnologías de la Información y Comunicación
  • La inclusión de actividades que proponen trabajo colaborativo entre los estudiantes
  • La utilización de materiales didácticos en diversos formatos digitales

Entornos tecnológicos para educación en línea

Logo de Moodle, una de las plataformas de LMS de distribución libre más difundidas en la actualidad.

La educación en línea suele implementarse a través de entornos o plataformas digitales para la gestión pedagógica. Entre las herramientas más utilizadas están los Sistemas de Gestión de Aprendizaje o LMS (Learning Management System, por sus siglas en inglés). Un LMS es un software basado en un servidor web que ofrece módulos para los procesos administrativos y de seguimiento que se requieren para un sistema de enseñanza. Estos sistemas cuentan con módulos administrativos que permiten, entre otras cosas, configurar cursos, matricular alumnos, registrar profesores, y asignar calificaciones [7] . Las plataformas ofrecen paquetes de herramientas vinculadas a diferentes dimensiones comunicacionales, como correo electrónico, chat, foros, wikis y bases de datos, sobre las cuales pueden desplegarse diferentes tipos de actividades, tanto grupales como individuales.

Entre los LMS, Moodle es una de las plataformas de distribución libre más difundidos en la actualidad, especialmente en el ámbito universitario. Sin embargo, existen también otras plataformas de LMS de software libre para el desarrollo de proyectos de educación en línea tales como ILIAS, ATutor, Claroline, Dokeos, Proyecto Sakai, Chamilo y SWAD. Entre los LMS de software propietario pueden mencionarse las siguientes plataformas: Catedr@, Desire2Learn, eCollege, Fronter, Saba Learning, WebCT y Blackboard.

La docencia en la educación en línea

Por vincular sus orígenes con la educación a distancia, los docentes que trabajan en cursos de educación en línea, suelen recibir el nombre de tutores, ya que su función primordial es la de acompañar y asistir al estudiante a lo largo de su proceso de aprendizaje en el contexto de un programa que carece de un espacio de físico como en la educación presencial. Por las características generales de la educación en línea, el papel que docente/tutor suele asumir incluye una serie de funciones que, dependiendo del curso, pueden variar en su nivel de complejidad. Para describir sus funciones, la bibliografía especializada suele considerar las siguientes dimensiones [8] [9] :

La dimensión social

En la educación en línea, los espacios sociales son muy importantes para el fortalecimiento de los vínculos grupales, aspecto clave que tendrá gran importancia pedagógica puesto que es un requisito previo para el desarrollo del trabajo colaborativo. Así, el tutor/docente tiene la responsabilidad de crear un clima de libertad y confianza entre todos los participantes en general y hacia él en particular. Esto presenta la posibilidad de realizar un seguimiento personalizado del alumno donde puedan contemplarse situaciones muy específicas, ajustadas a la particularidad de cada estudiante.

La dimensión académica

El tutor/docente necesita conocer los contenidos no solo para responder consultas sino para pueda reconocer los debates emergentes y asumir una moderación conceptual de los espacios de debate. Esta función es muy importante porque promueve el intercambio de ideas que hacen posible la construcción del conocimiento a través del diálogo y la participación de los estudiantes.

La dimensión organizativa

Las funciones de la dimensión organizativa, requieren que el tutor/docente conozca la secuencia didáctica a fin de orientar a los alumnos en relación a los acuerdos necesarios para sostener un ritmo de trabajo apropiado. También es importante que el tutor/docente pueda ser un referente en relación a las pautas y códigos establecidos por la institución en la que se enmarca el curso, a fin de promover un clima de trabajo propicio.

La dimensión orientadora

Quizá esta dimensión sea la que más refleje la función tradicional del tutor, heredada de los formatos de la educación a distancia. Acompañar a lo largo de proceso de aprendizaje, de acuerdo a las necesidades que se van presentado, requiere de un docente/tutor atento a la heterogeneidad propia de estos contextos de aprendizaje. Entre estas funciones de guía y orientación, se agrega además, la importancia de facilitar técnicas de trabajo intelectual para el estudio para el aprendizaje en red, ofrecer recomendaciones públicas y/o privadas que resulten constructivas para la calidad de los aprendizajes, promover un ritmo adecuado de trabajo, motivar, mantener informados a los alumnos sobre sus progreso.

La dimensión técnica

El docente/tutor acompaña a los estudiantes, asegurándose de que comprenden la dinámica del espacio digital. De esta forma, se dispone a atender consultas, aunque en ocasiones por su especificidad, estas deban ser derivadas a la mesa de ayuda tecnológica. No se espera del tutor/docente sea un experto, pero sí lo suficientemente idóneo como para resolver cuestiones menores y poseer un criterio oportuno. Desde esta dimensión técnica, se identifica también una serie de actividades que el tutor debería asumir: asegurarse de que los alumnos comprenden el funcionamiento técnico del campus en línea; aconsejar y orientar; gestionar el aprendizaje en red; realizar actividades formativas específicas (adminstrar tutoriales, en caso necesario); estar atento a las modificaciones que se requieren en el entorno y estar en contacto con el administrador del sistema.

La experiencia del estudiante en línea

Si bien existen cursos de educación en línea en diversos formatos y niveles, la oferta educativa en línea para la enseñanza universitaria es la más importante actualmente y proviene tanto de universidades públicas como privadas, ofreciendo en su conjunto una amplia oferta educativa tanto para la formación de grado como para la formación de posgrado, existiendo incluso instituciones que imparten cursos en dicha modalidad de forma exclusiva. Y si bien por sus características, conforma una oportunidad de formación más accesible (tanto por su flexibilidad en términos de sincronicidad como por sus costos más bajos), es importante tener en cuenta que ser estudiante en un curso de educación en línea exige ciertas habilidades sociales y tecnológicas propias de la modalidad.

Perrenud llama "oficio de alumno" al currículum oculto que produce aprendizajes implícitos en una determinada modalidad de enseñanza [10] . Así, en el contexto de la educación en línea el alumno deberá también adquirir un oficio particularmente relacionado con ciertas competencias tales como la organización autónoma de tiempo propio, a la interacción en diferentes niveles de privacidad, al diálogo constructivo teórico-práctico y al aprendizaje entre pares con la perspectiva de favorecer una genuina construcción colaborativa del conocimiento[11] .

Salmon[12] describe una serie de etapas a través de la cuales los participantes de un curso de educación línea van enfrentando desafíos sucesivos, partiendo del momento en que se inicia el curso hasta que el participante es capaz de extrapolar su experiencia potenciando simultáneamente la habilidad para la interacción y su nivel de autonomía:

  1. Acceso: el estudiante debe lograr acceder y superar las dificultades técnicas del entorno para familiarizarse co el entorno digital.
  2. Identidad: el estudiante desarrolla su identidad en línea y reoconocer introlocutores dentro del entorno.
  3. Interacción: el estudiante logra interactuar con otros participantes por su propia iniciativa.
  4. Colaboración: el estudiante logra relacionarse con otros para trabajar de forma colaborativa.
  5. Extrapolación: el estudiante es capaz de extrapolar su experiencia personal a otras formas de aprendizaje.

Buenas prácticas de enseñanza en la educación en línea

Henry y Meadows [13] sistematizan una serie principios para el diseño de propuestas educativas en línea. Se recomiendan, de esta forma, ciertas prácticas de enseñanza y criterios pedagógicos que podrían ser considerados indicadores de excelencia para la modalidad:

  1. El mundo en línea es un medio en sí mismo: el formato digital supone un entorno que posee características propias. No se trata, simplemente, de traducir una clase presencial a un entorno virtual (por ejemplo, grabando una clase en video y publicándola) porque el efecto no sería el mismo que en un entorno físico ya que, en un entorno en línea, la comunicación se produce de un modo completamente diferente.
  2. En el mundo en línea, "contenido" es un verbo: el aprendizaje ya no está basado en la adquisición de información, sino en un conjunto de de tareas y actividades que conforman las experiencias de aprendizaje que el estudiante realizará a fin de lograr los objetivos del curso[14] .
  3. La tecnología es un vehículo y no el destino: la aplicación inteligente de recursos tecnológicos, favorece que el uso de los recursos sea más ajustada a los objetivos del curso.
  4. Los buenos cursos en línea son definidos por la enseñanza, no por la tecnología: la tecnología debe tener sentido pedagógico, es decir, debe estar al servicio de lo que se espera que los alumnos aprendan.
  5. El sentido de comunidad y presencia social son esenciales para alcanzar la excelencia: construir una comunidad a la que los estudiantes sientan pertenecer, favorece un mejor proceso de aprendizaje.
  6. La excelencia requiere múltiples áreas de experticia: para implementar un curso de educación en línea no basta con el desarrollo de contenidos, esto es importante pero también es necesario tener en cuenta otros aspectos como los tecnológicos y sociales.
  7. Una interfaz magnífica no salvará un curso pobre, pero una interfaz pobre podrá destruir un curso potencialmente magnífico: los estudiantes en línea necesitan encontrar los recursos y ubicarse en el espacio digital para poder relacionarse con sus tutores y compañeros. La interfaz nunca debe obstaculizar estos procesos porque de esta forma, impediría que el curso pudiera llevarse adelante. Y en este sentido, el tutor debe acompañar a los estudiantes a lo largo del proceso.
  8. La excelencia es el resultado de la evaluación y el refinamiento continuos: un curso puede mejorarse relevando información que permita realizar ajustes.
  9. A veces no es necesario implementar un gran despliegue de recursos: un ejemplo oportuno, un correo personalizado enviado por el tutor, un video conciso, un archivo de audio, etc. pueden tener un impacto muy favorable en los estudiantes y hacer del curso en su totalidad una propuesta más interesante.

Ventajas de la educación en línea

Es posible que una de las razones que explique el auge actual de propuestas de educación en línea sea la insuficiente cobertura de las instituciones de educación superior [15] . Muchas instituciones educativas han incorporado tecnologías de la información y comunicación, principalmente para mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje y ofrecer cursos en esta modalidad.

El formato de la educación en línea permite que estudiantes y profesores regulen su dedicación a la propuesta en términos de flexibilidad espacial y temporal. Si bien en las propuestas de enseñanza formales se establecen plazos estrictos para las entregas de trabajo, la asincronicidad permite una gestión más eficiente del tiempo personal, aún cuando esto involucre realizar trabajos grupales con otros compañeros en condiciones semejantes evitando pérdidas de tiempo por viajes o traslados.

Entre las ventajas de la educación en línea, podrían mencionarse:

  1. Apertura: se amplía el acceso a la formación reduciéndose, especialmente, las barrera geográficas.
  2. Flexibilidad: la posibilidad de la comunicación asincrónica y ubicua favorece la autogestión de los tiempos de dedicación.
  3. Eficacia: estas propuestas promueven el desarrollo de la autonomía del alumno para que sea capaz de gestionar su propio proceso de aprendizaje.
  4. Acompañamiento personalizado: centrada en la actividad del alumno, los tutores de esta modalidad asisten a los estudiantes realizando un seguimiento personalizado, incluso cuando las tareas involucran trabajo grupal.
  5. Economía: Se reducen los gastos vinculados al uso de espacios y materiales físicos así como traslados.
  6. Construcción de una comunidad de aprendizaje: el grupo de estudiantes conforma una comunidad en la medida en que la modalidad promueve el debate y el diálogo de modo que, a través de la participación, el estudiante desarrolla un sentimiento de pertenencia que alienta su proceso de aprendizaje [16] .

Referencias

  1. GARCÍA ARETIO, L. (1999). “Historia de la Educación a Distancia. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia”, volumen 2, no 1. [en línea] Disponible en: http://www.utpl.edu.ec/ried/images/pdfs/vol2-1/historia.pdf.
  2. TARASOW, F. (2010) “¿De la educación a distancia a la educación en línea? ¿Continuidad o comienzo?” en “Diseño de Intervenciones Educativas en Línea”, Carrera de Especialización en Educación y Nuevas Tecnologías. PENT, Flacso Argentina. Disponible en: http://www.pent.org.ar/institucional/publicaciones/educacion-distancia-educacion-linea-contin uidad-comienzo
  3. SCHWARTZMAN, G. (2009). “El Aprendizaje Colaborativo en Intervenciones educativas en línea ¿Juntos o amontonados?” En PÉREZ, S.; IMPERATORE, A. (Comps.) “Comunicación y Educación en entornos virtuales de aprendizaje”, Bernal, Universidad Nacional de Quilmes.
  4. CALDEIRO, G. (2013). El aprendizaje en red y el trabajo colaborativo en entornos mediados por tecnología (2013). Disponible en: http://www.pent.org.ar/institucional/publicaciones/aprendizaje-red-trabajo-colaborativo-entornos-mediados-por-tecnologia
  5. CALDEIRO, G. (2014). La comunicación en línea y el trabajo colaborativo mediado por tecnologías digitales. Austral Comunicación, 3(1), 13-30. Disponible en: http://www.austral.edu.ar/ojs/index.php/australcomunicacion/article/view/73
  6. CALDEIRO, G. (2014). 03 La incidencia de la configuración digital en los estilos comunicacionales sobre los que se construyen las Dinámicas Colaborativas Mediadas por Tecnología. Virtualidad, Educación y Ciencia, (8), pp-8. Disponible en: http://www.revistas.unc.edu.ar/index.php/vesc/article/view/7470
  7. GARCIA PEÑALVO, F. C. (2005). “Estado actual de los sistemas e-learning en Teoría de la Educación” en Educación y Cultura en la Sociedad de la Información, ISSN-e 1138-9737, Vol. 6, No. 2 Disponible en: http://campus.usal.es/~teoriaeducacion/rev_numero_06_2/n6_02_art_garcia_penalvo.htm
  8. CABERO, J. (2004). La función tutorial en la teleformación. En MARTÍNEZ, F. y PRENDES, M.P.: Nuevas Tecnologías y Educación, Madrid, Pearson Educación.
  9. LLORENTE CEJUDO, El tutor en e-learning: aspectos a tener en cuenta. De: Edutec. Revista Electrónica de Tecnología Educativa Núm. 20 / Enero 06 - Universidad de Sevilla, España UE.
  10. PERRENUD, P (1990), La construcción del éxito y del fracaso escolar. Morata, Madrid
  11. CALDEIRO, G. ; ROGOVSKY, C. El oficio del alumno en línea en el marco de una formación de posgrado,experiencias y perspectivas. (Septiembre 2010). Presentado en el V Seminario Internacional de Educación a Distancia: “De legados y horizontes para el siglo XXI”, Red Universitaria de Educación a Distancia de Argentina (RUEDA). Disponible en: http://www.pent.org.ar/institucional/publicaciones/oficio-del-alumno-linea-marco-deuna-formacion-posgradoexperiencias-persp
  12. SALMON, G. La función y formación del e-moderator: Clave del éxito en los nuevos entornos de aprendizaje. The Open University, Reino Unido.
  13. HENRY, J., & MEADOWS, J. (2008). An absolutely riveting online course: Nine principles for excellence in web-based teaching. Canadian Journal of Learning and Technology/La revue canadienne de l’apprentissage et de la technologie, 34(1). Disponible en: http://www.cjlt.ca/index.php/cjlt/article/viewArticle/179
  14. CARR-CHELLMAN, A. & DUCHASTEL, P . (2000). The ideal online course. British Journal of Educational Technology, 31(3), 229–241.
  15. McANALLY, SALAS et. al (2006) La Integración de la Tecnología Educativa como alternativa para ampliar la cobertura en la educación superior en RIMIE Investigación temática, enero- marzo; Vol.11 No. 28, pp. 11-30.
  16. GARRIDO, A. (2003). “El aprendizaje como identidad de participación en la práctica de una comunidad virtual”. Programa de doctorado sobre la sociedad de la Información y el Conocimiento, fecha de publicación: Enero de 2003, 36p

Véase también

Enlaces externos