Diosa Ocasión

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La diosa greco-romana Ocasión, también llamada diosa Oportunidad, se representa como una mujer hermosa de larga cabellera por delante que le cubre el rostro y calva o rapada por detrás, sosteniendo un cuchillo con su mano derecha encima de una rueda siempre en movimiento, a menudo con alas en los talones y otras veces con alas en la espalda.[1] Esta representación se atribuye al escultor griego Fidias.[2]

Esta diosa representaba las buenas ocasiones perdidas ya que, si pasaba, lo haría rápidamente y no se la podría asir siquiera por los cabellos, ausentes en la nuca. La representación se complementa con un cuchillo en la mano,[3] simbolizando que aquél que ella toque podrá cortar toda atadura que lo tenga amarrado, y así aprovecharla cuando ella llegue.

Algunos proverbios o frases célebres hacen referencia a su carácter:

A la ocasión la pintan calva.[4]

O también, más preciso desde el punto de vista descriptivo:

La oportunidad es calva en la nuca.

Estos dichos significan que se ha de aprovechar una oportunidad a su paso, por la imposibilidad de sacarle provecho una vez transcurrida la coyuntura, es decir, la conveniencia de tiempo y de lugar.

Otras frases populares se inspiran en la misma idea:

Asir, coger, o tomar la ocasión por el copete, por la melena, por los pelos o por los cabellos.[5]

Significa que hay que estar dispuesto, en caso de disponer de una ocasión, para poder atraparla. La ocasión no se conoce bien sino cuando ya ha pasado y ya no tiene remedio: esa ocasión ya no vuelve a pasar jamás. Por lo tanto, es menester adivinarla antes de que llegue y asirla por la cabellera cuando pasa.[6]

Referencias[editar]

  1. de Nebrija, Antonio (2009). Libri Minores. Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca. p. 91. ISBN 978-84-7800-233-7. Consultado el 10 de abril de 2013. 
  2. Sánchez (2002). Seres míticos y personajes fantásticos españoles, p. 93-94: «Esta forma de ser representada, cuya primera idea se atribuye a Fidias, quería significar que si se aprovecha la ocasión se la podía asir por los cabellos de su frente, pero si se la dejaba pasar ya no era posible hacerlo.»
  3. Vélez Cipriano, Iván (2012). Agua, máquinas y hombres en la España preindustrial. Oviedo: Pentalfa Ediciones. p. 101. ISBN 978-84-7848-541-3. Consultado el 19 de marzo de 2013. 
  4. Sánchez (2002). Seres míticos y personajes fantásticos españoles, p. 93.
  5. Sánchez (2002). Seres míticos y personajes fantásticos españoles, p. 93.
  6. Lacueva, Francisco (2001). Diccionario teológico ilustrado. Viladecavalls, Barcelona: Editorial Clie. p. 447. ISBN 978-84-8267-237-3. Consultado el 10 de abril de 2013. 

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]