Disolución de Checoslovaquia

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Mapa de la antigua Checoslovaquia, en el que se marcan los dos nuevos estados escindidos con la disolución: la República Checa al oeste y Eslovaquia al este.

Por disolución de Checoslovaquia se entiende la disolución del antiguo país de Checoslovaquia, escindido en dos nuevas naciones, la República Checa y Eslovaquia, escisión que entró en vigor el 1 de enero de 1993. A menudo es referido como "el Divorcio de Terciopelo" en español y otras lenguas, una referencia a la Revolución de Terciopelo de 1989 que condujo al final del gobierno del Partido Comunista de Checoslovaquia y la formación de un gobierno nuevo, no comunista.

Los antecedentes[editar]

Checoslovaquia nació de la disolución del Imperio austrohúngaro al final de la Primera Guerra Mundial, a partir de la unión de Bohemia y Moravia, procedentes del Imperio de Austria, con Eslovaquia, procedente del Reino de Hungría. Fue dividida nuevamente durante la Segunda Guerra Mundial, entre un Protectorado de Bohemia y Moravia ocupado por el Tercer Reich y una Eslovaquia satélite de éste. La ocupación por parte de la Unión Soviética después de la Segunda Guerra vio la organización de la República Socialista Checa y la República Socialista Eslovaca, federadas en la República Socialista de Checoslovaquia (un territorio antes checoslovaco en el sudeste también fue convertido en parte de Ucrania, la Rutenia transcarpática). Era esta configuración política la que se convirtió del socialismo al capitalismo por medio de la Revolución de Terciopelo en 1989.

Antes de los años 1990, el Producto Interior Bruto per cápita de la República Checa era aproximadamente un 20% más alto que el de Eslovaquia, pero el crecimiento de su PIB duradero era inferior. Las transferencias de dinero del presupuesto checo a Eslovaquia, que habían sido la regla en el pasado, cesaron en enero de 1991.

Muchos checos y eslovacos deseaban la existencia continuada de una Checoslovaquia federal. Una ligera mayoría de eslovacos, sin embargo, abogaba por una forma más relajada de coexistencia o por una independencia completa. En septiembre de 1992, por ejemplo, una encuesta señaló tan solo el 37% de los eslovacos y el 36% de los checos apoyaban la separación.[1] La encuesta también encontró que el 41% de los checos y el 49% de los eslovacos pensaba que la cuestión debería haber sido hecha en un referéndum.

La división[editar]

Finalmente, el destino del país lo decidieron los políticos. En 1992, los checos eligieron a Václav Havel y a otros que exigían una federación aún más firme (federación viable) o, en su defecto, dos estados independientes. Vladimír Mečiar y otros de los principales políticos eslovacos en esas fechas querían una especie de confederación. Los dos lados entablaron negociaciones frecuentes e intensas en junio. El 17 de julio, el Parlamento eslovaco adoptó la Declaración de Independencia de la nación eslovaca. Seis días más tarde, los políticos decidieron disolver Checoslovaquia en una reunión en Bratislava.

El objetivo de las negociaciones cambió, pasándose a buscar la vía para alcanzar una división pacífica. El 25 de noviembre, el Parlamento federal adoptó la ley Constitucional que marcaba el final de existencia de Checoslovaquia, que declaró que desde el 31 de diciembre de 1992 la República Federal checa y eslovaca dejaría de existir, y aseguró los detalles técnicos necesarios.

La separación ocurrió sin violencia, y así fue llamada: divorcio de terciopelo, a imagen y semejanza de la Revolución de Terciopelo que la había precedido, que fue llevada a cabo mediante manifestaciones masivas y acciones pacíficas, en contraste con la desintegración a menudo violenta de Yugoslavia y de la Unión Soviética o con la Revolución Rumana de 1989.

Ambos países fueron admitidos como miembros de la Unión Europea en 2004. bhklhblbhybil

Aspectos legales[editar]

División de la propiedad nacional[editar]

La mayor parte de los activos federales fueron divididos en proporción de 2 a 1 (la proporción aproximada entre la población checa y eslovaca dentro de Checoslovaquia), incluyendo el equipamiento militar, los ferrocarriles, las infraestructuras y los aviones de pasajeros. Algunas disputas menores (por ejemplo, sobre reservas de oro almacenadas en Praga, valoración del know-how federal) prosiguieron durante unos años después de la disolución. El público en ambos países era bastante indiferente en relación con estas disputas y con su resultado.

División monetaria[editar]

Al principio, la antigua moneda checoslovaca, la corona checoslovaca, todavía era usada en ambos países (que en realidad constituían así una unión monetaria). El temor de posibles pérdidas económicas por parte de los checos hizo que los dos estados adoptaran dos monedas nacionales, la corona checa y la corona eslovaca, el 8 de febrero de 1993. Al principio ambas divisas tenían un tipo de cambio igual, pero más tarde el valor de la corona eslovaca se volvió en general inferior al de la corona checa (hasta aproximadamente el 30%, en el 2004 alrededor del 25-27%, posteriormente el 20%).

Consecuencias[editar]

Economía[editar]

La disolución tuvo un ligero impacto negativo en las dos economías, sobre todo en 1993, cuando los vínculos comerciales tradicionales entre ambos territorios quedaron interrumpidos y hubo que acomodarlos a las prácticas burocráticas del comercio internacional, pero el impacto resultó ser bastante inferior a lo que muchos esperaban.

Las esperanzas de que la disolución daría paso de forma inmediata a una era de alto crecimiento económico en la República Checa (ya sin la necesidad de patrocinar a una Eslovaquia menos desarrollada) demostraron ser claramente incorrectas o muy exageradas. Lo mismo sucedió con la esperanza de una Eslovaquia independiente, inexplorada, que se convertiría en un nuevo "tigre económico", que se demostró era parcialmente infundada. El nivel del Producto Interior Bruto eslovaco es todavía inferior al de la República Checa; el crecimiento del PIB eslovaco, sin embargo, ha sido constantemente más alto que el checo desde 1994.

Ciudadanía[editar]

La doble nacionalidad entre los dos estados no fue al principio permitida; sólo años más tarde la hicieron posible los tribunales, pero sólo un puñado de personas han ejercido este derecho. Ya que ambos países son actualemente miembros de Unión Europea, esta cuestión se ha hecho menos importante debido a la libre circulación de personas que introdujo la ciudadanía europea creada por el Tratado de Maastricht en 1992. Dicha política significa que los ciudadanos de cualquier estado miembro de la Unión Europea tienen el derecho a residir y trabajar en todas partes dentro del territorio de la Unión Europea (aunque ese derecho está sujeto a algunas excepciones durante un período de transición). En caso de los movimientos entre la República Checa y Eslovaquia, esta política entró en vigor a partir de 2004, con lo que a los ciudadanos de ambos países se les permitió el cruce de la frontera entre ambas naciones sin necesidad de pasaporte, a la vez que se les permitía trabajar en cualquier lugar sin la necesidad de obtener un permiso oficial (este derecho ha sido utilizado principalmente por los eslovacos que trabajan en la República Checa).

Gitanos[editar]

Uno de los problemas no solucionados durante la disolución era la cuestión de un gran número de población gitana que vive en la República Checa, y que nacieron y oficialmente se registraron en la actual Eslovaquia. La mayor parte de ellos no registraron de nuevo su lugar oficial de residencia durante los meses anteriores a la disolución, quedando abierto un interrogante sobre su nacionalidad. La ley checa permitió una concesión de ciudadanía automática sólo a aquellos sin antecedentes penales y ello, según se informa, excluyó a un porcentaje bastante elevado de gitanos. Eslovaquia no quiso conceder la ciudadanía a personas que no residían allí y además eran vistas como problemáticas. La cuestión se prolongó durante años y al final, el estado de cosas existente fue mantenido.

Contactos entre idiomas[editar]

En la antigua Checoslovaquia, el primer canal de televisión era un canal de titularidad federal y las lenguas checa y eslovaca fueron utilizadas en proporciones idénticas en los noticiarios de televisión, aunque las películas extranjeras y las series de televisión fueran casi exclusivamente dobladas en checo, por ejemplo. Ello hizo que casi todos los habitantes de ambas naciones fuese naturalmente bilingüe, sin problemas para la comprensión de la otra lengua (además de que las dos lenguas eslavas siguen siendo muy próximas entre sí).

Después del divorcio, los nuevos canales de televisión en la República Checa prácticamente dejaron de usar el eslovaco, y los jóvenes checos nacidos tras la escisión tienen ahora una comprensión mucho menor de la lengua eslovaca. Las noticias de la televisión checa, sin embargo, recientemente comenzaron a introducir de nuevo la cobertura en lengua eslovaca. También el número de libros y periódicos en lengua eslovaca vendidos en la República Checa cayó drásticamente tras la escisión.

En Eslovaquia, sin embargo, la mayor parte de los abastecedores de televisión por cable ofrecen los canales de televisión checos y, por motivos económicos, muchos programas de televisión emitidos por los canales eslovacos todavía son doblados al checo, algunas de las películas estrenadas en los cines están subtituladas en checo y hay muchos más libros y revistas en lengua checa en el mercado que antes del divorcio. Los jóvenes eslovacos todavía tienen el mismo conocimiento (si no es que incluso es mejor) de la lengua checa que sus progenitores. Además tanto la regulación tribunal como la última versión de ley sobre la lengua oficial garantizan a los checos el derecho de utilizar su idioma en todos los procedimientos oficiales con autoridades eslovacas.

Legado[editar]

Después de un período de transición de aproximadamente cuatro años, durante los cuales las relaciones entre los dos Estados podrían ser caracterizadas como "un trauma post-divorcio", las relaciones actuales entre checos y eslovacos, como muchos indican, están probablemente mejor de lo que han estado nunca.

No ha aparecido ningún movimiento político que pretenda reunir Checoslovaquia de nuevo y ningún partido político aboga por ello en su programa. Las influencias políticas entre los países son mínimas. Las relaciones comerciales fueron restablecidas y estabilizadas.

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]

Véase también[editar]