Dilophosaurus

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Commons-emblem-notice.svg
 
Dilophosaurus
Rango temporal: 193 Ma
Jurásico Inferior
Dilophosaurus.jpg
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Superorden: Dinosauria
Orden: Saurischia
Suborden: Theropoda
(sin clasif.): Neotheropoda
Familia: Dilophosauridae
Género: Dilophosaurus
Welles, 1970
Especies
Sinonimia
  • D. breedorum Welles & Pickering, 1999

Dilophosaurus (gr. "lagarto de dos crestas") es un género de dinosaurios terópodos dilofosáuridos, que vivieron a finales y a principios del período Triásico y Jurásico, hace aproximadamente 200 y 190 millones de años, en el Sinemuriano y el Pliensbachiano, en lo que hoy es Norteamérica. Dilophosaurus puede ser un miembro primitivo del grupo de origen de los ceratosaurianos y los tetanuros. Alternativamente, algunos paleontólogos clasifican este género como un celofísido grande.

Los primeros especímenes fueron descritos en 1954, pero no fue hasta una década más tarde que el género recibió su nombre actual. Dilophosaurus es uno de los terópodos jurásicos más antiguos conocidos, pero también uno de los menos comprendidos. Dilophosaurus ha aparecido varias veces representado en la cultura popular, la más famosa es la imaginativa forma escupidora de veneno, algo imposible de comprobar a partir de los fósiles, que aparece en la película Jurassic Park de 1993.

La especie Dilophosaurus sinensis, tradicionalmente considerada como perteneciente a este género, ha sido reclasificada como sinónimo menor del género Sinosaurus.[1]

Descripción[editar]

Dilophosaurus medía aproximadamente 7 metros de largo y 2,50 m de alto, con un peso estimado de 350 kg. A diferencia de los terópodos posteriores, los dilofosaurios tenían las mandíbulas estrechas y débiles. El cráneo presentaba dos crestas paralelas, las cuales presentaban dimorfismo sexual. Los dilofosaurios presentaban un característico espacio después de la primera línea de dientes.

Comparación de tamaño de dos ejemplares de D. wetherilli y un humano.

Se le considera uno de los primeros grandes terópodos a comienzos del Jurásico Superior. La característica más distintiva de Dilophosaurus es el par de crestas redondeadas en su cráneo, usado posiblemente para la exhibición.[2] [3] Dodson (1997) notó que las crestas craneales aparecieron antes en Dilophosaurus que en otros tipos de terópodos.[4] Estudios de Robert Gay demuestran que pudo haber habido variación de tamaño entre ambos sexos, pero nada dicen acerca de la cresta en sí.[5] Los dientes de Dilophosaurus son largos, pero tienen una base bastante pequeña y se amplían basalmente.[6] Otra característica del cráneo era una muesca detrás de la primera fila de dientes, dando a Dilophosaurus casi un aspecto de cocodrilo, similar a los dinosaurios supuestamente piscívoros espinosáuridos. Esta "diastema" existió debido una conexión débil entre los huesos premaxilares y maxilares del cráneo. Esta conformación llevó a la hipótesis temprana que Dilophosaurus era un carroñero, con los dientes delanteros siendo demasiado débiles para derribar y sostener una presa grande.[7]

De acuerdo con Rauhut (2000), Dilophosaurus puede ser distinguido basándose en las siguientes características:[8] [2]

  • Hueso lacrimal con un borde dorso-posterior engrosado.
  • Espinas neurocervicales con una distintiva "cima" central y un "rellano" anterior y posterior.
  • Omóplatos con una expansión distal cuadrada.

Carrano et al. (2012) diagnosticaron a Dilophosurus añadiendo el siguiente rasgo:[9]

  • Crestas pares nasolacrimales extendiéndose verticalmente desde la bóveda craneana, cada una con una proyección posterior en forma de dedo.

Clasificación[editar]

Dilophosaurus ha sido examinado varias veces a través de los años y ha sido asignado a no menos de nueve grupos de terópodos. Welles (1954) y la mayoría de los análisis filogenéticos consecutivos durante los años 1980s y 1990s clasificaron a este género como un celofisoideo grande dentro del taxón Coelophysoidea.[3] [10] Sin embargo, algunos estudios más recientes han provisto diferntes grados de evidencia que implican que Dilophosaurus y varios otros "dilofosáuridos" están más cercanamente relacionados con los terópodos tetanuranos que a los verdaderos celofisoideos.[11] [12] Smith (2007) consideró que el género Cryolophosaurus es el pariente más cercano de Dilophosaurus.[13]

A continuación se encuentra un cladograma basado en el análisis filogenético realizado por Sues et al. en 2011, mostrando las relaciones de Dilophosaurus:[14]

Theropoda 
 Herrerasauridae 

Staurikosaurus




Herrerasaurus



Chindesaurus






Eoraptor




Daemonosaurus




Tawa


 Neotheropoda 
 Coelophysidae 

Megapnosaurus



Coelophysis





Liliensternus




Zupaysaurus




Cryolophosaurus




Dilophosaurus



Terópodos jurásicos











Historia[editar]

Modelo de Dilophosaurus.

Los primeros restos fósiles de dilofosaurios fueron descubiertos por Sam Welles en el verano de 1942 en Arizona, Estados Unidos.[15] [16] Seguidamente se envió a Berkeley para que allí lo limpiaran y lo montaran. En un principio el esqueleto fue clasificado como Megalosaurus wetherilli.[17] [18] Pero en 1964, cuando se encontró el primer cráneo de Dilophosaurus, se comprobó que se trataba de una especie completamente distinta, creándose, ya para 1970, el género Dilophosaurus. Cuando se volvió a la misma formación una década después, para poder datar el fósil, Welles encontró un nuevo espécimen no muy lejos de la primera localización.[17] [6]

La otra especie, D. sinensis,[19] fue tentativamente asignada al género Dilophosaurus. Esta especie se encontró en la provincia de Yunnan en China en 1987, con el prosaurópodo Yunnanosaurus y fue posteriormente descrito en 1993 por Shaojin Hu.[20] Lamanna et al. (1998b) examinó el material adscrito a D. sinensis y encontró que era sinónimo de Sinosaurus triassicus.[21] Este hallazgo fue confirmado en 2013.[1]

Una tercera especie, D. breedorum, fue acuñada por Samuel Welles en su trabajo junto a A. Pickering de 1999. Esta especie se basa en un material crestado, UCMP 77270. Al material original de Welles le faltaban crestas bien preservadas, y sugirió que los especímenes con cresta pertenecerían a una especie distinta.[2] No pudo terminar el manuscrito que describía esto durante el curso de su vida, y el nombre eventualmente salió en una publicación privada distribuida por A. Pickering. [22] Esta especie no se ha aceptado como válida en otras revisiones del género.[6] [23]

Paleobiología[editar]

Alimentación[editar]

Réplica del cráneo y cuello, Museo Real Tyrrell.

La presencia y distribución de suturas no entrelazadas en el cráneo de algunos grupos de reptiles, incluyendo a Dilophosaurus, ha sido interpretado como evidencia de la presencia de un sistema de nivelación, impulsado por los músculos mandibulares, como un ayuda a la depredación.[24] Welles (1984) rechazó está hipótesis e interpretó la movilidad potencial del cráneo de Dilophosaurus como signo debilidad, y afirmó que la débil conexión del premaxilar excluía la captura y sometimiento de una presa.[2] esto llevó a la idea de que Dilophosaurus era un carroñero que consumía exclusivamente cadáveres, ya que sus dientes era demasiado frágiles como para derribar grandes presas.[7]

Crecimiento[editar]

Tkach (1996) llevó a cabo un estudio ostohistológico de elementos múltiples de la especie tipo y concluyó que Dilophosaurus wetherilli pudo haber tenido tasa de crecimiento de casi 35 kilogramos al principio de su vida, lo cual refleja una tasa de crecimiento rápida.[25]

Locomoción[editar]

Se considera que Dilophosaurus fue obligadamente un bípedo basándose en la presencia de grandes miembros posteriores orientados verticalmente bajo su pelvis, y cortos miembros delanteros que no podrían sustentar una marcha cuadrúpeda. Sus patas traseras igualmente sugieren que era un corredor rápido y ágil, como podría esperarse de un terópodo carnívoro.[2]

Dimorfismo sexual[editar]

Los estudios realizados por Gay (2005) no muestran indicios de que hubiera dimorfismo sexual en el esqueleto de Dilophosaurus, pero sin decir nada acerca de la variación en las crestas.[5]

Comportamiento social[editar]

Welles (1984) propuso que Dilophosaurus viajaba en pequeños grupos, basándose en que varios individuos se han encontrado juntos.[2] Gay (2001b) señaló que no había evidencia directa de esto y notó que “inundaciones reprentinas pudieron haber recogido el material disperso y aislado de distintos individuos y depositarlos juntos en la misma área.”[6] Se considera que las crestas del cráneo serían una ornamentación para usarse en despliegues sexuales. Esta característica tiene sentido en animales sociales o gregarios, donde haya otros miembros de la especie puedan observar e interpretar los mensajes sobre el estatus sexual.[4]

Paleopatología[editar]

Un espécimen de Dilophosaurus wetherilli muestra daño potencial "debido a heridas o aplastamiento" en una vértebra, y un posible absceso en un húmero. Otro ejemplar de Dilophosaurus wetherilli también tenía un húmero izquierdo anormalmente pequeño comparado con un muy robusto brazo derecho, un posible ejemplo de "asimetría fluctuante". La asimetría fluctuante resulta de perturbaciones en el desarrollo y es más común en poblaciones bajo estrés y puede por tanto informar acerca de la calidad de las condiciones de vida de un dinosaurio viviendo bajo estas.[26]

En un estudio de 2001 llevado a cabo por Bruce Rothschild y otros paleontólogos, se examinaron 60 huesos del pie referidos a Dilophosaurus buscando signos de fracturas por estrés, pero con resultados negativos.[27]

Paleoecología[editar]

Representación de un ambiente del Jurásico Inferior preservado en el Sitio de Descubrimiento de Dinosaurios St. George en Johnson Farm, con un Dilophosaurus wetherilli en una postura aviana de descanso[28]

Los restos de Dilophosaurus fueron recuperados en la Formación Kayenta, en el noreste de Arizona. La Formación Kayenta es parte del grupo Grupo Glen Canyon que incluye formaciones no solo del norte de Arizona sino también del sureste de Utah, el oeste de Colorado y el noroeste de Nuevo México. Esta se compone mayormente de dos facies, una dominada por deposiciones de limosas y otra dominada por areniscas. La facies de limolita se encuentra en la mayor parte de Arizona, mientras que la facies de arenisca se presenta en áras de Arizona, Utah, Colorado y Nuevo México. La formación fue depositada principalmente por ríos, siendo la facies de limolita la parte más lenta del sistema fluvial. La deposición de la Formación Kayenta fue finalizada por el campo invasor de dunas que se volvería la Arenisca Navajo.[29]

Aún no se ha realizado una datación radiométrica definitiva de la formación, y la coreelación estratigráfica disponible se ha basado en una combinación de dataciones radiométricas y evidencia de polen.[30] Se ha conjeturado que la Formación Kayenta fue depositado durante las etapas del Sinemuriano y el Pliensbachiano del período Jurásico Inferior, es decir entre hace 196 a 183 millones de años, aproximadamente.[31]

La Formación Kayenta ha producido una pequeña pero creciente colección de organismos. La mayoría de los fósiles provienen de la facies de limonita,[32] y en general son de vertebrados. Otros organismos incluyen calizas microbianas o de "algas",[33] madera petrificada,[34] impresiones de plantas,[35] bivalvos de agua dulce y caracoles,[29] ostrácodos,[36] e icnitas de invertebrados.[33]

Los vertebrados son conocidos tanto de fósiles de partes corporales como de icnitas. Entre los vertebrados conocidos se incluyen (la lista sigue al trabajo de Lucas et al. [2005],[32] excepto cuando se indique): tiburones hibodóntidos, peces óseos indeterminados, peces pulmonados,[34] salamandras,[37] la rana Prosalirus, la cecilia Eocaecilia, la tortuga Kayentachelys, un reptil esfenodonte, lagartos,[38] varios crocodilomorfos primitivos incluyendo a Calsoyasuchus, Eopneumatosuchus, Kayentasuchus y Protosuchus), el pterosaurio Rhamphinion, varios terópodos como Dilophosaurus, Kayentavenator[39] "Syntarsus" kayentakatae, y el llamado "terópodo Shake N Bake", el sauropodomorfo Sarahsaurus,[40] un heterodontosáurido, los dinosaurios acorazados Scelidosaurus y Scutellosaurus, los sinápsidos tritilodóntidos Dinnebiton, Kayentatherium y Oligokyphus, morganucodóntidos,[38] el posible mamífero verdadero Dinnetherium, y un mamífero harámido. La mayoría de estos hallazgos provienen de las vecindades de Gold Spring, Arizona.[32] Los otros fósiles de vertebrados se componen de coprolitos[33] y las huellas de terápsidos, de animales similares a lagartos, y de varios tipos de dinosaurios.[41]

Las exploraciones realizadas en las décadas de 1970 y 1980 por James M. Clark, Farish Jenkins y David E. Fastovsky y la recolección y análisis de William R. Downs han producido varios especímenes de vertebrados. En la Formación Kayenta se han hallado varios sitios de enterramientos en masa, y los restos de tres taxones de celofisoides de diferentes tamaños, los cuales representan la más diversa fauna de estos dinosaurios conocida.[42]

Icnología[editar]

Huella asignada en Red Fleet Dinosaur Tracks Park, Utah

En la Formación Kayenta de Arizona, en la misma formación en la que se hallaron los especímenes originales de este género, se describieron a los icnogéneros conocidos como "Kayentapus hopii" y "Dilophosauripus williamsi" que fueron atribuidos a Dilophosaurus por Welles (1971). Estos icnotaxones representan una serie de huellas tridáctilas que son consistentes con el tamaño y forma esperados de los pies de Dilophosaurus.[43] En 1991, el especialista en huellas Gerard Gierlinski reexaminó las huellas de las Montañas Santa Cruz en Polonia y las renombró como "Kayentapus soltykovensis," concluyendo que una forma de "dilofosaurio" es el candidato más apropiado que realizó estas huellas.[44] Huellas de una especie sin identificar de Dilophosaurus han sido halladas en Vallåkra, Suecia.[45] Algunas de las huellas fueron llevadas a museos, pero la mayor parte de estas desaparecieron en inundaciones naturales.[46] En 1994, Gierlinski y Ahlberg asignaron a estas huellas de la Formación Hoganas de Suecia a Dilophosaurus.[47] Gierlinski (1996) observó que el espécimen que él examinó de la colección del Museo Pratt en Amherst, Massachusetts, denominado AC 1/7, podría cambiar la imagen que se tiene de Dilophosaurus. El espécimen AC 1/7 representa una "impresión de un dinosaurio sentado", la cual se realizó cuando un dinosaurio estaba descansando apoyando su cuerpo en el suelo, dejando una impresión de su vientre entre un par de huellas. Curiosamente, se pueden observar rastros de una cubierta similar a pelaje, la cual Gierlinski interpretó como marcas de plumas, sugiriendo que Dilophosaurus era un dinosaurio emplumado.[47]

En la cultura popular[editar]

En la versión de la película Parque Jurásico, Dilophosaurus tiene una membrana retraible en el cuello similar a la del clamidosaurio, y tiene la capacidad de escupir un veneno cegador a los ojos para paralizar a sus víctimas. No existe evidencia de que haya existido la membrana o la capacidad de escupir,[48] cuál fue reconocido por M. Crichton como licencia literaria.[49] En la película de Steven Spielberg también se redujo el tamaño de Dilophosaurus dejándolo en 0.91 metros de alto y 1.5 de largo, mucho más pequeño de lo que era en realidad. Los productos de mercadeo de Jurassic Park incluyeron juegos y videojuegos, como Jurassic Park: Operation Genesis y juegos de arcade The Lost World: Jurassic Park y Jurassic Park III, que incluyen a Dilophosaurus.

A pesar de sus errores, el Dilophosaurus de Jurassic Park ha sido tomado por otros. Varios juegos de video, como ParaWorld y Jurassic Wars, presentan un Dilophosaurus modelado siguiendo las representaciones de Jurassic Park, y The Whitest Kids U'Know parte de "Dinosaur Rap", un video musical de "Gettin' High With Dinosaurs" de Trevor Moore muestra un Dilophosaurus, completo con la membrana del cuello. El video juego de, 2008 de la serie Turok, así como el video juego de 2013 Tokyo Jungle presentan un Dilophosaurus más cercano a los hechos científicos. Dilophosaurus aparece en el documental When Dinosaurs Roamed America, matando un Anchisaurus y ahuyentando una manada de Megapnosaurus, llamados Syntarsus en la narración.

Muchos de los dinosaurios de las franquicias Dinosaurios, Hey Elio, Rey Tiranosaurio Rex y Dinomisiones están basados en Jurassic Park, pero los Dilophosaurus aparecidos no poseen la capacidad de escupir veneno, aunque hay una especie menor ficticia que tiene el volante y veneno.

Galería[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Xing, L.; Bell, P. R.; Rothschild, B. M.; Ran, H.; Zhang, J.; Dong, Z.; Zhang, W.; Currie, P. J. (2013). «Tooth loss and alveolar remodeling in Sinosaurus triassicus (Dinosauria: Theropoda) from the Lower Jurassic strata of the Lufeng Basin, China». Chinese Science Bulletin. doi:10.1007/s11434-013-5765-7. 
  2. a b c d e f Welles, S. P. (1984). «Dilophosaurus wetherilli (Dinosauria, Theropoda), osteology and comparisons». Palaeontogr. Abt. A 185:  pp. 85–180. 
  3. a b Welles, S. P. (1954). «New Jurassic dinosaur from the Kayenta formation of Arizona». Bulletin of the Geological Society of America 65:  pp. 591–598. doi:10.1130/0016-7606(1954)65[591:NJDFTK]2.0.CO;2. 
  4. a b Dodson, P. (1997) Paleoecology In: Encyclopedia of Dinosaurs, edited by Currie, P.J., and Padian, K., Academic Press.
  5. a b Carpenter, Kenneth; Gay, Robert; et al (2005). «Evidence for sexual dimorphism in the Early Jurassic theropod dinosaur, Dilophosaurus and a comparison with other related forms». The Carnivorous Dinosaurs. Indiana University Press. pp. 277–283. ISBN 0-253-34539-1. 
  6. a b c d Gay, Robert (2001). «New specimens of Dilophosaurus wetherilli (Dinosauria: Theropoda) from the early Jurassic Kayenta Formation of northern Arizona». Western Association of Vertebrate Paleontologists annual meeting volume Mesa, Arizona 1:  pp. 1. 
  7. a b Norman, David (1985). The Illustrated Encyclopedia of Dinosaurs. New York: Crescent Books. pp. 62–67. ISBN 0-517-468905. 
  8. Rauhut, 2000. The interrelationships and evolution of basal theropods (Dinosauria, Saurischia). Ph.D. dissertation, Univ. Bristol [U.K.]. 440 pp.
  9. Carrano, Benson and Sampson, 2012. The phylogeny of Tetanurae (Dinosauria: Theropoda). Journal of Systematic Palaeontology. 10(2), 211-300.
  10. M. T. Carrano, R. B. J. Benson, and S. D. Sampson. 2012. The phylogeny of Tetanurae (Dinosauria: Theropoda). Journal of Systematic Palaeontology 10(2):211-300 [M. Carrano/M. Carrano]
  11. Yates, 2005. A new theropod dinosaur from the Early Jurassic of South Africa and its implications for the early evolution of theropods. Palaeontologia Africana. 41, 105-122.
  12. Smith, Makovicky, Hammer and Currie, 2007. Osteology of Cryolophosaurus ellioti (Dinosauria: Theropoda) from the Early Jurassic of Antarctica and implications for early theropod evolution. Zoological Journal of the Linnean Society. 151, 377-421.
  13. Smith, N.D., Makovicky, P.J., Pol, D., Hammer, W.R., and Currie, P.J. (2007). "The dinosaurs of the Early Jurassic Hanson Formation of the Central Transantarctic Mountains: Phylogenetic review and synthesis." In Cooper, A.K. and Raymond, C.R. et al. (eds.), Antarctica: A Keystone in a Changing World––Online Proceedings of the 10th ISAES, USGS Open-File Report 2007-1047, Short Research Paper 003, 5 p.; doi:10.3133/of2007-1047.srp003.
  14. Hans-Dieter Sues, Sterling J. Nesbitt, David S. Berman and Amy C. Henrici (2011). "A late-surviving basal theropod dinosaur from the latest Triassic of North America". Proceedings of the Royal Society B 278 (1723): 3459–3464
  15. Welles, Sam (2007). «Dilophosaurus Discovered». ucmp.berkeley.edu. University of California, Berkeley. Consultado el 17 de noviembre de 2007.
  16. Welles, Sam (2007). «Dilophosaurus Discovered». ucmp.berkeley.edu. Consultado el 17 de noviembre de 2007.
  17. a b Welles, Sam (2007). «Dilophosaurus Details». ucmp.berkeley.edu. University of California, Berkeley. Consultado el 17 de noviembre de 2007.
  18. Welles, Sam (2007). «Dilophosaurus Details». ucmp.berkeley.edu. Consultado el 17 de noviembre de 2007.
  19. Irmis, Randall (22-12-2004). «First Report of Megapnosaurus from China» (PDF). PaleoBios 24 (3):  pp. 11–18. http://ist-socrates.berkeley.edu/~irmisr/megapno.pdf. 
  20. Hu, Shaojin (1993). «A Short Report On the Occurrence of Dilophosaurus from Jinning County, Yunnan Province». Vertebr. PalAsiatica 31:  pp. 65–69. 
  21. Lamanna, M. C., Holtz, T. R. Jr, and Dodson, P., 1998, A reassessment of the Chinese Theropod Dinosaur Dilophosaurus sinensis: Journal of Vertebrate Paleontology, Volume 18, Supplement to Number 3. Abstracts of papers. Fifty-eighth annual meeting, Society of Vertebrate Paleontology, Snowbird Ski and Summer Resort, Snowbird, Utah, September 30-October 3, 1998, p. 57a.
  22. Olshevsky, George (5 de diciembre de 1999). «Dinosaur Genera List corrections #126». Dinosaur Mailing List Archives. Cleveland Museum of Natural History. Consultado el 25 de junio de 2008.
  23. Tykoski, R.S. & Rowe, T. (2004). "Ceratosauria". In: Weishampel, D.B., Dodson, P., & Osmolska, H. (Eds.) The Dinosauria (2nd edition). Berkeley: University of California Press. Pp. 47–70 ISBN 0-520-24209-2
  24. Bradley, O. C. 1903. The muscles of mastication and movements of the skull in Lacertilia. Zoologische Jahrbiicher, Anatomie 18: 475-486.
  25. Tkach, J. S., 1996, Multi-element osteohistological analysis of Dilphosaurus wetherilli: Journal of Vertebrate Paleontology, v. 16, supplement to n. 3, Abstracts of Papers, Fifty-sixth Annual Meeting, Society of Vertebrate Paleontology, American Museum of Natural History, New York, New York, October 16-19.
  26. Molnar, R. E., 2001, Theropod paleopathology: a literature survey: In: Mesozoic Vertebrate Life, edited by Tanke, D. H., and Carpenter, K., Indiana University Press, p. 337-363.
  27. Rothschild, B., Tanke, D. H., and Ford, T. L., 2001, Theropod stress fractures and tendon avulsions as a clue to activity: In: Mesozoic Vertebrate Life, edited by Tanke, D. H., and Carpenter, K., Indiana University Press, p. 331-336.
  28. http://www.plosone.org/article/info:doi/10.1371/journal.pone.0004591
  29. a b Harshbarger, J. W.; Repenning, C. A., and Irwin, J. H. (1957). Stratigraphy of the uppermost Triassic and the Jurassic rocks of the Navajo country. Professional Paper 291. Washington, D.C.: U.S. Geological Survey. 
  30. J. M. Clark and D. E. Fastovsky. 1986. Vertebrate biostratigraphy of the Glen Canyon Group in northern Arizona. The Beginning of the Age of the Dinosaurs: Faunal change across the Triassic-Jurassic boundary, N. C. Fraser and H.-D. Sues (eds.), Cambridge University Press 285-301
  31. Padian, K (1997) Glen Canyon Group In: Encyclopedia of Dinosaurs, edited by Currie, P. J., and Padian, K., Academic Press.
  32. a b c Lucas, S. G.; Heckert, A. B.; and Tanner, L. H. (2005). «Arizona's Jurassic fossil vertebrates and the age of the Glen Canyon Group». En Heckert, A. B.; and Lucas, S. G. editors. Vertebrate paleontology in Arizona. Bulletin 29. Albuquerque, NM: New Mexico Museum of Natural History and Science. pp. 95–104. 
  33. a b c Luttrell, P. R., and Morales, M. 1993. Bridging the gap across Moenkopi Wash: a lithostratigraphic correlation. Aspects of Mesozoic geology and paleontology of the Colorado Plateau. Pages 111-127 in Morales, M., editor. Museum of Northern Arizona, Flagstaff, AZ. Bulletin 59.
  34. a b Jenkins, F. A., Jr. and Shubin, N. H. 1998. Prosalirus bitis and the anuran caudopelvic mechanism. Journal of Vertebrate Paleontology 18(3):495-510.
  35. Rigby, J. K., Hamblin, W. K., Matheny, R., and Welsh, S. L. 1971. Guidebook to the Colorado river: part 3, Moab to Hite, Utah through Canyonlands National Park. Brigham Young University Research Studies, Geology Series 18(2).
  36. Lucas, S. G., and Tanner L. H. 2007. Tetrapod biostratigraphy and biochronology of the Triassic-Jurassic transition on the southern Colorado Plateau, USA. Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology 244(1-4):242-256.
  37. Curtis, K., and Padian, K. 1999. An Early Jurassic microvertebrate fauna from the Kayenta Formation of northeastern Arizona: microfaunal change across the Triassic-Jurassic boundary. PaleoBios 19(2):19-37.
  38. a b Jenkins, F. A., Jr., Crompton, A. W., and Downs, W. R. 1983. Mesozoic mammals from Arizona: new evidence in mammalian evolution. Science 222(4629):1233-1235.
  39. Gay, R. 2010. Kayentavenator elysiae, a new tetanuran from the early Jurassic of Arizona. Pages 27-43 in Gay, R. Notes on early Mesozoic theropods. Lulu Press (on-demand online press).
  40. Rowe, T. B., Sues, H.-D., and Reisz, R. R. 2011. Dispersal and diversity in the earliest North American sauropodomorph dinosaurs, with a description of a new taxon. Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences 278(1708):1044-1053.
  41. Hamblin, A. H., and Foster, J. R. 2000. Ancient animal footprints and traces in the Grand Staircase-Escalante National Monument, south-central Utah. Pages 557-568 in Sprinkel, D. A., Chidsey, T. C., Jr., and Anderson, P. B. editors. Geology of Utah’s parks and monuments. Utah Geological Association, Salt Lake City, UT. Publication 28.
  42. Tykoski, R. S., 1998, The Osteology of Syntarsus kayentakatae and its Implications for Ceratosaurid Phylogeny: Theses, The University of Texas, December 1998.
  43. Welles, S.P. (1971). Dinosaur footprints from the Kayenta Formation of northern Arizona: Plateau, v. 44, pp. 27-38.
  44. Gierlinski, G.(1991) New dinosaur ichnotaxa from the Early Jurassic of the Holy Cross Mountains, Poland. Palaeogeogr., Palaeoclimat.,Palaeoecol.,85(1–2): 137–148
  45. http://www.exempelbanken.se/system/documents/980191441/original/3228_vallakra.pdf
  46. http://kentlundgren.blogspot.se/2012/03/kontakt-med-trias-och-jura.html
  47. a b Glut, D. F. (1999). Dinosaurs, the Encyclopedia, Supplement 1: McFarland & Company, Inc., 442pp.
  48. Bennington, J Bret (1996). «Errors in the Movie "Jurassic Park"». American Paleontologist 4(2):  pp. 4–7. 
  49. Crichton, Michael (1990). Jurassic Park. Alfred A. Knopf. ISBN 0-394-58816-9. 

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]