Domitila Barrios de Chungara

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Domitila Barrios de Chungaraha
Nombre Domitila Barrios de Chúngara
Nacimiento Bandera de Bolivia Pulacayo, Bolivia
7 de mayo de 1937
Fallecimiento 13 de marzo de 2012
(74 años)
Bandera de Bolivia Cochabamba, Bolivia
Causa de muerte cáncer de pulmón
Nacionalidad Boliviana
Ocupación Feminista, obrera
[editar datos en Wikidata ]

Domitila Barrios de Chungara (Pulacayo,[1] Bolivia, 7 de mayo de 1937[2]Cochabamba, Bolivia, 13 de marzo de 2012) fue una líder obrera y feminista boliviana. De familia humilde dio numerosos testimonios acerca del sufrimiento que tenían los mineros de su país. Fue famosa por su lucha pacífica contra la dictadura de René Barrientos Ortuño y Hugo Banzer Suárez.

Biografía[editar]

Domitila Barrios Chungara nació el 7 de mayo de 1937 en Pulacayo, zona minera de Potosí. Desde muy pequeña conoció la desventura, pero también encontró la fortaleza para salir adelante. Cuando tenía diez años, los rigores de la vida en el pueblo minero acabaron con la vida de su madre; entonces tuvo que cuidar a sus cinco hermanas menores, pues su padre pasaba todo el día trabajando como sastre de la policía minera. Con el pasar de los años, dejó de ser una víctima de las circunstancias y pasó a convertirse en dueña de su destino. En 1952, como esposa de un trabajador minero, fue parte del Comité de Amas de Casa del Distrito Minero Siglo XX. Ya entonces su liderazgo era evidente, lo que la llevó a ser designada Secretaria General de ese organismo.

En junio de 1967, el dictador René Barrientos Ortuño envió un contingente militar contra las comunidades de Catavi y Llallagua, para reprimir las reivindicaciones de los mineros parapetados contra la explotación y los abusos de los grandes empresarios. Tras la matanza, Barrios Chungara fue apresada y torturada por los militares. A consecuencia de estos abusos perdió el bebé (nonato) que llevaba dentro de su vientre. Estos hechos se conocen como la Masacre de San Juan.

En la Navidad de 1977, Barrios inició una huelga de hambre junto con otras cuatro mujeres mineras contra la dictadura. Les siguieron los sacerdotes Luis Espinal y Xavier Albó; y en poco tiempo, más de 1.500 personas se sumaron a la huelga. Con el pasar de las horas, los huelguistas se multiplicaron por miles, y al régimen militar no le quedó otra opción salvo la de claudicar en favor de la democracia.

Logró doblegar a la dictadura militar del Gral. Hugo Banzer Suárez obligándole a iniciar una verdadera apertura democrática y no un simulacro, como era lo originalmente planeado.

Tan destacado papel, sin embargo, no fue el inicio sino el resultado de una trayectoria que ya entonces era notable. Como muchas de las mujeres de su extracción social y de su generación se sintió identificada con los proyectos revolucionarios de los años 60 y 70 y pagó un alto precio por ello, pues las fuerzas gubernamentales, como todas las que aspiran a eliminar a sus adversarios, o por lo menos sus ideas, no tuvieron contemplaciones en su afán de acallar su voz.

Pero como también suele suceder cuando la perseverancia y consecuencia con los propios ideales es superior a la tentación de hacer concesiones, la persecución de la que fue objeto la líder minera sólo sirvió para multiplicar el alcance de su palabra y de la causa que representaba. Así, en 1975 su voz llegó a ser oída en escenarios internacionales y cuando un año después su testimonio se plasmó en un libro titulado “Si me permiten hablar…” su prestigio trascendió nuestras fronteras.

Con esos antecedentes, en 1978 fue la primera mujer en encabezar, acompañando como candidata a la vicepresidencia al dirigente campesino Casiano Amurrio, una fórmula electoral en representación del hoy extinto Frente Revolucionario de Izquierda (FRI). Y aunque la fórmula no fue del todo exitosa en términos electorales, marcó todo un hito inaugural en el proceso democrático del que aún hoy somos testigos, pues en la figura de Domitila Barrios de Chungara se sintetizaron causas que aún hoy mantienen plena vigencia como la participación de las mujeres, los campesinos y los obreros en la conducción de nuestro país.

Estos testimonios fueron posteriormente recopilados en los libros Si me permiten hablar...Domitila, una mujer de las minas de Bolivia y ¡Aquí también Domitila!. En 1975 participó en la Tribuna del Año Internacional de la Mujer realizada por Naciones Unidas, siendo la única mujer de clase obrera que asistió al evento.[3] En 1978 inició una huelga de hambre, a la que se adhirieron rápidamente decenas de personas de todo su país, que culminó con la caída del entonces dictador Hugo Banzer.[4] También fue nominada para el Premio Nobel de la Paz 2005 junto con Ana María Romero de Campero y Nicolasa Machaca, entre 1.000 mujeres destacadas del mundo, un año antes creó el Movimiento Guevarista, agrupación política que pretende representar la lucha del pueblo.[5]

Falleció de cáncer de pulmón el 13 de marzo de 2012 a la edad de 74 años, posteriormente el Gobierno Nacional de Bolivia declaró 3 días de duelo nacional.[6] EL Gobierno Boliviano la condecoró de manera póstuma con la Orden del Cóndor de los Andes. La distinción que fue impuesta por el presidente Evo Morales, quien llegó al valle para rendir homenaje a la dirigente de las mujeres mineras.[7]

Domitila Barrios, de 74 años, fue madre de siete hijos, y autora de dos libros testimoniales, “Si me permiten hablar” y “Aquí también Domitila” que tuvieron difusión universal, además de cuadernillos de capacitación sindical y política. Fundadora de la Escuela Móvil de Formación Sindical que lleva su nombre y que trabajó en Quillacollo y Cochabamba.

Extraordinaria mujer que luchó incansablemente por una Bolivia más justa y un mejor futuro para los bolivianos; en especial para los estratos menos favorecidos. De origen humilde, le tocó nacer y vivir entre las penurias y sacrificios de las minas, a los que supo sobreponerse con un valor y entereza admirables.

Ver también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  • Segura Graíño, Cristina (1998). Diccionario de mujeres en la historia. Editorial Espasa Calpe. ISBN 84-239-8631-4. 
  • "Si me permiten hablar..." testimonio de Domitila una mujer de las minas de Bolivia, Moema Viezzer, Siglo veintiuno editores