Detector de metales

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Detector de metal.

Un detector de metales es el instrumento que mediante una serie de impulsos electromagnéticos es capaz de detectar objetos metálicos. Se usan como medio de seguridad, búsqueda de minas o en la búsqueda arqueológica de objetos.

Índice

Su utilización [editar]

Detector clásico.

Sus primeros usos fueron a nivel militar para detectar la presencia de minas terrestres, minas antipersonas o cualquier otro sistema explosivo que tuviera metal. Se emplean en seguridad en aeropuertos o lugares de vigilancia especial. También se utilizan en la industria civil, para la detección de cables eléctricos, tuberías de agua etc. En la actualidad, su uso se extiende entre los aficionados a la detección de tesoros y reliquias antiguas. Existe un gran mercado de aparatos especializados en la búsqueda de oro, monedas antiguas o reliquias arqueológicas, siendo un mercado floreciente tanto en América como en Europa. Pero la utilización de estos instrumentos de detección, en ocasiones, puede ser conflictivo con las Leyes del Patrimonio Histórico de algunos países.

Desde la década de 1970 comenzó a hacerse cada vez más frecuente el uso de está tecnología para el control de calidad de los productos en las industrias farmacéutica y alimenticia, siendo actualmente este tipo de inspección un requisito para muchas de las operaciones comerciales de exportación o importación de alimentos y medicamentos. Los detectores de metales permiten inspeccionar todo tipo de productos asegurando que estén libres de contaminación con partículas metálicas o magnéticas de cualquier tipo.

Su uso por organismos públicos, como la policía, para descubrir pistas que ayuden a la localización de personas desaparecidas o en esclarecimientos de delitos en los que pudieran existir balas perdidas o joyas arrancadas en forcejeos, es de gran utilidad para el aporte de pruebas durante los juicios.

Detector de metal en un aeropuerto.

La "detectoafición" [editar]

Algunas personas por el afán de hacerse ricos y otros por pasar un buen rato, rastrean playas y montes en busca de monedas, reliquias antiguas, objetos militares, etc. Afortunadamente, las leyes del Patrimonio Nacional y cada vez más las regionales son tajantes en este asunto: toda prospección ha de tener un permiso y sin ese permiso se interpreta que el usuario de detectores está cometiendo un delito contra el patrimonio. Pese a estas regulaciones, algunos yacimientos arqueológicos son saqueados ilegalmente cada año por saqueadores portadores de detectores. Sin embargo, no son pocos los aficionados que están creando asociaciones en busca de una regulación que les permita usar sus aparatos en condiciones controladas.

En Andalucía en concreto, la nueva Ley 14/2007 del Patrimonio Histórico de Andalucía recoge en su artículo 60 una regulación del uso de aparatos detectores de metales, la cual permite un uso controlado sin riesgos de afección al Patrimonio Histórico.

Los detectores de metales no considerados como portátiles (seguridad personal y antiminas), se componen de arcos o túneles de detección conocidos como "Cabezales de Detección de Metales". Estos suelen emplearse en los sectores alimentario, químico, farmacéutico, minero, maderero, o inclusoen procesos de reciclajes.

Estos túneles que generan un campo electromagnético en su interior, pueden ser cuadrados, rectangulares o incluso circulares. Los túneles circulares sirven para inspeccionar el paso de los productos a través de tuberías, mientras que los rectangulares se utilizan en las cintas de transporte.

Al inicio de la década de los 90', estos equipos fueron mejorados tecnológicamente debido a su alta demanda, avanzando de su primera generación electrónica analógica a una nueva tecnología digital, que aporta excelentes resultados en la detección de metales férricos y magnéticos como los no férricos y no magnéticos.

Actualmente estos equipos forman parte de los controles de calidad en empresas que aplican normativas internacionales como ISO, HACCP, BRC, IFS, FDA... entre otras muchas otras, y que forman parte de rigurosos protocolos cuya finalidad es la de garantizar tanto la seguridad de sus productos como los de la maquinaria y el personal que los manipulen.

En un entorno industrial con velocidades de producción cada vez más vertiginosas, la detección de metales mediante este tipo de equipos, capaces de procesar señales digitales para el escaneo de los productos a gran velocidad, es un avance tecnológico por la seguridad preventiva y el control de calidad.

Véase también [editar]

Enlaces externos [editar]