Dogma 95

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Dogma 95 (Dogme 95 en danés y conocido en castellano simplemente como Dogma) fue un movimiento fílmico vanguardista iniciado en 1995 por los directores daneses Lars von Trier y Thomas Vinterberg, quienes crearon la "Manifestación del Dogma 95" y el "Voto de Castidad". Esos fueron reglas para hacer cine basado en valores tradicionales de historia, actuación y tema, y excluyendo el uso de elaborado efectos especiales o tecnología.[1] Más tarde, se unieron los daneses Kristian Levring y Soren Kragh-Jacobsen, formando el Colectivo Dogma 95 o los Hermanos Dogma. El movimiento cayó en 2005 debido a la imprecisión de ciertas reglas del Voto de Castidad.[2]

El género ganó popularidad internacional debido, parcialmente, a su accesibilidad. Despertó interés en cineastas desconocidos al sugerir que uno puede realizar una película de calidad sin depender de grandes presupuestos como los hollywoodienses. Los directores utilizan los subsidios de gobiernos europeos y la financiación de los canales de televisión en su lugar. Dogma era el intento más audaz y conspicuo de reinventar el cine desde Jean-Luc Godard.

Historia[editar]

Lars von Trier fue uno de los creadores del movimiento.

Los amigos Lars von Trier y Thomas Vinterberg escribieron y co-firmaron el manifiesto y sus «votos». Vinterberg afirmó que ellos escribieron las piezas en 45 minutos.[3] El manifiesto inicialmente imitaba la redacción del ensayo «Une certaine tendance du cinéma français» (1954) de François Truffaut, publicado en la revista francesa Cahiers du Cinéma.

Anunciaron el movimiento Dogma el 13 de marzo de 1995 en París, en la conferencia Le cinéma vers son deuxième siècle. El mundo del cine se reunió para celebrar el primer siglo de las películas y contemplar el futuro incierto del cine comercial. En un llamado para hablar sobre el futuro del cine, Lars von Trier atrajo al público con panfletos rojos anunciando el «Dogma 95».

En respuesta a las críticas, von Trier y Vinterberg declararon que ellos sólo quisieron establecer un nuevo reto: «En un negocio de presupuesto extremadamente alto, nos dimos cuenta de que debemos equilibrar la dinámica tanto como sea posible».[cita requerida]

La primera de las películas Dogma (Dogma #1) fue la película (1998) La celebración de Vinterberg. Fue aclamada por la crítica y ganó un Premio del Jurado en el Festival de Cannes ese año. La película Dogma Los idiotas de von Trier también fue estrenada en Cannes ese mismo año, pero tuvo menos éxito. Desde el lanzamiento de ambas películas, otros directores han realizado películas basadas en los principios del Dogma. El actor estadounidense-francés y director Jean-Marc Barr fue el primer cineasta de origen no danés en dirigir una película Dogma: Lovers (Dogma #5). La película estadounidense Julien Donkey-Boy de Harmony Korine (Dogma #6) fue también considerada una película Dogma.

Het Zuiden (2004), dirigida por Martin Koolhave, incluyó un agradecimiento a Dogma 95. Koolhoven originalmente planeó grabarla como una película Dogma 95 y fue co-producido por la compañía Zentropa de Von Trier. El director optó por no permitir que los principios Dogma limitaran su proceso creativo.

El 4 de noviembre de 1999, en una entrevista a Lars von Trier, se le pregunta por qué se clasifican las películas La celebración y Los idiotas como Dogma, si están grabadas en video y no en 35mm. Lars von Trier contesta que, hablando con Søren Kragh, llegaron a la conclusión de que es muy difícil para un camarógrafo cargar una cámara de 35mm y que, además, por una cuestión de presupuesto se decidió grabar en video, adaptando esa regla a que el formato de distribución es el que debe ser en 35mm.

Las películas Dogma, se caracterizan por lucir un certificado que otorga la autenticidad del proyecto y de un número de matrícula. Este certificado lo expide un comité de jueces que valoran la película y verifican que cumple con el voto de castidad. Películas como El proyecto de la bruja de Blair de Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, fueron rechazadas por no cumplir el voto número 8, ya que en este caso se trataba de una película de terror.

Objetivos y reglas[editar]

El objetivo del colectivo Dogma es purificar el cine rechazando costosos y espectaculares efectos especiales, modificaciones de post-producción y otros trucos técnicos. Los cineastas se concentraron en la historia y la interpretación de los actores. Ellos creen que este enfoque mejor puede atraer a la audiencia, ya que no están alienados o distraídos por la sobreproducción. Con este fin, Lars von Trier y Thomas Vinterberg establecieron diez reglas que cualquier película Dogma debería cumplir. Estas normas, conocidas como el "Voto de Castidad," son los siguientes:[1]

  1. Los rodajes tienen que llevarse a cabo en localizaciones reales. No se puede decorar ni crear un "set". Si un artículo u objeto es necesario para el desarrollo de la historia, se debe buscar una localización donde estén los objetos necesarios.
  2. El sonido no puede ser mezclado separadamente de las imágenes o viceversa (la música no debe ser usada, a menos que esta sea grabada en el mismo lugar donde la escena está siendo rodada).
  3. Se rodará cámara en mano. Cualquier movimiento o inmovilidad debido a la mano está permitido. (La película no debe tener lugar donde esté la cámara, el rodaje debe tener lugar donde la película tiene lugar).
  4. La película tiene que ser en color. Luz especial o artificial no está permitida (si la luz no alcanza para rodar una determinada escena, ésta debe ser eliminada o, en rigor, se le puede enchufar un foco simple a la cámara).
  5. Se prohíben los efectos ópticos y los filtros.
  6. La película no puede tener una acción o desarrollo superficial (no pueden mostrarse armas ni pueden ocurrir crímenes en la historia).
  7. Se prohíbe la alienación temporal o espacial. (Esto es para corroborar que la película tiene lugar aquí y ahora).
  8. No se aceptan películas de género.
  9. El formato de la película debe ser el Académico de 35mm (1:1.85)
  10. El director no debe aparecer en los títulos de crédito.

Usos y abusos[editar]

Las normas anteriores han sido tanto eludidas y rotas desde la primera película Dogma que se produce. Por ejemplo, Vinterberg confesó haber cubierto una ventana durante la grabación de una escena en La celebración. Con esto, él compró una utilería en el set y usó «iluminación especial». Von Trier usó música de fondo (El cisne de Camille Saint-Saëns) en Los idiotas.

Desde 2002, y la película trigésima primera, un director de cine ya no necesita tener su trabajo verificado por el tablero original para identificarlo como un trabajo de Dogma 95. La fundación «hermanos» ha comenzado trabajando en nuevos proyectos experimentales y han sido escépticos sobre la interpretación común del Manifiesto como un marca o un género. Finalmente, el movimiento rompió en 2005.[2] Hoy en día, los directores suscriben un formulario en línea y registran una ficha que declara que ellos «creyeron ciertamente que la película ... ha obedecido todas las reglas Dogma 95 como declara el Voto de Castidad».[4]

Crítica[editar]

El cineasta remodernista Jesse Richards criticó el movimiento en su Manifiesto Fílmico Remodernista, declarando en relación al punto 10: «La película remodernista no es Dogma 95. No tenemos una lista de verificación pretenciosa que debe ser seguida precisamente. Este manifiesto debe ser visto sólo como un conjunto de ideas y sugerencias cuyo autor puede ser burlado e insultado a su antojo».[5] El crítico fílmico estadounidense Armond White también criticó el movimiento, afirmando que era "el manifiesto que puso más cerca de hacer cine porno amateur". Él creía que el movimiento sería rechazado como insignificante por los historiadores de cine.[6]

Películas dogma destacadas[editar]

La lista completa está disponible en Dogme95 web site (a través de Internet Archive).

Antecedentes[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]