División Azul

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250.ª División Española de Voluntarios
Wehrmacht 250 Infanterie-Division
Activa 24 de junio de 194110 de octubre de 1943
País Bandera de España España
Fidelidad Bandera de la Alemania nazi Tercer Reich
Rama Balkenkreuz, emblema de la Wehrmacht Heer (Wehrmacht)
Tipo División de Infantería
Tamaño 47.000 soldados
Comandantes
Comandantes
notables
Bandera de España Agustín Muñoz Grandes
Bandera de España Emilio Esteban-Infantes
Insignias
Símbolo de
identificación
Blue division.svg
Cultura e historia
Mote «División Azul»
Condecoraciones
Guerras y batallas
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La 250.ª División de Infantería de la Wehrmacht (oficialmente en España: División Española de Voluntarios, y en Alemania 250 Infanterie-Division), más conocida como División Azul (Blaue Division), fue una unidad de voluntarios españoles que formó una división de infantería dentro de la Wehrmacht, el ejército alemán del Tercer Reich. Fue constituida con el objetivo de luchar contra la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial. Entre 1941 y 1943, cerca de 50 000 soldados españoles participaron en diversas batallas, relacionadas fundamentalmente con el sitio de Leningrado.

Origen y formación[editar]

Cementerio de Slutz, en 1942

Antecedentes[editar]

La década de 1930 fue convulsa y caótica en toda Europa. En España, la Gran Depresión, pese a que no causó los mismos estragos que en otros países, también ocasionó un deterioro de la situación económica y social. Las 2 décadas anteriores ya vinieron precedidas de extremismos. Tras la irrupción del socialismo, los conflictos laborales se transforman en violencia, dándose lugar entre 1917 y 1923 un movimiento terrorista conocido como pistolerismo. En este periodo, grupos anarcosindicalistas y la patronal, contaban con bandas de pistoleros que asesinaban mutuamente a los líderes de ambos grupos. Entre el terrorismo, la degradación económica y un enquistado sistema bipartidista incapaz de dar solución a los problemas, acaba teniendo lugar el pronunciamiento de Miguel Primo de Rivera, que dará lugar a un gobierno dictatorial que se extenderá hasta su muerte y exilio en 1930.

Ese mismo año tiene lugar el Pacto de San Sebastián, una cumbre de partidos republicanos, de izquierdas y catalanistas, que pactan los pasos a seguir para llevar a cabo un golpe militar que derroque la monarquía e instaure una república. El golpe militar fracasa, pero los partidarios de la república la autoproclaman meses más tarde, en las elecciones municipales de abril de 1931, después de que los partidos republicanos obtuviesen la mayoría en las principales capitales. Queda así instaurada la Segunda República Española.

El republicanismo inicialmente centrista y moderado de Alcalá-Zamora se fue radicalizando a lo largo de la década. El PSOE, por entonces marxista, ya había sufrido una escisión en los años 20, por parte de quienes querían integrar el partido en la Internacional Comunista, formando así el PCE. Pero en los años 30, el partido seguía teniendo dos corrientes, la moderada, de Prieto y Besteiro, y la pro-soviética, de Largo Caballero. Este último, en los mítines previos a las elecciones de 1933, arenga a las masas a actuar hacia la guerra civil y la revolución comunista, tal como recoge en sus discursos, publicados en El Socialista. En 1934, cuando la CEDA, partido conservador ganador de las elecciones, entra en un gobierno de coalición, los partidos y sindicatos de izquierdas protagonizaron una revolución sangrienta que elevó aún más el clima del guerracivilismo.

En 1936, un radicalizado Frente Popular forma gobierno. Se vive un elevado clima de confrontación y crispación entre los bloques, traducido en una violencia generalizada, que termina por desencadenar la Guerra Civil. Durante la contienda, el cambiante gobierno del Frente es mayoritariamente pro-soviético. La URSS es el principal aliado con el que cuentan los republicanos, que proclaman su adhesión a ese régimen. En Madrid, la Gran Vía es renombrada como Av. de la Unión Soviética, y retratos de Stalin cuelgan de la Puerta de Alcalá. El Kremlin envió a comisarios políticos del Komintern, algunos históricos como Palmiro Togliatti, y Codovilla o los alias Stepanov o Pedro.

Origen de la División[editar]

La Guerra Civil termina el 1 de abril de 1939 con la victoria del bando sublevado, pero pocos meses después, el 1 de septiembre, estalló la Segunda Guerra Mundial. España y Alemania comenzaron a tener conversaciones diplomáticas, en las que Berlín pide una mayor implicación en la guerra a Madrid, (que hasta entonces se declara neutral), como compensación a la ayuda prestada por el Tercer Reich a los nacionales, con la participación en España de la Legión Condor. El 10 de junio de 1940, Italia entra en la guerra, y 2 días después, el 12 de junio, Franco cambia la postura oficial española de neutral, a no beligerante. Esto implica que España se convierte en un aliado no beligerante de las potencias del eje, es decir, que toma partida por un bando, pero sin entrar físicamente en la guerra.

Aun así, el 23 de octubre de 1940 tiene lugar la Reunión de Hendaya. En la estación de la ciudad fronteriza tiene lugar el primer y único encuentro entre Franco y Hitler. La entrevista, llevada a cabo en un vagón-salón del convoy, tuvo lugar entre los 2 líderes, acompañados de sus respectivos ministros de exteriores, el español Serrano Súñer, y el alemán von Ribbentrop, así como 2 intérpretes traductores. En la conversación se trataron temas como las condiciones sobre una hipotética entrada de España en la guerra en favor de Alemania, pero en las exigencias de ambas partes existían puntos inaceptables que llevaron a no alcanzar ningún acuerdo concreto. No obstante, España seguía dejando las puertas abiertas a una posible intervención futura, y declaraba su firme apoyo al Reich.

El 22 de junio de 1941, Hitler lanzó por sorpresa la Operación Barbarroja, invadiendo la Unión Soviética de Stalin. Para el régimen, supone la ocasión ideal para entrar en escena. Propondrían el envío de un contingente de voluntarios, lo cual permitiría a España saldar su deuda con Hitler, pero al mismo tiempo, poder seguir manteniendo su estatus de no beligerante, al no existir declaración oficial de guerra hacia la URSS. El día 23, a proposición del ministro Ramón Serrano Súñer, se aprueba en Consejo de Ministros en El Pardo el envío de una división,[1] y se informa de ello al embajador alemán, Eberhard von Storher.[2] Aunque la denominación oficial se correspondía con «División Española de Voluntarios», José Luis Arrese le pondría el nombre de «División Azul».[3]

La iniciativa tuvo una gran acogida entre los partidarios del Bando Nacional y de los miembros de La Falange. Culpaban a la URSS de ser la instigadora y responsable de todos los sucesos de los años 30 que llevaron a la Guerra Civil, dadas las implicación de Moscú y el Komintern en propagar las revoluciones bolcheviques y el comunismo por Europa. La implicación soviética en la guerra española, suponía para el régimen, en palabras suyas, devolver la visita. El 24 de junio[4] se organizaron movilizaciones de adhesión y se proclamó la formación de la división. En Madrid,[a] estudiantes del SEU convocaron una manifestación en la plaza de Callao. Allí se reunieron miembros de FET de las JONS[4] estudiantes, falangistas, miembros del Frente de Juventudes y de la Sección Femenina.[1] La marcha ascendió por la Gran Vía hasta llegar a la sede del partido en la calle Alcalá, donde el ministro Serrano Súñer les arengaría desde un balcón con las siguientes palabras:[1]

Camaradas: no es hora de discursos. Pero sí de que la Falange dicte en estos momentos su sentencia condenatoria: ¡Rusia es culpable! Culpable de la muerte de José Antonio, nuestro fundador. Y de la muerte de tantos camaradas y tantos soldados caídos en aquella guerra por la agresión del comunismo ruso. El exterminio de Rusia es exigencia de la Historia y del porvenir de Europa.

Ramón Serrano Súñer, 24 de junio de 1941.[1] [6]

Aunque inicialmente se barajaron para dirigir la División los nombres de José Antonio Girón y Juan Yagüe, ambos falangistas, al final se terminó acordando que el liderazgo de esta recaería sobre Agustín Muñoz Grandes, propuesto por Ramón Serrano Súñer.[7]

Reclutamiento[editar]

Pese a que las exigencias alemanas fueron en un principio de que el contingente estuviera formado íntegramente por soldados experimentados, se acordó finalmente que los soldados serían voluntarios, pero estarían comandados por oficiales profesionales del ejército español. La división quedó oficialmente constituida el 26 de junio, y el día 27 daba comienzo el reclutamiento. Se dispusieron banderines de enganche por toda España, y el éxito inicial fue notable. Se hizo una potente propaganda hasta el 2 de julio, día en que finaliza el reclutamiento, habiendo cubierto las expectativas.

Finalmente, la mayor parte de voluntarios inscritos en este primer reclutamiento fueron militares veteranos, y el resto simpatizantes en mayor o menor grado con el falangismo, y del bando nacional. Entre las organizaciones que más nutrieron las filas divisionarias se encuentra el SEU, del cual se alistaron numerosos estudiantes, su jefe nacional José Miguel Guitarte, así como varios secretarios generales de sus distintas facciones, como Jesús Gutiérrez del Castillo, José María Moro y Martín-Montalbo, o José Hernández Cuevas. La edad de alistamiento estuvo comprendida entre los 20 y 28 años, aunque también se reclutaron algunos menores con autorización paterna. A los divisionarios se les garantizaba un doble sueldo, cobrando el mismo sueldo que los alemanes (según el rango), y de España cobrarían la misma paga que la legión. Así mismo se ofrecían otras ventajas, como que las familias de los divisionarios cobrarían un subsidio de 7'30 pesetas, doble cartilla de racionamiento, el mantenimiento de sus derechos laborales a su vuelta, y algunas otras ventajas.

Si bien es cierto que en un principio el reclutamiento tuvo un rotundo éxito entre militares, falangistas y adeptos a la causa, el alargamiento y las noticias sobre la extrema dureza de la guerra durante el invierno de 1941/42, lo puso más difícil a la hora de captar reemplazos en los meses posteriores. Se dieron casos incluso de divisionarios que se alistaron ante la posibilidad de limpiar sus antecedentes o los de familiares por pertenencia a grupos opositores al régimen.

Según Stanley Payne las regiones que tuvieron menos éxito en el reclutamiento de voluntarios fueron Cataluña, el País Vasco y Navarra.[8]

La Campaña[editar]

Viaje a Alemania[editar]

Recorrido en tren entre España y Alemania de las primeras expediciones, en 1941

El 3 de julio de 1941 los voluntarios comienzan a ser llamados y concentrados en diferentes acuartelamientos militares por toda España. Da comienzo así una breve instrucción de diez días en el que las distintas unidades comienzan a ser configuradas y organizadas, y se instruye a la tropa en cuales serán sus normas y obligaciones. El día 12 se da por finalizada la instrucción en Madrid, con una marcha hasta El Pardo en la que el general Muñoz Grandes, jefe de la División, les pasó revista y dedicó unas palabras.[9]

A las 15:45 horas del domingo día 13, una multitud despedía al primer grupo de divisionarios, que partía en tren desde la estación del Norte de Madrid.[10] En total, fueron diecinueve grupos de 1000 soldados de media, los que a lo largo de diez días, partieron escalonadamente hacia Alemania desde diferentes ciudades españolas. Cuatro grupos partieron desde Madrid, cuatro más lo hicieron desde Sevilla, dos desde Valencia, dos desde Burgos y dos más desde Vitoria (Álava). Las ciudades desde las que partió un solo grupo fueron así mismo Zaragoza, Barcelona, Lérida, La Coruña y Valladolid. La cifra total de las tropas ascendía a 18 104 hombres, de los cuales 2612 eran oficiales y 15 492 soldados.[11]

Todos los trenes, independientemente de donde partiesen, tenían que cruzar la frontera francesa en Hendaya (Pirineos Atlánticos), donde se realizaría el transbordo. Así pues, un tren que salía de Madrid, subía por la vía ferroviaria que se encontraba en mejor estado tras la guerra, la del noroeste, atravesando Ávila y Medina del Campo (Valladolid) hasta llegar a Valladolid. Desde allí se continuaba hacia el noreste pasando por Burgos, Miranda de Ebro (Burgos) y Vitoria (Álava), tras la cual venía el último y sinuoso tramo a través del montañoso interior guipuzcoano, y después, Tolosa (Guipúzcoa), San Sebastián (Guipúzcoa) y la frontera.

En Hendaya (Pirineos Atlánticos), antes de realizar el transbordo, la normativa alemana exigía un control sanitario. La tropa pasó por una ducha de agua caliente, al tiempo que sus equipos eran desinfectados, y se llevaron a cabo algunos controles médicos. En la estación, que estaba engalanada con estandartes y banderas del Tercer Reich, el trato alemán fue cortés y servicial. Sin embargo, el tránsito a través de la Francia ocupada fue más complejo, debido a las antipatías e increpaciones que a veces recibía la tropa en su paso por las ciudades, viviéndose incidentes en las estaciones, donde a veces los vagones eran apedreados. El convoy ascendía por la fachada atlántica atravesando Burdeos y Poitiers hasta llegar a Tours. Desde allí se tomaba la dirección este a través del valle del Loira, cruzando Blois, Orleans, hasta llegar a Troyes. Desde allí, el tren se adentraba en Lorena y Alsacia, anexionadas al Reich, y tras pasar por Nancy y Luneville (donde les recibieron tocando el himno español), cruzaron el Rhin a través de la entonces ciudad alemana de Estrasburgo.

Dentro de territorio alemán el convoy ferroviario era aclamado por donde pasaba. A su llegada a Karlsruhe, la división recibió la mejor acogida de todo su trayectoria. Una muchedumbre de 10 000 personas, entre civiles y militares se agolparon en los andenes para saludar a los españoles, y dispusieron mesas con un típico almuerzo alemán.[12] Tras aquella muestra de adhesión germana, el convoy siguió hacia las ciudades de Heilbronn y Núremberg, y finalmente Weiden, desde donde accedieron a la localidad contigua a su destino final, la base militar de Grafenwöhr, a la que la primera expedición arriba el 17 de julio.[13]

Alemania[editar]

El 5 de julio partió hacia Berlín un avión con una Comisión Aposentadora, un grupo de 7 hombres liderados por el teniente-coronel Joaquín Romero Mazariegos, encargados de llevar a cabo reuniones con uno de los jefes del Estado Mayor del Reich, el capitán general Friedrich Fromm, sobre las pautas y directrices a seguir para encajar correctamente a la división española dentro del ejército alemán.[14] Allí permanecieron hasta el día 11, cuando la comisión se trasladó hasta el campamento de Grafenwöhr, para tratar con el teniente coronel Distler los preparativos ante la inminente llegada de los soldados españoles a la base.

Las diferentes expediciones españolas fueron llegando de forma escalonada, 3 por día, llegando los primeros en la mañana del 17 de julio, y los últimos la tarde del día 23. La base de Grafenwöhr, próxima a su población homónima, era una ciudad-campamento de gran tamaño, de casi 80 km de perímetro. El recinto, rodeado en su totalidad por bosques, tenía en su interior amplios campos de tiro, campos de deportes, lago, cine, cantinas y varias comodidades. Habían construcciones de típica arquitectura bávara, las calles interiores estaban asfaltadas, y los barracones eran amplios y confortables. No obstante se acabaron produciendo conflictos, casi siempre relacionados con el alcohol, producidos durante las horas libres y en bares del pueblo, en los que se produjeron algunas peleas entre militares de ambos países, o de soldados que trataban de ligar con lugareñas.[15]

El mismo día 23 se presentaron los horarios de instrucción en el campamento, se proporcionaron los uniformes oficiales alemanes, y quedó formada la estructura definitiva de unidades de la división. Dio así comienzo la preparación, con jornadas de adaptación a la formación, marchas y disciplina alemana.

El 31 de julio, ocho días después de comenzar la instrucción, tiene lugar el Juramento al Führer. Para ello se dispuso el campo de instrucción de Kramemberg, donde formó toda la división, acompañada de una compañía de honor alemana. Presidían el acto las banderas del Reich alemán y de España, y junto a ellas el general Muñoz Grandes y su Estado Mayor, el capitán general Fromm como representante del gobierno, y el general von Cochenhausen como jefe de la ceremonia. Tras una misa de campaña, vino el acto del juramento de fidelidad a Hitler, cuyo texto tuvo que ser modificado a instancias de las autoridades españolas para que hiciera constar que dicha obediencia se debía en la lucha contra el bolchevismo.[16] [fuente cuestionable] El texto fue leído en alemán por von Cochenhausen y después en español por el coronel Troncoso:[17]

Schwörst Du vor Gott und bei Deiner Ehre als Spanier, dem Obersten Befehlshaber der Deutschen Wehrmacht, Adolf Hitler, im Kampf gegen den Kommunismus unbedingten Gehorsam entgegenzubringen und schwörst Du, als tapferer Soldat zu kämpfen, der jederzeit bereit ist, sein Leben in Erfüllung dieses Eides hinzugeben?[18] [fuente cuestionable] ¿Juráis ante Dios y por vuestro honor de españoles, absoluta obediencia al jefe del Ejército Alemán, Adolf Hitler, en la lucha contra el comunismo, y juráis combatir como valientes soldados, dispuestos a dar vuestra vida en cada instante por cumplir este juramento?[19]

Tras el juramento, que fue emitido en directo por la radio alemana, quedaba oficialmente constituida la 250.º División de Infantería de la Wehrmacht.[20] Durante las tres semanas siguientes se llevó a cabo una instrucción intensiva y práctica, con el objetivo de que los soldados estuvieran familiarizados eficientemente con el material y los objetivos de su cometido.

Traslado al Frente[editar]

El 19 de agosto comienzan los preparativos para la partida, empezando a cargar víveres y maquinarias en los trenes. La división había sido destinada al Frente Oriental, e incluida en el Grupo de Ejércitos del Centro, teniendo como destino del viaje la ciudad de Smolensk, para una vez allí, unirse al resto de los ejércitos hacia el asalto de Moscú.

El día 20 comienzan a salir los trenes, 66 grupos en total, a razón de 12 grupos diarios. Desde el campamento bávaro se dirigían hacia el norte, siguiendo dos rutas alternativas en función del tráfico ferroviario, una que pasaba por Leipzig y Berlín, y otra a través de Chemnitz y Cottbus, para confluir ambas más adelante en la ciudad de Küstrin. Desde allí el convoy tomaba dirección este, atravesando el Corredor del Danzig y el río Vístula. Tras un largo viaje de 1600 km y varios días de duración, fueron llegando a las cuatro ciudades que habían sido designadas para aguardar hasta que toda la tropa finalizase el desplazamiento: Treuburg, en Prusia Oriental, y las polacas Suwalki, Grodno y Reuss. Una vez llegado el último tren a Suwalki el 28 de agosto, se da por finalizada la primera fase.[21]

Tras unos días de pausa, comienza la segunda fase. Desde la región, es imposible alcanzar el destino, debido al mal estado de las vías, por lo que el trayecto de 900 km hasta Smolensk, hay que realizarlo andando. Tras dejar atrás Grodno y Lida, se llegó el día 8 de septiembre a Vilna, capital lituana, donde se hizo una parada de un par de días. Desde allí se continuó hacia el este, ya en tierras soviéticas, llegando a Molodezno y Minsk. El recorrido fue muy complicado, las frecuentes lluvias o el atravesar espesos bosques por caminos, dificultaban la travesía para el contingente. Las largas jornadas de trayecto, la dureza del calzado y el excesivo peso, provocaban a los soldados continuas heridas en pies y hombros. Así mismo, la poca o nula experiencia de la tropa con el manejo y cuidado de animales, provocó que los caballos que les acompañaban sufrieran una alta mortalidad, que fue motivo de queja oficial por el mando alemán.[22] [23]

La travesía continuó, dejando atrás las ciudades de Borisov y Orsha. Faltando poco para llegar a Smolensk, el día 24 tiene lugar una contraofensiva soviética en Leningrado, pidiendo refuerzos el general von Leeb. Hitler alteró los planes de la Operación Tifón, con la que tenía que lanzar el asalto definitivo a Moscú y decidió trasladar tres divisiones, entre ellas la División azul a socorrer el frente norte. De este modo la división era apartada del 9º y fue incluida en el 16º Ejército, dentro del Grupo del Norte. Todo el convoy tuvo que dar media vuelta en dirección contraria, hasta el cruce entre Orsha y Vitebsk, para girar hacia el norte y dirigirse hasta esta última, suponiendo un varapalo anímico para la tropa, que perdía la oportunidad que les prometieron, de participar en la toma de Moscú.[24]

El día 28 comienzan a llegar las tropas a Vitebsk, finalizando así la etapa de camino. Desde allí podrán tomar de nuevo un ferrocarril, que tras pasar por la ciudad de Dno, les llevará definitivamente al frente de guerra, en la histórica ciudad de Novgorod. En torno al 10 de octubre el grueso de las tropas estaba en el frente. La división se desplegó alrededor de los suburbios de Novgorod, siempre al oeste del río Voljov. El regimiento 262.º en el subsector de la propida ciudad, el 269.º cubría el subsector Norte con retaguardia en Podvereje, el 263º en el subsector Centro y en el subsector del Ilmen, los Grupos Antitanque y de Exploración. El Regimiento de Artillería se posicionó al oeste de Novgorod, en la barriada de Grigorovo, donde también quedó establecido el Cuartel General de la división. Casualmente, el 12 de octubre, Fiesta Nacional de España, tras más de cincuenta días de viaje desde el campamento de Grafenwöhr, las tropas sufren un ataque, produciéndose así la entrada en combate de los españoles.[25]

Batallas[editar]

Los grupos de ejércitos norte, centro y sur, tenían como objetivos respectivamente la conquista de las áreas de Leningrado, Moscú y Stalingrado. La División Azul, a pocos días de incorporarse en el frente central, fue desplazada súbitamente al grupo norte, ante la necesidad de reforzar las posiciones. Las zonas de operaciones fueron 2, el Frente de Novgorod, entre octubre de 1941 - agosto 1942, y el Frente de Leningrado, entre agosto de 1942 - octubre de 1943.

Frente de Novgorod[editar]

En septiembre de 1941 el ejército alemán toma la histórica ciudad de Novgorod, de gran valor simbólico y estratégico. A principios de octubre la División Azul se asienta en el extrarradio de la ciudad y se despliega en dirección norte, en el flanco occidental del importante río Voljov, que con una anchura media de 250 metros, comunica de sur a norte los lagos Ilmen y Ladoga. [26] [27] [nota 1]

Con la llegada del contingente español, se empiezan a tomar posiciones en pro de realizar un asalto hacia la orilla oriental del río, en manos soviéticas. Entre los días 14 y 22 de octubre tiene lugar la primera Batalla del Voljov, en la que tropas españolas y alemanas consgiuen vencer la dura resistencia y cruzar por primera vez el río, en botes de goma. El día 22 quedaba finalmente asegurada una cabeza de puente, quedando bajo control las localidades de Sitno y Smeisko, siendo los participantes condecorados. Durante los últimos días del mes se produjeron nuevas incursiones que tuvieron como resultado la toma de poblaciones como Nilitkino, Tigoda y Dubrovka. Todas estas poblaciones, aunque eran mantenidas, fueron atacadas por el ejército rojo, causando importantes bajas.

El 1 de noviembre el general von Roques ordena una operación con el objetivo de limpiar el sector entre los ríos Voljov y Mesta, y arrasar con toda la posición defensiva soviética, en pro de liberar la cabeza de puente de Novgorod y despejar la importante ruta desde esta ciudad hacia el este. La operación no se podía poner en marcha, debido a que las posiciones españolas no cesaban en recibir fuego de artillería y morteros, a la par que las primeras heladas fuertes empezaban a causar bajas por congelación.

El día 8, el batallón 1/269 recibe la orden de tomar una posición avanzada en las poblaciones de Possad, Otenski y Posselok. Al amanecer del día 12 da comienzo la Batalla de Possad. Durante 2 días se sucedieron los bombardeos aéreos, ataques de artillería, incluso combates cuerpo a cuerpo con arma blanca, que acaban diezmando las fuerzas españolas, que se retiran de Posselok hasta Possad, habiendo perdido más de 100 hombres. Un nuevo ataque, aun más intenso, se sufrió entre los días 16 y 19, con bombardeos y fuego de ametralladoras. Durante el resto de noviembre, la situación era crítica para los avanzados, sufrían grandes bajas y la temperatura rondaba los -30℃. La zona estaba rodeada de bosque, y la única vía de evacuación era un camino que lo atravesaba, entre Possad y Sitno (punto donde se cruzaba el río), corriendo un alto riesgo de ser copados por el enemigo. El 4 de diciembre comienza un nuevo ataque ruso sobre todas las posiciones de la Wehrmacht al este del Voljov y del Ilmen. Tras varios días de duro asedio, el día 7 la situación era límite, y los generales ordenan la retirada de Possad hasta Otenski, y después cruzar el bosque hasta Sitno, donde volverían a cruzar el río para replegarse al punto inicial de octubre.

Desde el día 9 todas las tropas se concentraron al oeste del río, para afrontar el extremo invierno que se vivía aquel año en una posición defensiva más segura. Sin embargo, la presión soviética no cesaba. Se sufrían ataques aéreos y de artillería desde la otra orilla, y durante la nochebuena y Navidad se produjeron varios golpes de mano virulentos en las líneas españolas. El día 27 se produce la cruenta batalla de la Posición Intermedia. Había un puesto de vigilancia en un cerro entre los pueblos de Udarnik y Lobkovo que estaba protegido por un pelotón. En una incursión soviética, todos los soldados de la posición fueron víctimas del ataque, encontrando sus compañeros horas después los cadáveres desnudos y clavados en la nieve con picos y bayonetas. El comandante García Rebull organizó un golpe rápido de revancha en las trincheras enemigas, provocandoles un muy elevado número de víctimas.

El 7 de enero de 1942 da comienzo la Ofensiva de Lyuban, una gran operación que tenía por objetivo atravesar las líneas del Voljov y romper el cerco sobre Leningrado. En uno de los envites, 543 soldados alemanes quedaron copados en la localidad de Vsvad, al sur del Lago Ilmen. La división española, el otoño anterior, se vio obligada por orden del mando a crear una compañía de esquiadores, y fueron a estos a quienes se les ordenó la misión de acudir en rescate de los alemanes. El día 10 comenzó la marcha a través del lago congelado, tardando 11 días en arribar a la posición alemana en la orilla sur y conseguir liberarlos. En el trayecto, con tormentas de nieve y temperaturas inferiores a los -50℃, la compañía sufrió más de 100 bajas por congelaciones graves, sufriendo casi una veintena de soldados la amputación de ambas piernas. La Cia. recibió por ello 32 cruces de hierro, siendo una de las más condecoradas de los ejércitos del norte.[28] [fuente cuestionable]

Tras ser repelida la ofensiva, el frente quedó estabilizado el resto del invierno, participando la división en algunos golpes de mano. Al comienzo de marzo, varios generales diseñan la Operación Predador, cuyo objetivo era acabar con una posición soviética que resistía al oeste del Voljov desde la ofensiva de invierno. La operación comenzó el 15 de marzo, y en ella participaron inicialmente el Batallón Román y algunos grupos de artillería. En el transcurso de la batalla varias unidades españolas más se sumaron a combatir la bolsa en los meses siguientes, hasta que el 28 de junio tras la rendición del general Vlasov, el OKW proclamó su victoria en el frente del Voljov. Las operaciones españolas en este escenario, llegaban por tanto a su fin.

Asedio de Leningrado[editar]

A principios de agosto de 1942, Hitler ultimaba los detalles de la inminente Operación Luz del Norte, que ejecutaría el definitivo asalto a Leningrado. A la división española se le encomendará la misión de asediar la ciudad desde el flanco sur. Durante todo el mes, las compañías se fueron trasladando de forma escalonada en ferrocarril, desde Novgorod hasta Novo Lissino, desde donde irían tomando posiciones en torno al sector de Kolpino, un importante arrabal industrial de la capital. A finales de mes, el traslado se dio por concluido. El cuartel general de la división se instaló en un palacete de los zares en Pokrovskaya y el hospital de campaña junto con otros centros de servicios, y los de la 121 alemana, en la contigua localidad de Mestelevo.

Las diferencias respecto al frente anterior eran notables, la zona rural y pantanosa del Voljov, cambió por una zona totalmente llana y más urbana, que aunque con zonas igualmente boscosas, era donde se situaban las numerosas poblaciones que forman el área metropolitana de Leningrado. El frente asignado tenía una anchura de 29 km. y se situaba a ambos flancos de la carretera y ferrocarril hacia Moscú, que estaba bloqueado. Dicho frente estaba dividido en 4 sectores: Puschkin, Pavlovsk, Federovskoye y Krasny Bor. Las tropas asediaban la ciudad desde las afueras, esperando el inicio de la operación para asaltarla, pero había instalada una férrea defensa soviética. Durante todo el mes de septiembre sufrieron duros ataques de artillería, recibiendo de media más de 200 disparos diarios. Tan solo en Kolpino habían más de 40 baterías defendiendo la línea.

Las malas noticias llegadas del fallido asalto de Stalingrado, hacen que Hitler tome la decisión el 16 de octubre de cancelar Luz del Norte hasta nueva orden, y mantener mientras tanto la presión con el asedio a la ciudad. El frente durante el otoño queda estabilizado en la misma línea, sin que hayan importantes avances ni retrocesos. El punto más conflictivo fue el meandro del río Ishora, en los alrededores de una fábrica de papel. En este sector, ambos frentes hacen contacto directo, y se desarrolla una guerra de trincheras. Se llevan a cabo frecuentes incursiones con patrullas y golpes por parte de ambos bandos, con tal de mejorar las posiciones. La división continúa estancada en esta zona, donde acaba sufriendo numerosas bajas, entre los ataques de artillería, de francotiradores y los asaltos de trincheras a uno y otro lado de las líneas. Se producen 257 muertos, 1.051 heridos y 1 congelado, desde la llegada al nuevo frente hasta final de 1942.[29]

Con el comienzo de 1943, el ejército rojo pone en marcha la Operación Iskra, con el objetivo de romper las líneas alemanas y abrir el cerco que sufre la ciudad desde hace 900 días. Unidades españolas participaron en esta lucha en la orilla sur del lago Ladoga, donde nuevamente con temperaturas de -40℃, tuvieron una dura batalla en los bosques cercanos a Posselok. La operación finalizó el 30 de enero con victoria soviética, que consiguió romper el cerco en aquel punto y abrir una inmediata línea de suministros hacia la ciudad. El 10 de febrero da comienzo la Operación Estrella Polar, cuyo objetivo es romper el cerco por más frentes y liberar la carretera hacia Moscú. Se produce así la cruenta Batalla de Krasny Bor, la más sangrienta vivida por la división española. 4 divisiones soviéticas avanzan desde Kolpino haciendo retroceder a los españoles hacia Krasny Bor. Una gran cantidad de tanques, baterías artilleras y órganos de Stalin, lanzaron una ofensiva de fuego que provocó 1.125 muertos, 1.036 heridos y 91 desaparecidos.[30] A pesar de ello, no consiguieron romper las líneas ni abrir la carretera, sufriendo así mismo un elevado número de bajas. Durante las siguientes semanas, hasta el 19 de marzo, se libraron duros combates diarios para impedir que el ejército rojo cruzara el río Ishora y penetrara en el flanco oeste. Mantener la línea costaba una media de 30 bajas diarias.

Durante los 6 meses siguientes, el frente se vuelve más estable y tranquilo. Las líneas se reforzaron con más trincheras y búnkeres, en un frente en el que se seguía la misma tónica que en los meses previos a Krasny Bor: patrullas y golpes de mano por ambos bandos, guerra de trincheras, francotiradores, ataques de artillería, y distintas acciones de contención que seguían produciendo bajas. Pese a que la Luftwaffe comenzó a bombardear Kolpino y Leningrado, haciendo prever una reactivación de la ofensiva, el transcurso de la guerra era incierto y las noticias sobre las retiradas en el este eran conocidas. Uno de los hechos más significativos, fue un bombardeo que recibió el Cuartel General mientras celebraban el 18 de julio acompañados del general Lindemann, en el que se produjeron 1 muerto y 38 heridos. Las características del frente continúan siendo las mismas de mantener el asedio, hasta que en octubre se recibe la orden de repatriación de la división.[31]

Legión Azul[editar]

La orden de Francisco Franco de retirar la División Azul data del 12 de octubre de 1943, en este hecho influyó el cese del germanófilo Serrano Súñer como ministro de Exteriores y su sustitución por Francisco Gómez-Jordana Sousa.[32] Gómez-Jordana consideraba a la División algo de lo que había que deshacerse lo antes posible.[b] Tras la disolución algunos soldados españoles rechazaron volver a España (entre 1500 y 3000 hombres). Hubo también combatientes españoles en otras unidades alemanas, principalmente en las Waffen-SS, y otros atravesaron la frontera española furtivamente por Lourdes, al sur de Francia. Las nuevas unidades fueron denominadas colectivamente Legión Azul. Los españoles seguían siendo inicialmente parte de la 121.ª División de Infantería, pero aun así se ordenó la repatriación de esta unidad en marzo de 1944, siendo transportada de nuevo a España el 21 de marzo.

Últimos españoles en las filas alemanas[editar]

El resto fueron reagrupados en otras unidades alemanas, como la 3.ª División de Montaña y la 357.ª División de Infantería. Otra unidad fue enviada a Letonia. Dos compañías se unificaron con el regimiento de los brandemburgueses y con la 121.ª División alemana en Yugoslavia, que luchaba contra los partisanos de Tito. Unos 50 españoles entraron en los Pirineos para combatir a la resistencia francesa. La 101.ª compañía Spanische Freiwilligen Kompanie der SS 101, de 140 hombres, compuesta por cuatro pelotones de fusileros y un pelotón de oficiales, fue unida a la 28.ª División de Voluntarios Granaderos Valones de la SS, luchando en la región de Pomerania contra el Ejército Rojo.

Más adelante, como parte de la 11.ª División de Granaderos SS Nordland y al mando del SS-Hauptsturmführer Miguel Ezquerra, luchó los últimos días de la guerra en Europa contra tropas soviéticas en la batalla de Berlín. El 20 de agosto, tras prestar juramento de lealtad a Adolf Hitler (el cual se modificó especialmente para mencionar la lucha contra el comunismo), la División Azul fue enviada al Frente Oriental. Fue transportada en tren a Suwalki, en Polonia, desde donde tuvo que continuar a pie. Después de avanzar hasta Smolensk se desplegó en el sitio de Leningrado, donde pasó a integrarse en el XXXVIII Cuerpo de Ejército alemán, que formaba parte del XVI Ejército. Después de la caída del frente en Stalingrado, la situación cambió y más tropas alemanas fueron desplegadas en relevo de las españolas. Esto coincidió con el cambio en el mando de la división, que fue asignado al general Emilio Esteban Infantes. Finalmente, los Aliados comenzaron a ejercer presiones sobre Franco para que ordenase la vuelta de los divisionarios a España. Las negociaciones iniciadas por éste a finales de 1943 concluyeron con una orden de repatriación escalonada el 10 de octubre.

Estructura de la División[editar]

Organización[editar]

El mando de la División Azul lo ostentaba el general Agustín Muñoz Grandes. Antes de salir de España, la división estaba subdividida en cuatro regimientos de infantería,[34] que adoptaron como era tradición, el nombre de sus respectivos comandantes «Rodrigo», «Pimentel», «Vierna» y «Esparza». Sin embargo, una vez en Alemania, para adaptarse a la organización estándar de la Wehrmacht, tuvieron que suprimir uno de los regimientos, el Rodrigo, cuyas tropas fueron repartidas entre los otros 3. Se creaba así mismo un 4º regimiento de artillería, a mando del coronel Badillo. Cada regimiento estaba formado por tres batallones, y catorce compañías, cuatro Cias. por batallón y dos más auxiliares. El regimiento de artillería estaba dotado de cuatro grupos, tres ligeros dotados cada uno de ellos de tres baterías de 105 mm y uno pesado, dotado de una batería pesada de 150 mm. Así mismo existía toda una serie de unidades y cuerpos complementarios que completaban el grueso de la División. [35] [fuente cuestionable][36] [fuente cuestionable][37] [fuente cuestionable]

  • 262.º Regimiento de Infantería. Regimiento Pimentel. Coronel Pedro Pimentel Zayas.
    • I Batallón: Comandante Ángel Enríquez Larrondo.
      • 1ª Cia. Fusiles
      • 2ª Cia. Fusiles
      • 3ª Cia. Fusiles
      • 4ª Cia. Ametralladoras
    • II Batallón: Comandante Matías Sargadoy Allo.
      • 5ª Cia. Fusiles
      • 6ª Cia. Fusiles
      • 7ª Cia. Fusiles
      • 8ª Cia. Ametralladoras
    • III Batallón: Comandante Ángel Ramírez de Cartagena.
      • 9ª Cia. Fusiles
      • 10ª Cia. Fusiles
      • 11ª Cia. Ciclista
      • 12ª Cia. Ametralladoras
    • 13ª Cia. Apoyo de Artillería
    • 14ª Cia. Antitanques
  • 263.º Regimiento de Infantería. Regimiento Vierna. Coronel José Vierna Trápaga.
    • I Batallón: Comandante Joaquín de los Santos Vivanco.
      • 1ª Cia. Fusiles
      • 2ª Cia. Fusiles
      • 3ª Cia. Fusiles
      • 4ª Cia. Ametralladoras
    • II Batallón: Comandante Vicente Gimeno Arenas.
      • 5ª Cia. Fusiles
      • 6ª Cia. Fusiles
      • 7ª Cia. Fusiles
      • 8ª Cia. Ametralladoras
    • III Batallón: Comandante Ricardo Suárez Roselló.
      • 9ª Cia. Fusiles
      • 10ª Cia. Fusiles
      • 11ª Cia. Ciclista
      • 12ª Cia. Ametralladoras
    • 13ª Cia. Apoyo de Artillería
    • 14ª Cia. Antitanques
  • 269.º Regimiento de Infantería. Regimiento Esparza. Coronel José Martínez Esparza.
    • I Batallón: Comandante José González Esteban
      • 1ª Cia. Fusiles
      • 2ª Cia. Fusiles
      • 3ª Cia. Fusiles
      • 4ª Cia. Ametralladoras
    • II Batallón: Comandante Miguel Román García
      • 5ª Cia. Fusiles
      • 6ª Cia. Fusiles
      • 7ª Cia. Fusiles
      • 8ª Cia. Ametralladoras
    • III Batallón: Comandante José Pérez Pérez
      • 9ª Cia. Fusiles
      • 10ª Cia. Fusiles
      • 11ª Cia. Ciclista
      • 12ª Cia. Ametralladoras
    • 13ª Cia. Apoyo de Artillería
    • 14ª Cia. Antitanques
  • 250.º Regimiento de Artillería. Regimiento Badillo. Coronel Jesús Badillo Pérez.
    • I Grupo Ligero: Comandante Ramón Rodríguez Vita.
      • 3 Baterías de 105 mm
    • II Grupo Ligero: Comandante Mariano del Prado O'Neil.
      • 3 Baterías de 105 mm
    • III Grupo Ligero: Comandante Ramón Díez Ulzurrun.
      • 3 Baterías de 105 mm
    • IV Grupo Pesado: Comandante Fernando Castro Escudero.
      • 3 Baterías de 150 mm
  • Otros:
    • Estado Mayor. Coronel José María Troncoso Sagredo.
    • 250 Batallón de Reserva Móvil «Tía Bernarda». Comandante Fernando Osés Armesto.
    • Batallón Antitanque. Comandante César Rodríguez Galán.
    • Zapadores
    • Grupo de cañones
    • Grupo de exploración
    • Transmisiones
    • Sanitarios
    • Veterinario
    • Transportes
    • Policía militar
    • Correos militares

Fuerza aérea[editar]

Los aviadores voluntarios formaron la Escuadrilla Azul, la cual, se adscribió al 27º Grupo de Caza (JG27) de la Luftwaffe, bajo el mando del mariscal Wolfram von Richthofen, que ya había combatido en España mandando a la Legión Cóndor. Sumando los derribados en vuelo y los destruidos en tierra, los pilotos de las escuadrillas de voluntarios españoles destruyeron 170 aviones, a bordo de cazas Bf 109 y Fw 190; la unidad fue acreditada con 156 derribos de aviones soviéticos. Esto les costó 19 muertos y desaparecidos en combate, dos prisioneros y cinco heridos.

Enseña del 2º Batallón del "Regimiento Pimentel" de la División Azul.

Uniformes[editar]

Como la división no era una unidad regular del ejército español y estaba compuesta por voluntarios, fueran o no militares, no tenían permitido usar el uniforme oficial español. Se proporcionó así un uniforme alternativo, que era el usado desde que un soldado era reclutado en España hasta que llegaba al acuartelamiento alemán. Se componía de un pantalón y guerrera color caqui similar al de la legión, una camisa azul con el emblema de la Falange (de las cuales procedió el apodo de Azul) y una boina roja como la de los carlistas.

Una vez llegados a Grafenwöhr se les suministraba el mismo uniforme estándar del ejército alemán, con la tonalidad feldgrau. Si bien, a los divisionarios españoles se les permitía lucir, complementariamente, 2 escudos con la bandera española y la leyenda ESPAÑA, en la parte superior de la manga derecha de la guerrera, y en el lado derecho del casco Stahlhelm.

Armamento[editar]

El armamento de la división fue igualmente el oficial y estándar de la Wehrmacht.[38] [fuente cuestionable]

Balance de bajas[editar]

Monumento dedicado a los caídos de la División Azul en el cementerio de la Almudena, Madrid.

Stanley Payne eleva el número de voluntarios a 45 500[8] aunque otras fuentes citan 47 000 soldados.[cita requerida] La División tuvo 4954 muertos en el frente, 8700 heridos, 2137 quedaron mutilados, 372 de sus hombres fueron hechos prisioneros de guerra por el Ejército Rojo y 7800 enfermaron.[8] [c] Sólo unos pocos lograron sobrevivir a los largos años de privaciones y trabajos forzados durante el cautiverio. Mientras que la mayor parte de los soldados alemanes, italianos, rumanos y de otras nacionalidades fueron puestos en libertad tras cinco años en los campos de internamiento, la mayor parte de los prisioneros de guerra españoles de la División Azul hubieron de esperar hasta doce años. Los 220 hombres que sobrevivieron fueron repatriados de Odesa a España en 1954, llegando al puerto de Barcelona el 2 de abril de ese mismo año en el barco Semíramis, fletado por la Cruz Roja.

Muchos de los caídos en combate se encuentran enterrados en el cementerio de Nóvgorod, en Rusia. Otros siguen enterrados donde cayeron, sobre todo en Krasny Bor, donde murieron al menos 800 de ellos.

Cementerios militares[editar]

Frente de Novgorod
  • Novgorod
  • Pankovka
  • Possad
  • Podvereje
  • Grigorovo
  • Motorovo
  • Sitno
  • Chutny
  • Miasni Bor
  • Otenski
Frente de Leningrado
  • Mestelevo
  • Slutz
  • Pushkin
  • Krasny Bor

Condecoraciones[editar]

Una de las medallas que otorgaba España a los caídos de la División Azul

Concedidas a los soldados y los oficiales de la División Azul:


Divisionarios conocidos[editar]

Legado posterior[editar]

Relato divisionario, estereotipos y valoraciones[editar]

Xosé Manoel Núñez Seixas señala un concepto que denomina «relato divisionario», que haría referencia a la narración de las vivencias y recuerdos de los propios divisionarios a su vuelta a España y que según él habría «elaborado una imagen amable y romántica de los combatientes españoles, en particular en todo lo relativo al contacto con la población civil rusa y la cuestión judía», además de envolver en una leyenda a la división.[54] Los testimonios de los combatientes presentaban además con frecuencia una visión idealizada de Alemania: «idílica, alegre y feliz»,[55] y también hacían alusión al supuesto desdén que habría mantenido el Alto Mando de la Wehrmacht hacia las tropas españolas, a causa de su supuesta indisciplina.[56] En cambio, según Pío Moa la División Azul «luchó en el frente de Leningrado con una eficiencia y valor que le ganaron la gratitud germana y, por cierto, de la población rusa de la zona».[57] Núñez Seixas apunta que el antisemitismo[d] y la demonización del enemigo fue mucho menor entre las tropas españolas que en las alemanas y otras fuerzas aliadas del Reich,[59] además de señalar que la División no actuó en los frentes más duros de la guerra.[60] Por contra, el militar sublevado y posterior historiador Ramón Salas es de la opinión de que «el comportamiento de los voluntarios fue suficiente causa para que tanto los alemanes como sus enemigos lo pensaran dos veces antes de decidirse a violar nuestra neutralidad».[61]

El concepto de los divisionarios también se vio afectado por los estereotipos extendidos por la propaganda del Tercer Reich, según Núñez Seixas el propio Hitler habría afirmado que «los soldados ibéricos serían unos seres sucios, escasamente disciplinados e indolentes, "como tropa, una banda de andrajosos"; pero arrojados, sufridos y temerarios»[62] que sin embargo no sería compartida por los soldados alemanes de rango más bajo, que destacaban «la capacidad de resistencia, la camaradería y la solidaridad en combate, el arrojo individual y todo aquello que formaba parte del repertorio de virtudes masculinas», además de la valentía, de los españoles.[63]

La División Azul en el cine[editar]

En 1956 se estrenó en España Embajadores en el infierno, de José María Forqué, basada en la novela Embajador en el infierno: memorias del capitán Palacios de Teodoro Palacios Cueto y Torcuato Luca de Tena.[64] Rodada en 1955, contó con cierta insatisfacción por parte de algunos exdivisionarios falangistas, que no vieron bien reflejadas sus vivencias en el frente.[65] Aunque obtuvo diversos premios y un buen recibimiento por parte de la prensa del régimen, algunos medios echaron de menos una mayor carga ideológica en el filme.[66]

Ya en el siglo XXI, se estrenó Silencio en la nieve, otra película española, de Gerardo Herrero, basada en la novela El tiempo de los emperadores extraños, del escritor asturiano Ignacio del Valle.[67] Existe también un documental de 2001 titulado Galubaya Divisia. Crónica de la División Azul, editado por el Fondo de Estudios Sociales, Documendia y Fundación Don Rodrigo, Madrid.

Polémicas durante la democracia[editar]

En 2004, durante la primera legislatura presidida por José Luis Rodríguez Zapatero, el entonces ministro de Defensa José Bono incluyó en el desfile de la Fiesta nacional a un veterano de la División Azul junto a otro de la División Leclerc, justificándolo como un símbolo de la reconciliación entre los españoles que habían combatido en bandos distintos en la Guerra Civil y en la Segunda Guerra Mundial. La decisión fue polémica y recibió críticas de la izquierda y del nacionalismo catalán.[68]

En 2013, durante la presidencia de Mariano Rajoy, del Partido Popular, la Guardia Civil organizó una serie de actos de homenaje conmemorando sus 169 años de existencia. Uno de ellos tuvo lugar en la comandancia de San Andrés de la Barca. En el acto se entregaron diplomas a treinta asociaciones civiles y militares vinculadas a dicho cuerpo entre las que se encontraba la Hermandad de Combatientes de la División Azul. La delegada de gobierno en Cataluña, María de los Llanos de Luna, entregó el diploma al representante de la Hermandad, que vestía el uniforme falangista. Le correspondió a ella, según la Guardia Civil, de forma «aleatoria». Ante la polémica originada, la Guardia Civil argumentó que las asociaciones escogidas «se fundamentan en un contexto histórico, en absoluto ideológico». La entrega de ese diploma fue criticada por todos los partidos representativos catalanes y por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). Mostró su apoyo al acto y a la delegada del Gobierno, el propio Partido Popular.[69] [70] [71] [72] El exjuez Baltasar Garzón y el escritor Jorge Martínez Reverte criticaron también el acto, subrayando la participación de la unidad en la Segunda Guerra Mundial al lado de la Alemania nazi y, por ello, su apoyo al nazismo.[73] [74]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Ese mismo día un grupo de falangistas atacó la embajada británica.[5]
  2. En palabras de Arnold Krammer, Gómez-Jordana «regarded the Blue Division as a damnosa hereditas to be liquidated as quickly as possible».[33]
  3. Según Payne estos números corresponden a las estadísticas de la Fundación División Azul.[8]
  4. Xosé Manoel Núñez Seixas afirma explícitamente que «No hay constancia de la participación de soldados españoles en matanzas de judíos».[58]

Referencias[editar]

  1. a b c d Vilches, 2011.
  2. Krammer, 1973, pp. 388-389.
  3. Rodríguez Jiménez, 2009, p. 268.
  4. a b Núñez Seixas, 2005, p. 84.
  5. a b Krammer, 1973, p. 389.
  6. Núñez Seixas, 2005, p. 84. «Rusia es culpable. De nuestra Guerra Civil, de la muerte de José Antonio»
  7. Reverte, 2012, pp. 18-19.
  8. a b c d Payne, 2008, p. 148.
  9. Moreno Juliá, 2005, p. 103.
  10. Moreno Juliá, 2005, p. 111.
  11. Moreno Juliá, 2005. Apéndice 3
  12. Historia Postal de la División Azul. Manuel Vázquez Enciso. p.42
  13. Moreno Juliá, 2005, pp. 112-115.
  14. Moreno Juliá, 2005, p. 110.
  15. Moreno Juliá, 2005, p. 131.
  16. http://www.spanien-bilder.com/lexikon/blaue-division.htm
  17. Moreno Juliá, 2005, pp. 132-133.
  18. http://zweiter-weltkrieg-lexikon.de/waffen-ss/100-auslaendische-freiwillige/686-eide-der-auslaendischen-freiwilligen
  19. Moreno Juliá, 2005, p. 133.
  20. Moreno Juliá, 2005, p. 132.
  21. Moreno Juliá, 2005, p. 134.
  22. Moreno Juliá, 2005, p. 135.
  23. Historia Postal de la División Azul. Manuel Vázquez Enciso. p.83-84
  24. Moreno Juliá, 2005, p. 139.
  25. Moreno Juliá, 2005, p. 162.
  26. La División Azul. Moreno Juliá. Pags. 160-180
  27. División 250. Tomás Salvador. Pags. 100-250
  28. 250ª División Española de Voluntarios. Los soldados españoles de Hitler 250º Spanische Freiwilligen Divission — Blaue Division.
  29. Moreno Juliá, p.182
  30. Moreno Juliá, p.187
  31. Moreno Juliá, páginas 180 a 190|Toda la sección está basada en una síntesis de los datos ofrecidos por Moreno Juliá cronológicamente en su libro, entre las páginas 180-190
  32. Krammer, 1973, pp. 397-398.
  33. Krammer, 1973, p. 398.
  34. Kleinfeld y Tambs, 2014, p. 27.
  35. Organización de la unidad.
  36. http://divisionazul.blogia.com/temas/organizacion.php
  37. http://memoriablau.foros.ws/t89/composicion-de-la-division-azul/
  38. http://www.eurasia1945.com/protagonistas/ejercitos/division-azul/
  39. Belinchón, Gregorio (13 de noviembre de 2011). «Mis recuerdos de la División Azul». El País (Madrid). http://elpais.com/diario/2011/11/13/cultura/1321138801_850215.html. 
  40. a b c d e f g Montoliú Camps, 2005, p. 175.
  41. Mora, Miguel (17 de enero de 1999). «Las portentosas memorias de Luis Ciges». El País (Madrid). http://elpais.com/diario/1999/01/17/cultura/916527601_850215.html. 
  42. Fernández-Santos, Elsa (12 de diciembre de 2002). «Muere a los 81 años el inclasificable actor Luis Ciges». El País (Madrid). http://elpais.com/diario/2002/12/12/espectaculos/1039647601_850215.html. 
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  49. «Sánchez Covisa "Estaría dispuesto a matar"». El País. 23 de febrero de 1977. http://elpais.com/diario/1977/02/23/espana/225500426_850215.html. 
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  52. Prieto, Joaquín (1 de diciembre de 2013). «Muere el exgeneral Alfonso Armada, uno de los cerebros del golpe del 23-F». El País (Madrid). http://politica.elpais.com/politica/2013/12/01/actualidad/1385931286_746591.html. 
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  54. Núñez Seixas, 2008, pp. 50-51.
  55. Núñez Seixas, 2008, p. 54.
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  60. Núñez Seixas, 2012, p. 54.
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  63. Núñez Seixas, 2008, pp. 60-61.
  64. Alegre, 2000, pp. 81-83.
  65. Alegre, 2000, pp. 84, 88.
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  71. Piñol, Àngels; Rebeca Carranco (16 de mayo de 2013). «La delegada del Gobierno en Cataluña entrega un diploma a la División Azul». El País. Consultado el 30 de marzo de 2014. 
  72. Cazorla, Bertran; Ramos, Miquel (23 de mayo de 2013). «"El homenaje a la División Azul fue un acto insultante hacia las víctimas del nazismo"». lamarea.com. http://www.lamarea.com/2013/05/23/juan-antonio-delgado/. 
  73. «Garzón: “En Argentina hay justicia, aquí homenajes a la División Azul”». El País (18 de mayo de 2013). Consultado el 1 de abril de 2014.
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Bibliografía[editar]

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Bibliografía relacionada[editar]

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