Economía de Kenia

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La economía de Kenia es una economía de mercado, en la que las empresas de titularidad estatal son escasas y mantiene un sistema liberal de intercambios económicos con el exterior.

Características[editar]

Evolución de la tasa de crecimiento en Kenia.

La economía de Kenia se basa en su situación como nudo económico financiero, de comunicaciones y serivicios de transporte para África Central y Oriental. Es uno de los puntales del desarrollo en África junto a Suráfrica.

En mayo del año 2010 las perspectivas económicas indicaban un crecimiento de entre el 4-5% de su producto interior bruto, basado en la expansión del turismo, telecomunicaciones, transporte, construcción y agricultura, basados en los trabajadores de habla inglesa.

Influencia del estado[editar]

El estado tiene una influencia para favorecer exportaciones e importaciones, reduciendo los trámites administrativos y desarrollando unos niveles comparativamente altos respecto a sus vecinos en materias como el desarrollo de infraestructuras sociales y físicas.

Tecnología[editar]

Hay un gran desarrollo de alfabetización tecnológica, especialmente entre los jóvenes.

Historia económica[editar]

Después de la independencia, Kenia promovió un rápido crecimiento económico mediante la inversión pública, el fomento de la pequeña producción agrícola, e incentivos para la empresa privada (a menudo extranjeros), así como la inversión industrial. El producto interior bruto (PIB) creció a un promedio anual de 6,6% desde 1963 hasta 1973. La producción agrícola creció un 4,7% anual durante el mismo periodo, estimulado por la redistribución de tierras, la difusión de nuevas variedades de cultivos, y la apertura de nuevas áreas al cultivo.

Entre 1974 y 1990, sin embargo, el desarrollo económico se ralentizó en Kenia. En el ámbito interno, la política de sustitución de importaciones y el aumento de los precios del petróleo hizo del sector de fabricación en Kenia un ámbito no competitivo. El gobierno comenzó una implicación en el sector privado a través de las empresas públicas. La falta de incentivos a la exportación, los controles estrictos de importación y los controles de cambio de divisas realizadas el ambiente doméstico sirvieron para hacer de Kenia un territorio donde la inversión era aún menos atractiva.

Años 90[editar]

De 1991 a 1993, Kenia tuvo su peor índice de desarrollo económico desde la independencia. El crecimiento del PIB se estancó y la producción agrícola se contrajo a una tasa anual del 3,9%. La inflación alcanzó un récord de 100% en agosto de 1993, y el déficit presupuestario del gobierno fue superior al 10% del PIB. Como resultado de estos problemas combinados, los donantes bilaterales y multilaterales suspendieron los programas de ayuda a Kenia en 1991.

Reforma liberal[editar]

En 1993, el Gobierno de Kenia inició un importante programa de reforma económica y de liberalización económica. Un nuevo ministro de finanzas y un nuevo gobernador del banco central llevó a cabo una serie de medidas económicas, con la asistencia del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Como parte de este programa, el gobierno eliminó los controles de precios y licencias de importación, eliminó los controles de cambio, privatizó una serie de empresas de propiedad pública, redujo el número de funcionarios públicos, e introdujo conservadoras políticas fiscales y monetarias. De 1994 a 1996, Kenia tuvo una tasa de crecimiento del PIB promedio de poco más del 4% al año.

Turismo[editar]

El turismo es el área dominante dentro del sector servicios de Kenia, que aporta cerca del 63 por ciento del PIB. El sector turístico ha mostrado un crecimiento constante en casi todos los años desde la independencia y en la década de 1980 se había convertido ya en la principal fuente del país de divisas.

A finales de 1990, el turismo abandonó esta posición de privilegio para dar paso a las exportaciones de té, a causa de una crisis relacionada con el terrorismo. La caída del sector turístico siguió al bombardeo de 1998 de la Embajada de EE.UU. en Nairobi y las posteriores recomendaciones a los viajeros de no visitar Kenia por parte de los gobiernos occidentales.

El gobierno y las organizaciones de la industria turística han tomado medidas para abordar el problema de seguridad y para revertir la publicidad negativa, que está rebrotando en los últimos meses. Esas medidas incluyen el establecimiento de una policía turística y el lanzamiento de campañas de marketing en los principales mercados turísticos de origen.

El turismo vio un resurgimiento importante en los últimos años y es el principal contribuyente al desarrollo de Kenia, seguido de los mercados económicos, las flores, el té y el café. En el año 2006 el turismo generó 803 millones de dólares estadounidenses, frente a los 699 millones del año anterior.

Véase también[editar]

Fuentes[editar]