Devorador de hombres

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Devorador de hombres es un término coloquial para un animal que come seres humanos. Aunque los seres humanos pueden ser atacados por muchos tipos de animales, los devoradores de hombres son los que han incorporado la carne humana en su dieta usual. La mayoría de casos informados se refieren a lobos,[1] tigres,[2] leopardos,[2] leones, cocodrilos y tiburones.

Sin embargo, no son de ningún modo los únicos depredadores que atacarán a los humanos si tienen la oportunidad; se sabe que una variedad amplia de especies también puede considerar a los humanos como presas, incluyendo el oso pardo, el oso negro, el oso polar, el oso labiado, el coyote, las grandes serpientes constrictoras (especialmente la pitón reticulada y la anaconda verde), el dragón de Komodo, las hienas manchada y rayada, el dingo, la foca leopardo, el jaguar, el puma y algunas especies de osteíctios.

Causas[editar]

La preponderancia de devoradores de hombres es rara y usualmente ocurre en circunstancias especiales. Los seres humanos son propensos al ataque por animales que quieren defenderse a sí mismos, a sus crías o a su territorio, pero no son usualmente presas. Un animal puede convertirse en devorador de hombres si su presa o hábitat natural no está disponible o accesible, y puede acosar a los humanos si descubre que éstos son presas que puede matar y comer.[2] [3] [4] Los depredadores que sufren heridas o incapacidades que hacen a sus presas naturales más difíciles de perseguir quizás cazarán seres humanos para evitar la inanición y sobrevivir. La pérdida de dientes o garras, una herida de bala o cualquier herida que pueda impedir la capacidad del animal de correr, morder o masticar su comida o inducir gran dolor ha sido observado en la mayoría de casos de devoradores de hombres.[2] Sin embargo, algunos estudios han demostrado que los animales perfectamente sanos pueden convertirse en devoradores de hombres si ven una oportunidad, en ausencia de su dieta natural, para consumir la carne humana.[3] Los animales con tendencias a escarbar, como leopardos, han sido observados aprendiendo a alimentarse de las reses domésticadas del hombre. Las crías de animales que devoran hombres no necesariamente se convierten en devoradores de hombres en sí mismos; mientras las crías comerán lo que provee el padre, la madurez y existencia independiente normalmente impulsarán al animal a volver a su dieta y condiciones naturales.

No obstante, esencialmente se debe notar que todos los predadores grandes son devoradores de hombres potenciales, y la gente ha de ser consciente de que para un carnívoro, el hombre a menudo no es más que otra presa.[2] La frecuencia de ataques a los seres humanos para comer puede depender de la disponibilidad de comida natural (especialmente si el animal está proveyendo para sus crías) o la naturaleza de la herida que obligó al animal a convertirse en devorador de hombres.

Lista de devoradores de hombres[editar]

Grandes felinos[editar]

Tigres[editar]

Se informa que los tigres han matado más personas que cualquier otro felino grande. A diferencia de los leopardos y leones, los tigres que devoran hombres raramente entran en habitaciones humanas para conseguir la presa. La mayoría de las víctimas supuestamente son atacadas dentro del territorio del tigre.[5] Además, la mayoría de las veces los ataques por tigres ocurren durante el día, a diferencia de los ataques realizados por leopardos y leones.[5] Aproximadamente 600 tigres de Bengala reales viven en los Sundarbans.[6] Son conocidos por el gran número de personas que matan; los cálculos estiman de 100 a 250 personas cada año. Son los únicos tigres existentes que devoran hombres, aunque no son los únicos tigres que viven en la cercanía de los humanos. Una teoría promovida para explicar esto sugiere que puesto que los tigres beben el agua fresca, la salinidad de las aguas del área sirve como un factor desestabilizador en la dieta y vida de los tigres de los Sundarbans, manteniéndolos siempre en la incomodidad y haciéndolos muy agresivos. Otras teorías incluyen el hecho de que compartan su hábitat con humanos y el consumo de reses domésticas durante las inundaciones.[6]

Leones[editar]

Se dice que los leones que devoran hombres son más audaces y agresivos que los tigres, dado que muchos han entrado en los pueblos durante la noche para adquirir presas. Esta asertividad usualmente hace que los leones que devoran hombres sean más fáciles de eliminar que los tigres. Los leones típicamente se convierten en devoradores de hombres por la misma razón que los tigres: la inanición, la vejez y la enfermedad (o si se los molesta), aunque igual que con los tigres, algunos devoradores de hombres, incluyendo los leones de Tsavo, estaban perfectamente sanos.[5] La inclinación de los leones por devorar hombres ha sido examinada sistemáticamente. Científicos estadounidenses y tanzanos informan que el comportamiento de devorar hombres en áreas rurales de Tanzania aumentó mucho entre 1990 y 2005. Al menos 563 habitantes fueron atacados y muchos fueron comidos durante este período, un número que excede mucho los incidentes de "Tsavo" famosos de hace un siglo. Los incidentes tuvieron lugar cerca de la Reserva de caza Selous, en Rufiji, y en la región de Lindi, cerca de la frontera con Mozambique. Mientras la expansión de habitantes al monte es una inquietud, se puede reivindicar que la política de conservación debe mitigar el peligro porque, en este caso, la conservación contribuye directamente a las muertes humanas. Se han documentado casos en Lindi, donde los leones capturan humanos del interior de pueblos bastante grandes.[7]

Leopardos[editar]

Jim Corbett afirmó que, a diferencia de los tigres que usualmente se convierten en devoradores de hombres debido a enfermedad, los leopardos se convierten más comúnmente después de escarbar en restos humanos. En Asia, los leopardos que devoran hombres usualmente atacan durante la noche, y se dice que han roto puertas y tejados de paja para conseguir presa humana. Se informan menos de los ataques en África, aunque ha habido ocasiones en que los ataques ocurrieron durante el día.[5]

Lobos[editar]

Comparados con otros mamíferos carnívoros conocidos por atacar a los humanos para comer, la frecuencia con la que los lobos han matado gente es bastante baja, indicando que, aunque son peligrosos potencialmente, los lobos son entre los menos amenazantes en cuanto a su tamaño y potencial como predador. En las raras ocasiones en que se dan, la mayoría de víctimas son niños.[8] Esto es corroborado por historias que demuestran que los lobos en áreas de conservación son más propensos a mostrarse audaces con los humanos que en áreas donde son cazados activamente.[9]

Percepción de devoradores de hombres[editar]

Los ataques en los humanos para comida han causado la demonización de los animales predadores en cuestión. El miedo causado por la posibilidad de un ataque ha fomentado la caza de tigres, leopardos y leones para deporte y la exterminación o la expulsión de animales predadores de territorios que están cerca de asentamientos humanos; el acoso y caza de tales animales ha sido sumado a la destrucción de sus hábitats naturales. El miedo de ataques a humanos ha inspirado el folklore, la superstición, las leyendas y las historias que caracterizan a los animales predadores como malos.[2] El impacto de los ataques por tiburones en Jersey fue el recurso a los tiburones como símbolos del mal y enemigos en los dibujos animados y caricaturas de todo tipo, con resultados negativos.[10]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Graves, Will (2007). Wolves in Russia: Anxiety throughout the ages. p. 222. ISBN 1-55059-332-3. 
  2. a b c d e f Corbett, Jim (1944). Man-eaters of Kumaon. Oxford University Press. pp. viii–xiii. 
  3. a b Gnoske, Thomas and Julian Kerbis Peterhans (2003). «Field Museum uncovers evidence behind man-eating; revises legend of its infamous man-eating lions». Journal of East African Natural History. http://www.eurekalert.org/pub_releases/2003-01/fm-fmu011303.php. 
  4. http://news.nationalgeographic.com/news/2003/02/0211_030211_tsavolions.html Man-eating Lions not aberrant]
  5. a b c d John Seidensticker and Susan Lumpkin (1991). Great Cats. p. 240. ISBN 0-87857-965-6. 
  6. a b Theories on Sundarbans Man-eaters
  7. Packer, C.; Ikanda, D.; Kissui, B.; Kushnir, H. (August 2005). «Conservation biology: lion attacks on humans in Tanzania». Nature 436 (7053):  pp. 927–928. doi:10.1038/436927a. PMID 16107828. 
  8. «The Fear of Wolves: A Review of Wolf Attacks on Humans». Norsk Institutt for Naturforskning. Consultado el 26-06-2008.
  9. L. David Mech & Luigi Boitani (2001). Wolves: Behaviour, Ecology and Conservation. p. 448. ISBN 0-226-51696-2. 
  10. Fernicola, Twelve Days of Terror, p. 33.