Dirección General de Aduanas (Argentina)

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Dirección General de Aduanas
Flag of Argentina.svg
Estado de la República Argentina
Dirección General de Aduanas (Argentina)
Jurisdicción Nacional
Nivel Dirección General
Función Controlar que el ingreso y egreso de mercaderías, pasajeros y medios de transporte.
Titular María Siomara Areyán
Titular a cargo Director General
Pertenece a Administración Federal de Ingresos Públicos
Abreviatura DGA
Sitio web www.afip.gob.ar/aduanadefault.asp

La Dirección General de Aduanas (DGA) de Argentina, es uno de los tres Organismos que integran la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), junto con la Dirección General Impositiva (DGI) y la Dirección General de los Recursos de la Seguridad Social (DGRSS).

Tiene a su cargo la aplicación de la legislación relativa a la importación y exportación de mercaderías, como así también el control del tráfico de los bienes que ingresan o regresan en el territorio aduanero.

Su función principal es valorar, clasificar, verificar y controlar la entrada y salida de mercaderías, como así también los medios en que son transportadas, asegurando el cumplimiento de las disposiciones vigentes.

Además, la Aduana colabora en el resguardo de intereses del Estado, tales como la seguridad nacional, la economía, la salud pública y el medio ambiente, vedando el flujo de mercaderías peligrosas o ilegales.

Deberes[editar]

Entre sus deberes se encuentran:

A) Intervenir en el estudio y formulación de los proyectos de aranceles, cuotas compensatorias y demás medidas de regulación y restricción del comercio exterior.

B) Dar cumplimiento a los acuerdos y convenios que se celebren en materia aduanera.

C) Realizar el seguimiento y control de la operatoria de comercio exterior de los distintos operadores que actúan en todo el país a través de las distintas Aduanas.

D) Controlar que el ingreso y egreso de mercaderías, pasajeros y medios de transporte se realice de acuerdo a lo establecido en el Código Aduanero y el MERCOSUR.

E) Procurar el cumplimiento de los derechos aduaneros.

F) Ejercer los mecanismos de control que prevean y eviten la comisión de delitos como el contrabando, tráfico de armas y de narcóticos.

Organización interna[editar]

La Dirección General de Aduanas está estructurada en cuatro Subdirecciones:

  • Técnico Legal Aduanera
  • Control Aduanero
  • Operaciones Aduaneras Metropolitanas (de la que depende la Aduana Buenos Aires y la Aduana Ezeiza)
  • Operaciones Aduaneras del Interior (de la que dependen todas las Direcciones Regionales Aduaneras)

Las Subdirecciones de Operaciones Aduaneras Metropolitanas y del Interior secundan al Director General de la Dirección General de Aduanas en todo lo relativo a la ejecución y coordinación de las acciones que en materia de aplicación, percepción y fiscalización de tributos aduaneros, de control del comercio exterior así como en el ejercicio del poder de Policía Aduanera, deban realizarse en la jurisdicción que el Administrador Federal de Ingresos Públicos disponga, en concordancia con las políticas, planes, programas y criterios dictados por el mismo con ajuste a las normas legales que regulan la materia de su competencia.

La Subdirección General Legal Técnico Aduanera secunda al Director General de la Dirección General de Aduanas en lo relativo a las cuestiones de naturaleza técnico legal aduanera surgidas de la aplicación, interpretación técnica, percepción y fiscalización de los tributos a cargo de la Dirección General de Aduanas y respecto de las actividades contenciosas aduaneras, en concordancia con las políticas, planes, programas y criterios dictados por el Administrador Federal de Ingresos Públicos.

La Subdirección General de Control Aduanero secunda al Director General de la Dirección General de Aduanas en lo relativo a la formulación de las políticas estratégicas de control aduanero, en la obtención y análisis de información para la definición de los perfiles de riesgo aduanero y en la coordinación de las actividades en las que la Dirección General de Aduanas deba articular su actuación con otros organismos en los aspectos técnico operativos de control aduanero, en concordancia con las políticas, planes, programas y criterios dictados por el Administrador Federal de Ingresos Públicos.

Reseña Histórica de la Aduana Argentina[editar]

Orígenes[editar]

La Aduana Argentina es una de las instituciones más antiguas del país. Se constituyó como una organización varios años antes de que la Argentina misma se conformara como Nación, dado que su comienzo se remonta a los tiempos de la conquista y colonización Española.

Los historiadores consideran que el antecedente más antiguo de la actividad aduanera en tierras del Plata son las disposiciones contenidas en la Cédula Real que el Emperador Carlos V firmó el 19 de julio de 1534 en favor de Don Pedro de Mendoza, autorizándolo a emprender la conquista y "poblar las tierras y provincias que hay en el río de Solís que llaman de La Plata".

Dicha Cédula Real establecía la exención del pago de derechos del 7,5% (almojarifazgo) de todos aquellos bienes que llevaran consigo los colonos siempre y cuando fueran para su uso o consumo personal y no con fines comerciales, dado que, en este último caso, el Tesorero Don Rodrigo de Villalobos, que integraba la expedición de Mendoza, debía formular los cargos correspondientes.

El primer registro oficial que se conserva de una operación data del 1º de junio de 1586 y corresponde al ingreso de mercaderías introducidas por la nave "Nuestra Señora del Rosario", procedente de Santos, Brasil, propiedad de Don Alfonso Vera.

Por aquellos tiempos, Buenos Aires y la región pampeana eran un área marginal cuyos contactos comerciales con el exterior se daban a partir de dos grandes actividades: la exportación de navíos a Brasil (cuyos permisos especiales eran otorgados por las autoridades españolas) y el contrabando.

Durante este período el puerto de Buenos Aires se convirtió en un punto de ingreso -lícito e ilícito- de diversos productos así como de esclavos africanos. Esto motivó la temprana queja de los comerciantes limeños y el establecimiento en 1622 de una "Aduana seca" en la ciudad de Córdoba, trasladada a Jujuy en 1696, que gravaba con un 50% las mercaderías que se dirigían hacia el norte.

Esta situación de relativa marginalidad cambió en la segunda mitad del siglo XVIII a partir de las reformas Borbónicas. En 1776 se creó el Virreinato del Río de la Plata, del que Buenos Aires fue la capital. La creación del Virreinato fomentó las actividades mercantiles en Buenos Aires al permitírsele comerciar con las otras dependencias españolas.

Dos años más tarde, en 1778, la Corona sancionó el Reglamento de Libre Comercio, que eliminó el antiguo monopolio que ejercían otros puertos en su relación con la Península y autorizó a Buenos Aires, entre otros, a comerciar directamente con España. También se reforzó el control de estas actividades con la creación de la Real Aduana de Buenos Aires, organismo encargado de administrar el comercio exterior del Virreinato

Durante muchos años el desarrollo de la actividad aduanera estuvo ligado al lento crecimiento poblacional de la región del Plata que registraba una escasa actividad comercial y en consecuencia una reducida recaudación.

Revolución de Mayo[editar]

La Revolución de Mayo impulsó medidas tendientes a asegurar la libertad de comercio sin restricciones, lo que implicó reorganizar las instituciones administrativas y transformar a la Aduana en concordancia con el espíritu revolucionario de la época, que estaba imbuido del liberalismo filosófico y político vigente a comienzo del Siglo XIX.

Los primeros gobiernos patrios se fijaron como objetivos mejorar los servicios aduaneros, combatir el contrabando y aumentar la recaudación, tanto nacional como provincial, dado que existían aduanas interiores. Hacia 1812, las necesidades económicas abrieron el camino a la creación de nuevas aduanas. Así nacieron, por decreto, las aduanas de Mendoza y Corrientes.

Para los mismos años, cada Cabildo de Buenos Aires ejercía el control aduanero. Pero también tenían a su cargo el cobro de impuestos a los habitantes de la ciudad, como las alcabalas y las patentes para ejercer el comercio en la vía pública en vandolas o para circular en carro por la ciudad.

Desde 1826 se sucedieron diversos intentos para unificar las aduanas, pero todos fracasaron. Recién después de la caída de Juan Manuel de Rosas, en el Acuerdo de San Nicolás -firmado en 1852- se determinó que los impuestos de aduana a las importaciones y exportaciones, tendrían carácter nacional y que las mercaderías de origen extranjero podrían transitar libremente de una provincia a otra luego de ser nacionalizadas.

Herencia y consolidación[editar]

El origen del sistema de cobro de impuestos aduaneros en la Nación es una herencia del sistema de organización económico español, que se transmitió y adaptó a las necesidades de un nuevo país en formación y que logró consolidarse definitivamente cuando el organización política se afianzó a través de la Constitución y las normas legales que de ella derivan.

Por ser una entidad recaudadora y proveedora de recursos económicos, la Aduana ha tenido una enorme influencia y participación activa en el acontecer histórico de la Nación.

En 1997, el Decreto 618 dispuso que la Administración Nacional de Aduana (ANA) pasara a ser la Dirección General de Aduanas, organismo integrante de la Administración Federal de Ingresos Públicos.

Distintas denominaciones del Organismo en el tiempo[editar]

  • 1877: Dirección General de Rentas
  • 1931: Dirección General de Aduanas
  • 1947: Administración General de Aduanas y Puertos (Ley Nro. 12964)
  • 1949: Dirección Nacional de Aduanas (Decreto Nro. 8803)
  • 1963: Aduana de la Nación (Ley Nro. 6087)
  • 1969: Administración Nacional de Aduanas (Decreto Nro. 6979)
  • 1997: Dirección General de Aduanas (Decreto Nro. 418/97)

Falencias[editar]

Según la Auditoría General de la Nación (AGN) la Dirección General de Aduanas tiene graves falencias que ha sustanciado en diversos informes a través de los años. Algunos de ellos son:

Causas Judiciales Aduaneras[editar]

Entre otras falencias:

  • No hay manuales de procedimientos que permitan establecer pautas de ejecución y control de los procedimientos.
  • Personal insuficiente en el Departamento Judicial.
  • Falta de una política de capacitación específica para el área auditada.
  • Diversos problemas en la gestión y cruce de datos del sitio seguro "Advocatus" a los sistemas "Atenea" y "Quaestor".
  • Obstaculización de coordinación, control y eficiencia por tener edificios dispersos entre la Subdirección Legal Técnico Aduanera y su Departamento Judicial.
  • Se encontraron inconsistencias en el control y la administración del Fondo de Honorarios Judiciales, no hay un área que se ocupe de controlar y fiscalizar. (Decreto 1089/65)
  • Inconsistencias en las carpetas de juicios.
  • Falencias en el sistema informático homologado. Y en la administración de archivos y control.
  • Alto porcentaje de causas penales que se declaran extinguidas por prescripción.[1]

Grandes Operadores[editar]

Son destacables las siguientes fallas entre otras:

  • El Departamento de Grandes Operadores no ha implementado un sistema de información para la toma de decisiones (ello había sido comunicado en el informe de la AGN de 2005).
  • No existe un parámetro específico para definir el perfil del contribuyente de gran operador aduanero.
  • Los sistemas de inventarios de las aduanas de Buenos Aires, Campana, Córdoba, Mendoza, [Río Grande (Tierra del Fuego | Río Grande], Rosario y San Luis no se encuentran homologados por la DGA como establece la normativa.
  • No tienen evidencia de la realización de otros procedimientos de control de los inventarios físicos a fin de cruce de información con la que tienen disponible.
  • Subdirección General de Control Aduanero: No se realizan verificaciones relacionadas al origen de las mercaderías sujetas al Régimen Preferencial Automotriz entre Argentina y Brasil.
  • La existencia de importaciones bajo el régimen de discapacitados y/o diplomáticos (IDA 4) no se encuentran contemplados en la operatoria del SIM.
  • El aplicativo "Discoverer Web" (de consultas para llevar a cabo operaciones) en algunos casos no se utiliza en algunas de las aduanas por no disponer de clave de acceso.
  • El Departamento de Grandes Operadores ha manifestado "Los recursos humanos son insuficientes para realizar la labor asignada al área".
  • En cuanto a los depósitos fiscales: no existe un circuito cerrado de TV para el control; inexistencia y/o habilitación desactualizada de las balanzas; carencia de handies o telefonía celular para la comunicación del personal; cerraduras que no cumplen con la normativa, entre otras.

Entre los Grandes Operadores se encontraron falencias y carencias de habilitaciones, algunas de las más llamativas son: en Arcor SAIC no contaba con información contable, antecedentes de solvencia económica, antecedentes de causas judiciales, la garantía solicitada no alcanzaba el monto establecido y otras falencias. Toyota Argentina, Peugeot Citroen Argentina y Ford Argentina no estaban aprobados como Grandes Operadores. Hewlett Packard Argentina, Volkswagen Argentina y Siemens no tenían los depósitos fiscales habilitados.[2]

Aduanas, Zonas Francas y Depósitos Fiscales[editar]

  • Gran dispersión y confusión sobre la normativa vigente y ausencia de un Manual que integre la normativa con Funciones y Procedimientos.
  • Inadecuada dotación de personal y ausencia de una política unificada de rotación.
  • Falta de infraestructura de archivo y seguridad en depósitos y terminales.
  • Inadecuado sistema de capacitación.
  • Deficiencias en el sistema de control por peso.
  • Deficiencias en materia de precintos.
  • Dispersión de normativas en el caso de guardas.
  • Inexistencia de un control eficaz de control de inventarios en depósitos, terminales y zonas francas.

Deficiencias de control de alto riesgo y procesos judiciales por ilícitos en:

  1. Depósito Fiscal Zepita con cajas violadas, inexistencia de inventario de rezago, fallas en seguridad, saturación de mercadería, etc.
  2. En la Aduana de San Lorenzo no poseen depósito fiscal habilitado ni puesto aduanero, balanzas sin certificación del INTI;
  3. En la Zona Franca La Plata con falta de normativa respecto al mismo, falta de contenedores, desorden y saturación en mercadería secuestrada.[3]

Referencias[editar]

  1. Informe de Causas Judiciales Aduaneras Auditoría General de la Nación. 2010.
  2. Informa de Grandes Operadores Auditoría General de la Nación. 18 de abril de 2012.
  3. Informe de Aduanas, Zonas Francas y Depósitos Fiscales Auditoría General de la Nación. 16 de febrero de 2004.

Enlaces externos[editar]